Inicio
 El Obispo
 Sermones
 Buscador
 Nuestra Visión
 Declaración de Fe
 Iglesias
 Fotos
 Libro de Visitas
 Contáctenos
 Donaciones
 
 
 
Donaciones Contáctenos  
 
 
Pastor Antonio J. Fernández

El creyente a medias

Sentado sobre el borde de la cama, el creyente a medias tomó los zapatos para calzarse mientras observaba que las uñas de sus pies estaban más crecidas de lo normal.

-A veces pienso que Dios no es todo lo perfecto que se dice. Yo amo al Señor; pero de cuando en cuando múltiples preguntas sin respuestas me abordan la mente. Reconozco que las uñas de las manos juegan un gran papel; sin ellas no podríamos recoger minúsculas partículas, rascarnos cuando nos pica la piel, etc. En cambio, ¿para qué sirven las de los pies? Me parece que Dios, antes de la creación, no tuvo en cuenta que éstas sólo nos darían dolores al tropezar con algún objeto.

Con un gesto de desaprobación, movió la cabeza negativamente para terminar de calzarse. Se puso las medias, después los zapatos y por último se ajustó los cordones. Se dejó caer hacia atrás sobre la cama y continuó meditando sobre las imperfecciones de Dios.

-Pienso que las muelas cordales son piezas que están demás en la boca. El apéndice, por ejemplo, a muchos se les extrae y continúan su vida perfectamente bien. ¿Y qué me dicen del bazo? Resulta que los que se deshacen de este órgano se sienten con más aire para hacer sus ejercicios.

Comenzó a notar una vibración dentro del zapato del pie derecho; pero no le dio importancia pensando que experimentaba algún calambre debido a la presión del muslo contra el borde de la cama. Pronto sintió que algo húmedo cubría los dedos de ese pie y esto último hizo que revisara con urgencia lo que estaba ocurriendo. Por unos instantes permaneció atónito viendo que un alacrán se desvanecía agotando todo su veneno tras la inútil tarea de aguijonear la impenetrable uña del dedo gordo del pie. Cuando pudo reaccionar, dijo:

-¡Dios es perfecto!

Amado lector, no sea un creyente a medias, Dios es perfecto. Mateo 5:48 - Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

© Copyright Antonio J. Fernández 

Imprimir sin gráficos

 

email: Antonio J. Fernández
 

  © Copyright El Nuevo Pacto Corporation. All Rights Reserved.