Suscripcion Gratis

Reciba la predicacion de la semana en su casilla de correo electrónico.
 

 

Su Email:

Ofrecido por: FeedBurner

 

Depues de confirmar en pantalla, recibirá un email de confirmación. Clic el hiper-vinculo para terminar el proceso de suscripción.

La Potestad de Juzgar a Los Demás

AddThis Social Bookmark Button

Al adoptarse un nuevo estilo de vida en los caminos del Señor, se superan tantas faltas que cuando volvemos la vista hacia atrás reconocemos que un abismo infranqueable separa a nuestro pasado del presente. No obstante, aun existirán por algún tiempo tendencias muy negativas que, tal vez por tenerlas tan arraigadas a nuestro “yo”, nos cuestan sumo trabajo eliminarlas. Podríamos nombrar varias de ellas, pero hoy sólo queremos enfocarnos en una tendencia presuntuosa y nociva que nos confiere la falsa potestad de juzgar a los demás.

Lucas 6:37-42.

 6:37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.
6:38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.
6:39 Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?
6:40 El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro.
6:41 ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
6:42 ¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

Muchas veces se juzga sólo por intuición, porque lo heredamos de nuestros ancestros; esto nos sucede a todos, algunos tenemos control y nos frenamos a tiempo; a otros, por alguna extraña razón, les agrada hacerlo.

En una ocasión presencié como se juzgaba a un hombre que hurtaba jabones de su trabajo. Los que juzgaban eran jueces profesionales y el que se juzgaba había incurrido en un delito propio de ser juzgado, por lo que no había nada de malo en ese juicio civil. Él acostumbraba llevar unos pantalones de patas muy anchas, lo suficiente para encubrir las pastillas de jabón que se ataba a las piernas para salir inadvertido. Alguien que sospechaba de él les comentó a las autoridades y éstas lo sorprendieron en el mismo acto del delito, delante de todos los trabajadores. Lo que no tenía por qué ser, fueron las conjeturas que yo me formulé desde la silla donde me encontraba como un simple observador.

Después que el fiscal presentó su acusación alegando una gama de transgresiones ocurridas a la sazón del delito, yo observé al hombre: de mandíbulas cortas y anchas, pómulos pronunciados, ojos saltones y orejas en asas… No cabía la menor duda; el hombre era un delincuente porque reunía varios de los signos lombrosianos. Cuando al fin él fue capaz de exponer su punto de vista, se declaró responsable de su actitud y le pedía a sus jueces que no tuvieran piedad con él; por el contrario, que le aplicaran todo el peso de la ley por cuanto había cometido un delito que lo hacía culpable. Esa declaración del hombre, a la luz de su abierta y transparente posición me hizo cambiar de opinión radicalmente, tirando a la basura todos los signos físicos y delictivos.

Aviso Legal

Todo material encontrado en este directorio cristiano está protegido por las leyes de Derechos de Autor (Copyright). Usted puede usar todas las predicaciones cristianas, bosquejos, estudios bíblicos, y mensajes cristianos encontrado en nuestro índice para predicar, y o enseñar en su iglesia o congregación. Copiar y reproducir los mensajes cristianos, predicaciones cristianas, y estudios bíblicos, sea imprimido o de forma electrónica (publicación en otros sitios en el Internet) está completamente prohibido. Copiar y reproducir el material encontrado en nuestro índice es plagio, y el plagio es robo. No permita que Satanás le mienta y le convierta en ladrón.

 

“…¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios…” 1 Corintios 6:9-10

Usuarios en Línea

Usuarios en línea

Buscador



Le invitamos a que nos visite

El Nuevo Pacto
50 W 29 Street
Hialeah, Florida
Para más información llamar a: (305) 885-6534

Servicio: Domingo - 11:00 a.m.

Top 5 Hosting Review