Si se acuerdan les dije que al no ser debido a una
cosa drástica como lo es un accidente o algo
similar, las personas pierden la vista debido a
enfermedades, y esto es un proceso que en la mayoría
de las veces no sucede de repente. En casi toda
ocasión la perdida de la vista es un proceso lento;
las personas van perdiendo la visión en etapas. La
enfermedad va avanzando cada día más asta que
finalmente el individuo pierde su vista total. ¿Por
qué les estoy diciendo todo esto? Les estoy
diciendo todo esto porque el hombre esta seriamente
enfermo; existe un cáncer en nuestra sociedad que
esta avanzando cada día más. Uso la analogía del
cáncer porque esta enfermedad incurable es algo que
tiene un pequeño comienzo, es decir, el cáncer
comienza debido a células cancerosas en el cuerpo
que van atacando a las células saludables. En
comparación al resto del cuerpo las células
cancerosas son una minoría, pero no obstante esto,
llega el momento cuando el cuerpo entero es invadido
y la muerte de la persona es segura. Como les dije,
el cáncer comienza en una pequeña sección de unos de
los órganos vitales, y se va esparciendo, ocurre una
metástasis; con esto en mente pasemos ahora a la
Palabra de Dios para recibir el mensaje que Él tiene
para nosotros.
Isaías 56:9-12 -
Todas las bestias del campo, todas las fieras del
bosque, venid a devorar. 10 Sus atalayas
son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos
perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos,
echados, aman el dormir. 11 Y esos perros
comilones son insaciables; y los pastores mismos no
saben entender; todos ellos siguen sus propios
caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno
por su lado. 12 Venid, dicen, tomemos
vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de
mañana como este, o mucho más excelente.
Como siempre digo, para tener un mejor entendimiento
del mensaje que Dios tiene para nosotros, nos será
necesario hacer un pequeño repaso de historia.
Isaías vivió cuando el pueblo de Dios estaba
dividido en dos reinos; Israel era el reino del
norte y Judá era el reino del sur.
La prosperidad hizo ambas
naciones llegar a ser corruptas, hizo que decayeran
y se volvieron a la idolatría. Después de la
muerte de Salomón, y durante el reino de Jeroboam I,
la idolatría corría desenfrenadamente. En Israel,
Jeroboam introdujo la adoración del becerro (1
Reyes 12:28-29), y luego Jezebel introdujo la
adoración de Baal (1 Reyes
16:31.) La idolatría contribuyó al
decaimiento posterior de Israel; decaimiento
político debido a la corrupción, social y moral.
Cada uno de éstos era un factor en Israel que caería
bajo el juicio de Dios. Dios envió dos profetas
para intentar salvar a Israel. Dios envió a Amós
(755 a.C.); quien les advirtió del cautiverio
inminente de Israel (Amós
6:14.) También envió a Ósea (750-725 a.C.);
quien les advirtió de su destrucción si no se
arrepentían (Ósea 10:13-15.)
Dios también envió a dos profetas al pueblo de Judá
para intentar salvarles. Él envió a Isaías (740 a.C),
quien le advertía al pueblo de Judá del juicio
pendiente de Dios debido a la depravación moral,
corrupción política, injusticia social, y
especialmente la idolatría espiritual (Isaías
1:1-4.) Porque este pueblo no se volvía del
pecado, Isaías les dijo que eventualmente ellos
serian derrotados. Dios les entregaría en las manos
de Babilonia para que nuevamente fueran cautivos y
hechos esclavos (Isaías
39:5-7.) Y les envió a Miqueas (735 a.C),
quien enumero los pecados de la nación, y expuso la
crueldad, violencia y corrupción que existía (Miqueas
3:9-12.) ¿Por qué les he hecho este
recuento? Les he hecho este recuento para que
podamos ver que lo que aconteció con el pueblo judío
no fue una cosa repentina. Lo que sucedió con el
pueblo judío fue un proceso lento, fue un cáncer que
fue creciendo hasta que finalmente les condujo a
graves consecuencias. Con este entendimiento básico
de lo que estaba aconteciendo en ese entonces
continuemos entonces en nuestro estudio de hoy.
Cuando hacemos un repaso de este capitulo vemos que
en la primera porción existe una bendición para
todos aquellos que hacen lo agradable a Jehová (Isaías
56:1-2.) Pero en estos versículos que estamos
usando en el día de hoy vemos un cambio total. Aquí
leemos “Todas las bestias del campo, todas las
fieras del bosque, venid a devorar.” Estas
palabras aquí son una invitación a los enemigos del
pueblo judío, una invitación para que llegaran y
destruyeran, devoraran a este pueblo infiel, a este
pueblo perverso que se había rebelado contra Dios.
Pero, ¿Por qué esta invitación? ¿Por qué esta
destrucción tan drástica? Les respuestas las
encontramos en los próximos versículos. Continuando
leemos: “Sus atalayas son ciegos, todos ellos
ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden
ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir.”
Ahora, para poder entender esto mejor, tenemos que
examinar el papel del atalaya y comprender bien el
significado de este papel tan importante. Como
todos sabemos, las ciudades de antigüedad eran muy
diferentes a las ciudades de hoy en día. En ese
entonces las ciudades eran pequeñas; por supuesto en
ese entonces tampoco existían todas las protecciones
que nosotros tenemos ahora. De la única manera que
un gobernador podía proteger a sus habitantes era de
construir paredes alrededor de la ciudad. Paredes y
portones fuertes que podían detener un ataque. Lo
normal era que los portones se mantuvieran abiertos
para que los ciudadanos y visitantes pudiesen entrar
y salir libremente. Pero cuando existía peligro,
estos portones eran cerrados para prevenir que el
enemigo pudiese tomar la ciudad siempre y cuando
existiera una advertencia. Es aquí donde entra el
papel del atalaya. El atalaya eran las personas o
persona responsable para que una ciudad no fuese
tomada por sorpresa. Estamos hablando acerca de
personas que tenían, en mi opinión, el trabajo más
importante en toda la ciudad. Ellos se paraban en
las murallas o torres de la ciudad constantemente
vigilando el horizonte. Ellos tenían la
responsabilidad de no solo cuidar de una persona
sino de una ciudad completa. Ellos tenían que
vigilar constantemente y buscar señales de actividad
agresiva en los alrededores. No importaba si el
tiempo estaba bueno o malo, si llovía o soleaba, si
tronaba o relampagueaba, el atalaya no podía
abandonar su posición en ningún momento. El atalaya
no se podía quedar dormido, no podía desatender su
posta en ningún momento. Él tenía que mantener sus
ojos abiertos en todo momento buscando en la
distancia señales que pudiesen indicar el peligro de
una invasión. Entonces, al ver alguna señal que
indicara peligro, su deber era de sonar una trompeta
de alarma para que los portones pudiesen ser
cerrados y para que los soldados se subieran en las
murallas para defender la ciudad. Esto era en si el
trabajo del atalaya, el vigilar y advertir. Con esto
en mente déjenme poner todo esto en perspectiva.
El mensaje del porque sucederían las cosas que los
profetas venían profetizando es porque los atalayas,
es decir, los sacerdotes, maestros, y lideres de ese
entonces no estaban cumpliendo su función
debidamente. No veían la destrucción eminente que
vendría sobre el pueblo judío, porque estaban más
interesados en sus comodidades y su prosperidad
personal que en las cosas de Dios. Quiero que ahora
pensemos en los acontecimientos recientes que
estamos viendo. ¿Cuántos han visto las noticias
acerca de las parejas homosexuales en California que
ahora se están contrayendo matrimonio? Sé que todos
aquí lo han visto, ya que no existe un canal de
televisor o de la radio que no este dando esta
noticia en todo noticiero. Pero ahora permítanme
hacerles otra pregunta, ¿cuántos han visto las
protestas por parte del pueblo a esta depravante, y
asquerosa violación de no solo la ley del hombre,
sino de la ley de Dios? Nadie, ¿verdad? No es mi
deseo o intención la de juzgar a nadie, pero les
digo en el día de hoy que la razón por la cual no
hemos visto una protesta por parte del pueblo es
porque no ha ocurrido. Si hubiese una protesta
estoy seguro que ya todos los canales la estuvieran
anunciando, y reportando, ya que esto causaría un
conflicto, y después de todo, los noticieros
prosperan en la controversia. En estos versículos
encontramos que se nos dice que los atalayas están
ciegos, y que los perros no ladran, y que se han
quedado dormidos. Esta es la gran realidad, los
atalayas de ahora están siendo cegados por el
mismísimo demonio. Son muy pocos los que están
dispuestos a hablar en contra de lo que esta
sucediendo, son muy pocos los que están dispuestos a
pararse firmes y declarar la verdad. La razón por
esto es porque muchos temen de lo que se pueda decir
o pensar, temen las consecuencias que esto puede
traer. Otros no ven lo que esta aconteciendo como
algo que les afecta o afectara, o simplemente lo
aceptan como algo normal. Pero la verdad es que
Dios no aprueba el homosexualismo; en cuanto a la
homosexualidad no existe área gris en la Palabra de
Dios, la homosexualidad es condenada como pecado (Levíticos
18:22.) Lo que ha sucedido con todo esto es
que a través del tiempo, el diablo ha ido cegando a
las personas. A través del tiempo y con la ayuda de
los medios de comunicación como lo es el televisor,
la radio, los periódicos, y ahora el Internet, el
diablo ha introducido lentamente la célula cancerosa
en el mundo, y hasta en supuestamente iglesias
Cristianas. Esto no es algo que ha sucedido
repentino, esto es algo que viene ya caminando desde
hace mucho tiempo.
Desdichadamente, las personas se han acostumbrado a
ver relaciones homosexuales en programas de
televisor, y películas del cine. Las personas se
han acostumbrado a ver la desfachatez, desnudes, y
la glorificación del adulterio y la fornicación; de
una manera muy sutil el diablo ha venido
indoctrinando al ser humano a través de los medios
de comunicación. Todos hemos permitido que el
cáncer del pecado invada nuestros hogares, familias,
hijos e hijas. Todos somos responsables por estas
cosas que estamos viendo. Somos responsables porque
no hemos dicho ¡NO! Somos responsables porque nos
hemos quedado dormidos en nuestra vigilancia. Somos
responsables porque hemos permitido que una minoría
influya a la mayoría.
Como les dije, la célula cancerosa tiene un pequeño
comienzo, y si no es detectada a tiempo, si no es
atacada a tiempo, entonces crece y se esparce hasta
conducir a la muerte. Esto que estamos viendo hoy
en día es eso mismo, una pequeña minoría, los
homosexuales y lesbianas, están influenciando al
resto de las personas normales y temerosos de Dios.
Si, lo oyeron bien, ¡las personas normales! La
homosexualidad no es normal, el homosexualismo es
algo completamente fuera de lo normal, y van en
contra de las leyes de Dios y de la naturaleza (Romanos
1:16-27.) Pensar que Dios aprueba la
homosexualidad es algo absurdo. Si pensamos que
Dios aprueba la homosexualidad entonces estamos
diciendo que Dios se equivoco cuando hizo al
hombre. Pero te digo en el día de hoy que Dios NO
se equivoco cuando hizo al hombre y a la mujer.
Dios nos ha hecho a cada uno de nosotros tal como
teníamos que ser (Génesis
1:26-27.) Dios NO se equivoco cuando nos hizo
a ninguno de nosotros (Génesis
1:31.) Cuando Dios hizo al hombre el no
hizo a otro hombre, Dios NO creo a Adán y a
Esteban. Dios creo a Adán y a Eva. Dios creo a la
mujer para que compartiera su vida e intimidad con
el hombre (Génesis 2:22-24.)
Si creemos en un Dios todo poderoso, si creemos en
un Dios omnipotente, si creemos en un Dios
omnisciente, entonces podemos decir confiadamente y
en alta voz que Dios ¡NO SE EQUIVOCO! Recordemos
que de esto se nos fue advertido en más de una
ocasión (2 Pedro 2:1-2;
2 Timoteo 4:3-4;
2 Corintios 11:13-14.)
Pero de escuchar hablar a estas personas, muchos
pensarían que ese mismo es el caso. Muchos
pensarían que Dios se ha equivocado en algunas
situaciones. Digo esto porque no es fuera de lo
común escuchar que los homosexuales dicen que son
mujeres atrapadas en cuerpo de hombres, mientras que
las lesbianas dicen que son hombres atrapadas en
cuerpos de mujer. ¡Te reprendo Satanás!
Aquí también encontramos que la Palabra nos dice; “Y
esos perros comilones son insaciables; y los
pastores mismos no saben entender; todos ellos
siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio
provecho, cada uno por su lado. 12 Venid,
dicen, tomemos vino, embriaguémonos de sidra; y será
el día de mañana como este, o mucho más excelente.”
Aquí encontramos la razón por la cual descendería la
ira de Dios sobre el pueblo judío, y encontramos la
razón por la cual descenderá sobre este mundo
perverso y malvado. Los lideres religiosos del
pueblo judío estaban más preocupado con su propio
provecho que en lo que estaba sucediendo a su
alrededor. No querían oponerse a los reyes porque
entonces no les irían bien las cosas, sufrirían
consecuencias graves, serian atacados y quizás hasta
matados. Cada uno tiraba para su lado, y tomaron la
actitud de que lo que estaba aconteciendo se
arreglaría solo. Tomaron la actitud de que el día
de mañana todo seria mejor. Pastor, ministro,
líder, creyente, escucha hoy el sonido de alarma.
Las cosas no se pondrán nada mejor el día de mañana
si tu no actúas hoy. Si piensas que lo que esta
sucediendo en California no te afectara a ti,
piénsalo otra vez porque estas muy equivocado. ¿Qué
le dirás a tu hijo o a tu hija cuando aprendan en
las escuelas que la homosexualidad es algo normal?
¿Qué le dirás a tu hijo o hija cuando sean
indoctrinados por los medios de comunicación
haciéndoles ver que la homosexualidad es simplemente
un estilo de vida que no le hace daño a nadie? ¿Qué
le dirás a esa pareja de homosexuales cuando lleguen
a tu congregación y deseen ser casados? ¿Estarás
dispuesto a decir NO? ¿Estarás dispuesto a pararte
firme y decir que es una abominación y una maldición
de Dios? (Romanos 1:28-31.)
¿Te dejaras arrastrar por la corriente de perversión
que corre por este mundo? Estas son preguntas para
que todos nos examinemos.
Para concluir. Como les dije al inicio, el
cáncer comienza con solo unas células, tiene un
pequeño comienzo, pero un fin mortal. Hoy en día
existen tratamientos muy efectivos para el cáncer,
siempre y cuando sea detectado a tiempo. La ciencia
ataca el cáncer con quimioterapia, esto destruye las
células cancerosas, y en la mayoría de las veces, la
vida de la persona es prolongada. Pero este
tratamiento no es nada fácil, es un tratamiento que
tiene muchos efectos secundarios y al paciente
siempre le toca sufrir. El cáncer del matrimonio de
homosexuales esta teniendo su comienzo aquí en
California. La célula cancerosa esta invadiendo el
cuerpo, y de esto que no quepa duda, tarde o
temprano afectara la vida del creyente. La ciencia
usa la quimioterapia te digo hoy que nosotros
tenemos un tratamiento mucho más efectivo; nosotros
tenemos la Palabra de Dios (Hebreos
4:12.)