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El foso de los leones
La semana pasada les hable acerca
de la ansiedad y la depresión; vimos que podemos vencer
ambas cosas con solamente el no afanarnos con las cosas,
pero también les dije que el no afanarse o coger lucha
con las cosas era algo fácil decir pero difícil de
hacer.
También le dije que la oración es
algo que nuca puede faltar en nuestras vidas, no podemos
permitir que nada ni nadie evite que nos comuniquemos
con Dios, especialmente en momentos difíciles. Tenemos
que aprender a confiar en Dios en todo momento, tenemos
que aprender que esos momentos difíciles son los que
Dios usa para que alcancemos ver Su poder, misericordia,
y gloria. Es por eso que en el día de hoy quiero que
continuemos en esa misma línea de pensamiento, y veamos
un acontecimiento histórico que nos demostrara
exactamente lo que es el confiar en Dios y descansar en
Su poder. Hoy estaremos usando el libro de Daniel,
capitulo seis, pasemos ahora a la Palabra de Dios.
Daniel
6:1-9 - Pareció bien a Darío constituir sobre
el reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo
el reino. 2 Y sobre ellos tres gobernadores,
de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas
diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado.
3 Pero Daniel mismo era superior a estos
sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu
superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.
4 Entonces los gobernadores y sátrapas
buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado
al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta,
porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado
en él. 5 Entonces dijeron aquellos hombres:
No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para
acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la
ley de su Dios. 6 Entonces estos
gobernadores y sátrapas se juntaron delante del rey, y
le dijeron así: !!Rey Darío, para siempre vive! 7
Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas,
príncipes y capitanes han acordado por consejo que
promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera
que en el espacio de treinta días demande petición de
cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado
en el foso de los leones. 8 Ahora, oh rey,
confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser
revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la
cual no puede ser abrogada. 9 Firmó, pues, el
rey Darío el edicto y la prohibición.
Como siempre digo, para tener un
mejor entendimiento del mensaje tendremos que hacer un
repaso de historia, conozcamos mejor quien fue este
hombre llamado Daniel. La vida y ministerio de Daniel
cubrió el periodo completo de setenta años de la
cautividad de Israel por Babilonia. Daniel fue
deportado a Babilonia a la edad de los 16 años, y fue
escogido para servir al rey Nabucodonosor; pero antes
tuvo que pasar por tres años de entrenamiento (Daniel
1:3-7). Como podemos ver el entrenamiento estaba
diseñado con un gran propósito, su dieta cambiaria, su
nombres cambiarían, y todo con el propósito de que ellos
perdieran su identidad Judía, pero Daniel se mantuvo
fiel a Dios rehusando tomar parte de los mandatos que el
rey había dado (Daniel 1:8-9),
y su fidelidad fue recompensada (Daniel
1:17-20). Así que conociendo a Daniel un poco
mejor analicemos lo que esta aconteciendo aquí.
Cuando analizamos lo que esta
sucediendo aquí nos damos cuenta que existía una
conspiración en contra de Daniel. Estos otros hombres
estaban celosos de él y lo querían remover de sus
caminos. Él había sido puesto en una posición de gran
poder, pero no solo eso, su posición era más poderosa
que la de ellos. Nos debemos detener aquí por unos
instantes y preguntarnos, ¿comenzó esta conspiración por
parte de estos hombres? La respuesta es No. Como todos
nosotros sabemos, satanás es muy astuto en su manera de
hacer las cosas. Él usara todos los medios habidos y
por haber para obtener los resultados que busca, y ese
resultado es el de apartar al hombre de Dios. En este
caso podemos ver que uso los demonios de celos y
avaricia. El uso a estos hombres para que se prohibiese
se orara al Dios verdadero. Nos podemos preguntar, ¿por
qué?, pero la respuesta es fácil. Satanás no es tonto,
él es muy pero muy inteligente, él sabe que no tiene
demonios disponibles en su reino que se puedan enfrentar
en contra de la oración de un Cristiano fiel.
Preguntémonos ahora, ¿continua esta conspiración hoy en
día? La respuesta es SÍ.
Todo lo que tenemos que hacer es
mirar a nuestro alrededor y podemos ver que la
conspiración todavía existe. La oración no es permitida
en las escuelas, pero no existe problemas que nuestra
juventud ande con audífonos oyendo música satánica.
Recientemente también existe un movimiento que quiere
suspender que los estudiantes paren de recitar el
juramento de alianza nacional, y todo esto porque
contiene las palabras “una nación bajo Dios”. No nos
detengamos en las escuelas solamente, fijémonos bien en
lo que estamos permitiendo que entre en nuestros hogares
por medio de la televisión y radio. Ya no se puede ver
un programa de televisión o escuchar un programa de la
radio sin escuchar o ver anuncios de psíquicos,
sanadores espirituales y números telefónicos de sexo.
¿Existe esta misma conspiración en todo esto? Seguro
que si, ya cuando nos hacemos participes de ellas, estas
cosas nos alejan de Dios. Les pregunto, ¿debido a
situaciones, problemas o dificultades, has dejado de
orar o buscar la solución a través de Dios? ¿Estas tan
preocupado que no te acuerdas de Dios existe?
Recordemos que nuestro enemigo usara toda arma a su
disposición para alejarnos de la voluntad de Dios, y
para tratar de romper lo que Dios quiere hacer con
nosotros. Él sabe que si estamos tan afanados con las
cosas de este mundo, entonces nuestros pensamientos no
descansaran en las bendiciones de Dios, nuestra mente
estará llena de lujuria, celos, avaricia, y pensamientos
impuros. ¿Podemos vencer nosotros en contra de tal
poderosa oposición? La respuesta es SÍ, pero existe una
condición, para poder vencer tenemos que mantenernos
fiel. Continuemos analizando este capitulo.
Daniel
6:10 - Cuando Daniel supo que el edicto había
sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas
de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba
tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su
Dios, como lo solía hacer antes.
Aquí vemos un ejemplo fantástico
del significado de la palabra “fiel”. Fíjense bien que
Daniel sabia que aunque él era el preferido por el rey,
ni el propio rey lo podía salvar del castigo (Daniel
6:15). Pero el castigo no le importo, el no dejo
de orar al Dios verdadero, y oro tal como lo
acostumbraba hacer. Él pudo haberse escondido para
orar, él pudo haber cerrado las ventanas, pero no lo
hizo. Él no estaba avergonzado de que nadie le viera
orar, él conocía la importancia de mantener una línea de
comunicación abierta con Dios. La pregunta que nos
debemos hacer es, ¿le somos fiel a Dios en todo
momento? Desdichadamente, cuando somos honestos a
nosotros mismos en nuestra respuesta a este
interrogante, la respuesta es que no le somos fiel a
Dios. La mayoría de las personas le son fiel a Dios
cuando las cosas van bien, pero al ponerse las
situaciones un poco difícil, cerramos las puertas y
ventanas de nuestros corazones y nos encerramos en
nuestras propias dificultades. En otras palabras, le
permitimos al demonio mentiroso que nos detenga y
comenzamos a sufrir debido a nuestra infidelidad.
Satanás quería que Daniel fuera muerto, quería
destruirlo para usarlo como ejemplo, así otras personas
temerían orarle a Dios. Les pregunto, ¿le a pasado esto
a alguien aquí alguna vez? ¿A tratado el diablo de
destruirles? Destruir en el sentido de la manera que
pensamos o actuamos; destruir nuestra vida en el hogar;
destruir nuestra vida financiera; destruir de la manera
que Dios quiere que seamos. Estoy seguro que todos aquí
hemos pasado o estamos pasando por situaciones similares
o iguales a estas que les he expuesto. Nuestro enemigo
tratara de ahogarnos en lastima propia, hacernos perder
nuestra paz con nuestras familias con demonios de celos,
lujuria, avaricia. La pregunta aquí es ¿se lo estamos
dejando hacer? ¿Estamos dejando que Satanás imponga una
ley que previene que oremos? ¿Cuándo fue la ultima vez
que alguno de nosotros nos detuvimos antes de tomar una
decisión para pedirle al Padre que nos guiara? Todos
tenemos que orar para ser guiados. Todos tenemos que
escoger el tiempo para decir ¿Padre que debo hacer?. No
hay nada de malo en pedir a Dios que nos guíe, y tampoco
nos tenemos que esconder para hacerlo. No hay nada de
malo en tomar el tiempo para orar antes de tomar una
decisión. Tenemos que mantenernos fiel a Dios si
queremos recibir su bendición. Daniel se mantuvo fiel,
pero eso le costo pasar por una gran prueba.
Daniel
6:16-23 - Entonces el rey mandó, y trajeron a
Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey
dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente
sirves, él te libre. 17 Y fue traída una
piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló
el rey con su anillo y con el anillo de sus príncipes,
para que el acuerdo acerca de Daniel no se alterase.
18 Luego el rey se fue a su palacio, y se
acostó ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos
delante de él, y se le fue el sueño. 19 El
rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue
apresuradamente al foso de los leones. 20 Y
acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz
triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el
Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha
podido librar de los leones? 21 Entonces
Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre.
22 Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca
de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante
él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo
no he hecho nada malo. 23 Entonces se alegró
el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a
Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna
lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios.
Daniel fue tirado dentro de un foso
lleno de leones, no leones normales; eran leones
hambrientos. En esos tiempos los leones eran usados
como método de ejecución y no les daban de comer
regularmente. Después de todo, cual fuera el uso de
tener leones bien alimentados y sin hambre, porque lo
que sucede es que si el animal no tiene hambre no busca
una víctima, no ataca. Así que podemos estar bien
seguros de que estos animales estaban hambrientos y
esperando a cualquier cosa que cayera en el foso para
devorarle. Lo mismo es verdad para nosotros hoy en
día. En muchas ocasiones nos encontramos en el foso
rodeados de leones. Satanás tiene a sus demonios
rodeándonos esperando a que nuestra fe flaquee para
poder devorarnos (1 Pedro 5:8).
No estoy hablando en lo físico, pero en algo más
importante, lo espiritual. Él sabe que cuando nuestra
fe flaquea, que cuando no ponemos toda nuestra confianza
en Dios, que cuando no tenemos una línea de comunicación
establecida con nuestro Padre, somos víctimas fáciles de
devorar. El trata de ponernos en su foso y cerrar la
puerta con una gran piedra.
¿Que puede ser esa piedra? Pueden
ser muchas cosas, pueden ser sentimientos de
culpabilidad. Pensamientos como "Si yo lo hubiera echo
de esta u otra manera", "No tengo perdón por lo que e
hecho"; “no valgo nada, mira como luzco o dejo de
lucir”; ¿qué esta pasando aquí? Simplemente, el enemigo
té esta tratando de meter en el foso, cerrar la puerta,
y dejar que sus leones te devoren. Les digo en el día
de hoy que no tenemos que dejar que el nos sierre la
puerta. Ni si quiera tenemos que estar en el foso,
porque el no tiene el poder de meternos en ese foso.
Nosotros servimos al Dios verdadero, al Rey de Reyes, al
Señor de Señores, nosotros no estamos destinados para
sufrir, no estamos destinados para ser devorados por
leones, estamos destinados y llamados a vivir en el
reino de Dios. Porque Daniel se mantuvo fiel, porque
Dios conocía su corazón, las bocas de los leones fueron
selladas. Ni si quiera sufrió un arañazo. Imaginasen
eso, se paso la noche entera dentro del foso de los
leones, y ni siquiera un pequeño rasguño recibió. Esto
es un gran ejemplo del poder de Dios. Daniel no tuvo
temor porque él sabia que Dios no lo abandonaría, él
confío completamente en Dios porque él le había sido
fiel en todo momento. Nosotros tenemos que ser de la
misma manera, no importa lo que puedan pensar o decir de
nosotros, tenemos que mantener una línea abierta de
comunicación con el Padre. Cuando nos mantenemos fiel a
Dios y Su Palabra, Sus bendiciones serán derramada en
nuestras vidas. Existen millones de millones de personas
que tienen un gran testimonio de los milagros que Dios
ha hecho en sus vidas. Dios esta derramando sus
bendiciones sobre su pueblo en su Reino y milagros mucho
mayor a este esta sucediendo. ¿Por que están
sucediendo? Porque Dios escucha la oración del justo,
Dios escucha la oración de un hijo fiel (Santiago
5:16).
Para concluir. Nuestro
enemigo esta buscando aquellos de nosotros que
nos este flaqueando la fe, buscando aquellos de nosotros
que no seamos completamente fiel. Él quiere usar
nuestras conciencias para acusarnos al igual que estos
hombres acusaron a Daniel. Él quiere detener que
tengamos comunicación con Dios porque él sabe que si
puede lograr esto, pues entonces nos puede guiar asta el
foso para que sus leones nos devoren. La conspiración
formada en contra de Daniel esta presente hoy en día, y
no es formada por el hombre si no por Satanás. Es hora
de no permitir el ser tirado en una fosa de sufrimiento,
y dolores, es hora de mantenernos fiel y pelear con el
arma que Dios nos ha entregado. No existe un arma en el
universo más poderosa de la que tenemos nosotros. Todos
los mísiles nucleares en el mundo no llegan ni acercarse
a su poder. Existe una guerra, existe una conspiración,
pero si nos mantenemos fiel, mientras mantengamos una
línea de comunicación abierta con el Padre, pues
entonces no existe león en el mundo que nos pueda ni si
quiera arañar. ¿Estas en el foso y no encuentras
salida? Déjenme enseñarles la puerta, su nombre es
Jesucristo (Juan 10:7-9;
Juan 14:6;
Apocalipsis 3:20).
Tenemos que remover la gran piedra que cierra la puerta,
y salir a la salvación. Salvación que solo recibimos
por obra y gracia de Dios (Efesios
2:8). Dejen que los leones del mundo rujan todo
lo que quieran, pero no tengas miedo porque para el que
le es fiel a Dios, sus bocas han sido selladas (Juan
16:33).
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