¿No la conoceréis?
Uno de los problemas más serio que
el creyente confronta hoy en día es la presión política
y social que existe, la cual trata de apartarnos de la
verdad de Dios. Digo esto porque estoy seguro que todos
aquí hemos experimentado la presión social y política
que busca remplazar la verdad de Dios con principios y
conceptos creados en la mente del hombre, cuales han
sido directamente inspirados por el diablo. Es por eso
que a diario podemos ver como la depravación moral, y la
corrupción política aparentan abarcar más con cada día
que pasa, mientras que el pueblo de Dios permanece en
silencio porque o no sabe defender su posición
correctamente, o tiene miedo de ser etiquetado como un
fanático religioso.
Les advierto desde ahora que en el
día de hoy estaremos tratando con un tema bien
controversial. También les advierto que el propósito
del tema de hoy no es para ofender o insultar a nadie.
El tema que estaremos explorando en el día de hoy es con
el propósito de llamar al pecador al arrepentimiento, y
de enseñar a los creyentes como pueden defender su
posición en todo momento. ¿De qué tema les hablo? Les
estoy hablando acerca del homosexualismo, y el
lesbianismo. No sé cuantos de ustedes han estado
atentos a las noticias, pero el otro día el Presidente
Obama declaro que su administración extendería ciertos
derechos que hasta ahora han sido reservados para
matrimonios, a las uniones del mismo sexo de los
empleados del gobierno Federal[1].
Ésta actitud adoptada por el presidente
va en completa oposición a la ley Federal: “Acto de
Defensa de Matrimonios”, que fue aprobada el 21 de
Septiembre del 1996, la cual define que el matrimonio
legal es exclusivamente la unión entre un hombre y una
mujer[2]. Pero ahora debemos preguntarnos:
¿por qué estamos viendo estas cosas suceder? Pero más
importante aun, ¿cómo podemos nosotros defender nuestra
posición en cuanto a todo esto? Pasemos ahora a la
Palabra de Dios para explorar éste tema.
Isaías 43:19
- He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a
luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el
desierto, y ríos en la soledad.
Quizás algunos ya estén pensando que éste versículo en
particular no tiene nada que ver con el tema que
estaremos explorado en el día de hoy, y si has pensado
así tienes toda la razón. Pero aunque en realidad estos
versículos no tratan directamente con el tema que
estaremos explorando hoy, los acontecimientos históricos
detrás de ellos si nos demostraran claramente el por qué
estamos viendo la corrupción política y la depravación
moral suceder, y más importante aun en ellos encontramos
como podemos defender nuestra posición en todo momento.
Digo esto porque éste versículo que estamos explorando
en el día de hoy forma parte de las palabras de
consolación que Dios le estaba ofreciendo a Su pueblo,
ya que debido a la desobediencia y rebeldía del hombre
ellos serian recibidores del juicio de Dios.
La historia nos revela que durante esté tiempo en la
historia, el pueblo que Dios había bendecido había caído
en un estado de depravación moral, corrupción política e
injusticia social. Esto es algo que queda muy bien
declarado en la advertencia del profeta como encontramos
en Isaías 1:2-4 cuando
leemos: “Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque
habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se
rebelaron contra mí. 3El buey conoce a su
dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no
entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. 4!!Oh
gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de
malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron
a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás.” Lo
triste de todo es que a pesar de ésta severa
advertencia, el pueblo de ese entonces no cambio su
manera de ser y continuo en el camino que les condujo a
perder su soberanía y que fuesen llevados cautivos para
servir como esclavos en manos de Babilonia. Esto es
algo que queda bien claro en
Isaías 39:6-7 cuando leemos: “He aquí vienen
días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en
tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy;
ninguna cosa quedará, dice Jehová. 7De tus
hijos que saldrán de ti, y que habrás engendrado,
tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de
Babilonia.” ¿Cómo se aplica todo esto que les he
dicho al tema que estamos explorando en el día de hoy?
La realidad de todo es que no existe mucha diferencia
entre el pueblo rebelde de ese entonces, y el mundo de
hoy. Digo esto porque la depravación moral y la
corrupción política que existe en la sociedad aparentan
crecer con cada día que pasa. Hoy en día todos
aparentan estar más preocupados con adoptar y aceptar
todo lo contrario a Dios, en vez de aceptar y rendirse a
Su verdad. El peligro en esto está en que existen
muchos creyentes que pueden llegar a aceptar lo que bien
saben que no agrada a Dios, y todo debido al temor a la
retribución que puedan experimentar.
Por ejemplo, hoy en día existe una gran polémica en
cuanto a los derechos matrimoniales de los homosexuales
y lesbianas. Con cada día que pasa los políticos buscan
complacer y agradar a todo aspecto de la sociedad, y con
éste fin en mente promueven e instigan entrenamientos y
clases en los lugares de empleo; entrenamientos y clases
que promueven ideas y conceptos que van directamente en
contra de la voluntad de Dios. Entre una de las cosas
que los maestros de estas clases enseñan es que todo el
mundo tiene que reconocer y respetar los derechos de
ésta unión abominada por Dios, y dichas uniones tienen
que ser aceptadas y vistas como algo normal. Pero la
realidad del caso es que no existe nada normal en éste
tipo de unión. En cuanto a todo esto la Palabra de Dios
es bien clara como encontramos en
Levíticos 18:22 cuando
leemos: “No te echarás con varón como con mujer; es
abominación.” Pero no obstante esto, ésta pequeña
minoría de personas quieren obligarnos a que aceptemos y
aprobemos una conducta completamente maldecida.
La unión entre el hombre con el hombre, y la mujer con
la mujer es abominación a Dios y es severamente
condenada. No es porque lo diga yo; fíjense bien lo que
encontramos en Levíticos 20:13
cuando leemos: “Si alguno se ayuntare con varón como
con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser
muertos; sobre ellos será su sangre.” Así que la
respuesta a nuestra pregunta inicial cual fue: ¿por qué
estamos viendo estas cosas suceder? Es que todo esto y
cosas similares están sucediendo debido a la rebeldía de
la humanidad para con Dios, y la corrupción moral que
existe en el mundo. En Gálatas
6:8 encontramos que se nos dice: “Porque el
que siembra para su carne, de la carne segará
corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del
Espíritu segará vida eterna.” Y desdichadamente la
sociedad moderna no ha sembrado para el Espíritu, sino
que ha sembrado y continúa sembrando para la carne. La
sociedad moderna ha sembrado y continúa sembrando la
depravación moral y definitivamente le ha dado las
espaldas a Dios.
Pero, ¿qué de esos que se declaran homosexuales y
lesbianas y profesan ser Cristianos? Aquí es donde
entra en juego lo que leímos al inicio que nos dice: “He
aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la
conoceréis?” En ésta porción de éste versículo
encontramos lo que nosotros podemos hacer para defender
nuestra posición en todo momento. ¿Cómo es eso?
Preguntémonos, ¿qué cosa nueva hecho Dios por el
hombre que ha salido a la luz? La respuesta a nuestra
pregunta la encontramos en
Proverbios 2:6 cuando leemos: “Porque Jehová
da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la
inteligencia.” ¿Por qué les he llamado la atención
a la sabiduría e inteligencia que Dios le ha entregado
al hombre? La razón por esto es porque existen muchos
homosexuales y lesbianas que profesan ser cristianos, y
dicen que ellos son de esa manera porque Dios les hizo
así, pero esto es una de las mentira más grande que ha
maquinado Satanás. Usemos ahora nuestra inteligencia y
sabiduría para hacer un breve repaso de biología básica,
y determinar si lo que les digo tiene sentido o no.
Cuando Dios creo al hombre y a la mujer, Él los creo
perfectos en todo sentido. Esto es algo que queda bien
claro en Génesis 1:31
cuando leemos: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y
he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y
la mañana el día sexto.” Dios no creo al hombre y a
la mujer sin pensarlo o planearlo, y evidencia de todo
esto es el patrón tan complicado que existe en el RNA y
el ADN. Dentro de todo esto, la sabiduría e
inteligencia humana ha descubierto que las cromosomas
“X” e “Y” determinan el sexo del embrión. El cromosoma
“X” determina el género femenino, y el “Y” el
masculino. La hembra nace con dos cromosomas “X”, y el
varón con una “X” y una “Y”. Estas son cosas
científicas en las que no existe debate alguno.
Desdichadamente existen muchos que se agarran de estas
evidencias científicas para justificar de la manera que
se comportan. Existen muchos homosexuales que tratan de
usar estos principios científicos para decir: “Dios me
hizo así, y evidencia de esto es que yo tengo la
cromosoma “X” y ésta cromosoma es la que domina como
soy.” ¿Puede ser esto verdad? La respuesta es un
absoluto ¡NO! Habiendo establecido los principios
científicos irrefutables, continuemos ahora usando
nuestra inteligencia y sabiduría, y miremos ésta
posición desde un punto de vista científico. Si
dijéramos que el hombre se comporta de manera homosexual
porque Dios creo al hombre con dos diferentes
cromosomas, y que el cromosoma femenino es el que
controla de la manera que el hombre actúa, entonces,
¿qué excusa pueden ofrecer las lesbianas, ya que la
hembra solo nace con dos de los cromosomas femeninos?
Claro está en que no existe excusa alguna; en el género
femenino no existe un cromosoma que pueda ejercer
influencia en el comportamiento de la mujer, y si la
excusa del cromosoma no puede ser empleada para apoyar y
probar el comportamiento invertido de la mujer, entonces
tampoco puede ser usada para apoyar y probar el
comportamiento invertido del hombre. ¿A qué colusión
científica podemos llegar nosotros? Ante las evidencias
científicas a la única conclusión que podemos llegar es
que no existe razón genética o biológica, que sirva para
apoyar o defender el comportamiento del homosexual o
lesbiana. Habiendo examinado esto desde un punto
científico, ahora examinémoslo desde un punto
teológico.
Preguntémonos: ¿desea Dios condenar a la humanidad? Yo
creo que la respuesta a ésta pregunta queda bien clara
en Juan 3:16 cuando
leemos: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que
ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en
él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Si
Dios deseara condenar a la humanidad, entonces Él nunca
hubiera pasado por el dolor de entregar la vida de
nuestro Señor Jesucristo como pago por nuestros
pecados. Lo que sucede es que desde el principio de la
creación el ser humano ha permitido ser influenciado por
el diablo, acto que le ha conducido a apartarse de la
voluntad de Dios. Es por eso que en
Hebreos 3:12 encontramos
que se nos dice: “Mirad, hermanos, que no haya en
ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para
apartarse del Dios vivo.” Si decimos que creemos en
Dios, y si decimos que somos seguidores de Jesucristo,
entonces no podemos dudar de lo que nos revela Su
Palabra, porque de hacer esto, entonces seremos
fácilmente arrastrados por la corriente de maldad que
corre por éste mundo.
En Mateo 24:35
encontramos que el Señor nos dice: “El cielo y la
tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” Éste
pequeño versículo nos deja saber claramente que Dios no
cambiara Su Palabra por nada ni por nadie; éste pequeño
versículo nos deja saber que Dios no comprometerá Su
Palabra para agradar a nadie; pero más importante de
todo es que nos deja saber que Dios nunca va a
contradecir Su Palabra. Y si Dios no contradice su
Palabra esto quiere decir que el homosexualismo y
lesbianismo son abominación. Así que decir que un
homosexual o una lesbiana son cristianos es
completamente absurdo, ya que estos son términos
contradictorios. Y más absurdo aun es permitir que ésta
corriente de maldad que arrastra al mundo nos convenza
de que tenemos que aceptar y ver estas uniones
depravadas e inmorales como algo normal.
La Palabra nos dice: “..He aquí que yo hago cosa
nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?..”
La sabiduría e inteligencia en ciencia le revela al
hombre que no existe razón o excusa biológica o genética
alguna que se pueda usar para explicar o justificar la
homosexualidad y el lesbianismo, y es por eso que éste
comportamiento abominado y perverso se le reconoce como
una orientación sexual o estilo de vida, y no una manera
de ser o algo natural. Fíjense bien como esto es algo
que queda extremadamente claro en
Romanos 1:26-27 cuando
leemos: “Por esto Dios los entregó a pasiones
vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso
natural por el que es contra naturaleza, 27y
de igual modo también los hombres, dejando el uso
natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos
con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con
hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida
a su extravío.” El homosexual o la lesbiana no
nacieron con un defecto genético o biológico que le
conduce u obliga a ser invertidos, el homosexual o la
lesbiana escoge actuar de la manera que actúa. ¿Qué
causa que un hombre o una mujer actúe de manera
invertida?
Como les dije, no existe evidencia científica alguna que
pueda apoyar o defender la orientación sexual de una
persona, pero si existe algo bíblico que explica el por
qué sucede esto. En Efesios
6:12 encontramos que se nos dice: “Porque no
tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra los gobernadores
de las tinieblas de este siglo, contra huestes
espirituales de maldad en las regiones celestes.”
Los homosexuales y las lesbianas han caído muertos en la
guerra espiritual. Los homosexuales o lesbianas han
sido cegados a la verdad de Dios y han cedido su
soberanía al diablo, quien es el rey de éste mundo.
Fíjense bien como esto es algo que queda muy bien
reflejado en 2 Corintios 4:4
cuando leemos: “…en los cuales el dios de este siglo
cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les
resplandezca la luz del evangelio de la gloria de
Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
Ahora bien, deseo detenerme aquí por un breve momento y
hacer una aclaración. Como cristianos nosotros no
podemos condenar y atacar a los homosexuales y a las
lesbianas; no podemos declararles una guerra y
sentenciarles a muerte. Como cristianos no estamos
llamados a herirles y a despreciarles, recordemos que
nuestro llamado no es ofender, sino ofrecer. Nuestro
llamado es ofrecerle un camino nuevo a todo aquel que se
encuentra perdido y atrapado en las mentiras del
diablo. La Palabra de Dios nos dice: “…Otra vez
abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.”
Éste grupo de personas se encuentra completamente
perdido en las mentiras de Satanás, en otras palabras,
el desierto de ésta vida. Ellos están atados a una vida
de pecado y solo la Palabra de Dios les puede liberar.
Dios quiere abrir un camino nuevo para todo aquel que se
encuentra atrapado en el pecado, pero recordemos siempre
que para abrir un camino se necesitan obreros. En
Juan 8:32 encontramos que
se nos dice: “…y conoceréis la verdad, y la verdad os
hará libres.” Y nosotros que conocemos la verdad de
Dios tenemos que ministrarla en todo momento. Pero
tenemos que ministrar sin comprometer nuestra fe.
Recordemos siempre que cuando tratamos de justificar y
explicar las acciones de éste grupo de personas, no
importa cuan buena pueda ser nuestra intención, en
esencia lo que hacemos es que negamos la Palabra de
Dios.
Para concluir.
¿Pueden existir homosexuales y lesbianas que lleguen a
los caminos del Señor? La respuesta es Si. La realidad
es que existen muchos que han rendido su vida Cristo, y
los que verdaderamente han hecho un compromiso con Él,
los que verdaderamente han depositado su fe en Dios,
estos han dejado de ser homosexuales y lesbianas, y todo
ha quedado sepultado en su pasado. Nunca dejemos de
defender nuestra posición ante el continuo ataque del
enemigo, sino defendámosla usando la sabiduría e
inteligencia que Dios nos ha entregado. No aceptemos o
aprobemos lo que desagrada a Dios, sino busquemos el
camino nuevo que Él nos ofrece para conducir a otros a
Su presencia.
[1]
Obama to offer benefits to gay partners of federal
employees. Los Angeles Times, June 17, 2009. By Mark Z.
Barabak and Jessica Garrison.
[2] The
Defense of Marriage Act. Public Law No. 104-199, 110
Stat. 2419. Its provisions are codified at 1 U.S.C. § 7
and 28 U.S.C. § 1738C.
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