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Obispo José R. Hernández

Buscadle Ahora

Estaba conversando con un amigo el otro día y no sé de que manera o cómo, pero empezamos a platicar de la Palabra de Dios. Él me hizo varias preguntas de algunas escrituras porque él no entendía lo que querían decir, y yo se las conteste lo mejor que pude.  En realidad, el desconocimiento total de la Palabra de Dios es uno de los problemas más grande que existe hoy en día.  Desdichadamente éste problema no se limita solo al mundo, es decir los no creyentes o inconversos, sino que también se aplica a muchas personas en el cuerpo de Cristo. Digo esto porque existe un buen número de personas que profesan ser creyentes, y que asisten a los servicios de las iglesias domingo tras domingo, pero que aparentemente no entienden nada de lo que escuchan.  Digo esto porque no es fuera de lo común ver cómo muchos continúan conduciendo una vida de pecado; es fácil encontrar que muchos ignoran completamente el plan de Dios para su vida.  Pero la pregunta que debemos hacernos es ¿por qué sucede esto?  ¿Por qué continúan muchos conduciendo una vida de pecado e ignoran o desconocen la voluntad de Dios para con ellos?  Éste es el tema que estaremos explorando en el día de hoy.  Pasemos ahora a la Palabra de Dios para que vean de lo que les hablo.

Isaías 55:6-9 - Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 8Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Como acostumbro a decir, para tener un mejor entendimiento del mensaje de Dios para nosotros, nos será necesario hacer un breve repaso de historia.  Isaías vivió durante el tiempo que el pueblo de Dios estaba dividido en dos reinos.  Israel era el reino del norte y Judá era el reino del sur.  Lo que estaba sucediendo en ese entonces es que el reino del norte había pecado grandemente contra Dios, y el reino del sur iba en la misma dirección.  Dile a la persona que tienes a tu lado, la rebelión es contagiosa.  En otras palabra, el pueblo de ese entonces le habían dado las espaldas a Dios, y conducían una vida pecaminosa.  Y es por esa razón que Isaías le advertía al pueblo de Judá del juicio pendiente de Dios debido a la depravación moral, corrupción política, injusticia social, y especialmente la idolatría espiritual.   Esto es algo que queda bien reflejado en las palabras del profeta como encontramos en Isaías 1:2-4 cuando leemos "Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. 3El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. 4!!Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados!  Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás". Debido a rebeldía total y a su resistencia al cambio que tenían que hacer, Isaías les profetizo eventualmente Dios les entregaría en las manos de Babilonia para que nuevamente fueran cautivos y hechos esclavos.  Fíjense bien como esto es algo que queda bien declarado en Isaías 39:5-7 cuando leemos "Entonces dijo Isaías a Ezequías: Oye palabra de Jehová de los ejércitos: 6He aquí vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy; ninguna cosa quedará, dice Jehová.  7De tus hijos que saldrán de ti, y que habrás engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia." ¿Por qué es importante que sepamos estas cosas?  Es importante que sepamos todo esto porque estos pequeños detalles históricos claramente nos demuestran que nuestras acciones hoy, tendrán sus consecuencias mañana.  Así que manteniendo estos pequeños detalles en mente, exploremos ahora nuestro estudio de hoy.  

Lo primero que encontramos aquí es que se nos dice “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.”  Yo creo que sin duda algún éste pequeño versículo contesta muy bien nuestra pegunta de hoy.  Digo esto porque cómo les dije al inicio, existen muchos que asisten a los servicios de las iglesias con regularidad, pero que no escuchan o prestan atención, en otras palabras no buscan más de Dios.  Existen tres razones comunes por la que esto sucede.  Número uno es que muchos están tan preocupados con las circunstancias que le rodean, que se les olvida buscar las soluciones en Dios.  Número dos es que muchos piensan que tendrán tiempo de arrepentirse en el futuro.  Número tres es que muchos piensan conocer la mente de Dios.  Existen muchos que piensan que como han recibido el regalo de la salvación no necesitan hacer más nada. Piensan que como han recibido el regalo de la salvación pueden continuar conduciendo una vida pecaminosa, pero la realidad del caso es que el regalo de la salvación no es una licencia para pecar.  Fíjense bien como lo dijo el apóstol en Romanos 6:1-2 cuando leemos “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”  Así que con esto podemos ver claramente que el regalo de la salvación no es una licencia para continuar una vida pecaminosa, y cuando llegue el día de nuestro juicio, todos tendremos que dar cuenta de nuestras acciones.  Fíjense bien como esto es algo que queda claramente declarado en Apocalipsis 20:12 cuando leemos “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.”  Ahora bien, no quiero que nadie mal interprete nada de lo que les he dicho.

Quiero que quede bien claro que yo no estoy tratando de asustar a nadie, y que definitivamente no estoy predicando que el fin del mundo y que el día del juicio será pronto.  Como he dicho en varias ocasiones, todo el que predique conocer éstas cosas es un farsante, ya que el Señor mismo cuando fue cuestionado acerca del fin del mundo por los apóstoles contesto lo que encontramos en Mateo 24:35-36El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 36Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.”  Así que quiero que quede muy claro que no estoy predicando que el fin del mundo será pronto, pero lo que si estoy predicando es que como el pueblo de Dios tenemos que buscar más de Él como nos dice la Palabra "mientras puede ser hallado." Digo esto porque llegara el día cuando Él no podrá ser hallado. Si lo oyeron bien, llegara el día cuando Él no podrá ser hallado. ¿Cómo puedo estar seguro de esto? Fíjense bien lo que encontramos Amos 8:11-12 cuando leemos “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. 12E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán.”  Quiero que sepan que ésta profecía se cumplió en el pasado; pero es mi opinión que se cumplirá nuevamente en el futuro. La misión de Amos fue advertirle al pueblo de Israel que la ira de Dios se derramaría sobre ellos si no se arrepentían y cambiaban.  Y lo más triste de todo es que a pesar de la advertencia, ellos no se arrepintieron y el resultado final fue que la profecía de Amos se cumplió y ellos fueron llevados cautivos por el imperio de Asiría.  Ellos sufrieron gran hambre y sed por la Palabra, porque mientras estuvieron cautivos ellos no la pudieron hallar.  Al igual que muchos hoy en día, ellos escogieron no prestarle atención a las advertencias de Dios porque pensaron que tenían más que suficiente tiempo de arrepentirse.  Esto les condujo a que fuesen cegados a la verdad de Dios y a que se enredaran tanto en su maldad que ya no podían escuchar la voz de Dios. 

Pregunto, ¿conoce usted alguna persona que piensa que tiene tiempo de sobra para arrepentirse? Les puedo decir que yo conozco no a una o dos, pero que conozco a muchas personas que piensan de ésta manera. No estoy hablando solamente de personas que viven en el mundo, sino también de personas que proclaman ser cristianos. Estamos hablando de personas que han conocido la verdad; personas que han alcanzado ver la gloria de Dios; pero que por razones que yo no puedo explicar continúan viviendo en pecado. Todos piensan que tendrán tiempo de un arrepentimiento más tarde, pero la realidad de todo es que puede ser que el “más tarde” nunca llegue. Puede suceder que en el momento que piensen que es el tiempo del arrepentimiento, Dios no esté presente. Esto es algo que queda muy bien reflejado en Jeremías 11:14 cuando leemos “Tú, pues, no ores por este pueblo, ni levantes por ellos clamor ni oración; porque yo no oiré en el día que en su aflicción clamen a mí. “   Así que puede ser que cuando busquen de Su rostro no lo encuentren. Puede ser que en ese día muchos se encuentren diciendo algo como lo que encontramos en Salmos 88:4 cuando leemos “¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué escondes de mí tu rostro?”  Y es por eso que digo que la hora del arrepentimiento es ahora, el tiempo de buscar a Dios es ahora.

Lo que sucede con frecuencia es que muchos piensan que conocen la voluntad de Dios. Muchas personas en el mundo están convencidas de que ellos saben lo que Dios tiene en nuestra vida, pero esto es el error más grande que se puede cometer. Digo esto porque el hombre con toda su sabiduría no tiene ni la menor idea de lo que Dios tiene en reserva para nosotros.  El hombre con toda su sabiduría no puede ni tan siquiera imaginarse las cosas que Dios está esperando derramar sobre todo persona que le sirve fielmente. Fíjense bien como el Señor nos dice cuando leemos “mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos." ¿Se están dando cuenta de lo que les digo? Con esto aquí Dios nos dice claramente que nosotros no podemos tener ni la menor idea de lo que Dios tiene en reserva para cada uno de nosotros. Pero esto es algo muy difícil de entender.  Como seres humanos al fin, a todos nos gustaría saber exactamente por qué suceden las cosas.  Pero la realidad del caso es que no siempre podremos obtener éste entendimiento.  Todos nosotros tenemos un entendimiento básico de lo que Él quiere hacer en nuestra vida, pero nunca tendremos un entendimiento completo de lo que Él está pensando y del por qué de las cosas.  Debido a nuestro limitado entendimiento de la mente de Dios, con frecuencia culpamos a Dios por nuestros problemas o situaciones.  Problemas o situaciones que en la mayoría de las ocasiones nosotros mismos hemos causado.  Permítanme ilustrarles éste punto de otra manera.  Examinemos algo que sucede con frecuencia no solo en el mundo, sino que también dentro del pueblo de Dios. 

Supongamos que a nuestra vida llega ahora una persona del sexo opuesto que nos entiende en todo sentido. Estamos hablando de una persona que llega ha ser tan apreciada que pronto pasa ha ser una persona imprescindible en nuestra vida, y que cuando no tenemos contacto con ella sentimos que existe un vacío en nuestra vida. Lo que sucede con frecuencia es que nos convencemos que Dios mismo fue quien puso a esa persona en nuestro camino, y en la mayoría de las ocasiones, ésta amistad se convierte en una relación amorosa.  Llegamos a pensar como dice la letra de esa canción “si amarte a ti está mal, entonces yo no quiero estar bien.”  Pero pregunto, ¿es esto lo que Dios tenía en mente? ¿Tenia Dios en mente que viviéramos en fornicación? ¿Tenia Dios en mente que en algunos de los casos viviéramos en adulterio? La respuesta es un absoluto ¡NO!  Esto no es lo que Dios tenía en mente, Dios no tiene en mente que vivamos en pecado.  Esto es algo que queda muy bien declarado en 1 Corintios 6:9-10 cuando leemos, “No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”   Dile a la persona que tienes a tu lado, no erréis. 

Dios NO nos proporciona un camino que nos conduce al infierno; todo lo contrario es la verdad.  Fíjense como esto es algo que queda muy bien reflejado en las palabras de nuestro Señor según encontramos en Juan 6:39 cuando leemos, “Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.”  Dios NO nos ha proporcionado un camino que nos aleja de Su reino.  Estoy seguro de que éste ejemplo que use aquí no se aplica a ninguno de nosotros, pero si creo que es el mejor ejemplo que les podía traer para llevar mi punto acabo.  Y mi punto es lo que nos dice la Palabra cuando leemos, “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.”  Dile a la persona que tienes a tu lado, busca el perdón de Dios.  

Para concluir. Regresemos ahora a la pregunta que hice al inicio, ¿por qué continúan muchos conduciendo una vida de pecado e ignoran o desconocen la voluntad de Dios para con ellos?  La respuesta es fácil, esto todo sucede porque no están buscando de Dios. 

Una gran realidad es que si la humanidad dejara de estar tan preocupada con las cosas de éste mundo, y buscaran hacer la voluntad de Dios, entonces el mundo no se encontraría en las condiciones que se encuentra.  Si la humanidad solamente siguiera un solo mandamiento de nuestro Señor, como el que encontramos en Marcos 12:31 cuando leemos, “…Amarás a tu prójimo como a ti mismo…”  Entonces en el mundo nunca más existiría la guerra, en el mundo nunca más existiría la violencia, en el mundo nunca más existiría la traición.  El hambre, las enfermedades, la pobreza y la miseria serian eliminadas.  ¿Por qué? Porque si la humanidad amara a aquellos que le rodean de la misma manera que nos amamos a nosotros mismos, entonces no estaría tan preocupada o ocupada con obtener y retener riquezas, sino que trabajaría conjuntamente para eliminar el sufrimiento. 

La Palabra nos dice “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado”.  ¿Por qué es esto tan importante?  Esto es de suma importancia porque solamente en Él encontraremos la respuesta a nuestras inquietudes; solamente en Él encontráremos la paz que anhelamos; solamente en Él encontraremos el camino a seguir que nos conducirá a Su presencia eterna.  Muchos ignoran las advertencias de Dios, e ignoran Su voluntad.  Muchos continúan conduciendo una vida de pecado sin pensar en las consecuencias.  Esto fue lo que sucedió con éste pueblo en ese entonces; ellos dejaron de buscar de Dios, y se entregaron a las abominaciones.  Éste error les condujo a que perdieran todo lo que tenían, y ha que fuesen llevados cautivos en servidumbre por el imperio de Asiría. Su error les condujo a una vida de servidumbre y sufrimiento, su libertad, prosperidad, y gozo fue quitado de ellos.  Examinemos ahora nuestra vida, y no cometamos el mismo error.

Busquemos el rostro de Dios en nuestra vida, confiando siempre en lo que encontramos en Jeremías 33:3 cuando leemos “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”   Dios desea revelarte Su voluntad para tu vida, pero ahora la pregunta que queda es, ¿buscaras más de Él?

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