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Obispo José R. Hernández

Año nuevo

Como todos sabemos hoy es el último día del año.  En solo unas horas muchos de  nosotros nos reuniremos con nuestra familia y seres queridos para despedir el año.   Los que viven en el mundo lo harán con una gran fiesta, dónde las bebidas  alcohólicas sobreabundaran, convirtiendo así ésta noche en una oportunidad más para  que el enemigo continúe separando a la humanidad de Dios.  Digo esto porque como  todos saben, ésta noche muchos perderán su vida debido a accidentes automovilísticos  debido a la embriaguez.  Otros no pudiendo razonar correctamente debido al alcohol,  cometerán actos que traerán graves consecuencias a su vida, y a la de aquellos que  le rodean.  Como les dije, el mundo celebrará ésta noche de esa manera, pero  desdichadamente, un buen grupo de creyentes se unirán a éstas fiestas o  celebraciones, brindándole de esa forma una oportunidad más al enemigo para que  entre a destruir lo que Dios ha iniciado en su vida. ¿Por qué sucede esto?  ¿Cómo  puede ser que personas que conocen la verdad puedan tropezar y caer? Yo diría que  la razón principal por la que muchos tropiezan y caen es debido a que continúan viviendo en el pasado. Una vez que esto sucede, entonces nosotros mismos nos hacemos esclavos de éste mundo.  ¿Por qué digo esto?  Digo esto porque nuestra conciencia constantemente nos acusara, cosa que nos conducirá a vivir una vida llena de remordimiento, en vez de tener una vida  llena de gozo y paz que Dios desea que tengamos.  ¿A cuantos les gustaría tener éste tipo de vida?  ¿Cuántos desean tener una vida llena de paz y gozo en el Señor? ¿Cuantos desean tener un nuevo  comienzo?  Pasemos ahora a la Palabra de Dios para descubrir como podemos lograr esto. 

Isaías 43:18-19 - No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las  cosas antiguas. 19He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la  conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.  

Como acostumbro a decir, para tener un mejor entendimiento del mensaje de Dios para  nosotros, nos será necesario hacer un breve repaso de historia.  Isaías  vivió durante el tiempo que el pueblo de Dios estaba dividido en dos reinos; Israel era el reino  del norte y Judá era el reino del sur.  Lo que estaba sucediendo en ese entonces es que el reino del norte había pecado grandemente  contra Dios, y el reino del sur iba en la misma dirección.  Cuando estudiamos lo  que estaba aconteciendo con el pueblo de Dios en ese entonces encontramos que ellos le habían dado las espaldas a Dios, para conducir una vida llena de pecado.  Es por esa razón que Isaías le advertía al  pueblo de Judá del juicio pendiente de Dios debido a la depravación moral,  corrupción política, injusticia social, y especialmente la idolatría espiritual.   Esto es algo que queda bien reflejado en las palabras del profeta como encontramos  en Isaías 1:1-4 cuando leemos "Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de  Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá. 2Oíd,  cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y  ellos se rebelaron contra mí. 3El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de  su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. 4!!Oh gente  pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados!  Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás". Debido  a que éste pueblo no abandonaba el pecado, Isaías les profetizo que eventualmente ellos serian derrotados.  Dios les entregaría en las manos de  Babilonia para que nuevamente fueran cautivos y hechos esclavos.  Fíjense bien como  esto queda bien declarado en Isaías 39:5-7 cuando leemos "Entonces dijo Isaías a  Ezequías: Oye palabra de Jehová de los ejércitos: 6He aquí vienen días en que será  llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa, y lo que tus padres han atesorado  hasta hoy; ninguna cosa quedará, dice Jehová.  7De tus hijos que saldrán de ti, y que habrás engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia." ¿Por qué es importante que sepamos estas cosas?  Es importante que sepamos todo esto porque todos debemos saber que existen consecuencias a pagar debido a nuestras acciones.  Manteniendo éstas cosas en mente,  continuemos ahora con nuestro estudio de hoy.   

El pueblo de Judá todavía tendría cien años de dificultad antes de la caída de  Israel, y setenta años de exilio, pero en estos versículos que utilizaremos hoy  Dios le habla a ese pueblo a través de Isaías palabras de consolación. 

Dios les  estaba llamando a un nuevo comienzo, Dios les estaba llamando a un arrepentimiento.   Pero, ¿qué nos dice esto a nosotros hoy en día?  ¿Seremos nosotros llevados  cautivos por Babilonia?  La respuesta es que no seremos llevados cautivos a Babilonia de ese entonces, pero desdichadamente existen muchos creyentes cautivos de éste mundo.  Existen muchos que debido a la  rebeldía, idolatría, falta de fuerza de voluntad, apatía y desanimo ya están  cautivos y son esclavos de éste mundo de maldad.  Pero si te encuentras en esa  situación, entonces debes saber que Dios desea hacer algo nuevo en tu vida.   Estamos a punto de iniciar un nuevo año, y Dios te llama que tengas un nuevo  comienzo. ¿Cuantos desean tener un nuevo comienzo en el día de hoy?  ¿Cómo podemos lograr esto?  Exploremos ahora estos dos pequeños versículos para encontrar la respuesta a nuestra pregunta

Lo primero que encontramos aquí es "No os  acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas”.  Esto  aquí es de suma importancia, así que dile a la persona que tienes a tu lado, "no os  acordéis de las cosas pasadas".  Quizás algunos se pregunten, ¿por qué es esto tan  importante? Esto es de suma importancia porque nuestro adversario utilizara nuestro  pasado y faltas para acusarnos; usara nuestro pasado y faltas para mantenernos esclavos de nuestra propia conciencia.  Nuestro adversario utilizara nuestro pasado  para que nunca logremos vivir la vida que Dios quiere que vivamos.  ¿Cómo desea  Dios que vivamos?  Fíjense bien lo que encontramos en Filipenses 4:4 cuando leemos  "Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: !!Regocijaos!"  Dile a la persona  que tienes a tu lado, regocíjate en el Señor.  

Dios nos quiere contentos, llenos de  gozo, siempre en victoria.  Pero nuestro adversario utilizara nuestro pasado para  tratar que esto no suceda.  Nuestro adversario tratara de usar nuestro pasado para cegarnos a todo lo que Dios ha hecho, está haciendo y hará por nosotros. Ahora bien, deseo  detenerme aquí y hacer una breve aclaración.  Con esto que les he dicho no les  estoy diciendo ni implicando que debemos olvidarnos del lugar de dónde Cristo nos  saco, limpio, y purifico.  Es más, esto es algo que siempre debemos tener en mente, y tenemos que testificar de ello.  Esto es algo que queda bien reflejado en Hechos 10:40-43 cuando leemos "A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se  manifestase; 41no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de  antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los  muertos. 42Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el  que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. 43De éste dan testimonio todos los  profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su  nombre".  Así que tenemos que testificar de éstas cosas para que la gloria, poder, y misericordia de Dios sea reflejada en nuestra vida.  Tenemos que testificar de  dónde Dios nos saco para glorificar a Dios.  Pero lo que no podemos hacer es  permitir que estas cosas pasadas influencien de la manera que ahora pensamos, o que  afecten de la manera que ahora nos sentimos.  Ésa vida que una vez conducimos, ésa vida  pecaminosa, ésa vida que nos conducía lejos de Dios y directamente al infierno, no puede influenciar nuestro presente y no tiene lugar alguno en nuestro futuro.  Es  tal como nos dice el apóstol en 2 Corintios 5:17 cuando leemos "De modo que si  alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas  son hechas nuevas". Pero si continuamos viviendo en el pasado, entonces nunca  llegaremos ser lo que Dios desea que seamos.  Si le permitimos al diablo que nos  acuse, si le permitimos al diablo que nos mantenga concentrado en los errores del pasado, entonces nunca llegaremos al lugar donde Dios nos quiere.  Esto fue  exactamente lo que le paso al pueblo de Dios en ese entonces.  Ese pueblo que Dios  libero después de mas de 400 años de esclavitud de Egipto, éste pueblo que Dios  condujo a la tierra prometida y le entrego victoria tras victoria, ahora se habían  rebelado en contra de Él.  Ellos vieron Su poder, majestad y gloria. Vieron señales y prodigios, pero no obstante todo esto, le faltaban, y permitieron  ser conducidos por el enemigo fuera de la voluntad de Dios y nuevamente a la esclavitud del pecado. En otras palabras, el enemigo detuvo el progreso de ese  pueblo con lo mismo que detuvo a sus antecesores en el desierto; lo hizo con  demonios de apatía, rebeldía, y desanimo.   

No podemos permitirle al enemigo que nos detenga, no podemos permitirle al enemigo que invada nuestra mente.  Tenemos que  renovar de la manera que pensamos, tenemos que concentrarnos en lo que Dios está  haciendo en nuestra vida, y mirar hacia el futuro y lo que hará.  Tenemos que hacer  como encontramos en Romanos 12:2 cuando leemos "No os conforméis a este siglo, sino  transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que  comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta".     

Continuando leemos: “He aquí  que yo hago cosa nueva”.  Dios quiere hacer algo nuevo con tu vida en el día de  hoy, Dios quiere renovarte, Dios quiere fortalecerte.  Dile a la persona que tienes  a tu lado, Dios va hacer algo nuevo en mi vida hoy.  Dios está buscando a personas  que confíen en Él, está buscando a personas que dependan de Él.  Como creyentes  tenemos que comenzar a depender más de Dios y menos de nuestras propias  habilidades.  Y una vez que esto sucede, entonces comenzaremos a experimentar el  poder de Dios en toda situación.  Una vez que esto sucede, entonces podremos  experimentar lo que encontramos en Deuteronomio 28:6-7 cuando leemos " Bendito  serás en tu entrar, y bendito en tu salir. 7Jehová derrotará a tus enemigos que se  levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán  de delante de ti".  ¿Cuántos desean experimentar el poder de Dios en su vida?  ¿Cuántos desean que Dios haga algo nuevo en su vida hoy?  Dios quiere hacer algo nuevo en nuestra  vida, y la palabra aquí nos dice: “pronto saldrá a luz”.  Esto es promesa de Dios,  y nos afirma que Dios si obrara, y que Dios si se glorificara en nuestra vida.   Pero aquí también leemos “¿no la conoceréis?”.  ¿Por qué esta pregunta?   

Ésta  pregunta es de suma importancia porque lo que sucede es que muchos no alcanzan ver  las bendiciones de Dios.  Muchos no alcanzan recibir lo que Dios tiene para ellos porque en vez de buscar más de Dios se alejan de Él.  Muchos no alcanzan ver las bendiciones de Dios, y la mayor razón por esto es porque no están dispuestos a reconocer sus faltas.  Después de todo, ¿cómo puede  alguien pensar que recibirá bendiciones de Dios si continúa una vida llena de  pecado? Recordemos que Dios no puede habitar en medio del pecado.  Y es por eso  mismo que Él nos llama a la santidad, como encontramos en Levítico 20:26 cuando leemos "Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he  apartado de los pueblos para que seáis míos".  Dile a la persona que tienes a tu  lado, Dios nos aparto para ser suyos.  Esto es algo que el pueblo de ese entonces ignoro por completo, y la consecuencia fue que ellos dejaron de recibir las  bendiciones de Dios, lo que resulto en que ellos fuesen llevados nuevamente  cautivos.  La verdad es que tal como ellos, ninguna persona recibirá bendiciones si continua en ese camino que bien sabe le aleja de Dios.  Ninguna persona recibirá bendición sin antes reconocer sus faltas, y tener un genuino arrepentimiento.  Es como encontramos en Proverbios 28:13 cuando leemos "El que  encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará  misericordia".  Pero cuando esto sucede, entonces Dios entra en acción.  Cuando existe un verdadero arrepentimiento en la vida de una persona, Dios obra y hace algo nuevo en esa vida.  Dile a la persona que tienes a tu lado “Dios va hacer algo nuevo en  mi vida hoy”.  

¿Qué hará Dios en nuestra vida hoy?  La Palabra nos dice: “Otra vez abriré camino  en el desierto, y ríos en la soledad”.  Estas fueron palabras de consolación al  pueblo de Judá; Dios les dijo que Él nuevamente les liberaría de la esclavitud, que Él nuevamente les guiaría, pero a nosotros hoy nos habla tan fuerte como a ellos en  ese entonces.  A nosotros nos dice que si confiamos, Él nos guiara a través  de esas pruebas que estamos pasando.  Escucha hoy que el Señor te dice "Estas cosas  os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero  confiad, yo he vencido al mundo" (Juan 16:33).  Él quiere abrirnos hoy un camino nuevo lleno de Su presencia para que podamos atravesar ese desierto de depresión, y desanimo sin caer.  Él quiere abrir  hoy un camino nuevo en ese desierto para que podamos superar la rebeldía y apatía.   Él quiere darnos hoy de beber de ese rió de aguas viva para que nunca más estemos  sedientos.  Escucha hoy que el Señor te dice "Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera  que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo  le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente  de agua que salte para vida eterna" (Juan 4:13-14).  No podemos permitirle al  enemigo que nos desvié del camino que Dios ha escogido para nosotros.  No podemos  permitirle al enemigo que nos deprima o desanime trayendo a memoria nuestro pasado;  tenemos que concentrarnos en Dios, tenemos que concentrarnos en lo que Él quiere  hacer con nosotros.    

Para concluir.  El pueblo de Dios en ese entonces estaba a punto de ser capturados  y llevados a la esclavitud nuevamente por Babilonia. A causa de su desobediencia y rebeldía Dios permitiría que ellos nuevamente fuesen capturados, pero aquí el  profeta Isaías les trajo un mensaje lleno de esperanza y poder.  Dios les dijo que Él les liberaría y haría cosas aun mayores de las que Él había hecho cuando les libero de las manos de Egipto.   Desdichadamente a pesar de las advertencias del profeta éste pueblo continuo en un camino de pecado y rebeldía, el cual les condujo a caer nuevamente bajo el dominio de Babilonia.  Lo triste de todo es que a pesar de los  numerosos ejemplos que encontramos en la Biblia que nos dejan saber el resultadlo  final de estas acciones, muchos en el pueblo de Dios de hoy continúan cayendo nuevamente en la esclavitud de Satanás debido a lo mismo.  Dios le dijo a ese pueblo que haría cosa nueva, que haría aun mayores cosas con ellos, pero para que  esto sucediera, ellos tendrían que volverse a Él.  Dios nos habla a nosotros igual,  tenemos que volvernos a Dios y dejar la vida pecaminosa, tenemos que volvernos a  Dios y dejar nuestra rebeldía, apatía, y desanimo.  Dios quiere hacer algo nuevo en nuestra vida, Él quiere restaurarnos y utilizarnos. Estamos a punto de  iniciar un nuevo año, pero también puedes estar a punto de iniciar una nueva vida.   Examínate hoy, reflexiona y pregúntate, ¿me encuentro esclavo a las cosas de éste  mundo?  ¿Estoy a punto de ser llevado cautivo a causa de mi rebeldía, apatía, o  desanimo?  Escucha hoy que Dios te dice:  “He aquí que yo hago cosa nueva”.  Dios  desea hacer cosa nueva en tu vida hoy.  Él puede renovarte, y Él quiere bendecirte,  pero tienes que quererlo.

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