Aseguradlo como sabéis
Hoy es un día muy especial para todos nosotros; hoy es
un día muy especial para todos aquellos que forman parte
de la iglesia de Cristo. Es un día muy especial porque
hoy celebramos la resurrección de nuestro Señor y
Salvador Jesucristo. Hoy celebramos la victoria que Él
vino a entregarnos, hoy celebramos Su victoria en la
cruz sobre la muerte. Éste acontecimiento es la base de
nuestra creencia, y es el que garantiza que todo
creyente fiel alcanzara algún día permanecer en la
presencia de Dios. Éste acontecimiento es uno que todos
en el mundo conocen, desde el más anciano hasta el más
joven. La resurrección de Jesucristo es el
acontecimiento que supera toda religión o secta; es el
acontecimiento que supera toda duda o escepticismo como
en el caso de los ateos y agnósticos. La realidad es
que no toda persona en el mundo celebra éste día cómo
nosotros, pero la gran realidad es que ninguno puede
ignorar ésta fecha, ya que ésta fecha no solo sirvió
para entregarnos la promesa de la vida eterna, sino que
ésta fecha también sirvió para dividir permanentemente
la historia de éste mundo. Esto es algo que podemos
declarar con confianza porque todos en el mundo miden el
tiempo de la misma manera, antes de Cristo (a.C.) y
después de Cristo (d.C.) Ahora bien, yo estoy seguro que
todos aquí hemos leído acerca de estos acontecimientos
en nuestra Biblia, todos conocemos acerca de la
crucifixión y resurrección de Cristo ya que toda nuestra
fe está fundada en la vida y sacrificio de nuestro
Señor. Pero hoy vamos a concentrarnos en el mensaje tan
poderoso que encontramos en el evento que sucedió
después de Él ser sepultado. Pasemos ahora a la Palabra
de Dios.
Mateo 27:62-65
- Al día siguiente, que es después de la
preparación, se reunieron los principales sacerdotes y
los fariseos ante Pilato, 63diciendo: Señor,
nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún:
Después de tres días resucitaré. 64Manda,
pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no
sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y
digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será
el postrer error peor que el primero. 65Y
Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo
como sabéis.
Nuestro adversario el diablo tratara por todos los
medios habidos y por haber de desacreditar la obra de
nuestro Señor Jesucristo. En el tiempo que Jesús estuvo
físicamente aquí en la tierra, el enemigo trato de
destruir la obra por mediación de los supuestos hombres
de Dios; en otras palabras, los escribas, los saduceos,
los fariseos, y los maestros de la ley. Esto es algo
que nunca se ha detenido, Satanás continúa su ataque
tratando de destruir la obra de Cristo, tratando de
derrotar al pueblo de Dios. ¿Cómo trata de lograr su
objetivo? En realidad existen numerosas tácticas que
emplea, pero la más común es el uso de las tradiciones,
filosofías y enseñanzas falsas. Claro está en que nada
de esto nos puede sorprender, ya que todo esto se nos
fue advertido con anticipación como encontramos en
2 Timoteo 4:3-4 cuando
leemos, “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la
sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se
amontonarán maestros conforme a sus propias
concupiscencias, 4y apartarán de la verdad el
oído y se volverán a las fábulas.” No quiero
extenderme mucho en el tema de las tradiciones y
fabulas, pero si es necesario que mencione una tradición
muy popular en éste país que solo sirve para socavar el
verdadero significado de ésta fecha. La tradición tan
popular de la que las hablo es algo que aparece ser
inocente, y sin significado malicioso, y es por eso que
algunos dentro del pueblo de Dios también participan de
ella. Pero la gran realidad es que ésta tradición que
aparenta ser tan inocente si es extremadamente
maliciosa. ¿De que tradición les hablo? Les estoy
hablando de la tradición de los niños buscar los huevos
escondidos. Según la tradición estos huevos fueron
dejados por el conejito de las pascuas. Pero,
permítanme hacer dos preguntas, ¿qué tiene que ver un
conejo con la resurrección de Cristo? Y segundo, ¿qué
tiene que ver un huevo con la resurrección de Cristo?
Les puedo decir con toda certeza que no tienen nada que
ver. No existe nada en la Palabra de Dios que
identifique o una de alguna forma haga un enlace entre
la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo con
un conejo y huevos de colores; sin embargo, existen
muchos que fácilmente aceptan estas dos cosas como
símbolos de las Pascuas y participan de ésta practica
libremente.
Tal parece que a muchos se les ha olvidado o simplemente
han escogido ignorar lo que Dios nos dice en
Deuteronomio 18:9 cuando
leemos, “Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios
te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de
aquellas naciones.” Sé que muchos seguramente dirán
y pensaran que esto fue un mandato para el pueblo de ese
entonces, ya que ellos estaban tomando posesión de una
nueva tierra, pero les digo que éste mandato continua
vigente para nosotros hoy en día. Digo esto por dos
razones. La primera razón es porque la muerte y
resurrección de Jesucristo nos dio entrada a una nueva
tierra; nosotros pasamos de vivir bajo el dominio de las
tinieblas a vivir en el Reino de Dios. Esto es algo
claramente expuesto en
Colosenses 1:11-13 cuando leemos, “fortalecidos
con todo poder, conforme a la potencia de su gloria,
para toda paciencia y longanimidad; 12con
gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para
participar de la herencia de los santos en luz; 13el
cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y
trasladado al reino de su amado Hijo.” La segunda
razón por la que digo que éste mandato continua vigente
para nosotros hoy en día es porque la práctica de ésta
tradición es una abominación a Dios. Como les dije, no
existe nada en la Palabra de Dios que establezca un
enlace entre la muerte y resurrección de Jesucristo y
estos dos símbolos; sin embargo, muchos continúan viendo
ésta tradición y practica como una simple inocente
fantasía para los niños; muchos continúan viendo ésta
tradición y practica como una simple diversión, pero la
verdad es que ésta practica es mucho más que una simple
fantasía o diversión, ésta practica es abominación a
Dios. Es abominación a Dios porque ésta tradición es de
origen pagano, de fiestas paganas, de rituales de
fertilidad paganos a dioses paganos. Conociendo esto,
la pregunta que entonces debemos hacernos es, ¿puede un
creyente formar parte de ésta actividad? La respuesta
es ¡NO! En Juan 8:32
encontramos que se nos dice, “y conoceréis la verdad,
y la verdad os hará libres”, y la verdad es que la
aceptación y práctica de ésta tradición solo sirve para
alejar al hombre de Dios. La verdad es que ésta
tradición solo sirve para socavar el verdadero
significado de ésta fecha, y para robarle la gloria al
merecedor de toda gloria. Ésta tradición solo sirve para
tratar de desacreditar la obra de Cristo. Hoy no es el
día del conejo, hoy no es el día de la búsqueda de
huevos escondidos, hoy es el día que nuestro Rey y
Salvador resucito. Hoy es el día que celebramos la
victoria de nuestro Rey y Salvador en la cruz del
calvario, y no podemos permitir que nada nos distancie
del verdadero significado.
Continuando con nuestro estudio de hoy leemos, “Al
día siguiente, que es después de la preparación, se
reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante
Pilato, 63diciendo: Señor, nos acordamos que
aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días
resucitaré.” Como podemos apreciar aquí, ellos
estaban muy preocupados y temerosos de que los
discípulos fueran al sepulcro y se llevaran el cadáver
para luego mentir. Pero en realidad lo que ellos
estaban haciendo era luchar en contra de la Palabra de
Dios; ellos estaban tratando de detener la profecía como
la que encontramos en Isaías
53:4-6 cuando leemos, “Ciertamente llevó él
nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y
nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y
abatido. 5Mas él herido fue por nuestras
rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de
nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros
curados. 6Todos nosotros nos descarriamos
como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas
Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.”
Ellos trataron de luchar en contra de Dios, y por eso
vemos que ellos dijeron, “Manda, pues, que se asegure
el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus
discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo:
Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error
peor que el primero.” Ellos estaban tratando de
socavar la obra de nuestro Salvador en la cruz, y
peleaban en contra de Dios, y peleaban en contra de lo
que encontramos en Salmo 16:10
cuando leemos, "Porque no dejarás mi alma en el Seol,
Ni permitirás que tu santo vea corrupción." Los
principales sacerdotes y fariseos querían detener la
Palabra de Dios, pero la Palabra de Dios no puede ser
detenida. Esto es algo que queda sumamente claro en
Números 23:19 cuando
leemos, “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo
de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará?
Habló, ¿y no lo ejecutará?” Pero porque la Palabra
de Dios siempre se cumplirá, todo lo que ellos pudieron
hacer fue en vano. Dile a la persona que tienes a tu
lado, ¡Cristo resucito! El plan que ellos desarrollaron
para socavar la obra de nuestro Señor lo único que logro
fue producir testigos. Esto es algo que queda
claramente expresado en Mateo
28:11-13 cuando leemos, “Mientras ellas iban,
he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron
aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas
que habían acontecido. 12Y reunidos con los
ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los
soldados, 13diciendo: Decid vosotros: Sus
discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando
nosotros dormidos.” Ellos sobornaron a los soldados
para que mintiesen de lo que habían presenciado. Ellos
sobornaron a los soldados para que ellos no confirmaran
que la Palabra de Dios se había cumplido. Esto nos
conduce al mensaje principal de hoy.
En el último versículo que estamos explorando hoy
encontramos el mensaje principal de hoy. Aquí vemos que
se nos dice, “Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una
guardia; id, aseguradlo como sabéis.” Aquí Pilato
dio la orden para que asegurasen la tumba; él dio la
orden para que los soldados cuidasen el cadáver, y dijo
“aseguradlo como sabéis”. Pero yo les digo hoy
que nosotros tenemos que hacer igual. Tenemos que
asegurarle al mundo que Cristo no está muerto, sino que
está vivo y al alcance de toda persona que le busque.
Jesús mismo en Mateo 7:7-8
nos dice, “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis;
llamad, y se os abrirá. 8Porque todo aquel
que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama,
se le abrirá.” Tenemos que asegurarle al mundo que
solo en Cristo encontraran la paz que tanto anhelan;
Tenemos que asegurarle al mundo lo que encontramos en
Filipenses 4:7 cuando
leemos, “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo
entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús.” Tenemos que
asegurarle al mundo que y al religioso que la religión
no salva. Solo Cristo salva como encontramos en
Hechos 4:11-12 cuando
leemos “Este Jesús es la piedra reprobada por
vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser
cabeza del ángulo. 12Y en ningún otro hay
salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado
a los hombres, en que podamos ser salvos.”
Tenemos que asegurarle al mundo lo que sabemos; sabemos
que Jesucristo resucito de los muertos. La resurrección
de Jesucristo no es un mito o una leyenda como muchos
dicen. Prueba del cumplimiento de la Palabra de Dios
fue presenciada por muchos. Fíjense bien como esto
queda claramente expuesto en 1
Corintios 15:3-6 cuando leemos, “Porque
primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que
Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las
Escrituras; 4y que fue sepultado, y que
resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;
5y que apareció a Cefas, y después a los doce.
6Después apareció a más de quinientos
hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y
otros ya duermen.” Tenemos que asegurarle al mundo
que Él da fuerza a los cansados. Es como encontramos en
Isaías 40:29-31 cuando
leemos, “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las
fuerzas al que no tiene ningunas. 30Los
muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y
caen; 31pero los que esperan a Jehová tendrán
nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas;
correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”
Tenemos que asegurarle al mundo que la resurrección de
nuestro Señor y Salvador es lo único que nos garantiza
una vida mucho superior a ésta. Tenemos que asegurarle
al mundo lo que sabemos como encontramos en
Juan 14:2-4 cuando
leemos, “En la casa de mi Padre muchas moradas hay;
si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a
preparar lugar para vosotros. 3Y si me fuere
y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí
mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
4Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.”
Tenemos que asegurarle al mundo que existe esperaza en
éste mundo lleno de maldad, y su nombre es Jesucristo.
Para concluir;
nuestro enemigo trato de detener la Palabra de Dios,
pero la Palabra de Dios no puede ser detenida. Pilato
dijo, “id, aseguradlo como sabéis”, palabras que
fueron dichas con significado negativo, pero yo te digo
en el día de hoy, ¡id y aseguradlo como sabéis! No
luches en contra de la Palabra de Dios, sino lucha con
la Palabra de Dios. El pueblo de Dios tiene que ponerse
en pie, y declarar la verdad, aun cuando esto no sea lo
más popular. El pueblo de Dios tiene que ponerse en pie
y asegurarle al mundo lo que sabemos. Levantémonos hoy
valientemente y no permitamos que las influencias de
éste mundo detengan nuestro servir a Dios. El mundo
está en busca de respuestas, las cosas todos los días
están peor, y es por eso que te digo hoy, aseguradle
como sabéis, preséntale al mundo a ese Dios que aun no
conocen. Asegurémonos de siempre declarar que ¡El mismo
Jesús que ascendió al cielo regresara por Su iglesia!
La religión no salva ni te acerca a Dios; la tradición
no salva ni te acerca a Dios; solo por la muerte de
nuestro Señor Jesucristo podemos llegar a Dios. Él ha
abierto las puertas del Reino de Dios. Él es el único
que las pudo abrir y es el único que las puede cerrar.
Hermanos la resurrección de Jesús es la parte
fundamental de la fe Cristiana. El que Jesús haya
resucitado nos da la seguridad absoluta de que Él
cumplirá Sus promesas. La muerte corporal de Jesús
demuestra que el Cristo viviente es soberano en el Reino
de Dios. El poder que hizo posible la resurrección de
nuestro Señor está a nuestro alcance para hacer
resucitar nuestro espíritu, y para liberar a todos
aquellos que aun se encuentran atrapados por el demonio
mentiroso. Pero como cristianos no celebremos su
resurrección solo en el día de hoy, sino celebrémosla
diariamente, porque nosotros servimos a un Dios vivo.
Dile al hermano que tienes a tu lado ¡Cristo vive!
Compartamos su mensaje de victoria y esperanza con todos
los que nos podamos encontrar.
© Copyright José R. Hernández