Predicando la verdad
Una gran realidad de estos tiempos en que vivimos es que
estamos viendo como el hombre esta cambiando la verdad de
Dios por la mentira del diablo. Esto es algo que esta
sucediendo porque muchos en el mundo no saben diferenciar
entre la ficción y la verdad, o porque simplemente aceptan
la ficción como real porque suena y luce razonable. Un gran
ejemplo de esto es ese libro que se esta vendiendo como pan
caliente titulado “El Código de Da Vinci.” ¿Cuántos lo han
oído mencionar? ¿Cuántos lo han leído? Yo no lo he leído
ni tengo interés alguno en leerlo, pero si he escuchado
diferentes reportajes acerca de la gran popularidad que
tiene, y la gran sensación que esta causando. Para los que
desconocen de lo que les hablo, “El Código Da Vinci” es una
novela de ficción que está resultando ser un éxito de ventas
alrededor del mundo. Según lo que tengo entendido se estima
que se han vendido más de 30 millones de ejemplares, y que
ha sido traducido a 30 idiomas. Según esta novela, en las
obras de Leonardo Da Vinci existen pistas de códigos
expresados en las pinturas. Por ejemplo en La Ultima cena
de Jesús y los Apóstoles supuestamente aparece Maria
Magdalena vestida en una túnica con los colores inversos a
la túnica que tenia puesta Jesús y una misteriosa arma
blanca (objeto de filo) entre los Apóstoles la cual indica
un misterio. Este libro también indica que Jesús tuvo a
Maria Magdalena como compañera sexual y que ellos tuvieron
hijos. El libro declara que los descendientes de Jesús y
Maria viven en Europa. Todas esas cosas son inventos de un
autor y no tiene fundación bíblica alguna. Es más, el mismo
autor en una entrevista que se le hizo, y que aparece en su
pagina en el Internet declaro “El Código de Da Vinci es una
novela, así que es una obra de ficción. Mientras que los
caracteres y sus acciones obviamente no son reales, las
obras de arte, arquitectura, documentos, y rituales secretos
representados en esta novela todos existen.” Pero no
obstante todo esto, el libro se continúa vendiendo como pan
caliente y muchos corren a abrazar esas elaboraciones sin
fundación alguna como la verdad. ¿Cuál es nuestra
responsabilidad ante esta situación? Esa es la pregunta que
estaremos examinando en el día de hoy. Pasemos ahora a la
Palabra de Dios.
2 Timoteo 4:1-4
- Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo,
que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación
y en su reino, 2 que prediques la palabra; que
instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende,
exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque
vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que
teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a
sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la
verdad el oído y se volverán a las fábulas.
Como siempre digo, para tener un mejor entendimiento del
mensaje que Dios tiene para nosotros, nos será necesario
hacer un breve repaso de historia. En este punto de la
historia, Pablo se encontraba en una prisión romana sin
esperanza de ser liberado, y la razón por esto es porque el
imperio romano consideraba el cristianismo como una religión
ilícita. Así Pablo fue arrestado como un criminal común, y
solo por el hecho de predicar el evangelio. Debido a la
intensa persecución que existía en ese tiempo, y debido a su
conocimiento de las leyes romanas, Pablo sabia muy bien que
pronto se le celebraría un juicio y después seria ejecutado,
fíjense bien como él lo declara en
2 Timoteo 4:6, al escribir “Porque yo ya estoy
para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está
cercano.” Pablo no quería que el ministerio fuera
interrumpido después de su muerte, y por eso le escribe esta
segunda carta a Timoteo, quien era uno de los líderes de la
iglesia primitiva, encargándole que continuara la obra de
Dios. Con esta pequeñez de información en mente, examinemos
ahora lo que Pablo le dijo a este líder, y veamos como lo
podemos aplicar a nuestra vida hoy en día.
En esta pequeña porción de la carta encontramos que Pablo le
encomienda a que haga tres cosas de suma importancia. Aquí
vemos que Pablo le llama a que “predique la palabra”, a que
“inste a tiempo y fuera de tiempo”, y a que “redarguya y
reprenda con toda paciencia.” Pero, ¿qué quiere decir todo
esto? Examinemos cada uno por separado y vemos el gran
significado de cada encomienda.
Que prediques la palabra.
Aunque todo lo que Pablo le encomendó a Timoteo es
igualmente importante e imprescindible, yo diría que esta
primera encomienda podría ser destacada como la más
importante de todas. Digo que pudiera ser destacada como la
más importante porque a través del tiempo han existido
personas que han adulterado la palabra de Dios para suplir
sus necesidades y avaricias. A través del tiempo han
existido y aun existen, personas que han cambiado o están
cambiando el verdadero evangelio de Jesucristo; que han
cambiado o están cambiando la verdadera doctrina, para
satisfacer los deseos infructuosos de la carne y para
ejercitar un tipo de control sobre las personas. Permítanme
ponerles un ejemplo para que entiendan bien lo que les
digo.
Una cosa que estaba sucediendo en el tiempo de Pablo es que
los fariseos que se habían convertido, estaban comenzando a
enseñar que los no judíos tenían que aceptar y seguir
tradiciones judías para ser salvos. Esto es algo que lo
encontramos bien reflejado en
Hechos 15:1 cuando leemos “Entonces algunos que
venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os
circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser
salvos.” Y también en Hechos
15:5 cuando leemos “Pero algunos de la secta de
los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es
necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de
Moisés.” En estos dos pequeños versículos podemos ver a
primera vista que estos maestros estaban tratando de imponer
sus propias opiniones o voluntad sobre estas personas. En
estos dos pequeños versículos podemos ver a primera vista
que ellos estaban tratando de cambiar la verdadera
doctrina. Es por eso que vemos como se hace una detallada
aclaración de este asunto como encontramos en
Hechos 15:24-29 cuando
leemos “Por
cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros,
a los cuales no dimos orden, os han inquietado con
palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros
y guardar la ley, 25 nos ha parecido bien,
habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a
vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, 26
hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro
Señor Jesucristo. 27 Así que enviamos a Judas y a
Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo
mismo. 28 Porque ha parecido bien al Espíritu
Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que
estas cosas necesarias: 29 que os abstengáis de
lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de
fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien
haréis. Pasadlo bien.”
Como podemos ver aquí los apóstoles dejaron bien claro la
verdadera doctrina, ellos dejaron bien claro que lo que se
estaba tratando de enseñar no era algo que había sido
ordenado o aprobado por ellos.
Aunque quizás estas doctrinas no continúen siendo enseñadas
en nuestro tiempo, en nuestro tiempo si continuamos viendo
como diferentes doctrinas son enseñadas con el mismo
propósito de manipular o ejercer algún tipo de control sobre
las personas, y para satisfacer los deseos y avaricia del
hombre. El mejor ejemplo que les puedo poner acerca de este
asunto es la doctrina del diezmo. Recientemente una persona
que se identifico como pastor me escribió correspondencia
electrónica básicamente insultándome porque yo enseño que
nosotros no estamos bajo la obligación de la ley de
diezmar. Ahora, deseo detenerme aquí por un breve momento y
aclarar algo. Con lo que les acabo de decir no estoy
diciendo ni implicando que la iglesia no necesita la ayuda
económica de los miembros. Como todos sabemos, es muy
difícil que una sola persona pueda cubrir todos los gastos
de una congregación. También quiero que quede bien claro que
no estoy haciendo una plegaria de dinero. Mi propósito no
es pedir o demandar contribución alguna de ninguno de
ustedes, mi propósito es enseñar y predicar la verdad de
Dios. Con esto en mente continuemos.
Muchos pastores demandan el diezmo e intimidan al pueblo de
Dios usando
Malaquías 3:8
que dice “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me
habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En
vuestros diezmos y ofrendas.” Como podemos ver esto es
algo alarmante e impresionante, porque después de todo a
nosotros se nos ha enseñado a no robar. Pero entonces la
pregunta es, ¿puede el cristiano robarle a Dios tal como
predican muchos pastores? La respuesta es sí; ¿lo hacen al
no diezmar? La respuesta es definitivamente ¡NO! Esto puede
sonar un poco confuso pero en realidad no lo es.
No lo es porque al igual que los no judíos en el tiempo de
Pablo no estaban bajo el pacto de la ley de Moisés, y ellos
no tenían que seguir las tradiciones y leyes mosaicas,
nosotros no estamos bajo la obligación de la ley para
diezmar. Nosotros todos vivimos bajo el nuevo pacto,
nosotros vivimos bajo el pacto de la gracia. En mi estudio
acerca del diezmo yo no he podido encontrar ninguna
instrucción o demanda del diezmo a la iglesia en el nuevo
testamento. El método presentado en el nuevo testamento
tiene que ver con dar voluntariamente, con alegría y
gratitud de corazón de acuerdo a como Dios nos haya
prosperado. Esto es algo que Pablo dejo bien claro como
encontramos en
2 Corintios 9:7
cuando leemos “Cada uno dé como propuso en su corazón: no
con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador
alegre.”
Bajo el pacto de la gracia, es decir el nuevo testamento, no
encontramos un mandato a que se diezme; en otras palabras no
encontramos que se dé una cifra exacta o un porcentaje.
Creo firmemente que la razón por la que no lo podemos
encontrar es porque Dios espera que los cristianos, no solo
den parte de lo que poseen sino que se den en una entrega
total. Como les dije, el cristiano no le roba a Dios al no
diezmar, pero si se hace responsable de robarle a Dios
cuando no ofrenda de acuerdo con las indicaciones nuevas
asentadas en el Nuevo Testamento. Lo que les estoy
diciendo es que si no aportamos generosamente, pudiendo
hacerlo, entonces nos hacemos culpable de robarle a Dios.
En el nuevo testamento encontramos los principios de apoyar
la obra de Dios financieramente, y en las leyes mosaicas
encontramos que el diez por ciento es un buen principio para
comenzar nuestro apoyo. Pero recordemos que nuestro apoyo es
algo que debemos hacer no por obligación a la ley, sino de
corazón por amor a Dios y a su obra. Recordemos que
sostener la obra de Dios financieramente no es una
responsabilidad sola y exclusivamente del pastor y los
lideres. Esta responsabilidad es de todos nosotros que
ahora formamos el cuerpo de Cristo. Dile al hermano que
tienes a tu lado, hay que predicar la palabra de Dios.
Continuemos ahora al segundo punto.
Que instes a tiempo y fuera de tiempo.
¿Qué significa esto? Simplemente puesto esto significa el
mantenerse fuerte en la palabra en todo tiempo. Es fácil
mantenerse fiel a Dios cuando las cosas nos van bien, o
cuando todo marcha como nosotros pensamos que debe marchar.
Pero desdichadamente, siempre se presentan situaciones o
momentos cuando serle fiel a Dios se les hace difícil a
muchas personas. Permítanme exponerles un ejemplo de algo
bien común para que entiendan bien lo que les digo. Cómo
todos sabemos, una vez que aceptamos a Cristo, Él nos hizo
nueva criatura, ¿verdad? Pero recibir esta insuperable
bendición significa que la persona ya no puede ser como era,
ahora la persona esta llamada a apartarse por completo de
todas esas obras que desagradan a Dios. Esto es algo que
queda bien mencionado en
Efesios 5:11
cuando leemos “Y no participéis en las obras infructuosas
de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.” Pero
digamos que ahora se le invita a asistir a un evento, ya sea
un acto social o familiar, donde la persona sabe muy bien
que sucederán cosas y se presentaran situaciones donde
tendrá que comprometer sus principios y su fe. Tomar la
decisión de no asistir y compartir con aquel o aquellos que
le invitaron no será una decisión muy popular, y ciertamente
la persona será criticada, juzgada, y en ocasiones recibirá
el maltrato y desprecio de aquellos que le rodean. Sin duda
alguna creo que todos podemos decir que esto causaría un
fuera de tiempo en la vida de esa persona, ¿verdad? En
otras palabras la persona caería en desgracia con las
amistades o familiares. Así que “a tiempo y fuera de tiempo”
significa el mantenerse fuerte en la palabra de Dios aun
cuando esto pueda ser algo no muy popular.
El problema esta en que no todos logran mantenerse fuerte en
esos momentos de tentación. No todos logran mantenerse
fuerte en esos momentos cuando una decisión tomada resultara
en que la persona quizás deje de ser popular, o bien
apreciado. Es por eso que con frecuencia se escuchan esas
palabras “por una vez que haga, no pasa nada.” Pero estoy
aquí para decirte que una sola vez es todo lo que se
necesita. Jóvenes escúchenme muy bien ya que estoy seguro
que oirán esas palabritas con frecuencia. Recuerda que
tener sexo pre-marital solo una vez te puede causar una vida
llena de dolor y sufrimiento físico, o peor aun, la muerte
debido a todas esas enfermedades que existen.
Recuerda que unos traguitos o unas pastillitas que te harán
sentir eufórico por un tiempo le pueden costar la vida a un
inocente cuando te sientes detrás del timón de tu auto para
conducir, o tu propia vida también. Recuerda que en el
tiempo del fin, los que juraran su alianza al anticristo
serán marcados solo una vez, pero que sus almas serán
condenadas por eternidad. Una sola vez puede tener grandes
consecuencias que afectaran no solo tu vida, sino que en
muchas ocasiones la vida de aquellos que te rodean y te
aman. Pablo le dijo a Timoteo que se mantuviera firme, le
dijo que se mantuviera fiel en todo tiempo para que el
ministerio no sufriera. Pablo le dijo a Timoteo que se
mantuviera firme, y que perseverara en la sana doctrina
porque él sabia que existía una recompensa como la
encontramos en
Santiago 1:12
cuando leemos “Bienaventurado el varón que soporta la
tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá
la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.”
Y el Señor lo dice también en
Apocalipsis 2:10
cuando leemos “No temas en nada lo que vas a padecer. He
aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel,
para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez
días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la
vida.” Pablo le dijo a Timoteo que se mantuviera firme
aun cuando eso no fuera lo más popular de hacer, y nos habla
a nosotros de igual manera. Dile al hermano que tienes a tu
lado, tenemos que perseverar. Continuemos ahora al tercer
punto.
Reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
Estaba oyendo las noticias el otro día en camino a mi
trabajo, cuando escuche algo bien interesante. Resulta ser
que ahora los psicólogos están diciendo que un buen susto de
vez en cuando es algo saludable. Habiendo dicho esto el
locutor de radio declaro que Holywood estará lanzando doce
películas de horror este verano, y este número es el doble
de películas de esta índole comparado con el año pasado.
Esto es un fenómeno que no se esta limitando solamente a las
películas de cine, ya que en el televisor últimamente
también podemos encontrar una variedad de programas que son
del lado oscuro. ¿Por qué compartí estas noticias con
ustedes? La razón es porque existen muchos que se han
dejado influenciar por las opiniones del mundo, y que
piensan de la misma manera que estos psicólogos. Existen
muchos que patrocinan estas películas y programas que solo
sirven para promover los poderes de la tinieblas, y para
glorificar la violencia y los actos de horror. Como
cristianos, y como siervos fiel de Dios nosotros no podemos
hacernos cómplice de la obras del enemigo, recordemos que no
se puede estar con Dios y con el diablo a la misma vez, esto
es algo que encontramos bien claro en
1 Corintios 10:21 cuando
leemos “No podéis beber la copa del Señor, y la copa de
los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y
de la mesa de los demonios.” Y para que no quede duda
el Señor lo deja bien claro en
Mateo 12:30 cuando leemos “El que no es conmigo,
contra mí es…” Como cristianos, y como siervos fiel de
Dios nosotros tenemos que reprender esos deseos que quizás
tengamos de ver esas películas o programas. Como
cristianos, y como siervos fiel de Dios nosotros tenemos que
enseñar a todos aquellos que nos rodean que el ver estas
programaciones les hace patrocinadores de ellas.
Tenemos que reprender,
y exhortar con paciencia, y enseñar la sana doctrina. Dile
al hermano que tienes a tu lado, hay que predicar la Palabra
de Dios.
Para concluir.
Por ultimo vemos que Pablo le explica a Timoteo el por que
él le encomendó estas tres cosas cuando leemos, “Porque
vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que
teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a
sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la
verdad el oído y se volverán a las fábulas.” El mundo
esta buscando la verdad en la ficción, y la felicidad en
lugares oscuros. En el mundo existen muchos que profesando
enseñar la verdad manipulan, y engañan a muchos con el
propósito de satisfacer su avaricia. Muchos se han apartado
de las verdaderas enseñanzas y de la verdadera doctrina, y
es por eso que les digo, hay que predicar la verdad. ¿A
quien debemos predicarle? La respuesta es a todos. La
Palabra aquí nos dice “y apartarán de la verdad el oído y
se volverán a las fábulas.” Esto quiere decir que tenemos
que predicarle al religioso porque la religión no puede
salvar, solo Cristo salva como encontramos en
Hechos 4:11-12
cuando leemos “Este Jesús es la piedra reprobada por
vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza
del ángulo. 12 Y en ningún otro hay salvación;
porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres,
en que podamos ser salvos.”
Tenemos que ministrarle a los creyentes porque el creyente
no siempre se encuentra en los caminos adecuados, fíjense
bien como dice
1 Tesalonicenses 5:14
cuando leemos “También os rogamos, hermanos, que
amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo,
que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con
todos.” Tenemos que predicarle a todos aquellos que aun
no le conocen, predicarle a todos aquellos que aun andan
perdido en este mundo de tinieblas. Dile al hermano que
tienes a tu lado ¡hay que predicar la verdad Dios!
© Copyright José R. Hernández