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Obispo José R. Hernández

Predicando la verdad

Una gran realidad de estos tiempos en que vivimos es que estamos viendo como el hombre esta cambiando la verdad de Dios por la mentira del diablo.  Esto es algo que esta sucediendo porque muchos en el mundo no saben diferenciar entre la ficción y la verdad, o porque simplemente aceptan la ficción como real porque suena y luce razonable.  Un gran ejemplo de esto es ese libro que se esta vendiendo como pan caliente titulado “El Código de Da Vinci.”   ¿Cuántos lo han oído mencionar?  ¿Cuántos lo han leído?  Yo no lo he leído ni tengo interés alguno en leerlo, pero si he escuchado diferentes reportajes acerca de la gran popularidad que tiene, y la gran sensación que esta causando.  Para los que desconocen de lo que les hablo, “El Código Da Vinci” es una novela de ficción que está resultando ser un éxito de ventas alrededor del mundo. Según lo que tengo entendido se estima que se han vendido más de 30 millones de ejemplares, y que ha sido traducido a 30 idiomas. Según esta novela, en las obras de Leonardo Da Vinci existen pistas de códigos expresados en las pinturas.  Por ejemplo en La Ultima cena de Jesús y los Apóstoles supuestamente aparece Maria Magdalena vestida en una túnica con los colores inversos a la túnica que tenia puesta Jesús y una misteriosa arma blanca (objeto de filo) entre los Apóstoles la cual indica un misterio.  Este libro también indica que Jesús tuvo a Maria Magdalena como compañera sexual y que ellos tuvieron hijos.  El libro declara que los descendientes de Jesús y Maria viven en Europa.  Todas esas cosas son inventos de un autor y no tiene fundación bíblica alguna.  Es más, el mismo autor en una entrevista que se le hizo, y que aparece en su pagina en el Internet declaro “El Código de Da Vinci es una novela, así que es una obra de ficción.  Mientras que los caracteres y sus acciones obviamente no son reales, las obras de arte, arquitectura, documentos, y rituales secretos representados en esta novela todos existen.”  Pero no obstante todo esto, el libro se continúa vendiendo como pan caliente y muchos corren a abrazar esas elaboraciones sin fundación alguna como la verdad.  ¿Cuál es nuestra responsabilidad ante esta situación?  Esa es la pregunta que estaremos examinando en el día de hoy.  Pasemos ahora a la Palabra de Dios. 

2 Timoteo 4:1-4 - Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, 2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. 3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.

Como siempre digo, para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros, nos será necesario hacer un breve repaso de historia.  En este punto de la historia, Pablo se encontraba en una prisión romana sin esperanza de ser liberado, y la razón por esto es porque el imperio romano consideraba el cristianismo como una religión ilícita.  Así Pablo fue arrestado como un criminal común, y solo por el hecho de predicar el evangelio.  Debido a la intensa persecución que existía en ese tiempo, y debido a su conocimiento de las leyes romanas, Pablo sabia muy bien que pronto se le celebraría un juicio y después seria ejecutado, fíjense bien como él lo declara en 2 Timoteo 4:6, al escribir “Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano.”  Pablo no quería que el ministerio fuera interrumpido después de su muerte, y por eso le escribe esta segunda carta a Timoteo, quien era uno de los líderes de la iglesia primitiva, encargándole que continuara la obra de Dios.  Con esta pequeñez de información en mente, examinemos ahora lo que Pablo le dijo a este líder, y veamos como lo podemos aplicar a nuestra vida hoy en día. 

En esta pequeña porción de la carta encontramos que Pablo le encomienda a que haga tres cosas de suma importancia.  Aquí vemos que Pablo le llama a que “predique la palabra”, a que “inste a tiempo y fuera de tiempo”, y a que “redarguya y reprenda con toda paciencia.”  Pero, ¿qué quiere decir todo esto? Examinemos cada uno por separado y vemos el gran significado de cada encomienda. 

Que prediques la palabra.  Aunque todo lo que Pablo le encomendó a Timoteo es igualmente importante e imprescindible, yo diría que esta primera encomienda podría ser destacada como la más importante de todas.  Digo que pudiera ser destacada como la más importante porque a través del tiempo han existido personas que han adulterado la palabra de Dios para suplir sus necesidades y avaricias.  A través del tiempo han existido y aun existen, personas que han cambiado o están cambiando el verdadero evangelio de Jesucristo; que han cambiado o están cambiando la verdadera doctrina, para satisfacer los deseos infructuosos de la carne y para ejercitar un tipo de control sobre las personas.  Permítanme ponerles un ejemplo para que entiendan bien lo que les digo. 

Una cosa que estaba sucediendo en el tiempo de Pablo es que los fariseos que se habían convertido, estaban comenzando a enseñar que los no judíos tenían que aceptar y seguir tradiciones judías para ser salvos.  Esto es algo que lo encontramos bien reflejado en Hechos 15:1 cuando leemos “Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.”  Y también en Hechos 15:5 cuando leemos “Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés.”  En estos dos pequeños versículos podemos ver a primera vista que estos maestros estaban tratando de imponer sus propias opiniones o voluntad sobre estas personas.  En estos dos pequeños versículos podemos ver a primera vista que ellos estaban tratando de cambiar la verdadera doctrina.  Es por eso que vemos como se hace una detallada aclaración de este asunto como encontramos en Hechos 15:24-29 cuando leemos “Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, 25 nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, 26 hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. 27 Así que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo. 28 Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: 29 que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.”  Como podemos ver aquí los apóstoles dejaron bien claro la verdadera doctrina, ellos dejaron bien claro que lo que se estaba tratando de enseñar no era algo que había sido ordenado o aprobado por ellos. 

Aunque quizás estas doctrinas no continúen siendo enseñadas en nuestro tiempo, en nuestro tiempo si continuamos viendo como diferentes doctrinas son enseñadas con el mismo propósito de manipular o ejercer algún tipo de control sobre las personas, y para satisfacer los deseos y avaricia del hombre.  El mejor ejemplo que les puedo poner acerca de este asunto es la doctrina del diezmo. Recientemente una persona que se identifico como pastor me escribió correspondencia electrónica básicamente insultándome porque yo enseño que nosotros no estamos bajo la obligación de la ley de diezmar.  Ahora, deseo detenerme aquí por un breve momento y aclarar algo.  Con lo que les acabo de decir no estoy diciendo ni implicando que la iglesia no necesita la ayuda económica de los miembros.  Como todos sabemos, es muy difícil que una sola persona pueda cubrir todos los gastos de una congregación. También quiero que quede bien claro que no estoy haciendo una plegaria de dinero.  Mi propósito no es pedir o demandar contribución alguna de ninguno de ustedes, mi propósito es enseñar y predicar la verdad de Dios.  Con esto en mente continuemos.

Muchos pastores demandan el diezmo e intimidan al pueblo de Dios usando Malaquías 3:8 que dice “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.”  Como podemos ver esto es algo alarmante e impresionante, porque después de todo a nosotros se nos ha enseñado a no robar. Pero entonces la pregunta es, ¿puede el cristiano robarle a Dios tal como predican muchos pastores?  La respuesta es sí; ¿lo hacen al no diezmar? La respuesta es definitivamente ¡NO! Esto puede sonar un poco confuso pero en realidad no lo es. 

No lo es porque al igual que los no judíos en el tiempo de Pablo no estaban bajo el pacto de la ley de Moisés, y ellos no tenían que seguir las tradiciones y leyes mosaicas, nosotros no estamos bajo la obligación de la ley para  diezmar.  Nosotros todos vivimos bajo el nuevo pacto, nosotros vivimos bajo el pacto de la gracia. En mi estudio acerca del diezmo yo no he podido encontrar ninguna instrucción o demanda del diezmo a la iglesia en el nuevo testamento.   El método presentado en el nuevo testamento tiene que ver con dar voluntariamente, con alegría y gratitud de corazón de acuerdo a como Dios nos haya prosperado.  Esto es algo que Pablo dejo bien claro como encontramos en 2 Corintios 9:7 cuando leemos “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” 

Bajo el pacto de la gracia, es decir el nuevo testamento, no encontramos un mandato a que se diezme; en otras palabras no encontramos que se dé una cifra exacta o un porcentaje.  Creo firmemente que la razón por la que no lo podemos encontrar es porque Dios espera que los cristianos, no solo den parte de lo que poseen sino que se den en una entrega total.  Como les dije, el cristiano no le roba a Dios al no diezmar, pero si se hace responsable de robarle a Dios cuando no ofrenda de acuerdo con las indicaciones nuevas asentadas en el Nuevo Testamento.   Lo que les estoy diciendo es que si no aportamos generosamente, pudiendo hacerlo, entonces nos hacemos culpable de robarle a Dios.  En el nuevo testamento encontramos los principios de apoyar la obra de Dios financieramente, y en las leyes mosaicas encontramos que el diez por ciento es un buen principio para comenzar nuestro apoyo. Pero recordemos que nuestro apoyo es algo que debemos hacer no por obligación a la ley, sino de corazón por amor a Dios y a su obra.  Recordemos que sostener la obra de Dios financieramente no es una responsabilidad sola y exclusivamente del pastor y los lideres.  Esta responsabilidad es de todos nosotros que ahora formamos el cuerpo de Cristo.  Dile al hermano que tienes a tu lado, hay que predicar la palabra de Dios.  Continuemos ahora al segundo punto.

Que instes a tiempo y fuera de tiempo.  ¿Qué significa esto? Simplemente puesto esto significa el mantenerse fuerte en la palabra en todo tiempo.  Es fácil mantenerse fiel a Dios cuando las cosas nos van bien, o cuando todo marcha como nosotros pensamos que debe marchar.  Pero desdichadamente, siempre se presentan situaciones o momentos cuando serle fiel a Dios se les hace difícil a muchas personas.  Permítanme exponerles un ejemplo de algo bien común para que entiendan bien lo que les digo.  Cómo todos sabemos, una vez que aceptamos a Cristo, Él nos hizo nueva criatura, ¿verdad?  Pero recibir esta insuperable bendición significa que la persona ya no puede ser como era, ahora la persona esta llamada a apartarse por completo de todas esas obras que desagradan a Dios. Esto es algo que queda bien mencionado en Efesios 5:11 cuando leemos “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.” Pero digamos que ahora se le invita a asistir a un evento, ya sea un acto social o familiar, donde la persona sabe muy bien que sucederán cosas y se presentaran situaciones donde tendrá que comprometer sus principios y su fe.  Tomar la decisión de no asistir y compartir con aquel o aquellos que le invitaron no será una decisión muy popular, y ciertamente la persona será criticada, juzgada, y en ocasiones recibirá el maltrato y desprecio de aquellos que le rodean.  Sin duda alguna creo que todos podemos decir que esto causaría un fuera de tiempo en la vida de esa persona, ¿verdad? En  otras palabras la persona caería en desgracia con las amistades o familiares. Así que “a tiempo y fuera de tiempo” significa el mantenerse fuerte en la palabra de Dios aun cuando esto pueda ser algo no muy popular.

El problema esta en que no todos logran mantenerse fuerte en esos momentos de tentación.  No todos logran mantenerse fuerte en esos momentos cuando una decisión tomada resultara en que la persona quizás deje de ser popular, o bien apreciado. Es por eso que con frecuencia se escuchan esas palabras “por una vez que haga, no pasa nada.”  Pero estoy aquí para decirte que una sola vez es todo lo que se necesita. Jóvenes escúchenme muy bien ya que estoy seguro que oirán esas palabritas con frecuencia.  Recuerda que tener sexo pre-marital solo una vez te puede causar una vida llena de dolor y sufrimiento físico, o peor aun, la muerte debido a todas esas enfermedades que existen. 

Recuerda que unos traguitos o unas pastillitas que te harán sentir eufórico por un tiempo le pueden costar la vida a un inocente cuando te sientes detrás del timón de tu auto para conducir, o tu propia vida también. Recuerda que en el tiempo del fin, los que juraran su alianza al anticristo serán marcados solo una vez, pero que sus almas serán condenadas por eternidad.  Una sola vez puede tener grandes consecuencias que afectaran no solo tu vida, sino que en muchas ocasiones la vida de aquellos que te rodean y te aman.  Pablo le dijo a Timoteo que se mantuviera firme, le dijo que se mantuviera fiel en todo tiempo para que el ministerio no sufriera.  Pablo le dijo a Timoteo que se mantuviera firme, y que perseverara en la sana doctrina porque él sabia que existía una recompensa como la encontramos en Santiago 1:12 cuando leemos “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.”  Y el Señor lo dice también en Apocalipsis 2:10 cuando leemos “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”  Pablo le dijo a Timoteo que se mantuviera firme aun cuando eso no fuera lo más popular de hacer, y nos habla a nosotros de igual manera.  Dile al hermano que tienes a tu lado, tenemos que perseverar.  Continuemos ahora al tercer punto. 

Reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.  Estaba oyendo las noticias el otro día en camino a mi trabajo, cuando escuche algo bien interesante.  Resulta ser que ahora los psicólogos están diciendo que un buen susto de vez en cuando es algo saludable.  Habiendo dicho esto el locutor de radio declaro que Holywood estará lanzando doce películas de horror este verano, y este número es el doble de películas de esta índole comparado con el año pasado.  Esto es un fenómeno que no se esta limitando solamente a las películas de cine, ya que en el televisor últimamente también podemos encontrar una variedad de programas que son del lado oscuro.  ¿Por qué compartí estas noticias con ustedes?  La razón es porque existen muchos que se han dejado influenciar por las opiniones del mundo, y que piensan de la misma manera que estos psicólogos.  Existen muchos que patrocinan estas películas y programas que solo sirven para promover los poderes de la tinieblas, y para glorificar la violencia y los actos de horror.  Como cristianos, y como siervos fiel de Dios nosotros no podemos hacernos cómplice de la obras del enemigo, recordemos que no se puede estar con Dios y con el diablo a la misma vez, esto es algo que encontramos bien claro en 1 Corintios 10:21 cuando leemos “No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.”  Y para que no quede duda el Señor lo deja bien claro en Mateo 12:30 cuando leemos “El que no es conmigo, contra mí es…”  Como cristianos, y como siervos fiel de Dios nosotros tenemos que reprender esos deseos que quizás tengamos de ver esas películas o programas.  Como cristianos, y como siervos fiel de Dios nosotros tenemos que enseñar a todos aquellos que nos rodean que el ver estas programaciones les hace patrocinadores de ellas.  Tenemos que reprender, y exhortar con paciencia, y enseñar la sana doctrina.  Dile al hermano que tienes a tu lado, hay que predicar la Palabra de Dios. 

Para concluir.  Por ultimo vemos que Pablo le explica a Timoteo el por que él le encomendó estas tres cosas cuando leemos, “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.”  El mundo esta buscando la verdad en la ficción, y la felicidad en lugares oscuros.  En el mundo existen muchos que profesando enseñar la verdad manipulan, y engañan a muchos con el propósito de satisfacer su avaricia.  Muchos se han apartado de las verdaderas enseñanzas y de la verdadera doctrina, y es por eso que les digo, hay que predicar la verdad.  ¿A quien debemos predicarle?  La respuesta es a todos.  La Palabra aquí nos dice “y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.”  Esto quiere decir que tenemos que predicarle al religioso porque la religión no puede salvar, solo Cristo salva como encontramos en Hechos 4:11-12 cuando leemos “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”

Tenemos que ministrarle a los creyentes porque el creyente no siempre se encuentra en los caminos adecuados, fíjense bien como dice 1 Tesalonicenses 5:14 cuando leemos “También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.”  Tenemos que predicarle a todos aquellos que aun no le conocen, predicarle a todos aquellos que aun andan perdido en este mundo de tinieblas.  Dile al hermano que tienes a tu lado ¡hay que predicar la verdad Dios!

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