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Obispo José R. Hernández

No conformándoos

Hoy deseo iniciar el servicio con un chiste.  Resulta ser que había este pastor de una pequeña iglesia que estaba muy irritado con uno de los miembros ancianos de su congregación. El problema era que este anciano se quedaba dormido profundamente durante todas las predicas.  El pastor estaba tan molesto con esto, que un domingo después del servicio se acerco al nieto del anciano, y le dijo que le daría un dólar todos los domingos si mantenía a su abuelo despierto.  Esto funciono fantásticamente.  Paso la primera semana, y el abuelo no durmió.  Paso la segunda semana, e igualmente el abuelo no durmió.  Pero a la tercera semana, el abuelo nuevamente quedo dormido, cosa que nuevamente molesto al pastor.  Después del servicio el pastor se acerco al chico y le dijo, “¿no te prometí un dólar semanal si mantenías a tu abuelo despierto?”  A lo que el chico respondió, “si pero el abuelo me da cinco para que no lo moleste.”  ¿Qué simpático, verdad?  Esto es algo cómico, pero la realidad del caso es que también refleja la actitud de muchos creyentes hoy en día.  Digo esto porque la mayoría de las personas hoy en día no quieren ser molestadas; la mayoría de las personas disfrutan de cierta estabilidad en su vida, la mayoría de las personas tienen su manera de pensar establecida y fija, y no quieren que nada venga a interrumpirla.  En otras palabras, muchos se han conformado con ciertas creencias, costumbres, y opiniones, de esta manera aceptando lo inmundo como santo, y lo malo como bueno.  Pero ¿es a esto que estamos llamados?  Pasemos ahora a la Palabra de Dios. 

1 Pedro 1:13-16 - Por lo cual, teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, con templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando Jesucristo os es manifestado: 14 Como hijos obedientes, no conformándoos con los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15 Sino como aquel que os ha llamado es santo, sed también vosotros santos en toda conversación: 16 Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 

Como siempre digo, para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros, nos será necesario hacer un pequeño repaso de historia.  Esta carta de Pedro fue escrita aproximadamente unos treinta años después de la resurrección de Jesucristo, y él la dirigió a los creyentes que se encontraban dispersados como podemos ver en su salutación en 1 Pedro 1:1 cuando leemos “Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia.”  Lo que estaba aconteciendo durante este tiempo es que la iglesia estaba sufriendo una terrible persecución.  Los creyentes en estos lugares habían sido forzados fuera de sus hogares, habían tenido que abandonar sus posesiones, propiedades, amistades, y hasta familiares para tratar de escapar. Así que lo que encontramos en esta carta es que Pedro se estaba dirigiendo a un grupo de personas que estaban siendo perseguidos, mal tratados, acusados falsamente,  y ridiculizados todo por el simple hecho de ser cristianos como podemos encontrar en 1 Pedro 1:6-7 cuando leemos “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.”  Así que podemos decir que Pedro escribió esta carta para darles una perspectiva divina de estas pruebas y tribulaciones por las que tendrían que atravesar, para que ellos pudieran superarlas sin que su fe titubeara.  Pedro escribió esta carta porque él sabía que la amargura del sufrimiento por el que ellos pasaban y les quedaba por pasar podía fácilmente debilitar el ánimo de este pueblo, y causar que muchos se apartaran de las enseñanzas de Jesús.  Con esto en mente continuemos nuestro estudio de hoy.    

En el primer versículo que estamos estudiando en el día de hoy vemos que Pedro les dice “Por lo cual, teniendo los lomos de vuestro entendimiento ceñidos, con templanza, esperad perfectamente en la gracia que os es presentada cuando Jesucristo os es manifestado.”  Pero, ¿por qué es que Pedro le dice esto a este pueblo?  La razón principal es porque en ese entonces lo que se acostumbraba hacer era como encontramos en Levítico 24:19-20 cuando leemos “Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho: 20 rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente; según la lesión que haya hecho a otro, tal se hará a él.”  En otras palabras, el pueblo de ese entonces acostumbraba a responder a la hostilidad con venganza de igual o mayor hostilidad.  Pero Cristo había enseñado algo muy diferente acerca de esta manera de ser y pensar como encontramos en Mateo 5:38-39 cuando leemos “Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.”  Pero, ¿qué significa esto para nosotros?  Hermanos, lo que Pedro le dijo a ese pueblo, y lo que Pedro nos dice a nosotros hoy en día es que si deseamos obtener la victoria sobre las pruebas que hemos de pasar, lo primero que tenemos que hacer es concentrarnos en lo importante.  Lo primero que tenemos que hacer es concentrar todos nuestros pensamientos, y enfocar toda nuestra atención en nuestra salvación y no en nuestra opinión o deseo.   Lo que tenemos que hacer es dejar de enfocarnos en lo malo, y enfocar nuestra mente en lo bueno.  Fíjense bien como dice Filipenses 4:8 cuando leemos “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”  Dile al hermano que tienes a tu lado, cambia tu manera de pensar.  

Continuando con nuestro estudio leemos “Como hijos obedientes, no conformándoos con los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia.”  Ahora, una gran realidad de nuestro caminar Cristiano es que Dios nos llama a ser diferentes, y esto es algo que queda muy evidente aquí cuando leemos “no conformándoos con los deseos que antes teníais.”  En otras palabras Dios nos llama a superar, y a avanzar al lugar donde recibiremos Su bendición.  Dile al hermano que tienes a tu lado, Dios desea bendecirte. Dios desea guiar y bendecir a toda persona que confía en Él.  Dios desea guiar y bendecir a toda persona que se mantiene fiel a Él, y esto es algo que queda bien claro cuando estudiamos Su Palabra.  Pero algo que también esta bien claro es que para recibir estas bendiciones, y para ver la gloria de Dios reflejada en nuestra vida, tenemos que estar dispuestos a movernos de lugar.  Tenemos que estar dispuestos a dejar nuestra comodidad, y más que todo nuestra conformidad. Tenemos que estar dispuestos a un cambio total.  Dile al hermano que tienes a tu lado “no conformándoos.” 

La semana pasada estudiamos acerca de Moisés, y vimos como Dios le guió a que dejara la comodidad que había encontrado y que descendiera a Egipto para liberar su pueblo, algo que encontramos en Éxodo 3:10 cuando leemos “Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.”  Sin duda alguna aquí vemos que Dios llamo a Moisés a cambiar su nuevo estilo de vida totalmente.  Haciendo un repaso de los lideres del antiguo testamento también encontramos a Josué, a quien Dios guió a cruzar el jordán después de la muerte de Moisés como encontramos en Josué 1:2 cuando leemos “Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.”  Y porque Josué se mantuvo fiel y le obedeció, Dios le entrego la victoria sobre la ciudad impenetrable de Jericó como encontramos en Josué 6:20 cuando leemos “Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron.”  Pudiera seguir citando ejemplos, pero creo que ya todos tienen muy buena idea de hacia donde me dirijo con todo esto, ¿verdad?  Hermanos, el punto que les estoy haciendo es que Dios esta buscando a hombres y mujeres dispuestos a enfrentarse a la batalla sin temor.  Hombres y mujeres dispuestos a hacer grandes cosas por Su reino, buscando a hombres y mujeres dispuestos a entregar lo mejor de ellos, hombres y mujeres dispuestos a dejar la conformidad y confiar en Su palabra.  Dios esta buscando a hombres y mujeres dispuestos a NO conformarse y acomodarse a las cosas de este mundo.  Dile al hermano que tienes a tu lado “no conformándoos.”  

No conformarnos a los deseos que antes teníamos significa que no participaremos de las obras del enemigo.  No conformarnos a los deseos que antes teníamos significa no hacernos cómplices de la corriente de maldad que arrastra a este mundo. No podemos ver lo malo sin abrir nuestra boca en protesta, no podemos aceptar el mal como bien, y ver el bien como mal.  Muy buen ejemplo de todo esto es la decisión de la corte suprema el 27 de junio del 2005, acerca de los diez mandamientos.

Este acto fue la primera declaración principal de esta corte acerca de los diez mandamientos desde el año 1980, cuando los jueces prohibieron su exhibición en las escuelas públicas.  ¿Qué decreto este tribunal?  Este tribunal decreto por votación de 5 a 4 que los diez mandamientos no podían ser exhibidos en las cortes o en edificios del gobierno.  La constitución de este país declara que tiene que existir una separación entre el estado y la iglesia, y según estos jueces exhibir los diez mandamientos en estos lugares es una violación de esa ley porque infiere la religión. ¿Qué es lo que podemos ver con esto?  Lo que podemos ver es que estas personas se han conformado tanto a la maldad, que han sido cegados a la realidad.  ¿Qué es la realidad?  La realidad es que todas las leyes que existen en este mundo están completamente fundadas en los diez mandamientos.  Lo que podemos ver es que estas personas se han conformado de tal manera a la maldad de este mundo, que no pueden ver que si todos en el mundo siguieran los diez mandamientos, la guerra fuera algo del pasado, y la armonía reinaría. Pero estas personas, y muchos en este mundo, ven lo bueno como malo, y lo malo como bueno.  ¿Por qué es esto?  Es porque se han conformado con el mal.  Dile al hermano que tienes a tu lado “No conformándoos.”   

Continuando vemos que se nos dice:Sino como aquel que os ha llamado es santo, sed también vosotros santos en toda conversación: 16 Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”  Pero, ¿qué quiere decir esto?  Esta porción nos habla simple y claramente acerca de dejar de satisfacer los placeres infructuosos de la carne.  Nos habla de abstenernos de todas esas cosas que quizás causen un placer temporario, pero que nos aleja por completo de la voluntad de Dios.  Existen numerosas cosas que nos causan placer temporario que nos alejan de la voluntad de Dios, y en ocasiones el placer que obtenemos es tan bueno que dejar de hacer algo puede ser algo difícil.  Es por esa razón que encontramos que Jesús nos dice en Lucas 9:23Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.”  Y quiero que noten bien que Jesús dijo, “tome su cruz cada día.”  Es importante notar esto porque eso nos deja saber que nuestra batalla con la carne es algo constante.  Permítanme exponerles dos ejemplos para que me entiendan mejor. 

Existen muchos que todavía buscan la paz y el regocijo en cosas como el alcohol y las drogas, esto es algo de sumo peligro ya que nuestro enemigo tomara ventaja de ello para hacer al creyente caer como se nos advierte en 1 Pedro 5:8 cuando leemos “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”  Pero no obstante esta clara advertencia, no es fuera de lo común encontrar como muchos buscan su felicidad en una botella, o en algo químico.  Existen otros que buscan la felicidad en la fornicación y el adulterio, y esto es algo que también es claramente condenado por Dios como encontramos en 1 Corintios 6:9-10 cuando leemos “No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”  Pero la Palabra aquí esta bien clara y dice “No erréis.”  Ahora, deseo detenerme aquí y hacer una aclaración.   

Con esto que les he dicho no estoy diciendo, ni implicando, que alguno aquí hace esas cosas.  Pero lo que si les puedo decir con confianza es que desdichadamente, ambos ejemplos pueden ser fácilmente encontrado en casi toda congregación.  Pero las preguntas que debemos hacernos es ¿por qué sucede esto?  ¿Por qué pueden estas cosas suceder dentro del mismo pueblo de Dios?  La razón es porque la mayoría de los creyentes, y la mayoría de los líderes se han conformado a la maldad del mundo.  La mayoría se han conformado al pensamiento “por una vez que se haga no pasa nada.”  La mayoría se ha conformado al pensamiento “una aventura no es de importancia.”  La mayoría está más interesado en satisfacer sus necesidades y realizar sus deseos que en predicar la verdad de Dios, esto es algo que se nos advierte claramente en 2 Timoteo 4:3-4 cuando leemos "Porque vendrá tiempo cuando ni sufrirán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amotonarán maestros conforme á sus concupiscencias, 4 Y apartarán de la verdad el oído y se volverán á las fábulas."  Es por esta razón que en casi todo lugar solo se escucha mensajes de prosperidad, y muy poco el llamado al arrepentimiento. 

Pero escúchenme bien porque la palabra de Dios nos dice “No conformándoos.”  Escúchenme bien porque la Palabra de Dios nos dice en Romanos 3:23Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”  Escúchenme bien porque la Palabra de Dios nos dice en Marcos 1:14-15 "Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. "  Escúchenme bien pueblo, porque la Palabra de Dios nos dice en Hechos 3:19 "Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio."    

Para concluir.  La palabra nos dice “Sed santos, porque yo soy santo.”  Esto significa que no podemos dejarnos dominar por la carne, no podemos dejarnos vencer por el mal, sino tenemos que vencer con el bien que ahora existe en cada uno de nosotros, fíjense bien como lo dijo Pablo en Romanos 12:21No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.”  Dile al hermano que tienes a tu lado “No conformándoos.”  La Palabra nos dice “No conformándoos.”  Esto significa que tenemos que ser diferentes.  Esto significa que no podemos adaptarnos a las cosas de este mundo.  Esto significa que no podemos pensar y razonar de la manera que lo hace este mundo.  Esto significa que tenemos que vivir en santidad, conducir vidas justas, puras, limpias, y moral para Dios.  Esto significa que no podemos contaminar nuestro cuerpo y nuestro espíritu con el pecado y la corrupción que domina este mundo.   

No podemos contaminar nuestro espíritu con la lascivia de la carne.  No podemos contaminar nuestro espíritu no con la lujuria de los ojos.  No podemos contaminar nuestro espíritu no con el orgullo de esta vida.  Estamos llamados a ser santos, esto significa que tendremos que abstenernos de hacer muchas cosas.  “Sed santos” significa que tenemos que controlar los deseos infructuosos de la carne. Tenemos que apartarnos de la inmundicia, no podemos conformarnos a las costumbres y tradiciones de este mundo.  No podemos participar en las cosas que bien sabemos desagradan a Dios. Recordemos lo que nos dice la Palabra en 1 Corintios 10:21 cuando leemos “No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.”  Quizás en este momento algunas de estas cosas que bien sabemos desagradan a Dios nos luzcan como importante, quizás en este momento alguna de estas cosas aparezcan imprescindibles para ser aceptados por la sociedad que nos rodea.   Pero si piensas de esa manera, recuerda que todas estas cosas son temporarias, solo la Palabra de Dios es eterna como nos dijo el Señor en Marcos 13:31El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”  Recuerda que tu estas llamado a no conformarte a la maldad, sino a vencer la maldad.  Recuerda que tu estas llamado a conducir una vida de santidad.  No te conformes, no te adaptes, muévete hoy de lugar, y la gracia de Dios descenderá sobre ti. 

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