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Obispo José R. Hernández

¿Cómo funciona el cristianismo?

Una gran realidad del ser humano es que a todos nosotros nos gustan las cosas que hacen nuestro diario vivir más fácil, ¿verdad? A diario todos nosotros buscamos cosas que mejoran nuestra manera de vivir.  Creo que no existe una persona aquí que no haya visto los comerciales en televisión, o escuchado los comerciales en la radio, anunciando los productos y herramientas que facilitan la limpieza de los hogares, la reparación de un automóvil, la educación de los niños, y hasta la belleza física de una persona.  En muchas ocasiones estos productos aparentan ser maravillosos, por ejemplo: si su automóvil tiene un arañazo con simplemente aplicar esta nueva cera, el arañazo desaparece y la pintura del auto queda como nueva; si estas sobre peso, con simplemente tomar esas píldoras naturales puedes comer lo que desees y reducirás tu peso; si tienes arrugas o manchas en tu piel, con simplemente aplicar esa nueva crema a tu piel, toda arruga desaparecerá y tu piel será como la de un joven.  No deseo continuar con la lista de productos que se anuncian, creo que todos ya tienen muy buena idea de lo que les hablo.  Ahora, no sé ustedes, pero al ver esos anuncios que promueven esos productos tan maravillosos, y que facilitan nuestra vida de tan gran manera, la pregunta que siempre me hago es ¿cómo funcionara eso?  Existen muchos productos que si funcionan como anunciado, existen muchos productos que si facilitan nuestro diario vivir, y si los encontramos, y si lo podemos pagar, por supuesto que lo compramos, ¿verdad?  Pero nunca lo hacemos antes de convencernos de que el producto funcionara, nunca antes de examinarlo detalladamente y preguntarnos ¿cómo funcionara eso?  Esta es una pregunta que también se puede aplicar a nuestra fe. Si hiciéramos una encuesta a un grupo de personas acerca del cristianismo encontraremos que algunos dirán que lo trataron por un tiempo, pero que no funciona para nada; otros dirán que no tienen el tiempo para tratarlo; otros dirán que convertirse a Cristo fue la mejor decisión que tomaron en su vida.  Tres diferentes opiniones, pero ¿a quien creer?  La pregunta queda, ¿cómo funciona el cristianismo?  Pasemos ahora a la palabra de Dios para encontrar la respuesta. 

2 Timoteo 4:16-18 - En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. 17 Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león. 18 Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén. 

En este punto de la historia Pablo se encontraba en una prisión Romana, acusado de insurrecto, y esperando a que se le celebrara un juicio para después ser ejecutado (2 Timoteo 4:6-8.)  Sus amigos se habían apartado de su lado (2 Timoteo 4:9-12.)  No todo fue malo, algunos se apartaron de los caminos de Jesucristo, pero otros se apartaron para continuar con su ministerio.  Pero no obstante esto, Pablo se sentía solo.  Esto nos conduce a este punto de la historia donde encontraremos de la manera que funciona el caminar Cristiano.  En estos versículos que estamos usando en el día de hoy encontramos de las tres maneras que funciona el caminar Cristiano.  Encontramos como Dios derrama Su gracia para que podamos tolerar las decepciones de la vida; encontramos como Dios nos fortalece para soportar las tribulaciones; encontramos como Dios nos da la esperanza para el fin de nuestra vida.  ¿No lo pueden ver aun?  Examinemos estos versículos detalladamente.   

De la primera manera que funciona el cristianismo es que Dios derrama de su gracia para que podamos perdonar.  En el primer versículo que estamos usando en el día de hoy leemos “En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta.”  En estas palabras podemos ver el dolor que sentía Pablo en su corazón.  Fíjense bien como él dijo: “En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon.”   Aquí encontramos que Pablo se sentía defraudado; estaba decepcionado porque ninguno de sus amigos había permanecido a su lado cuando él más les necesitaba.  Ahora examinemos nuestro pasado, o quizás nuestro presente,  y preguntémonos, ¿me he sentido así alguna vez?  Creo que ninguna persona aquí presente, o alguna persona que reciba o escuche esta predica puede decir que nunca se ha sentido defraudado y decepcionado. 

Para que entiendan bien lo que les digo les nombrare dos ejemplos muy comunes.   

El  matrimonio.  El novio y la novia se paran ante el altar de Dios y ambos prometen ser fiel el uno al otro, en la pobreza y en las riquezas, en la salud y la enfermedad, hasta que la muerte les separe; pero algunas cosas fallan, y esa persona en la que pensaba poder confiar se marcha de su vida, dejando así un vació y dolor en su corazón.   

Las amistades.  Quizás tenia una amistad de muchos años, alguien en quien confiaba grandemente y pensaba que le ayudaría, pero cuando las cosas se pusieron difíciles, cuando llego el momento de apoyar y ayudar, esa persona se marcho de su lado.  Nuevamente esto nos causa un gran dolor, porque nuestra confianza ha sido violada.   

Dos ejemplos muy comunes, dos ejemplos de situaciones que suceden a diario, pero debemos preguntarnos, ¿cómo hemos reaccionado?  Generalmente nosotros nos enojamos, y buscamos la venganza.  Buscamos pagar ojo por ojo y diente por diente.  Perdemos sueño pensando y planeando nuestra venganza, se nos quita el apetito de solo pensar en lo que se nos ha hecho, y esperamos con anticipación el día cuando finalmente podremos hacer o decir lo que hemos planeado.  Según leemos estos versículos podemos ver que Pablo se sintió traicionado, se sintió herido, pero ¿cual fue su reacción?  Fíjense bien la reacción de este hombre que estaba a punto de morir porque ninguno de sus amigos había venido a su defensa, Pablo dijo: “no les sea tomado en cuenta.”  Aquí vemos como Pablo en vez de maldecir; Pablo en vez de buscar venganza; Pablo en vez de sentir odio por todos aquellos que le habían abandonado, sintió misericordia.  ¿Por qué sintió Pablo misericordia?  Pablo sintió misericordia porque la gracia de Dios sobreabundaba en su vida (2 Corintios 4:15-16.)  Así es como funciona el cristianismo.  En situaciones difíciles, en situaciones cuando somos decepcionados y traicionados, la gracia de Dios sobreabunda para que podamos perdonar en vez de odiar.  Si no podemos perdonar, entonces lo único que estamos haciendo es alimentando la semilla de amargura que fue plantada en nosotros, y como todos sabemos cuando se alimenta una semilla, esta produce raíces que penetran a gran profundidad y no nos permiten vivir de la manera que Jesús murió en la cruz para entregarnos (Juan 14:27.)  Las raíces de amargura no tienen lugar alguno en la vida de un creyente.  Las raíces de amargura detienen las bendiciones, las raíces de amargura influencian nuestro pensamiento, las raíces de amargura detienen nuestra felicidad.   

De la segunda manera que funciona el cristianismo es que Dios nos fortalece para que podamos vencer las tribulaciones de esta vida.  Fijémonos bien como lo dijo Pablo, él dijo: “Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león.”  Quiero que nos fijemos bien que Pablo no dijo que Dios le había librado de la tribulación, yo diría que todo lo contrario es verdad, él estaba pasando por esta tribulación por seguir los caminos del Señor.  Como les dije al inicio, si hacemos una encuesta encontraremos que existe un grupo de personas que nos dirán que trataron el cristianismo, pero que no funciona para nada.  Encontramos a este grupo de personas que darán esta respuesta porque llegaron a los caminos del Señor con ideas falsas (Lucas 8:13.)  Estas son personas que piensan que cuando se llega a los caminos del Señor todo se soluciona.  Pero hermanos, si al convertirse una persona al cristianismo todos los problemas desaparecieran, si al convertirse una persona al cristianismo todo lo malo a nuestro alrededor dejara de existir, entonces no cabríamos en este lugar.  Si ese fuese el caso a diario millones de millones se convertirían a los caminos de nuestro Señor.  Pero no es así como funciona el cristianismo,  en ningún lugar en la Biblia encontramos que cuando aceptamos a Cristo no tendremos que pasar por tribulaciones, pero si encontramos que Él nunca nos abandona (Mateo 28:20.)  Cuando estudiamos la Biblia encontramos que el ser fiel a Dios traerá adversidad y tiempos de tribulación a nosotros (1 Pedro 1:6-7.)  Por ejemplo, cuando estudiamos la Palabra de Dios encontramos que cuando los jóvenes judíos no comprometieron su fe, Dios no les libró de ser lanzados en el horno de fuego.  Lo que encontramos es que Dios estuvo con ellos en todo momento, y no permitió que el fuego les hiciera daño alguno (Daniel 3:24-25.)   

Cuando estudiamos la Palabra de Dios encontramos que cuando Daniel no comprometió su fe él fue lanzado en el foso de los leones, Dios no lo libró de esa tribulación.   Lo que encontramos es que Dios estuvo con él en todo momento y no permitió que nada malo le sucediera (Daniel 6:19-21.)  Todos pasaremos por tribulaciones, todos sentiremos dolor, todos sufriremos de una manera u otra, pero tenemos la promesa de Dios que nunca nos abandonara, y nos fortalecerá para poder vencer (Juan 16:33; Filipenses 4:12-13; 1 Juan 5:4.)   ¿Cómo funciona el cristianismo?  Funciona porque Dios derrama de su gracia para que podamos perdonar a aquellos que nos decepcionan y hieren.  Funciona porque Dios nos fortalece para que podamos vencer en momentos de tribulación.    

De la tercera manera que funciona el cristianismo es que Dios nos da la esperanza para el fin de nuestra vida.  Pablo lo dijo de esta manera: “Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.”  Esta esperanza no esta basada en la idea de un hombre, esta esperanza esta basada en la muerte y resurrección de nuestro Rey y Salvador Jesucristo (Juan 3:16.)  Esta esperanza es una que todos necesitamos, la necesitamos porque la gran realidad es que todos aquí moriremos, todo humano morirá tarde o temprano, toda persona tarde o temprano llegara a su destino final (Mateo 13:41-43.)  ¿Cómo funciona el cristianismo?  El cristianismo funciona dándonos la esperanza de que al fin de nuestras pruebas y tribulaciones, si nos mantenemos fiel a Dios, Él nos entregara la corona de la vida eterna (Apocalipsis 2:10-11.) El cristianismo funciona dándonos la esperaza que viviremos en la presencia de Dios para siempre (Apocalipsis 3:11-13.)   

Para concluir.  Cómo les dije al inicio, a todos nos gusta las cosas que harán nuestra vida más fácil, pero nunca aceptamos o compramos un producto sin antes preguntarnos, ¿funcionara eso?    Existen muchos en el mundo que dicen que han tratado el cristianismo y que es algo que no funciona, pero eso les ha sucedido porque han llegado a Cristo con ideas erróneas. Existen muchos en el mundo que dicen no tener el tiempo para eso en este momento, pero el momento de nuestra partida de este mundo puede ser en cualquier momento (Santiago 4:13-14.)   Pero también existen todos aquellos como nosotros, que afirman que convertirse a Cristo fue la mejor decisión de su vida.  Y estos son todos aquellos que han entendido que el cristianismo no funciona haciendo desaparecer las decepciones y traiciones, el cristianismo funciona porque a través de Jesucristo, Dios derrama de su gracia para que podamos perdonar al ser decepcionados o traicionados.   Son todos aquellos que han entendido que el cristianismo no funciona quitando las tribulaciones y momentos difíciles de nuestra vida, el cristianismo funciona porque a través de Jesucristo, Dios nos fortalece para que podamos resistir y vencer.  El cristianismo funciona porque a través de Jesucristo, Dios nos da la esperanza de que llegara el momento cuando nunca más sufriremos, sino que viviremos ante Su santa y divina presencia.   

Cómo les dije al inicio, al ver los comerciales de esos productos que aparentan ser maravillosos, de todos esos productos que hacen nuestro diario vivir más fácil, todos nos preguntamos ¿funcionara eso?  También les dije que esta era una pregunta que podía ser aplicada a nuestra fe.  Sin duda alguna en el día de hoy les he probado que el cristianismo funciona, y como funciona.  Creo que ha quedado muy claro que nuestra fe es algo que hace nuestro diario vivir más fácil, pero ¿podremos nosotros pagar lo que vale?  La televisión y la radio anuncian productos que aparentan ser maravillosos, productos buenos que hacen nuestra vida más fácil, pero ninguno de estos productos puede ser comparado con la salvación que Cristo murió en la cruz para entregarnos, y lo más precioso de esto es que es gratis.  No existe nada que puedas hacer, no existe precio que puedas pagar, la salvación que Cristo murió en la cruz para entregarnos es completamente gratis (Efesios 2:8-9.) Aceptemos  nuestra responsabilidad (Marcos 16:15-16), y llevémosle el evangelio a aquellos que no lo conocen, y aquellos que se han apartado.  Anunciemos a través de nuestras palabras que el cristianismo funciona, y demostremos a través de nuestras acciones cómo es que funciona, garantizando victoria porque promesa tenemos de nuestro Señor. Recordemos siempre sus palabras: “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” (Juan 8:12

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Predicado:  3 de Octubre del 2004

email: José R. Hernández
 

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