Cuidado no caigas
Si yo tuviera que enumerar los problemas más serio que
confronta el creyente, yo diría que no prestar atención
seria el número uno. Digo que es el número uno porque si el
creyente prestara atención a la Palabra de Dios, y si el
creyente prestara atención a los mensajes, entonces muchas
de las cosas que le pueden causar dolor o sufrimiento
podrían ser vencidas o eliminadas de su vida. Pero la falta
de atención, o simplemente ignorar lo que escuchamos y se
nos enseña por supuesto no es algo nuevo. Digo que no es
algo nuevo porque con solo examinar la historia bíblica
pronto nos damos cuenta de este tan serio problema. Cuando
examinamos la historia bíblica, es decir, la historia del
pueblo judío, no es difícil encontrar como en numerosas
ocasiones ellos recibieron mensajes poderosos. No es
difícil encontrar como Dios les hablo, y les revelo su
voluntad. Pero desdichadamente, tampoco es difícil
encontrar como ellos desobedecieron la voluntad de Dios, y
sufrieron grandemente debido a esto. Sufrieron porque no
escucharon, y sufrieron porque simplemente ignoraron lo que
Dios les revelaba. Es por esta misma razón que hoy deseo
que estudiemos acerca del peligro que existe en no prestar
atención a la Palabra de Dios. El peligro es que cuando no
escuchamos las advertencias el resultado siempre es una
drástica caída.
Hechos 20:7-12
- El primer día de la semana, reunidos los discípulos
para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al
día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.
8 Y había muchas lámparas en el aposento alto
donde estaban reunidos; 9 y un joven llamado
Eutico, que estaba sentado en la ventana, rendido de un
sueño profundo, por cuanto Pablo disertaba largamente,
vencido del sueño cayó del tercer piso abajo, y fue
levantado muerto. 10 Entonces descendió Pablo y
se echó sobre él, y abrazándole, dijo: No os alarméis, pues
está vivo. 11 Después de haber subido, y partido
el pan y comido, habló largamente hasta el alba; y así
salió. 12 Y llevaron al joven vivo, y fueron
grandemente consolados.
Lo primero que podemos observar aquí es que ellos estaban
reunidos el primer día de la semana, es decir el domingo, y
aunque Pablo tenía que irse, él les enseño. Lo segundo que
podemos apreciar es que la reunión se alargo. ¿Por qué se
alargo? La razón por la que se alargo la reunión fue porque
ellos estaban en comunión con Dios. Y para todos aquellos
que nos llamamos cristianos esto es de suma importancia en
nuestra vida. Digo esto porque congregarnos y recibir de Él,
congregarnos y entrar en una comunión profunda con Dios
tiene que ocupar el primer lugar en nuestra vida. Después
de todo es a esto mismo que todos aquí estamos llamados.
Fíjense bien como nos dice la Palabra en
1 Corintios 1:9 cuando leemos
"Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la
comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor." Así que
esto exactamente fue el caso en ese entonces, ellos estaban
en una profunda comunión con Dios, ellos estaban escuchando
la predicación de Pablo detenidamente, esto es, todos
excepto uno. Todos ellos estaban en una profunda comunión
con Dios excepto Eutico, y es aquí donde comienza nuestra
lección del día de hoy.
Como podemos ver, este joven se quedo dormido durante la
predica. La razón que podemos detectar inmediatamente en
estos versículos es que esto sucedió porque Pablo se
extendió, pero les digo que esa no fue la única razón.
Quizás el espacio de tiempo contribuyo de cierta forma, pero
les digo que la razón principal fue porque este joven no
estaba prestando atención a lo que Pablo estaba predicando.
Ahora, no quiero que nadie me mal interprete, yo estoy
seguro que él le escucho por un tiempo. Yo estoy seguro que
Eutico estuvo despierto por la mayor parte de la
predicación, pero de lo que también estoy seguro es que
llego un tiempo cuando él apago a Pablo. En otras palabras,
él dejo de prestar atención a lo que Pablo estaba
ministrando. Esto en realidad es algo que sucede con
bastante frecuencia, y la razón por la que sucede es porque
la persona determina que lo que se esta predicando no tiene
nada que ver con ella. Esto sucede porque el humano confía
más en su propia opinión que en la Palabra de Dios. Es
decir, todos aquí pensamos que somos buenos, todos aquí
pensamos que seremos aceptados por Dios. Pero es por esa
misma razón que en Proverbios 3:7
encontramos una gran advertencia de esto cuando leemos “No
seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate
del mal.” ¿Por qué esta advertencia? La respuesta a
esta pregunta también la encontramos en
Proverbios 14:12 cuando
leemos “Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero
su fin es camino de muerte.” Y es por esta razón que el
creyente tiene que siempre estar atento a los mensajes de
Dios.
Ahora bien, Eutico se quedo dormido físicamente durante la
predicación, y esto es algo que puede suceder. Pero no es
de estar dormido físicamente que deseo hablarles hoy, ya que
aquí nadie viene a dormir. Sino que hoy deseo que
aprendamos acerca de estar dormido espiritualmente, ya que
esto si es un serio problema. Digo que es un serio problema
porque en el cuerpo de Cristo existe un gran número de
personas, que han quedado dormidos en los bancos y las
sillas de las congregaciones. Existen muchas personas que
tal como este joven aquí, el diablo les ha cantado las
mañanitas y han caído dormidos profundamente. Las razones
por esto son numerosas, pero el motivo más grande es porque
muchos claman que no entienden la Palabra de Dios. Muchos
claman que leen la Biblia, pero que no logran obtener el
significado de lo que han leído. Hermanos, pero una gran
realidad es que si queremos entender lo que Dios nos habla a
través de Su santa y divina Palabra, si queremos lograr un
mejor entendimiento de una predicación, entonces no podemos
simplemente leerla o escucharla. Para poder obtener el
significado de su Palabra y sus mensajes, tenemos que
estudiarles. Para poder obtener el significado de su
Palabra y sus mensajes, tenemos que meditar en ellos, y más
importante que todo, tenemos que aplicarlo en nuestro diario
vivir. Fíjense como nos dice la Palabra en
Levítico 19:37 cuando leemos
“Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis
ordenanzas, y ponedlos por obra. Yo Jehová.” Hermanos
porque la realidad es que si no estamos haciendo esto, si no
estamos guardando y aplicando la Palabra de Dios en nuestra
vida, entonces nunca lograremos entender el propósito de
Dios con nosotros. Y conocer el propósito de Dios con
nuestra vida debe tomar prioridad, ya que la voluntad de
Dios es perfecta en todo sentido.
Estoy seguro que todos aquí estamos de acuerdo que lo que
este mundo más necesita es un avivamiento. Estoy seguro que
todos aquí estamos de acuerdo cuando digo que si el mundo se
vuelve más a Dios, y si el mundo aprendiera a confiar en
Dios, las cosas no estarían como están. Pero el problema que
existe es que el mundo solo no es el que se ha alejado de
Dios. El problema es que el propio pueblo de Dios no esta
cumpliendo con la tarea que Jesús nos encomendó. ¿Qué
encomienda nos dejo Jesús? La respuesta a esto es fácil y
la encontramos en Marcos 16:15
cuando leemos "Y les dijo: Id por todo el mundo y
predicad el evangelio a toda criatura." Ahora, existen
muchas personas en el pueblo de Dios que han entendido que
la misión que Dios nos ha dado es evangelizar y ayudar a
engrandecer el Reino de Dios. Existen muchas personas en el
cuerpo de Cristo dispuestos a tomar riesgos, dispuestos a
hacer todo lo que este a su alcance para cumplir con el
mandato que nuestro Rey y Salvador nos dejo. Personas que
están dispuestas a enfrentarse al enemigo y dar la buena
batalla sabiendo que no existe nada que los pueda derrotar.
Pero desdichadamente, también existe un grupo de personas en
el cuerpo de Cristo que se encuentran profundamente dormidos
en el saber que están salvos. Personas que por falta de
conocimiento bíblico, o quizás por falta de fe, no alcanzan
a entender los mensajes que Dios nos da. Existe un gran
grupo de personas en el cuerpo de Cristo que han dejado que
el enemigo les convenza que con ser salvos es suficiente.
Existe un gran grupo de personas en el cuerpo de Cristo que
tal como este joven se han quedado dormidos, y lo más
peligroso, están a punto de caer.
Pero, preguntémonos, ¿por qué cae el cristiano? El problema
comienza porque en muchas ocasiones dejamos de ver las
bendiciones de Dios; una vez que esto sucede pues entonces
es fácil fallarle y desobedecerle. Una vez que esto sucede
la mayoría de las veces nos damos por vencido, nos
deprimimos, y en muchas ocasiones nos apartamos de los
caminos de Dios pensando que Él se ha olvidado de nosotros.
Pero esto no es la realidad, fíjense bien como nos dice el
Señor en Mateo 28:19-20
cuando leemos "Por tanto, id, y haced discípulos a todas
las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del
Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden
todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con
vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén."
Esto es promesa de Cristo, Él nunca nos abandonara, y siempre
estará con nosotros. Dile al hermano que tienes a tu lado,
Cristo esta conmigo.
El enemigo tratara de derrumbar la obra de Dios en nuestra
vida. Existe un gran grupo de demonios dedicados a tratar
de hacernos caer, a tratar de robarnos y quitarnos las
bendiciones que Dios nos ha dado, nos esta dando, y tiene en
reserva para nosotros. Esto es algo que queda bien claro en
Efesios 6:12 cuando leemos “Porque
no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra
principados, contra potestades, contra los gobernadores de
las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de
maldad en las regiones celestes.” Pero las promesas de
Dios son sólidas. Las promesas de Dios se cumplirán, y no
existe nada ni nadie que pueda derrotarle. Nosotros
servimos al todopoderoso. Nosotros servimos al Rey de Reyes
y Señor de Señores, y contra Él no existe nada ni nadie que
pueda. Fíjense bien como esto queda bien declarado en
Filipenses 2:9-11 "Por lo
cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un
nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en
el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en
los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11
y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para
gloria de Dios Padre." Pero todo esto ocurrirá solo
cuando el creyente de mantiene fiel a Dios. Dios nos dará la
victoria sobre todo enemigo, sobre toda potestad, sobre toda
oposición siempre pero solo si conducimos una vida de
santidad.
Hermanos es por eso que les digo hoy que como el pueblo de
Dios tenemos que despertar. Es tiempo de que nos demos
cuenta que no podemos vivir fuera de la voluntad de Dios.
Porque si estamos viviendo fuera de la voluntad de Dios,
entonces en realidad no estamos con Dios. No podemos
ignorar lo que Él nos esta diciendo. Si no estamos
despiertos y atentos a sus mensajes, no tendremos
bendiciones, sino maldiciones. Fíjense bien como nos dice la
Palabra en Deuteronomio 28:15
cuando leemos "Pero acontecerá, si no oyeres la voz de
Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos
y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti
todas estas maldiciones, y te alcanzarán." Por esta
razón es que digo que tenemos que ser obedientes a su
palabra y estar dispuestos a escucharle. Porque de no
hacerlo, entonces le hemos permitido al enemigo que nos
arrebate las bendiciones de Dios de nuestras manos. De no
hacerlo entonces hemos cambiado las bendiciones de Dios por
maldiciones. Hermanos, y todos los poderes de las tinieblas
puestos junto no tienen la fuerza ni autoridad para hacerlo,
solo tenemos que darnos cuenta de eso y no lo podrá hacer.
El enemigo con su ejercito trata de apartar a los creyentes
de Dios, pero dice la palabra en
Deuteronomio 28:7 "Jehová derrotara a tus enemigos
que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra
ti, y por siete caminos huirán de delante de ti". El
diablo sabe esto, el sabe que cuando Jehová esta presente,
que cuando un Cristiano esta firme en la palabra de Dios,
que cuando un Cristiano esta atento a la palabra de Dios él
tiene que huir. "Por un camino saldrán contra ti, y por
siete caminos huirán de delante de ti." Dile ahora mismo
a ese demonio mentiroso ¡Huye!
Pero como les dije hace un momento, para poder ejercer este
tipo de autoridad, primero de todo debemos conducir una vida
en santidad. Segundo tenemos que escuchar las advertencias
y los mensajes detenidamente, y más que todo meditar en
ellos y aplicarlos a nuestra vida. Tenemos que buscar más
de Dios, tenemos que prestar atención cuando Él nos habla,
tenemos que despertar de este profundo sueño. El diablo a
menudo plantea interrogantes acerca de lo que Dios ha dicho.
Pone dudas en nuestras mentes, trata de sacarnos de la
voluntad de Dios. Te dice: “eso no es contigo, hagamos la
lista de compras mientras este habla,” o cosas semejantes.
Estoy seguro que también hemos escuchado: “no vayas hoy a la
iglesia, estas cansado descansa. Trabajaste muy duro toda la
semana para tener que levantarte tan temprano. Duerme la
mañana descansa.” Les pregunto, ¿Quiere el diablo que
descanses? ¿Esta tan preocupado por nosotros que solo quiere
lo bueno? ¿Es tan bueno que quiere acomodarnos? La respuesta
es ¡No! Lo que esta buscando es que nosotros tal como él
entremos en rebeldía contra nuestro Dios. ¿Por qué digo
esto? Lo digo porque para el verdadero creyente, la palabra
de Dios es nuestro alimento. La Palabra nos nutre y nos
ayuda a crecer espiritualmente. Escuchar el mensaje de Dios
nos estimula, y nos fortalece. Tenemos que darnos cuenta
de que estamos en una guerra espiritual. Estamos en una
guerra donde tenemos que pelear. Tenemos que pelear porque
no pelear es rendirnos, y nosotros no podemos rendirnos al
diablo bajo ninguna circunstancia.
Para concluir.
Este joven se quedo dormido y cayo. Existen muchos
cristianos que han pasado por esto mismo. Existen muchos
cristianos que están pasando por esto mismo. Existen muchas
personas que han caído a causa de no prestar atención a la
Palabra de Dios. Muchas personas que han caído a causa de no
escuchar las advertencias. Personas que han caído a causa de
no escuchar su mensaje. Existen muchas personas que han
perdido las bendiciones o están a punto de perderlas porque
rehúsan escuchar, o porque simplemente ignoran lo que Dios
nos revela a través de los mensajes y Su Palabra. Pero si
al examinar tu vida encuentras que esta es tu situación,
entonces quiero que sepas que Cristo esta presente para
solucionarlo todo. En estos versículos vemos que el joven
había caído muerto, pero también vemos que un milagro
aconteció. Y este mismo milagro puede suceder hoy en tu
vida. Quizás has quedado dormido espiritualmente, y quizás
has caído muerto en el espíritu, pero Cristo en el día de
hoy desea levantarte. Cristo esta dispuesto a hacer un
milagro en ti. Si al examinar tu vida encuentras que has
quedado dormido, entonces te digo ¡tu que duermes despierta!
© Copyright José R. Hernández