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Obispo José R. Hernández

Políticamente correcto

Como todos aquí saben, en solo unos días nosotros estaremos celebrando la navidad.  Fijándonos bien en nuestro alrededor, podemos ver que esta fecha significa diferentes cosas para diferentes personas.  Muchos ven la navidad solamente como un día de fiesta; lo ven solamente como un día menos de trabajo.  La navidad también esta llena de símbolos;  símbolos como santa claus, los reyes magos, arbolitos, y cascabeles. Una parte bien importante de esta fecha para el mundo es la comercialización. No se cuantos han prestado atención a los comerciales en el televisor, la radio, los periódicos y catálogos, pero todos dicen más o menos lo mismo. Todos los anuncios están hechos con el propósito de vender mercancía en esta fecha simbólica tan especial para todos nosotros. Esta fecha cuando celebramos el nacimiento de Cristo Jesús que nosotros llamamos la navidad.  Lo más interesante de todos estos anuncios es que la palabra navidad nunca es mencionada.  Hoy en día no vemos feliz navidad, sino vemos el lema "felices días festivos."  La razón por la que vemos este reemplazo es porque el mundo quiere ser "políticamente correcto;" esta es otra expresión muy famosa aquí en los Estados Unidos. En otras palabras, las personas han buscado diferentes avenidas de expresarse dejando de declarar la verdad, y dejando de declarar lo que sienten, con el propósito de no ofender a nadie.  Claro esta en que es muy bonito no ofender a nadie, es muy bonito el no herir a nadie, pero si el hacer esto significa que tenemos que cubrir o revestir la verdad, entonces estamos haciendo mal. La verdad es que la navidad no es simplemente un día festivo, la navidad simboliza el nacimiento del Rey de Reyes, y Señor de Señores.  Estudiemos ahora este evento tan especial.  Pasemos ahora a la Palabra de Dios.   

Mateo 2:1-11Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. 3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. 4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: 6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel. 7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;  8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.  9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. 11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. 

Aquí en estos versículos encontramos el verdadero significado de la navidad.  El verdadero significado de la navidad es el nacimiento de nuestro Rey y Salvador.  Pero como les dije al principio, el hombre ha remplazado el verdadero significado de la navidad. El hombre ha remplazado el verdadero significado es esta fecha, haciendo de ella un día de negocio.  Haciendo de esta fecha un día cuando las empresas obtienen grandes ganancias a causa de todas las ventas. El mundo ha remplazado el verdadero significado de la navidad por regalos materiales. El mundo ha remplazado el verdadero significado de la navidad que es la celebración del nacimiento de Jesús por lo material. El mundo ha cambiado el verdadero regalo que Él nos trajo, salvación y vida eterna, por regalos y objetos corruptibles y no duraderos.  El mundo ha remplazado el significado simbólico de esta fecha, el mundo ha remplazado la palabra navidad, pero eso es todo lo que han podido hacer.  Digo esto porque quieran admitirlo o no, tanto creyente como ateo, tiene que reconocer que el nacimiento de Jesús fue el acontecimiento más impactante que este mundo ha presenciado. El nacimiento de nuestro Señor y salvador fue el único acontecimiento que ha impactado, y continuara impactando al mundo desde ese entonces hasta el fin. Las personas pueden hablar y decir todo lo que quieran, pueden negar su existencia, divinidad, gloria y poder, pero la realidad del caso es que todos en el mundo miden el tiempo de la misma manera, a.C (antes de Cristo) y d.C (después de Cristo).

Desde el comienzo del mundo nunca ha existido y nunca existirá un hombre capaz de dividir permanentemente la historia tal como nuestro Señor lo ha hecho.  

En estos versículos que estamos estudiando en el día de hoy vemos que se nos dice: “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.”  A través de la historia han existido muchos teólogos que han hablado, estudiado y discutido acerca de la identidad de los magos que vemos aquí mencionados.  Según la Palabra aquí encontramos que procedían del oriente, y no se puede decir con certeza, pero probablemente eran eruditos persas, expertos en astrología y por eso vemos que seguían la estrella para localizar al niño. Digo esto porque la palabra “magos” empleada aquí viene de la palabra Griega “magus” que era el nombre dado por los babilónicos, los caldeos, los medos, y otros,  a los hombres sabios, a los profesores, a los sacerdotes, a los médicos, y a los astrólogos.  Ahora, detengámonos aquí por un breve momento y concentrémonos en el significado de la estrella que estos tres magos siguieron.  

Primero que todo preguntémonos, ¿qué hacen las estrellas? Muchos enseguida dirían que adornan el cielo, pero en realidad las estrellas hacen mucho más de eso.  En la antigüedad, y aun todavía hoy, las estrellas pueden ser usadas como referencia para la navegación.  Esto es algo que sin duda alguna todos podemos ver que este mismo fue el caso con estos tres hombres. Ellos viajaron desde tierras lejanas siguiendo una estrella; pero les pregunto, ¿seguían ellos una estrella o seguían ellos el resplandeciente brillar de su luz? Sin duda alguna, ellos siguieron esa luz que brillaba del cielo, esa luz que les guiaba hacia la presencia del Rey de Paz.  Nosotros también seguimos esa luz que brilla en los cielos, esa luz que es Jesús (Juan 12:46.)  Este es el verdadero símbolo de la navidad, la luz que alumbra al mundo, la luz que nuestro Dios envió a este mundo de tinieblas para que las tinieblas tuviesen que huir de nosotros (2 Corintios 4:6; Colosenses 1:12-14.)  Esa luz que ahora brilla en nuestra vida que nos revela la voluntad del Padre.  Esa luz que resplandece y rompe las cadenas que nos ataban; esa luz que hace desaparecer los yugos; esa luz que nos quita las cargas (Mateo 11:28.)  Ellos siguieron una estrella, pero nosotros seguimos a Jesús. 

Continuando con nuestro estudio leemos: “Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. 4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: 6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel. 7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;  8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.”  Aquí en estos versículos podemos encontrar la maldad e hipocresía que existe en el mundo de hoy.  Como todos sabemos, el rey Herodes no deseaba adorar a Jesús, el buscaba matarle.  Este es el mismo sistema que encontramos hoy en día.  El hombre, influenciado por el diablo, quiere matar el significado de esta fecha.   

Los teólogos y los expertos en la Palabra dicen que  Jesucristo no nació el 25 de Diciembre, y por eso muchos creyentes se cohíben de celebrar la navidad.  Les voy a decir algo, los teólogos y expertos en la Palabra tienen toda la razón.  Les puedo decir con toda autoridad que Jesús no nació el 25 de Diciembre.  Pero la realidad del caso es que la fecha exacta del nacimiento de Cristo es desconocida.  Cuando nos ponemos a estudiar la historia bíblica encontramos que en el 180 d.C. Clemente de Alejandrina escribió que se pensaba que el nacimiento de Jesús fue Abril 21 o Abril 22, o quizás en Mayo 20, dependiendo a quien se le preguntaba.  La mayoría creía que Jesús nació alrededor del tiempo cuando el pueblo judío celebraba las pascuas, y este era el tiempo cuando los pastores estaban afuera en sus campos, y no en un mes de invierno como lo es Diciembre.  En este mundo lleno de maldad y confusión en ocasiones es fácil perder de vista lo importante; recordemos que lo importante no es la fecha, lo importante es la celebración del nacimiento de nuestro Rey. 

El hombre quiere que vemos esta fecha como un día de fiesta; tal como Herodes buscaba matar al bebe, el diablo desea matar esta celebración.  Es por eso que debemos reflexionar en la manera que pensamos de la navidad. Debemos reflexionar en la manera que hablamos acerca de la navidad. ¿Pensamos que la navidad es solo un día de fiesta? ¿Hemos quitado nuestra vista del verdadero significado? Si al reflexionar en estas preguntas encontramos que nuestra respuesta es "si", entonces escuchemos la voz desde el cielo "…este es mi Hijo amado…” (Lucas 9:35.) 

Continuando con nuestro estudio leemos: “Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.”  Les pregunto,  ¿han pensado en los regalos que estos tres hombres le trajeron a Jesús?  Quiero que nos fijemos bien que ellos no le regalaron cualquier cosa.  Estos eran regalos valiosos, regalos costosos. Ellos le presentaron lo mejor de ellos, y también debemos notar que cada regalo simbolizaba la grandiosa y poderosa naturaleza del rey al que se le estaba ofreciendo. Estos tres hombre le hicieron grandes regalos a Jesús, pero ahora preguntémonos, ¿qué le podemos regalar nosotros?  ¿Qué le podemos regalar al dueño de todo el mundo? Existe algo que Él desea que tú le regales, existe algo que Él siempre ha deseado, pero que en muchas ocasiones no ha recibido.  Cristo quiere que le entreguemos nuestro corazón.  Él quiere que al igual que los magos, lleguemos a Su presencia llenos de gozo y adoración (Hebreos 13:15-16.)  La única manera de salir librados de toda esta comercialización y controversia acerca de la Navidad es recordando a quien ha nacido y el significado de su nacimiento para nuestra vida. La navidad no es acerca de presentes y fiestas, la navidad no es acerca de arbolitos o estrellas, la navidad está directamente relacionada con nuestra búsqueda de Su presencia, tal como lo hicieron estos tres hombres.  A las personas les gusta hablar de su amor hacia Dios, pero no todos lo demuestran.  Esos sabios lo pudieron probar al postrarse en la presencia de Jesús; la adoración nunca llega a ser una realidad hasta que reconocemos quién es Él y quiénes somos nosotros. La imagen de estos tres hombres postrados ante el bebé es un retrato de lo que es la sumisión y la humildad.  Es un retrato de lo que Dios busca en Su pueblo.   

Para Concluir.  En solo unos días celebraremos simbólicamente el nacimiento de nuestro Rey y Salvador. Recordemos que para el cristiano la navidad no es una fecha de festividad mundana, la navidad no es acerca de regalos y sorpresas. La navidad es acerca de Jesús. Jesús es la única razón por la navidad.  Si no sabes que vas a regalarle esta navidad a una persona, recuerda que el mejor regalo de navidad no es un objeto corruptible. El regalo perfecto de Navidad es Jesús. No podemos seguir el lema de este mundo; no podemos unirnos a este mundo de maldad que trata de corromper el significado de esta fecha.  No perdamos de vista lo que Él ha hecho por nosotros (1 Pedro 3:18.)  Hagamos correr la voz de la verdad, en el hogar, en las escuelas, en las oficinas, en las fábricas, en las calles. Proclamemos la verdadera razón por la navidad. Proclamemos que Se hizo pobre, para que fuéramos ricos (2 Corintios 8:9.)   Murió, para que naciéramos de nuevo (2 Corintios 5:14-15.)  Se hizo siervo, para que fuéramos herederos (Mateo 20:27-28.)  No tuvo hogar, para que tuviéramos una mansión en el cielo (Juan 14:2.)  Padeció hambre, para que fuéramos alimentados (Lucas 4:3-4.)  Fue abandonado, para que nunca estuviéramos solos (Juan 16:5-7.)  Fue hecho pecado, para que nosotros fuésemos hechos justos (Romanos 4:25.)  Murió, para que tuviéramos vida eterna (Efesios 2:1.)   No podemos hablar políticamente correcto, no podemos decir feliz día feriado, tenemos que decir a toda voz, FELIZ NAVIDAD.

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