Existen
muchos que no celebran la navidad por lo que es, es decir no
celebran el nacimiento de nuestro Rey y Salvador Jesucristo.
Algunos no la celebran porque no le han aceptado o porque
declaran no creer en una deidad; declaran no creer en Dios, y
a estos nosotros le conocemos como los agnósticos. Pero
desdichadamente también existen muchos creyentes que no
celebran la navidad porque dicen que Cristo no nació en día
25 de Diciembre; les puedo decir con toda autoridad que ellos
tienen la razón. La fecha exacta del nacimiento de
Cristo es desconocida. En el 180 d.C. Clemente de
Alejandrina escribió que se pensaba que el nacimiento de Jesús
fue Abril 21 o Abril 22, o quizás en Mayo 20, dependiendo a
quien se le preguntaba. La mayoría creía que Jesús
nació alrededor del tiempo cuando el pueblo judío celebraba
las pascuas, y este era el tiempo cuando los pastores estaban
afuera en sus campos, y no en un mes de invierno como lo es
Diciembre. ¿Pero por qué entonces se celebra el
nacimiento de Cristo el día 25 de Diciembre? La razón
es porque alrededor del cuarto siglo la iglesia occidental
decreto que la navidad se celebraría en esa fecha.
Existen dos razones por esta decisión, la primera fue que
nadie sabia la fecha exacta; la segunda fue porque en esa
fecha se celebraba una fiesta pagana, y para negar la
importancia de dicha fiesta, la iglesia adopto celebrar el
nacimiento de Jesucristo. Aquí entonces es donde
comienza la polémica dogmática; aquí es donde comienza la
controversia entre el mismo pueblo de Dios. Si
encuentras que no puedes superar estas dos cosas, te daré en
el día de hoy la respuesta para que la puedas superar.
La respuesta es simple, y es algo que seguramente ya muchos de
ustedes han concluido, la respuesta es que lo que importa no
es la fecha. Si Dios hubiese querido que supiéramos la
fecha exacta, entonces Él nos lo hubiese dicho, así que lo
que importa no es la fecha, lo que importa es celebrar y
recordar el nacimiento de nuestro Redentor. ¿Cómo
debemos celebrarlo? Pasemos ahora a la Palabra de Dios.
Lucas
1:46-55 - Entonces María dijo: Engrandece mi alma
al Señor; 47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi
Salvador.48 Porque ha mirado la bajeza de su
sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada
todas las generaciones.49 Porque me ha hecho
grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre,50 Y
su misericordia es de generación en generación A los que le
temen.51 Hizo proezas con su brazo; Esparció a los
soberbios en el pensamiento de sus corazones. 52
Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los
humildes. 53 A los hambrientos colmó de bienes, Y
a los ricos envió vacíos.54 Socorrió a Israel su
siervo, Acordándose de la misericordia 55 De la
cual habló a nuestros padres, Para con Abraham y su
descendencia para siempre.
No
sé cuantos se han dado cuenta de los comerciales en el
televisor, la radio, y todos los anuncios en los periódicos y
catálogos, pero todos dicen más o menos lo mismo. Todos los
anuncios están hechos con el propósito de vender mercancía
en esta fecha tan especial para todos nosotros. Esta fecha
cuando celebramos el nacimiento de Cristo Jesús que nosotros
llamamos la navidad. En el mundo, esta fecha tan especial se
ha convertido en un día de negocio, un tiempo donde las
industrias obtienen grandes ganancias a causa de todas las
ventas. En otras palabras, el mundo esta lentamente, pero
seguramente, remplazando el verdadero significado de la
navidad por regalos materiales. El mundo esta remplazando el
verdadero significado de la navidad cual es la celebración
del nacimiento de Jesús por lo material. El mundo ha cambiado
el verdadero regalo que Él nos trajo, salvación y vida
eterna, por regalos y objetos corruptibles y no duraderos. El
mundo ha querido remplazar la luz del mundo (Juan
8:12) con guirnaldas de lucecitas. Pero por mucho que
traten, por mucho que se esfuercen, nunca lo podrán cumplir.
Les digo que nunca lo podrán cumplir porque hagan lo que
hagan y digan lo que digan, el nacimiento de Cristo Jesús fue
el acontecimiento más grande que este planeta ha presenciado.
El nacimiento de nuestro Señor y salvador ha sido el único
acontecimiento que ha impactado, y continuara impactando al
mundo desde su inicio hasta el fin. El mundo puede hablar y
decir todo lo que quiera, pueden negar su existencia,
divinidad, gloria y poder, pero la realidad del caso es que
todos en el mundo miden el tiempo de la misma manera, a.C
(antes de Cristo) y d.C (después de Cristo).
Desde
el comienzo del mundo nunca ha existido y nunca existirá un
hombre capaz de dividir permanentemente la historia tal como
nuestro Señor lo ha hecho. En este mundo lleno de
maldad y confusión en ocasiones es fácil perder de vista la
meta, en ocasiones se nos hace fácil desviarnos del verdadero
camino a causa de seguir los caminos de este mundo, pero como
Cristianos debemos tener mucho cuidado. Cuidar de no perder de
vista el verdadero camino (Juan 14:6.)
En estos versículos que leímos en el día de hoy encontramos
una gran enseñanza de cómo debemos celebrar la navidad.
De estos versículos aprendemos en lo que debemos
concentrarnos y cual debe ser nuestra actitud como el pueblo
de Dios.
Pero,
¿en qué debemos concentrarnos? Debemos concentrarnos
en la salvación del hombre. En la Palabra de Dios
leemos: “Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor;
47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi
Salvador.” Ahora, quiero que nos fijemos bien en
lo que se concentro aquí Maria después de que el ángel
Gabriel le dijo que ella seria la madre de Jesús (Lucas
1:30-31.) Fíjense bien que ella no se puso
alegre al aprender que seria madre, es más, su primera reacción
fue de preocuparse, pero luego de aprender el propósito de
Dios en su vida lo acepto (Lucas 1:38.)
Maria dejo de concentrarse en lo que se pudiese decir, dejo de
concentrarse en las cosas de este mundo, Maria se concentro en
la salvación de su alma. El gran problema que existe
entre los creyentes es que muchos no se concentran en el
significado de la navidad; no se concentran en que se esta
celebrando el día cuando nuestro Rey y Salvador nació en
este mundo de maldad (Lucas 2:10-14.)
Muchos han perdido de vista el significado que esta fecha
conmemora y solo saben discutir que si es la fecha exacta, o
que si no es la fecha exacta y demás. Otros han
remplazado esta celebración del nacimiento del redentor por
grandes banquetes, y regalos materiales. Han hecho de
esta fecha una ocasión para reunirse, embriagarse y hacer
muchas otras cosas que saben muy bien que no le agradan a Dios
(Santiago 4:17.) Como
les dije, muchos han perdido de vista la salvación que Dios
le ofrece al mundo a través de Jesús. Pero aun en
estos momentos el verdadero creyente puede ser la diferencia (Romanos
8:28; Hechos 26:18.)
Como verdaderos creyentes es nuestra responsabilidad
recordarle a todos aquellos que celebran esta fiesta por lo
que es, recordarles que lo que se celebra es el nacimiento del
Rey de Reyes y Señor de Señores.
¿En
qué debemos concentrarnos? Debemos concentrarnos en nuestra
relación con Dios. En estos versículos que estamos
utilizando en el día de hoy vemos que Maria dice: “Porque
ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora
me dirán bienaventurada todas las generaciones.49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su
nombre.” En estos versículos existe una gran
lección para todos; lo que Maria esta haciendo aquí en
esencia es que ella esta reconociendo cual era su verdadera
condición ante Dios. Esto es algo que muchos en el
pueblo de Dios tienen que hacer. Digo esto porque
existen muchos creyentes que piensan o se convencen de que
ellos son perfectos y rectos ante Dios, pero la realidad del
caso es que si piensas de esa manara estas muy lejos de la
verdad (Romanos 7:18-19.)
Lo que se encuentra con mucha frecuencia en las iglesias es
que las personas piensan estar bien con Dios porque han
dividido los pecados. Muchos han dividido el pecado en
dos categorías; el pecado aceptable y el pecado mortal, algo
que no existe en la Palabra de Dios. Para Dios el pecado
es pecado y no existe área gris alguna. Otros piensan
que cuando se refiere a los pecadores solo se esta refiriendo
a los asesinos, a los ladrones, a los violadores, y demás.
Por supuesto que no podemos ignorar a ese grupo de personas
que también existe que piensa que por pertenecer a una religión,
por atender a los servicios, y por aparentar ser santos, que
ellos no pueden ser considerados pecadores. Si
encuentras que lo que he dicho refleja de la manera que
piensas o actúas, entonces estas a tiempo de reconocer que
estas pensando y actuando mal (Romanos
3:23.) En el día de hoy aprende de la humildad
demostrada por Maria; reconoce que eres pecador, y dale
gracias a Dios por haberse fijado en ti. Dale gracias a
Dios que no siendo merecedor Él envió a su hijo unigénito
para limpiarte y redimirte de ese pecado (Colosenses
1:13-15.)
¿En
qué debemos concentrarnos? Debemos concentrarnos en Su
misericordia. Continuando con nuestro estudio de hoy
también vemos que Maria dice: “Y su misericordia es de
generación en generación A los que le temen.”
Esto
aquí reesforzó el punto que les acabo de hacer, Dios ha
demostrado su gracia y misericordia hacia nuestra condición
pecadora. Ese nacimiento de ese niño que celebramos en
el día de hoy marca el inicio de la salvación del hombre.
Ese niño se hizo hombre solo para morir en una cruz por el
pecado del hombre, para morir en una cruz por los pecados
suyos y míos (1 Pedro 2:24.)
Así que en el día de hoy démosle gracias a Dios,
porque a pesar de nuestra infidelidad, a pesar de nuestra
indiferencia, a pesar de nuestra rebeldía, Él abrió su
corazón y por Su misericordia nos escogió, nos justificó,
nos perdonó, nos santificó y nos glorificó en Cristo (Hebreos
10:10; 1 Corintios 1:30.)
En aquél pesebre, Dios le mostró al hombre Su infinita
misericordia (1 Juan 4:10.)
¿En
qué debemos concentrarnos? Debemos concentrarnos en su
perfecta y divina justicia. Fíjense bien como lo dice
aquí Maria, aquí leemos: “Hizo proezas con su brazo;
Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. 52
Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los
humildes. 53 A los hambrientos colmó de bienes, Y
a los ricos envió vacíos.” Jesús no vino a este
mundo porque el mundo estaba lleno de personas rectas y santa,
Él vino a un mundo lleno de injusticias, de abusos, de
violencia, y de personas perversas y malas. Pensemos en
esto por unos segundos, ¿encontramos a este grupo de personas
en el mundo? Claro que si, y en ocasiones algunos de
nosotros caemos en sus manos. En ocasiones somos
difamados, somos abusados, y somos heridos por ese grupo.
En ocasiones clamamos y decimos, ¿asta cuando Señor?
Pero hermanos tal como Dios hizo justicia en el pasado, Dios
hará justicia en nuestro futuro. María expresa que un
día, como en el pasado, pero de manera definitiva, los
culpables serán derribados (Apocalipsis
2:23; 20:12.) En
esta sección del cántico de Maria encontramos la esperanza
de que Cristo, como Rey de Reyes establecerá Su reino donde
reinara la justicia para todos.
¿En
qué debemos concentrarnos? Debemos concentrarnos en Sus
promesas. En estos versículos finales leemos: “Socorrió
a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia 55
De la cual habló a nuestros padres, Para con Abraham y su
descendencia para siempre.” Aquí Maria hace
memoria de lo fiel que Dios ha sido con Su pueblo, aunque
ellos le habían dado las espaldas, aunque ellos se habían
rebelado, Dios se mantuvo fiel a las promesas que le hizo a
Abraham (Génesis 17:1-7; Mateo
1:1; Gálatas 3:29.)
En este mundo existen muchos que hacen promesas, y las
mantienen, pero también existen muchos que hacen promesas
para luego no cumplirlas. Desdichadamente son pocas las
personas que guardan su palabra y cumplen lo que prometen,
pero eso no es el caso cuando se trata de Dios. Si algo
podemos ver claramente y a primera vista en la Biblia, es que
a pesar de la rebeldía e infidelidad del hombre, Dios ha
cumplido sus promesas. De una cosa que todos podemos
estar seguro es de que Dios cumplirá toda promesa hecha a los
que le aman (Deuteronomio 7:9.)
Si crees en Jesucristo como tu Salvador personal, entonces
tienes la promesa de que vivirás con Él para siempre (Juan
3:16.) Navidad es un mensaje de confianza para
nosotros, pues así como Dios cumplió puntualmente su promesa
de enviar a su Hijo por nosotros, Él cumplirá todas las
promesas que son nuestra poderosa y única fuente de apoyo de
nuestra fe.
Para
concluir. Si en lo único que te puedes concentrar
en el día de hoy es que Jesucristo no nació el 25 de
Diciembre, entonces has fallado el blanco. El nacimiento
de Jesús debería ser celebrado todos los días por todo
creyente, pero esto es algo que no sucede así. En el día
de hoy no te cohíbas de celebrar Su nacimiento, no permitas
que una fecha detenga tu devoción y alabanza. Dejemos
de concentrarnos en la exactitud de la fecha, y concentrémonos
hoy en lo importante. Del cántico de Maria aprendemos
que lo importante es que nos concentremos en la salvación del
hombre. Del cántico de Maria aprendemos que lo
importante es que nos concentremos en nuestra relación con
Dios. Del cántico de Maria aprendemos que lo importante
es que nos concentremos en su misericordia. Del cántico
de Maria aprendemos que lo importante es que nos concentremos
en su perfecta y divina justicia. Del cántico de Maria
aprendemos que lo importante es que nos concentremos en Sus
promesas. Recuerda que la navidad no es acerca de una
fiesta, la navidad no es acerca de un regalo material, la
navidad no es acerca de un arbolito, y definitivamente no es
acerca de santa claus o los reyes magos. La navidad es
acerca del nacimiento de nuestro redentor. Celebremos la
navidad por lo que es, celebremos la navidad exaltando Su
gloria; celebremos la navidad dándole gracias; celebremos la
navidad dándole a Él toda nuestra devoción.