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Obispo José R. Hernández

No hay lugar

Como todos sabemos, estamos en una época del año muy especial para nosotros.  Digo esto porque en solo dos días nosotros estaremos celebrando el día de navidad.  En solo dos días estaremos celebrando la verdadera razón por la estación; estaremos celebrando el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.  Desafortunadamente existen muchas personas que profesando ser creyentes rehúsan celebrar ésta fecha tan especial; la razón principal es porque dicen que la fecha exacta de nuestro Señor Jesucristo es desconocida, y que Dios desaprueba la celebración del nacimiento.  Toda persona que se somete a ésta manera de pensar tiene razón hasta cierto punto, pero la realidad del caso es que la verdadera razón por la que no pueden celebrar éste día de victoria es por algo muy diferente.  Pasemos ahora a la Palabra de Dios y exploremos éste tema en el día de hoy. 

Lucas 2:1-7 - Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. 2Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. 3E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. 4Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; 5para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. 6Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.   

Como podemos ver, estos pasajes aquí tratan directamente con el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo.  Y es de aquí que todos los que rehúsan celebrar el nacimiento de nuestro Señor que se agarran para justificar sus acciones.  Ahora bien, algunas personas en éste mundo no celebran éste día tan especial porque declaran no creer en una deidad; declaran no creer en Dios, y a estos nosotros le conocemos como los agnósticos.  Pero como les dije hace un breve instante, también existen muchos creyentes que no celebran la navidad porque dicen que Cristo no nació en día 25 de Diciembre, es decir durante el invierno, y los primeros versículos que estamos estudiando en el día de hoy sirven para afirmar ésta creencia.  Digo esto porque aquí encontramos que se nos dice, “Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. 2Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. 3E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. 4Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; 5para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.”  En otras palabras, aquí encontramos que el emperador romano mando a que se hiciera un conteo de la populación y evaluación de propiedades, y para poder cumplir con éste mandato, la persona tenia que viajar a la ciudad de residencia.  La mayoría de los teólogos y eruditos, sino todos, concuerdan en que esto seguramente no seria algo que el imperio romano mandaría a hacer en el invierno.  La razón por esto es porque personas conocedoras del clima en ésta región afirman que a finales de noviembre, los pastores recogían sus ganados debido a las lluvias y el frío tan fuerte que hace en el mes de diciembre.  Sin embargo en Lucas 2:8 encontramos que se nos dice, “Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño,” algo que no seria practicado debido a las razones que ya les explique.  Es más, el mismo Señor en una de sus enseñanzas nos da una buena idea acerca de lo fuerte que es el invierno en esa región como encontramos reflejado en Marcos 13:18 cuando leemos, “Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno.”  La razón por la que Jesús dice esto es porque el invierno no seria el tiempo ideal para viajar, y seria el tiempo más dificultoso para toda persona emprender un viaje, o en el caso que el Señor estaba tratando en ese instante huir de la ciudad.     

La gran realidad es que la fecha exacta del nacimiento de Cristo es desconocida.  En el 180 d.C. Clemente de Alejandrina escribió que se pensaba que el nacimiento de Jesús fue Abril 21 o Abril 22, o quizás en Mayo 20, dependiendo a quien se le preguntaba.  La mayoría creía que Jesús nació alrededor del tiempo cuando el pueblo judío celebraba las pascuas, y éste era el tiempo cuando los pastores estaban afuera en sus campos, y no en un mes de invierno como lo es diciembre.   

¿Pero por qué entonces se celebra el nacimiento de Cristo el día 25 de diciembre?  La razón es porque alrededor del cuarto siglo la iglesia occidental decreto que la navidad se celebraría en esa fecha.  Existen dos razones por esta decisión, la primera fue que nadie sabia la fecha exacta; la segunda fue porque en esa fecha se celebraba una fiesta pagana, y para negar la importancia de dicha fiesta, la iglesia adopto celebrar el nacimiento de Jesucristo.  Aquí entonces es donde comienza la polémica dogmática; y es donde comienza la controversia entre el mismo pueblo de Dios.  Si encuentras que no puedes superar estas dos cosas, te daré en el día de hoy la respuesta para que la puedas superar.  La respuesta es simple, y es algo que seguramente ya muchos de ustedes han concluido, la respuesta es que lo que importa no es la fecha.  En éste mundo lleno de maldad y confusión en ocasiones es fácil perder de vista lo importante; recordemos que lo importante no es la fecha, lo importante es la celebración del nacimiento de nuestro Rey.  En realidad, el nacimiento de nuestro Señor debería ser algo que celebramos a diario, ya que fue el día cuando Dios permitió que llegara al mundo el único Hombre que seria capaz de redimirnos de nuestros pecados.  Algo que queda absolutamente claro en Hechos 4:12 cuando leemos, “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”  Pero desafortunadamente a la mayoría del pueblo de Dios se les olvida agradécele a diario al Padre el sacrificio de Su hijo amado en la cruz.   

Al igual que Herodes buscaba matar al bebe, algo que encontramos claramente declarado en Mateo 2:13 cuando leemos, "Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo," el diablo desea matar ésta celebración.  El diablo desea matar éste día cuando la mayoría de todo creyente fiel se reúne para celebrar el nacimiento del Rey de Reyes y Señor de Señores.  Y es por ésta misma razón que debemos reflexionar profundamente en la manera que pensamos acerca de la navidad.  Muchos son los que dicen que está prohibido celebrar el nacimiento del Señor, pero la gran realidad es que esto no es verdad.  Digo que no es verdad porque cuando tomamos el tiempo de estudiar y meditar en la Palabra de Dios no es difícil encontrar que los mismos ángeles celebraron el día de Su nacimiento con gozo.  Esto es algo que queda muy bien reflejado en Lucas 2:9-14 cuando el ángel del Señor se les presento a los pastores para anunciarles Su nacimiento.  Fíjense bien como fue la cosa, “Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. 10Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:   11que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. 12Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. 13Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: 14!!Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”  Creo que sin duda alguna aquí encontramos una celebración, y es está misma celebración que todo creyente fiel hace al celebrar el nacimiento de nuestro Rey.  En el hogar de todo cristiano fiel éste día no es celebrado como una fiesta pagana a dioses paganos, es celebrado como el nacimiento de nuestro redentor. Ahora deseo enfocar dos preguntas que yo pienso que todo pastor ha escuchado durante ésta época del año.  Numero uno; ¿Le estas faltando a Dios porque adornas tu casa con guirnaldas de lucecitas como algunos proclaman?  Numero dos; ¿le estoy faltando a Dios por tener un arbolito de navidad decorado en mi hogar? 

Pregunta numero uno; ¿le estas faltando a Dios porque adornas tu casa con guirnaldas de lucecitas como algunos proclaman?  La respuesta es un absoluto no.  Digo esto porque las lucecitas y decoraciones navideñas sirven dos propósitos.  El primer propósito es que nos identifican del resto del mundo.  Las lucecitas y decoraciones navideñas le dejan saber al mundo que no nos avergonzamos de nuestro Dios y que celebramos con gran gozo éste día tan especial.   Así que no te cohíbas de decorar tu hogar por temor a lo que puedan pensar de ti, sino que recuerda lo que el Señor nos dice en Lucas 9:26 cuando leemos, “Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles.”  El segundo propósito de las lucecitas es que sirven para recordarnos algo muy especial.  Sirven para recordarnos lo que el Señor nos dice en Juan 8:12 cuando leemos, “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”  Y también Mateo 5:14 que nos dice, “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.”  No podemos esconder quienes somos, somos cristianos, fieles seguidores de Cristo, y debemos buscar que todos lo sepan.   

Pregunta numero dos; ¿le estoy faltando a Dios por tener un arbolito de navidad decorado en mi hogar?  Aunque un arbolito no tiene nada que ver con el nacimiento de nuestro Señor, la respuesta a ésta pregunta también es no.  Muchos condenaran y criticaran ésta respuesta y algunos lo harán citando Jeremías 10:2-4 que nos dice, “Así dijo Jehová: No aprendáis el camino de las naciones, ni de las señales del cielo tengáis temor, aunque las naciones las teman.  3Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril. 4Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva.”  A primera vista estos versículos parecen estar hablando acerca del arbolito, pero la realidad es que éste no es el caso, y todo el que afirme ser de otra manera lo hace porque ha tomado estos versículos fuera de contexto.  Digo esto porque cuando tomamos el tiempo de leer lo que el Señor nos dice aquí, no es difícil entender que lo que Dios está condenando no es un adorno, sino está condenando la idolatría.  Yo les puedo decir que hasta el día de hoy yo nunca he conocido a un cristiano que se arrodille, o le rinda pleitesía o devoción a un arbolito adornado de lucecitas.  Para el cristiano un arbolito no es un ídolo o dios, es simplemente una decoración.  Si nos pusiéramos a decir que Dios condena cualquier decoración que pueda simbolizar una deidad, entonces la mayoría de los adornos que tenemos en nuestros hogares tendrían que ser botados ya que la mayoría de figuritas decorativas que existen pueden ser ligadas a una religión antigua.  Por ejemplo, a mi esposa le gusta decorar la cocina con figuritas cerámicas de vacas.  Si tomamos el tiempo de estudiar otras religiones encontraremos que la vaca simbolizaba la diosa del cielo Hathor para los Egipcios, aclaración a los Budistas, y es una de las más altas y sagradas etapas de la reencarnación para los Indus.  ¿Quiere todo esto decir que mi esposa está condenada porque le gustan éstas figuritas?Absolutamente no; la razón es porque ella no idolatra éstas cosas, estas figuritas son simple decoraciones y nada más.  Lo mismo es verdad en cuanto al arbolito de navidad; el arbolito no es un dios o un símbolo de un dios; al arbolito no se le adora o rinde algún tipo de pleitesía; el arbolito es lo que es, una simple decoración.   

¿Pero por que continúan los desacuerdos en cuanto a todo esto?  La razón la encontramos en los versículos que estamos estudiando en el día de hoy cuando leemos, “Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”  ¿Cuántos pueden ver la respuesta aquí?  La respuesta es simple y es, “porque no había lugar para ellos en el mesón.”  Hermanos, la realidad del caso es que las personas están tan trabadas en el legalismo que han perdido de vista el significado de ésta fecha.  Muchas personas están tan trabadas en el legalismo, que no existe lugar en su corazón para unirse en celebración de éste día simbólico de la fecha del nacimiento de nuestro redentor.  Muchos son los que juzgan y condenan a otros porque han fijado su mirada en los símbolos y fechas y no en Dios. Pero, ¿en qué debemos concentrarnos?  Debemos concentrarnos en la salvación del hombre. Debemos concentrarnos en nuestra relación con Dios. Debemos concentrarnos en Su misericordia.  Debemos concentrarnos en su perfecta y divina justicia.  Debemos concentrarnos en Sus promesas.   

Para concluir.  La navidad para nosotros es un mensaje de confianza, pues así como Dios cumplió puntualmente su promesa de enviar a su Hijo por nosotros, Él cumplirá todas las promesas que son nuestra poderosa y única fuente de apoyo de nuestra fe. Como les dije al inicio, el nacimiento de Jesús debería ser celebrado todos los días por todo creyente, pero esto es algo que no sucede así.  En el día de hoy no te cohíbas de celebrar Su nacimiento, no permitas que una fecha detenga tu devoción y alabanza.  Dejemos de concentrarnos en la exactitud de la fecha, y concentrémonos hoy en lo importante.  Lo importante es que nos concentremos en la salvación del hombre.  Lo importante es que nos concentremos en nuestra relación con Dios.  Siempre recordemos que la navidad no es acerca de una fiesta, la navidad no es acerca de un regalo material, la navidad no es acerca de un arbolito, y definitivamente la navidad no es acerca de una inmensa exhibición de lucecitas.  La navidad es acerca del nacimiento de nuestro redentor. Celebremos la navidad por lo que es, celebremos la navidad exaltando Su gloria; celebremos la navidad dándole gracias; celebremos la navidad dándole a Él toda nuestra devoción.  Recordemos lo que encontramos en Mateo 2:11 cuando leemos, "Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra."  Ellos le presentaron valiosas posesiones porque ellos le reconocieron por quien Él era.  Entrégale hoy a Él la posesión más valiosa que Él busca de ti; entrégale hoy tu corazón, devoción, y alabanza.  Ellos no pudieron permanecer en el mesón porque no había lugar; no permitas que el legalismo haga lo mismo en tu corazón.  Has espacio hoy en tu corazón e invítale a entrar en tu vida, y Él estará para siempre por el resto de tus días. 

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