Cómo les dije, el enemigo tratara de impedir que desarrollemos o afirmemos nuestra vida de alabanza. El enemigo tratara de impedir que abramos nuestra boca para alabar a Dios. ¿Como lo hará?

Lo hará sembrando pensamientos como: tú no sabes cantar; tú no puedes cantar; se van a reír de ti; no hace falta abrir tu boca. Esa música a nadie le gusta; esa música ofende a los que te rodean; esa música te hace lucir ridículo.

Pensamientos que solo buscan sellar nuestra boca, para que no alabemos a nuestro Dios, y que tratan de evitar que escuchemos música que nos fortalece, anima, y nos identifica como seguidores de Cristo.