Predicaciones en Audio

Escúchenme bien pueblo de Dios, al demonio no le importa cuando estamos frió.  Al demonio no le importa que nos sintamos indiferentes, no le importa que seamos complacientes. Al demonio no le importa que despreciemos o menospreciemos las bendiciones de Dios. Pero cuando decidimos seguir a Jesús genuinamente, el demonio causara que se desaten tempestades a nuestro alrededor.

¿A qué tempestades me refiero?  Me refiero a todas esas situaciones y circunstancias que surgen en nuestra vida una vez que decidimos seguir al Señor, y cruzamos de vivir en el mundo a vivir en el Reino de Dios.

Me refiero a esas situaciones y momentos difíciles en nuestro hogar, con nuestra esposa o esposo, con nuestros hijos, con nuestros familiares, en nuestros trabajos, con nuestras amistades, y demás.  Todo cambia en un abrir y cerrar de ojos.  Pasamos de estar navegando tranquilos por esta vida, a navegar en medio de una gran tempestad.  ¿Por qué una tempestad?  Existen tres razones.