Lo que estaba sucediendo en ese entonces, es que Israel había pecado grandemente contra Dios, y Judá  iba en la misma dirección.  Dile a la persona que tienes a tu lado: el pecado es contagioso.

Debido a que ellos no estaban dispuestos a escuchar las advertencias de Dios, y a cambiar totalmente, Isaías les profetizo que Dios les entregaría en las manos de Babilonia [7].

Lo que hagamos hoy, de una manera u otra afectara nuestro futuro.  En otras palabras conscientemente ignorar lo que Dios nos revela a través de Su palabra, y escoger el pecado por encima de Dios, tarde o temprano producirá que experimentemos la ira y juicio de Dios.