Encomendar al Señor

Encomendar al Señor

Bosquejos Bíblicos Prédica de Hoy: Encomendar al Señor: El Fundamento de Nuestros Propósitos

© José R. Hernández, Pastor
El Nuevo Pacto, Hialeah, FL. (1999-2019)

Bosquejos Bíblicos

Bosquejos Bíblicos Lectura Bíblica de Hoy: Proverbios 16:3

Introducción

En la vida, buscamos la estabilidad y la certeza en nuestros planes y proyectos. Proverbios 16:3 nos ofrece una clave esencial: «Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.» Esta invitación a encomendar al Señor nuestras acciones es una promesa de que, al alinear nuestras vidas con la voluntad divina, encontramos una base sólida para nuestros propósitos.

I. Encomendar al Señor Como Acto de Fe

Al encomendar al Señor nuestras obras, demostramos una fe profunda en su soberanía y bondad. Este acto de fe no es pasivo; es un compromiso activo de seguir sus enseñanzas y buscar su guía en cada paso que damos.

  • a. La Confianza en la Soberanía de Dios (Jeremías 29:11): Reconocer que los planes de Dios son para nuestro bien.
  • b. La Entrega de Nuestros Planes (Santiago 4:15): Aceptar que nuestra voluntad debe estar sujeta a la de Dios.
  • c. La Búsqueda de la Dirección Divina (Salmo 37:5): Buscar activamente la guía de Dios en todas nuestras decisiones.
  • d. La Paz en la Incertidumbre (Filipenses 4:6-7): Mantener la paz sabiendo que al encomendar al Señor nuestras obras, Él cuida de nosotros.

II. Encomendar al Señor y la Claridad de Propósito

Cuando encomendamos al Señor nuestras acciones, no solo buscamos su bendición, sino que también pedimos claridad y dirección. Esto nos permite enfocar nuestros esfuerzos y energías en lo que verdaderamente importa.

  • a. Definiendo Nuestros Propósitos (Proverbios 19:21): Entender que aunque hagamos planes, la última palabra la tiene Dios.
  • b. Prioridades Alineadas con Dios (Mateo 6:33): Poner primero el reino de Dios en nuestras vidas.
  • c. La Sabiduría en la Planificación (Proverbios 2:6): Solicitar la sabiduría de Dios para establecer nuestros propósitos.
  • d. La Perseverancia en la Visión (Habacuc 2:2-3): Mantenernos firmes en nuestros propósitos mientras esperamos su cumplimiento.

III. Encomendar al Señor y la Realización de Nuestros Propósitos

Encomendar al Señor nuestras obras es el primer paso para ver la realización de nuestros propósitos. Con Dios como nuestro colaborador, podemos avanzar con confianza hacia la realización de nuestros planes.

  • a. La Colaboración con Dios (1 Corintios 3:9): Trabajar junto a Dios en la realización de nuestros propósitos.
  • b. El Fruto de la Obediencia (Deuteronomio 28:1-2): Experimentar las bendiciones de vivir en obediencia a Dios.
  • c. El Gozo en el Servicio (Salmo 100:2): Servir a Dios con alegría mientras trabajamos hacia nuestros objetivos.
  • d. La Gratitud en el Logro (Colosenses 3:17): Dar gracias a Dios por cada éxito y logro como resultado de encomendar al Señor nuestras obras.

Aplicación

Reflexionemos sobre cómo podemos incorporar la acción de encomendar al Señor en cada aspecto de nuestras vidas. Al hacerlo, no solo fortalecemos nuestra fe, sino que también aseguramos nuestros propósitos en la roca firme que es la voluntad de Dios.

Para concluir

Hoy hemos caminado juntos a través de la enseñanza de encomendar al Señor nuestras obras. Ahora, con el corazón humilde y la mirada puesta en su gloria, es momento de aplicar esta verdad en nuestra vida diaria. ¿No es acaso reconfortante saber que, al encomendarle nuestros planes, estamos colocando nuestra confianza en el único que es inmutable y eterno? Así, cuando nuestra fe se pone en acción, nuestros pasos se dirigen hacia una vida de obediencia y servicio a nuestro Dios.

Que este no sea solo un mensaje más, sino un compromiso renovado de buscar Su rostro en cada decisión y de celebrar cada victoria como una muestra de Su fidelidad. Recordemos siempre que, al encomendar al Señor todo lo que hacemos, estamos asegurando nuestros propósitos en manos del Maestro del universo.

Así que, avancemos con fe, con la seguridad de que nuestros propósitos, alineados con la voluntad de Dios, no serán sacudidos por las tormentas de la vida. Encomendemos al Señor nuestras obras, y con certeza, nuestros propósitos se afianzarán. Que así sea, en el nombre poderoso de Jesús. Amén.

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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