Dios está por mí

Dios está por mí

Bosquejos Bíblicos Prédica de Hoy: Dios está por mí

© José R. Hernández, Pastor
El Nuevo Pacto, Hialeah, FL. (1999-2019)

Bosquejos Bíblicos

Bosquejo Bíblico Lectura Bíblica: «Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare; Esto sé, que Dios está por mí.» (Salmo 56:9)

Introducción

¿Te has encontrado alguna vez sintiéndote solo ante las adversidades? Imagina la diferencia si supieras con certeza que un poder supremo te respalda en cada paso. «Dios está por mí», una afirmación del Salmo 56:9b, ha sido una fuente de fortaleza para muchos, incluido el rey David frente a sus grandes retos.

Hoy exploraremos cómo este poderoso conocimiento puede revolucionar nuestra existencia, brindándonos seguridad, paz y la confianza de que no solo enfrentaremos los desafíos, sino que los superaremos con éxito gracias al inquebrantable apoyo de Dios.

I. Seguridad en la presencia de Dios (Salmo 56:9b)

Entender que «Dios está por mí» disipa el miedo y la inseguridad, al igual que un niño se siente protegido al saber que su padre está cerca.

Al reconocer que Dios nos acompaña, encontramos un refugio seguro en las tormentas de la vida, una promesa eterna que nos sostiene incluso en los momentos más difíciles.

a. Confianza renovada porque Dios está por mí

  • Las promesas de Dios puede renovar nuestra confianza. (Salmo 119:50)
  • Al enfrentar el miedo, recordamos Su promesa y confiamos (Salmo 56:3)
  • La oración: Al orar, nuestra confianza se profundiza. (Filipenses 4:6)

b. Protección garantizada porque Dios está por mí

  • En medio del peligro, sabemos que Él nos guarda (Salmo 91:1-2)
  • Dios como nuestro refugio (Salmo 46:1)
  • Promesa de protección (Salmo 91:4)

c. Paz inquebrantable porque Dios está por mí

  • La paz que supera todo entendimiento (Filipenses 4:7)
  • Mantener la mente en Dios (Isaías 26:3)
  • Abandonar las preocupaciones (1 Pedro 5:7)

d. Victoria sobre los gigantes porque Dios está por mí

  • Fe sobre el miedo (1 Samuel 17:37)
  • Recordar victorias pasadas (Salmo 77:11)
  • El poder de Dios en nosotros (Efesios 1:19-20)

II. Abundancia en la provisión de Dios

«Dios está por mí» no solo para defenderme, sino también para proveer abundantemente. Al cultivar nuestra relación con Él y no desviarnos de su palabra, descubrimos una provisión generosa que supera nuestras expectativas.

Así que Dios no solo está de nuestra parte para protegernos, sino también para proveer abundantemente todas nuestras necesidades. Cuando despreciamos o ignoramos su palabra, perdemos la oportunidad de experimentar su provisión completa y generosa. Al mantenernos fieles y conectados con Él, descubrimos que nada nos falta.

a. Sustento diario

  • Provisión diaria de necesidades (Filipenses 4:19)
  • Confiar en la provisión de Dios (Mateo 6:31-32)
  • Gratitud por la provisión (Colosenses 3:17)

b. Saciedad del alma

  • Dios sacia nuestro ser más profundo (Jeremías 31:25)
  • Buscar primero el Reino de Dios (Mateo 6:33)
  • La palabra de Dios como alimento (Mateo 4:4)

c. Recursos inagotables

  • La fuente inagotable (Romanos 11:33)
  • Acceso a recursos divinos (Hebreos 4:16)
  • Dios provee más allá de nuestras expectativas (Efesios 3:20)

d. Bendiciones continuas

  • Bendiciones en todas las áreas (Deuteronomio 28:1-6)
  • Reconocer las bendiciones diarias (Salmo 68:19)
  • Transmitir bendiciones (Génesis 12:2-3)

III. Libertad a través del poder de Dios

Saber que «Dios está por mí» nos libera de las cadenas del miedo, la duda y la desesperación, permitiéndonos vivir libres y plenamente.

Además, el conocimiento de que Dios está de nuestra parte nos libera de cualquier cadena que pueda intentar retenernos. Estas cadenas pueden ser el miedo, la duda, la culpa o la desesperación. Con Dios, tenemos la certeza de la libertad completa, permitiéndonos vivir una vida plena y sin restricciones.

a. Liberación del temor

  • Dios como nuestra fortaleza (Salmo 27:1)
  • Abandonar el temor por la fe (2 Timoteo 1:7)
  • La promesa de protección. (Hebreos 13:6)

b. Rompiendo las cadenas del pasado

  • Nueva creación en Cristo (2 Corintios 5:17)
  • Libertad del pecado (Romanos 6:6-7)
  • Restauración divina (Joel 2:25)

c. Superando obstáculos

  • Con Dios, ningún obstáculo es demasiado grande para superar (Romanos 8:37).
  • Fe que mueve montañas (Mateo 17:20)
  • Perseverancia a través de la adversidad (Santiago 1:12)
  • Dios como guía y ayudador (Salmo 32:8)

d. Temporadas de renovación

  • Tiempo de crecimiento (Eclesiastés 3:1-3)
  • Renovación de esperanza (Lamentaciones 3:22-23)
  • Promesas de restauración (Jeremías 29:11)

Aplicación

Hoy, te invito a reflexionar sobre tu relación con Dios. ¿Estás viviendo plenamente en la seguridad de que Él está de tu parte? Si no es así, este es el momento para volver a Él, para confiar en Su palabra y experimentar todas las bendiciones que ha preparado para ti. No permitas que las dudas o el miedo te impidan recibir todo lo que Dios tiene para ofrecerte.

Conclusión

Reflexionemos sobre nuestra vida con Dios. ¿Estás viviendo con la seguridad de que «Dios está por mí»? Hoy es el día para reafirmar tu fe y recibir todas las bendiciones preparadas para ti.

Nunca podemos olvidar que a pesar de las circunstancias, el apoyo infalible de Dios está contigo, guiándote hacia un futuro lleno de promesas y victorias.

Así que salgmos de aquí hoy con un corazón lleno de gratitud y renovado en la confianza de que Dios está de nuestra parte. Que esta verdad resuene en cada uno de nosotros cada día, fortaleciéndonos para enfrentar cualquier desafío con valentía y esperanza.

En un mundo que constantemente busca separarnos de la presencia de Dios, nunca olvidemos: «Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare; Esto sé, que Dios está por mí.»

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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