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Dios en medio de su pueblo

Bosquejos Bíblicos de Hoy: Dios en medio de su pueblo

© José R. Hernández, Pastor
El Nuevo Pacto, Hialeah, FL. (1999-2019)

Bosquejos Bíblicos

Bosquejos para Predicar Texto Bíblico: Mateo 18:20

Introducción:

Cualquiera puede pensar que la presencia de Dios no es real en su pueblo. El mundo puede dudar de esta bendición que Dios nos da cuando le sentimos y sabemos que está en medio de su pueblo. 

La presencia que Dios nos ha permitido sentir lo hace por medio de su Espíritu Santo. En el pasado, el pueblo de Israel le pedía a Moises que Dios hablara con él, pues no querían escuchar a Dios para no morir.

En el presente sabemos que la presencia de Dios es real y que puede Él comunicarse con su pueblo por medio de su Espíritu. Ahora podemos sentir su presencia y adorarle en espíritu.

1) En medio de Israel (Éxodo 25:8)

Dios le prometió al pueblo que Él habitaría en medio de ellos. Dios le dio a Moisés los detalles del tabernáculo donde habría de morar antes de llegar a la tierra prometida. Así el pueblo tendría un lugar para realizar las ceremonias y para consultar al Señor sobre cualquier asunto.

Muchos años después el pueblo erigió un templo donde pudiera estar el arca del pacto y se manifiesta la presencia de Dios en aquel lugar. Dios permite que ellos hagan ese templo, aunque les manifiesta que Él no habita en templos hechos por los hombres.

2) En medio de su iglesia

Pero Dios hizo algo más grande que permitir que edifiquemos un templo. El Señor nos hizo templos de su Espíritu Santo, Dios permitió que su Espíritu venga hasta nuestra vida y entre en nosotros para ayudarnos en nuestro día a día con Él.

El Señor también mencionó que su presencia estará con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. Jesucristo no nos dejó solos, sino que envió un Consolador para acompañarnos y enseñarnos la voluntad de Dios para nuestra vida.

a) Donde están dos o tres (Mateo 18:20)

El Señor nos dijo que estaría con nosotros y su presencia está donde están dos o tres congregados en su nombre. No hay duda que Dios está en todo lugar, pero si dos se pusieren de acuerdo invocando el nombre del Señor, Él se manifiesta, así lo dice en su palabra. 

b) Cuando le adoramos (Hebreos 10:25)

Cuando nos congregamos lo hacemos con el propósito de darle gloria al Señor, con el propósito de adorarle en espíritu y verdad. Dios está donde están aquellos que le sirven y le adoran. Dios no estará donde está el pecado, pero si hay personas que le adoran y le sirven, ahí se manifiesta Él.

Es por eso que debemos darle importancia a nuestra adoración al Padre. Nuestra adoración debe ser en espíritu y verdad, de todo nuestro corazón para el Señor.

3) Consecuencias de la presencia de Dios

Cuando Dios se manifiesta en nuestra vida, ya sea individualmente o en la congregación, tiene efectos positivos para todos aquellos que le conocemos y sentimos. Desde que sentimos su presencia, nuestra vida no es la misma y queremos estar cada vez más tiempo con nuestro Señor. No hay duda que la presencia de Dios es mejor que cualquier cosa.

a) Para guardarnos (Daniel 3:25)

La presencia de Dios viene a nuestra vida para guardarnos. Así como guardo a Daniel del foso de los leones, así como guardó a sus amigos del horno de fuego, así Él guarda a sus hijos de todo mal.

No hay lugar donde podemos estar más seguros que en la presencia de Dios. Por eso debemos buscar su presencia cada día, desde que sale el sol, hasta que se pone el sol y aún mientras dormimos Dios nos cuida.

b) Para ayudarnos (Isaías 57:15)

La presencia de Dios nos vivifica, Él nos da fuerzas cuando no tenemos ninguna, Él nos hace volar con sus alas. Su presencia está con los humildes, con los que se humillan ante Él. Es a ellos que Dios les brinda su ayuda, les da vida eterna y todas sus bendiciones vienen sobre ellos.

Dios nos ayuda en todo sentido, cuando le pedimos ayuda Él ya conoce nuestras peticiones. Y es tan bueno que no nos da conforme a lo que pedimos, sino conforme a su voluntad que es mejor. Nuestro Padre nos cuida y protege de todo mal.

c) Salvación (Salmos 74:12)

El Señor es nuestro salvador. Cuando estamos en medio de la congregación adorando,  Dios se manifiesta y podemos sentir su presencia. Cuando estamos en su presencia todo cambia y estamos seguros.

Todos estábamos muertos viviendo en nuestros delitos y pecados, pero desde que le reconocemos como nuestro Salvador, Él se manifiesta en nuestra vida y no somos los mismos. Dios viene a nosotros y nos da su salvación y todo es mejor.

Para concluir

Cuando estamos en presencia de Dios no queremos estar en otro lugar, sino vivir en su presencia para siempre. Dios está en medio de su pueblo cuando le adora en espíritu y en verdad. Su presencia nos llena de energía, de fuerza de su Espíritu para seguir glorificando su nombre. Recordemos que Dios vive en medio de la alabanza de Su pueblo.

Un día ese deseo se cumplirá y estaremos con el Señor por toda la eternidad en su presencia, dándole gloria sin cansarnos, sin debilitarnos, sino que estaremos realmente delante de Él para siempre. Debemos buscar su presencia, sabemos que Él está en medio de su pueblo, debemos buscarle unidos en un mismo Espíritu.

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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