Texto: Salmo 22:3-5

Introducción:

Una de las cosas que muchos tienden a descuidar es su vida de alabanza.  Pero la realidad de todo es que nuestra vida de alabanza a Dios es algo de suma importancia, ya que este es el único sacrificio que Dios espera de nosotros (Hebreos 13:15).  Y la palabra sacrificio es usada porque la realidad de todo es que las preocupaciones y circunstancias que se presentan en nuestra vida cotidiana,  nos desalientan, y lo menos que tenemos ganas de hacer es cantar, o alzar nuestras voces en júbilo, pero dejar de alabar a Dios en todo momento es el error más grande que podemos cometer, ya que la alabanza produce bendiciones.

I. La alabanza garantiza la presencia de Dios en nuestra vida (vers. 3)

Anuncios

a. Cuando Dios esta presente en nuestra vida obtenemos la victoria en todo momento.
b. La presencia de Dios hace que los demonios tenga que huir.
c. La presencia de Dios nos fortalece para que podamos perseverar

II. La alabanza produce esperanza y anima nuestro espíritu (vers. 4)

a. Tenemos la esperanza que Dios no guardara de todo mal.
b. Tenemos la esperanza que Dios os librara de nuestras aflicciones.
c. Produce paciencia

III. La alabanza nos libera (vers. 5)

a. La alabanza no es solo alzar nuestras voces en cánticos.
b. La alabanza es confesar su nombre, y clamar a Él en todo momento.
c. La alabanza es confiar en que Dios nos librara.

Conclusión:

Anuncios

No descuidemos nuestra vida de alabanza, o la menospreciemos, ya que esto mismo es lo que nuestro enemigo desea que hagamos.  Entreguémosle hoy a Dios nuestro sacrificio de alabanza, y recibiremos las bendiciones que Él dese entregarnos.  Entreguémosle hoy a Dios sacrificio de alabanza y experimentaremos Su presencia en nuestra vida; recibiremos Su protección, y nuestro espíritu será renovado; entreguémosle hoy a Dios sacrificio de alabanza, y recibiremos la liberación de todos esos pensamientos y preocupaciones que nos afligen.

Y nunca nos olvidemos que alabar a Dios es mucho más que un simple cántico, alabar a Dios es confesar su nombre, y confiar que Él está en control de todo lo que sucede.

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.