Mensajes Cristianos

Mensajes Cristianos Texto Biblico: Juan 14:27  “La paz les dejo, mi paz les doy; yo no la doy como el mundo la da. No dejen que su corazón se turbe y tenga miedo.” (RVC)

Introducción

Hermanos,  tenemos que aprovechar este tiempo de cuarentena para buscar la paz. Buscar la paz que debe reinar en todos los niveles de nuestra vida. Buscar la paz que el Señor desea que tengamos, pero que con frecuencia escasea en muchos hogares.

Con todo esto del coronavirus, hoy en día estamos viendo como muchas naciones se han unido, y como la paz esta reinando hasta cierto nivel, todo debido a la pandemia. Estamos viendo como la mayoría de las naciones y gobiernos han echado a un lado conflictos anteriores, y han unido sus fuerzas para combatir este enemigo invisible, en otras palabras, la pandemia.  Ignorando que el verdadero enemigo invisible no es un virus, sino que son los poderes de las tinieblas.

Y esto es algo que se nos ha advertido claramente en Efesios 6:12 cuando leemos: “porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales.

Anuncios

La paz que necesitamos

Hermanos, la ausencia de conflicto entre los países o regiones, NO es la paz que necesitamos durante estos tiempos difíciles. La paz más importante que todos necesitamos es la paz de nuestro espíritu.  Y esta paz es una que solo Dios nos puede dar. Es como encontramos en Salmos 4:8 cuando leemos: “En paz me acostaré y dormiré; porque solo tú, oh SEÑOR, me haces vivir seguro.” (RVA-2015)

Ahora que nos encontramos en cuarentena, encerrados en nuestros hogares, es un buen momento para que busquemos la paz del corazón, y hagamos que la paz de Dios reine en nuestro hogar. Como he dicho en otras ocasiones, nosotros vivimos en un mundo apurado, pero en este momento toda esa prisa se ha detenido abruptamente. Y como fieles cristianos debemos, y tenemos que aprovecharnos de esto.

Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos (Efesios 5:16)

Ahora que no estamos en el corre, corre, de la vida, en la tranquilidad de nuestro hogar, tenemos que tomar el tiempo para orar y meditar en la palabra de Dios. Es entonces que en medio de esta tormenta escucharemos Su voz como la escucharon los apóstoles al verle caminar sobre al agua diciéndonos: “!!Tened ánimo; yo soy, no temáis!..” Mateo 14:22 (RVR1960).

Claro está en que a pesar de que estamos en nuestros hogares, apartar tiempo para orar y meditar en la palabra de Dios no es una tarea fácil. Digo que no es fácil porque antes de poder concentrarnos en el Señor, primero tenemos que acallar el bullicio del mundo. En otras palabras, los pensamientos de desesperación, las preocupaciones, y el llamado de los placeres mundanos.

Digo que esto es lo primero que tenemos que hacer, porque esos pensamientos nos roban la paz. Pero como fieles cristianos no podemos desmayar, sino que tenemos que luchar con valentía, y agarrados de la mano del Señor. Solo Él puede acallar esas preocupaciones y pensamientos, y darnos la paz que tanto necesitamos.

Anuncios

No podemos temer

Hermanos, en tiempos como estos no podemos temer, sino tenemos que confiar.  Si somos hombres y mujeres de fe, tenemos que confiar en que Dios nos prometió su auxilio en los momentos de dificultad.  Es como encontramos en Nahúm 1:7 que nos dice: “Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían.” (NVI)

Así que, atendiendo a esa promesa, tenemos que descansar en Él y dejar el miedo a un lado. Muchos tendrán crisis, pero nosotros tenemos a Cristo. Y es exactamente por eso que el temor que quita la paz no debe tener lugar alguno en nuestro corazón.

Jesús nos advirtió que en este mundo tendríamos aflicción. Pero también nos dijo que Él venció al mundo, por lo que no debemos perder la paz interior.  La paz interior es algo que el mundo no conoce, y no se pueden imaginar. Esto se debe a que viven inmersos en lo que el mundo ofrece.

Pero si hemos realmente entregado nuestro corazón a Cristo, entonces no podemos volver a esa situación, sino que tenemos que buscar Su paz. Tenemos que buscar esa “paz que sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7). Tenemos que buscar que esa paz reine en nuestro corazón, y en nuestros hogares; esta debe ser nuestra única preocupación.

La paz que necesitamos y anhelamos 

Hermanos, la realidad es que solo en la palabra de Dios, encontraremos la paz que tanto anhelamos. Y es por eso que les repito, que  tenemos que aprovechar este tiempo. Tenemos que dejar a un lado el miedo y unirnos como familia para compartir la palabra de Dios y orar. Pero no simplemente con oraciones rápidas, o como yo les digo, llamadas de emergencia a Dios, sino que tenemos que orar con fe (Santiago 1:6). Tenemos que orar confiando que el Señor nos escucha y nos responderá. ¿Por qué digo esto?

Anuncios

Lo digo porque la simple realidad es que por mucho que oremos, si no depositamos toda nuestra confianza en Él, entonces nunca hallaremos la paz. Digo esto porque los únicos que pueden sentir esa paz, son los que se sienten protegidos y seguros. Y de la única manera que podremos sentirnos así, es cuando nos entregamos completamente a Dios.  De lo contrario, el bullicio del mundo nos detendrá de entrar en una verdadera comunión espiritual con nuestro rey y salvador.

Una realidad es que la paz nace en la conciencia limpia. Así que la persona que no tiene paz debe saber que el origen de la intranquilidad, es la conciencia manchada. ¿Qué les estoy tratando de decir con esto? Lo que les estoy diciendo es que de la única manera que hallaremos la paz, es arrepintiéndonos de nuestros pecados. Digo esto porque una persona que reincide en el pecado no puede hallar el sosiego. Un genuino arrepentimiento es lo que hace que nuestra consciencia este limpia, estemos tranquilos, y la que nos permite confiar en que Él nos ha entregado la salvación (Juan 3:16).

Conclusión

Debemos aprovechar este tiempo de cuarentena para buscar la paz interior. Y esa paz se traducirá a la comunión con Dios. Hermanos, cuando estamos en comunión con Dios, entonces tendremos paz interior. Y cuando tenemos paz interior, entonces también habrá paz en nuestros hogares. Es mi oración que la paz de Dios reine en tu corazón, y en tu hogar.

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

El Nuevo Pacto.. Mensajes Cristianos