Estaba leyendo una revista el otro día, y descubrí un artículo que encontré bastante interesante. El artículo se trataba acerca de un parque estatal aquí en los Estados Unidos que se llama: “Crater of Diamonds State Park”, la traducción del nombre es: “Parque Estatal, Cráter de Diamantes”.

Resulta ser que este lugar, hace un tiempo atrás, fue una mina de diamantes. Pero a través del tiempo la mina se fue agotando hasta llegar el punto cuando ya no era buen negocio mantener la mina abierta, así que la convirtieron en un parque estatal y la abrieron al público.

Ahora por un precio de admisión, usted puede excavar y buscar diamantes en lo que una vez fue esta mina, y todo lo que encuentre es suyo. Hice una pequeña búsqueda acerca de todo esto, y encontré que el lugar es bastante visitado por personas de todas partes del país y extranjeros.

El parque es visitado por bastantes personas que van en busca de piedras preciosas, y existen algunos que encuentran diamantes, pero la mayoría se regresan a sus hogares habiendo encontrado solo piedras comunes. ¿Por qué les he dicho todo esto?

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La razón por la que les he dicho acerca de este articulo en la revista, es porque una gran realidad es que a diario, nosotros todos hacemos decisiones, o tomamos determinaciones que influenciaran nuestra vida ya sea para el bien o el mal. Desdichadamente, existen muchos que raramente toman la decisión, o determinación más importante que como creyentes debemos tomar. ¿De qué decisión o determinación les hablo? La decisión o determinación más importante que un creyente tiene que tomar, es conocer mejor a Dios. Ahora la pregunta es: ¿cómo podemos nosotros conocer mejor a Dios?

Nosotros podemos conocer mejor a Dios a través de estudiar y meditar en Su Palabra diariamente, pero esto no es algo que sucede en la vida de muchos. La realidad de todo, es que la mayoría del pueblo de Dios, solamente abre la Biblia cuando viene a la iglesia; esto es un promedio de una o dos veces por semana.

Una de las razones por la que esto sucede es porque muchos dicen y piensan que la palabra de Dios es muy difícil de entender; en otras palabras piensan que la palabra de Dios está llena de piedras comunes; las piedras comunes son todas esas cosas que en ocasiones no logramos entender. Pero la gran realidad es que la palabra de Dios no está llena de piedras comunes como muchos piensan, sino que está llena de diamantes.

La palabra de Dios está llena de tesoros que nos fortalecen, nos inspiran, nos ayudan a perseverar, nos demuestran el amor de Dios, y nos revelan Su voluntad para con nosotros. Ahora la pregunta que queda es: ¿cómo podemos encontrar nosotros esos diamantes? Este será nuestro tema para el día de hoy; hoy vamos a examinar las condiciones a cumplir para que todos podamos excavar diamantes de la palabra de Dios. Pasemos ahora a la lectura de la Palabra que nos revelara los pasos a seguir.

Proverbios 2:1-5Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, 2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, 3 Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; 4 Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, 5 Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.

Como he dicho en otras ocasiones, para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros en el día de hoy, nos será necesario conocer algunos breves detalles acerca del libro de Proverbios y de su autor.

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Digo esto porque aunque todos tenemos un conocimiento general de este libro y su autor, muy pocos tienen un buen conocimiento o entendimiento del gran significado de éste libro en la Biblia. Sin embargo, su propósito y significado es algo que queda bien declarado en Proverbios 1:2-4 cuando leemos: “…Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes, 3 Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad; 4 Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura…”

Cómo podemos apreciar, éste es un libro de suma importancia porque en él encontramos poderosos mensajes de sabiduría. En este libro encontramos poderosos consejos de cómo debemos actuar en determinadas situaciones, y encontramos cómo debemos comportarnos si verdaderamente buscamos agradar a Dios.

El libro de Proverbios es un libro de sabiduría porque la mayoría del libro fue escrito por Salomón. Y como todos sabemos Salomón fue el hombre más sabio que ha existido [1]. Y él nos dejó un legado de sabiduría escrita en tres volúmenes que son: Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los cantares. Pero te has preguntado alguna vez ¿qué es un proverbio?

Los proverbios son una serie de declaraciones cortas, concisas, y que encierran una verdad moral. Así que podemos decir confiadamente que el libro de Proverbios es una colección de sabias declaraciones. En otras palabras, los proverbios son una colección de breves declaraciones que son comúnmente recibidas y que en la mayoría de las ocasiones encierran doctrina o moralidad. Manteniendo estos breves detalles en mente, descubramos los pasos a seguir para poder minar los diamantes de la palabra de Dios.

El primer paso a seguir lo encontramos aquí cuando leemos: “…Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti…” Yo diría que de los tres pasos que estaremos explorando hoy, este es el más importante de todos.

Digo esto porque aunque todos aquí escuchamos los mensajes que la palabra de Dios nos revela, muy pocos estamos dispuestos a aceptarlos; es decir, no recibimos o tomamos posesión de la palabra de Dios. Esto es algo que sucede con frecuencia porque la realidad de todo es que un buen porcentaje del pueblo de Dios, piensa que están a bien con Él.

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La mayoría de nosotros estamos convencidos de que los caminos que hemos tomado, o estamos a punto de tomar agradan a Dios, y hacemos las cosas sin consultar con Él, o prestarle atención a las advertencias que Su palabra nos revela; sino que basamos nuestras decisiones o tomamos determinaciones basadas en nuestra propia sabiduría y opinión. Y es exactamente por eso que en Proverbios 21:2 encontramos una buena advertencia que nos llama a reflexionar cuando leemos: “…Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones…” ¿Qué les estoy diciendo con todo esto?

Lo que les estoy diciendo con todo esto es que el primer paso que tenemos que tomar para encontrar los diamantes en la palabra de Dios es tomar posesión de ella; en otras palabras, hacer que la palabra de Dios sea nuestra. ¿Cómo podemos lograr esto? La realidad es que solo existe una manera de lograr esto; la única manera que existe es perseverando en la santidad, ya que si no perseveramos en la santidad, nunca recibiremos de Dios [2]. ¿Por qué? Porque como he repetido en numerosas ocasiones, Dios es santo y Él no habita en el pecado. Así que dile a la persona que tienes sentada a tu lado: atesora la palabra de Dios.

Si queremos encontrar los diamantes en la palabra de Dios, entonces tenemos que atesorar lo que Dios nos revela, y prestar atención a lo que escuchamos; esto nos conduce al segundo paso.

El segundo paso a seguir para que siempre podamos excavar diamantes de la palabra de Dios, lo encontramos aquí cuando leemos: “…Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia…” Como podemos ver, aquí las escrituras nos llaman a estar atentos a la sabiduría.