En estas últimas semanas hemos tratado temas bastante fuertes; hemos escuchado palabras fuertes del Señor que nos alertan a los peligros, y nos advierten acerca de los caminos por donde debemos andar. Hemos escuchado mensajes del Señor que nos hacen reflexionar en nuestra vida, actitudes y manera de comportarnos. Hemos escuchado mensajes que nos conducen a la manera de ser que Dios desea y espera de sus hijos.

Hemos explorado diversos temas con el propósito de descubrir y corregir nuestras faltas y errores, pero existe un ingrediente crucial que no he mencionado. Existe un ingrediente crucial que es el que sostiene todo en lugar, y es el que estaremos explorando en el día de hoy.

El ingrediente principal es la fe. Digo que el ingrediente principal es la fe porque escuchar palabra del Señor no es suficiente, por mucho que escuchemos si no tenemos fe, entonces nunca lograremos dar el próximo paso.

En otras palabras nunca podremos cambiar, y ciertamente se nos hará muy difícil confiar en lo que Dios le promete a Su pueblo. Pero ahora debemos preguntarnos, ¿qué es la fe?, y ¿por qué es el ingrediente principal que sujeta todo en lugar? Pasemos ahora a la Palabra de Dios y exploremos este tema con detalle.

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Hebreos 11:1-6Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 2 Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. 3 Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. 5 Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. 6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Como podemos ver, el primer versículo contesta nuestra primera pregunta; ¿qué es la fe? “…Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve…” Ésta definición es muy diferente a la definición que usa el mundo, ya que el mundo usualmente define esta palabra como “conjunto de creencias de una religión” [1]. Pero como podemos ver, la palabra de Dios nos enseña que la fe es mucho más de un conjunto de creencias. ¿Qué es la fe según la biblia? La fe es estar seguros, y completamente confiados, de esas cosas que no podemos ver.

Si pensamos un poco en el asunto, creo que todos estaremos de acuerdo cuando digo que en la mayoría de los casos, el hombre actúa por fe. Todo lo que la mayoría de las personas hacen, esta fundado en la definición bíblica, pero por supuesto omiten a Dios. Permítanme detenerme aquí por un breve momento y exponerles un ejemplo para determinar si lo que les digo tiene sentido.

Supongamos que hemos decidido comprar un artículo, en una de las miles de tiendas cibernéticas en el Internet, que venden al por mayor. Estamos hablando de una tienda que goza de una excelente reputación. Todos los que hemos ordenado productos por Internet sabemos que en todo caso, la mercancía hay que pagarla por adelantado. Así que cuando decidimos comprar el artículo, tenemos que proveer nuestro número de tarjeta de crédito, o enviar un cheque o giro para pagarlo. Después de que el comerciante confirme el pago, entonces hace el envío de la mercancía y nosotros tenemos que esperar la entrega. Pero la pregunta que debemos hacernos es, ¿por qué confiamos en que la mercancía eventualmente nos llegará?

En realidad existen muchas razones por la que podemos esperar pacientemente, pero en la mayoría de los casos la razón principal  es porque confiamos en la reputación del establecimiento. Esto es solo un ejemplo, y estoy seguro que algunos de ustedes ya han pensado de una gran variedad de situaciones en las que el hombre actúa por fe en algo. Pero lo que nos separa a nosotros del mundo, es que nosotros no depositamos nuestra confianza en algo terrenal, nosotros depositamos nuestra confianza en Dios. Lo que nos separa a nosotros del mundo, es que nosotros no tenemos una fe en algo, sino tenemos una fe en alguien, y su nombre es Jesús.

La fe en Dios es la que nos ayuda y facilita rechazar las mentiras del hombre. Es como nos dice aquí la palabra cuando leemos, “…Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía…” Permítanme extenderme en este punto por un momento para que entiendan bien lo que les quiero decir.

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No sé cuántos de ustedes han estado atentos a las noticias recientes, pero el otro día ocurrieron actos de violencia alarmantes.

El sábado 17 de septiembre, en un espacio de 12 horas, sucedieron tres ataques terroristas que dejaron a esta nación atónita. El primero sucedió en Seaside Park, Nueva Jersey, alrededor de las 9:30 a.m., cuando uno de los tres dispositivos tipo bomba de tubo, que estaban conectadas entre si, exploto dentro de un latón de basura, el cual estaba próximo a la calle, por donde pasarían centenas de soldados y veteranos, en el maratón de caridad de la Infantería de Marina. Gracias a Dios,que  en este caso no hubieron heridos [2].

El segundo ataque sucedió en la ciudad de Manhattan en Nueva York, en el vecindario de Chelsea, donde hubo una explosión que produjo 29 heridos; también encontraron otra bomba sin detonar a solo unas cuadras de la primera explosión [3].

El tercer ataque, ocurrió en un centro comercial en St. Cloud, Minnesota. Según las autoridades, un asaltante apuñaló al menos nueve personas, antes de que el sospechoso fue muerto a tiros por un oficial de policía fuera de servicio [4].

Estos ataques han estado circulando las noticias día y noche, no creo que exista un noticiero o un periódico que no los haya mencionado. Pero lo que no ha sido mencionado, o quizás sí, pero no con la misma intensidad de los otros, es que el 18 de septiembre, alrededor de las 8:00 p.m., dos hombres, uno de ellos era una persona sin hogar, encontraron una mochila encima de un latón de basura municipal, en la estación de tren de Elizabeth en Elizabeth, Nueva Jersey, cerca de un área bien transitada, la cual contenía una bomba [5].

Ahora debemos preguntarnos, ¿por qué estamos viendo estas cosas suceder? La razón por la que estamos viendo estos tipos de cosas suceder, es porque el hombre ha escogido rechazar a Dios y Su santa y divina Palabra. ¿Qué les quiero decir con esto? Lo que les estoy diciendo es que en vez de escoger el amor, misericordia, compasión, y paz de Dios, la humanidad ha escogido la violencia, intolerancia, y el odio.

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Me entristece decirlo, pero la realidad es que las mentiras y teorías del hombre, son mejor aceptadas por el mundo que la palabra de Dios. Por ejemplo, las oraciones en las escuelas fueron eliminadas por la Corte Suprema en el año 1962; en otras palabras, la Corte Suprema decidió eliminar a Dios del sistema de educación pública [6].

Seguramente algunos ya deben estarse preguntando, ¿qué tiene que ver todo esto con el tema de hoy? Pero te digo que tiene mucho que ver. Tiene mucho que ver porque el echar fuera a Dios de las escuelas, (lugar donde nuestros hijos pasan una gran mayoría de su tiempo), en esencia le dio entrada, o permitió, que aumentara la popularidad y aceptación de la “Teoría de Evolución” de Charles Darwin, la cual niega por completo la existencia de Dios.

¿Cuántos se han dado cuenta de la conexión de todo esto con el tema de hoy?

Negar la existencia de Dios, le abre las puertas al desorden, odio, y violencia.

La conexión es fácil, y la encontramos aquí cuando leemos, “…Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía…”

Esta es la verdad de Dios, el creador del cielo y la tierra, el creador del universo. Por nuestra fe nosotros aceptamos esto, pero el mundo ha escogido propagar las especulaciones de hombres, en vez de aceptar la verdad de Dios. El mundo encuentra difícil confiar en el único que existió mucho antes de que existiera nada.