Predicas Cristianas – Predicaciones Cristianas

En estas semanas les he traído estudios bíblicos, y predicaciones bastantes fuertes.  Les he presentado predicaciones que nos hacen reflexionar.  Predicas que nos hacen pensar en la manera que actuamos y nos comportamos. Estudios bíblicos que nos llaman al arrepentimiento y a un compromiso genuino con Dios. La razón por la que he escogido esa línea de predicaciones es porque todos necesitamos despertar a la realidad.

La realidad siendo que no podemos seguir en una relación a medias con Dios, sino tenemos que fortalecer nuestro espíritu y nuestra fe en todo momento.

Es por eso que hoy deseo que analicemos un acontecimiento histórico acerca de la fe. Hoy vamos a analizar la fe de una mujer, para determinar si nuestra fe se encuentra en el mismo nivel.  Pasemos a la Palabra de Dios.

Marcos 5:24-29Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. 25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, 26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, 27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.  

Anuncios

Como todos podemos apreciar, aquí vemos descrito uno de los milagros de Dios; sin embargo, cuando tomamos el tiempo de meditar en estos versículos fácilmente encontramos que además de un milagro, en ellos encontramos una gran lección, y un buen reflejo de la vida de muchos cristianos hoy en día.  Vamos a analizar estos versículos con más detalle para desarrollar nuestro estudio bíblico de hoy, y para determinar si lo que les digo es cierto.

En este punto de la historia Jesús había hecho milagros. Sus enseñanzas y reputación crecían por día; por todos los lugares que Él pasaba, el pueblo salía a verle.  Los que habían aceptado Sus enseñanzas salían para recibirle, y los que no creían en Sus enseñanzas salían para determinar si lo que habían escuchado acerca de Él era verdad.  Y esta es la razón por la que lo primero que leemos en estos versículos es: “…y le seguía una gran multitud, y le apretaban….”

En este momento en la historia Jesús estaba en camino hacia la casa de Jairo, porque él le había pedido que fuese a su casa y sanara a su hija que estaba gravemente enferma [1].  Como les dije hace un breve momento, estos versículos no revelan la condición espiritual de un gran por ciento de cristianos.

Digo esto porque existen muchas personas que al igual que muchos en esta multitud, salen a verle y le siguen, pero no le siguen por fe sino para ver qué pasa.  Este fue el caso aquí; estoy seguro que dentro de la multitud había algunos que salieron a recibirle porque creían Sus enseñanzas y tenían fe, pero también estoy seguro que la mayoría de la multitud salió a verle y le seguían solo por curiosidad. Desdichadamente esto es algo que se encuentra mucho en las iglesias.

Las iglesias y congregaciones están llenas de personas que siguen a Cristo, pero siento informarles que seguir a Cristo no es suficiente. 

Digo esto porque Dios no quiere que solamente sigamos a Cristo, sino que caminemos a Su lado.  Pero muchos de nosotros cometemos el grave error de pensar que con simplemente seguirle cumplimos.  Le seguimos por curiosidad, le seguimos para ver qué pasa, le seguimos por si las moscas.  En sí, le seguimos por diferentes razones, pero el problema está en que no le seguimos con la fe inquebrantable que Dios espera y demanda de nosotros [2].

Anuncios

Continuando con la lectura vemos que nos dice: “…Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, 26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor….”  Pensemos en esto por uno momento y veamos si se aplica a la vida de muchas personas.

Creo que no tenemos que pensar mucho en esto y veremos que aquí encontramos la descripción de muchas personas que todavía no conocen a Cristo, pero también describe a muchos cristianos.

Estoy seguro que la mayoría de nosotros si no todos, en un punto de nuestra vida nos encontramos al igual que esta mujer.  Sabíamos que estábamos mal, sabíamos que tenía que haber algo más, padecíamos de una enfermedad espiritual y buscábamos la solución pero no la encontrábamos.

Estoy seguro que muchos de nosotros si no todos tratamos por todos los medios habido y por haber de encontrar un descanso, hicimos todo lo que estaba a nuestro alcance, pero las cosas nunca mejoraron sino que empeoraron.  Buscábamos y buscábamos pero no encontrábamos.

Muchos buscaron la solución en las drogas, en el alcohol, en las falsas doctrinas, y hasta en los poderes de las tinieblas, (brujería, santería, horóscopos, amuletos, etc. etc.), pero la realidad es que la solución no puede ser encontrada en ninguna de esas cosas.  No hallamos la solución a ese vacío que una vez sentimos hasta que llego a nuestra vida ese mensajero de Dios, quien nos revelo el único lugar de reposo y paz que tanto anhelábamos [3].

En otras palabras, recibimos el mensaje de salvación, aceptamos a Jesús como Rey y Salvador personal, y comenzamos a seguirle.  Hasta aquí todo está perfecto; tenemos que comenzar nuestra relación con Dios siguiendo a Jesús, pero como les dije, solamente seguirle no es suficiente, es un buen inicio, pero no es suficiente.

Anuncios

Hermanos digo que no es suficiente porque Dios espera que no solo le sigas, sino que camines a Su lado.  Dile a la persona que tienes a tu lado: camina paso a paso con Jesús.

En estos acontecimientos vemos que esta mujer sabía exactamente lo que le afectaba, ella tenía una condición física, una enfermedad con síntomas, pero les digo en el día de hoy que existen muchos cristianos que al igual que esta mujer sufren de una enfermedad, pero no física sino espiritual.

Existen muchos cristianos que se pierden las bendiciones que Dios derrama sobre Su pueblo, y lo único que pueden hacer es preguntarse ¿por qué?

A ti que te preguntas ¿por qué? te digo que es porque en tu vida existe una perdida.  En el caso de esta mujer vemos que tenía una pérdida de sangre, sufrió con este padecimiento por mucho tiempo.

Al igual que esta mujer existen muchos creyentes que sufrimos de una perdida espiritual.  Es por eso que examinar nuestra vida, condición espiritual, y nuestra manera de ser y pensar es de suma importancia.  La realidad es que si no nos examinamos con frecuencia, entonces nunca encontraremos donde esta nuestra perdida.