Predicas Cristianas – Predicaciones Cristianas

Si se acuerdan, la semana pasada concluí diciéndoles que tenemos que levantarnos y edificar un lugar especial para Dios en nuestra vida.  Esto es algo que debemos y tenemos que hacer con gran urgencia, porque como les dije en la predicación de la semana pasada, muchos han descuidado la dirección espiritual en la que se conducen, y conducen a su familia y seres queridos.

Como les dije la semana pasada, un gran número de cristianos andan tan atormentados y preocupados con las cosas del mundo, que se pasan la vida completa corriendo de un lado a otro en busca de soluciones a sus inquietudes que solo Dios puede proveer.  Eso significa que conducirán una vida vacía y desolada, porque la realidad de todo es que solo Dios puede llenar ese vacío que existe en el corazón del hombre.

El peligro más grande del cristiano, y el futuro del cristianismo es que los creyentes están tan enredados en las cosas del mundo, que no toman el tiempo de impartir los principios y fundamentos del cristianismo con otros.  ¿Cómo podemos impartir nuestra fe con otros?  Bueno, claro está que el Internet ha puesto a nuestro alcance numerosas predicas cristianas y estudios bíblicos, los cuales podemos compartir en nuestros hogares con familiares, amistades e hijos.  Pero desdichadamente no todo cristiano quiere hacer esto, o tiene el tiempo de organizar reuniones en su hogar.

Yo sé que entre el trabajo, los hijos, la escuela, y todas las otras responsabilidades cotidianas, organizar un grupo para compartir predicas cristianas o estudios bíblicos se hace extremadamente difícil, sino imposible.  Pero entonces, ¿qué podemos hacer para evitar que el cristianismo sea eliminado de la mente de las personas?  Este será el tema principal de la predicación de hoy.  Pasemos ahora a la palabra de Dios.

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Juan 14:5-7 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. 7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

En este momento de la historia, el Señor había básicamente cumplido con su ministerio aquí en la tierra, y él estaba dándoles instrucciones finales a los discípulos.  Esto es algo que queda bien reflejado en Juan 13:13 cuando leemos: “…Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin…”

Jesús sabía muy bien que el tiempo que le quedaba entre ellos era corto, y el precio que él tendría que pagar por cada uno de nosotros.  Así que lo que el Señor deseaba era crear conciencia en ellos de que en poco tiempo él no estaría físicamente presente entre ellos, pero que a pesar de esto, ellos y ningún otro cristiano jamás estaría solo.

Fíjense bien como él les dijo en Juan 14:18-21; “…No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.  20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros.  21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él…”  Y estas palabras del Señor son promesa para todo cristiano fiel.  Cristo no nos abandona, Cristo siempre está a nuestro lado [1].  Dile a la persona que tienes a tu lado, Cristo mora en mí.

Pero a pesar de que todo cristiano conoce muy bien este hecho, todavía existen muchos que permiten que los tropiezos de esta vida les robe esta promesa.  Y es exactamente por eso que digo que el cristianismo está en peligro.  Digo que el cristianismo está en peligro porque la promesa de que el Señor nos acompaña en todo momento, es una de las promesas principales de nuestra fe.

Una característica fundamental del cristianismo es que Dios ama a su creación de tal manera que él proporciono el camino para que la humanidad pudiera alcanzar una relación correcta con él [2]. En otras religiones y sectas, las personas tratan en vano de alcanzar a Dios y ganar su propia salvación.  Esto es algo que tratan de lograr haciendo buenas obras y absteniéndose de mal comportamiento.

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Pero el problema que existe en todo esto es que nadie puede ser lo suficientemente bueno para ganar su propia salvación, y esto es algo que queda más que claro en Romanos 3:23 cuando leemos: “…por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios…”  ¡Nadie puede llegar a Dios a través de sus propios esfuerzos! No importa lo bueno que piensas que eres, ninguno de nosotros jamás alcanzaremos la perfección de Dios [3].

Por mucho que tratemos, siempre existirá un rasgo de algo que tenemos de que arrepentirnos.  Pero esto no significa que porque no podemos alcanzar la perfección de Dios podemos abandonar su búsqueda.

Todo lo contrario es verdad, y es algo que el apóstol Pablo alude muy bien en Filipenses 3:12-14 cuando leemos: “…No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Dile a la persona que tienes a tu lado: persevera en Cristo.  Solo en Cristo podemos ser vistos como perfectos ante los ojos de Dios.

Regresemos ahora a la pregunta inicial; ¿qué podemos hacer para evitar que el cristianismo sea eliminado de la mente de las personas?  En su despedida de los discípulos vemos que el Señor dijo: Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5 Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?..”

Así que aquí tenemos a Tomás, aquí tenemos a una persona que había presenciado los milagros y señales del Señor, aquí tenemos a alguien que había físicamente escuchado las enseñanzas de Dios en la voz del Señor [4], pero que aun no había logrado un completo entendimiento de lo que él les había dicho.  ¿Cómo puede ser esto posible?  ¿Cómo puede ser posible que Tomás dudara de esta manera?

La realidad es que al Igual que Tomás, existe un buen número de cristianos que a pesar de escuchar predicaciones tras predicaciones, y estudios bíblicos tras estudios bíblicos, aun no logran captar lo que Dios les dice.  ¿Por qué sucede esto?  Una de las razones por la que esto sucede es porque muchos no prestan atención a lo que se dice; no prestan atención porque piensan que lo que se está tratando no tiene nada que ver con ellos.

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Pero la razón principal por la que muchos no logran completamente captar lo que Dios les dice es porque no toman el tiempo de verificar lo que han escuchado.  Y es exactamente por esa razón que vemos como existen numerosos cristianos, que pensando que hacen bien, en realidad se encuentran enredados en las trampas del enemigo.  ¿Por qué digo esto?

Para contestar esa pregunta, hagámonos ahora otra pregunta.  ¿Qué está sucediendo en la iglesia moderna?  Lo que está sucediendo es que a través del tiempo la iglesia ha sido infiltrada por líderes malvados, llenos de avaricia y hambrientos de poder.

En otras palabras, que buscan   satisfacer sus deseos y manipular a las masas.  Y esto es algo que han podido lograr tergiversando las enseñanzas encontradas en la biblia; es decir, manipulan y distorsionan la palabra de Dios para su conveniencia.

¿Qué es lo que se predica hoy en día en numerosas iglesias, o como se les dice, las mega iglesias?  Lo que se predica son los mensajes que la gente quieren escuchar, y no necesariamente la verdad de Dios.  El problema está que lo hacen de tal manera, que lo que dicen suena correcto, pero que cuando se toma el tiempo de indagar, la mentira pronto sale a la luz.