Predicas Cristianas – Predicaciones Cristianas

Quiero comenzar hoy de una manera un poco diferente. Quiero comenzar hoy haciendo una pregunta; ¿quién ha visto un ángel? Veo que nadie ha levantado su mano o ha dicho algo, así que quiere decir que ninguno de nosotros hemos visto a un ángel.

Entonces mi segunda pregunta es: ¿a quién le gustaría ver un ángel del Señor en el día de hoy? Que bien, tal parece que a todos nos gustaría tener este privilegio.

Hermanos, en el día de hoy toda persona en esta congregación alcanzará ver a un ángel sentado a su lado. No solamente esto, pero también podremos hablar con él.

No me miren de esa manera, no he perdido mi mente; pero si les estoy garantizando que hoy veremos no a uno pero numerosos ángeles del Señor. Pero antes pasemos a la Palabra de Dios para que puedan entender el mensaje del día de hoy.

Anuncios

Juan 5:2-9Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. 3 En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. 4 Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. 5 Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. 6 Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? 7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. 8 Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. 9 Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

Normalmente cuando se habla de los ángeles del Señor la gran mayoría de las personas inmediatamente piensan en los querubines, serafines, arcángeles, y todos los otros ángeles que habitan en el cielo con Dios.

Cuando leemos estos versículos aquí podemos ver que fue exactamente unos de estos ángeles quien fue enviado a la tierra por Dios, para que diese señales de Su gloria, para que agitase las aguas y toda persona que se sumergiera en ellas quedara sana.

Entonces aquí tenemos a este hombre que sufría de una enfermedad, este hombre que estaba deshabilitado, y no podía llegar a tiempo debido a la multitud. No podía llegar a esas aguas cuando más lo necesitaba.

Lo más triste que podemos ver aquí es que aunque existían numerosas personas que venían a recibir esta bendición, nadie se ocupó o preocupo de ayudar a este hombre para que él también recibiese la bendición de Dios. Esto es algo bien triste, pero lo más triste de todo es que esto lo podemos ver hoy en día también. Digo esto porque con frecuencia tropezamos con, o encontramos un buen número de cristianos que no reciben las bendiciones que Dios tiene para nosotros, porque se encuentran deshabilitados (espiritualmente).

Nadie se apiado de este hombre, nadie trato de ayudarle a que descendiera más rápido al estanque. Todos los que estaban allí velaban solo por su interés, y no les importaba la necesidad de otros. Pero aunque nadie se apiado de él, aunque nadie trato ni de tan si quiera darle una mano, Jesucristo le sanó sin que tuviese que sumergirse en las aguas. ¿Qué debemos aprender de esto?

Anuncios

Lo que debemos y tenemos que aprender, y siempre retener en nuestra mente es que aunque el mundo nos ignore, aunque nos podamos sentir deshabilitados, aunque estemos desesperados, nuestro Rey y Salvador siempre esta presente, Jesús nunca nos abandona y solo busca darnos el descanso y sanar nuestras almas. Jesús es nuestra fuente de agua viva [1].

Ahora deseo que nos detengamos aquí por un breve momento para examinar una palabra clave en nuestro estudio bíblico de hoy. Deseo que examinemos la definición de la “ángel.” La palabra ángel viene de la palabra Griega “aggelos” [pronunciada: ánguelos] y su definición es: “un mensajero, enviado, uno que es enviado, un ángel, un mensajero de Dios [2].

Así que como podemos apreciar, la palabra ángel significa más que un ser que habita en el cielo con Dios; cuando usamos esta definición, todos podemos claramente entender que un ángel también incluye a los mensajeros de Dios. ¿Y quiénes son los mensajeros de Dios?

Los mensajeros de Dios, son todos los cristianos que han hecho un compromiso genuino con Él. Los mensajeros de Dios, son todos los cristianos que se mantienen firme en Su palabra, y que su fe no titubea no obstante la situación. Los mensajeros de Dios, son todos los cristianos que sirven a Dios fielmente, y que dan testimonio de Su gloria, poder, misericordia, y grandeza.

Los mensajeros de Dios, son todos los cristianos que cumplen con lo que el Señor nos ha encargado, y llevamos el evangelio de Jesucristo a los perdidos, y a los descarriados [3]. ¿Quiénes son los ángeles? Los ángeles son todos los cristianos fieles. Despierta al que tienes a tu lado y dile: estoy viendo un ángel.

¿No están convencidos de que lo que les digo es verdad? Permítanme convencerles, no por mis palabras, sino usando la palabra de Dios. Cuando hacemos estudios bíblicos y/o predicas cristianas basabas en las siete cartas del Señor a las iglesias, siempre encontramos que todas comienzan de la misma manera.

Anuncios

Los estudios bíblicos nos enseñan que todas las cartas comienzan con: “…Escribe al ángel de la iglesia en…” [4].

Ahora reflexionemos en esto por un breve instante, y preguntémonos, ¿por qué encabezo el Señor todas las cartas de esta manera? ¿Acaso podemos encontrar estudios bíblicos que nos indiquen que el Señor había puesto seres celestiales a cargo de las iglesias? La respuesta es NO.

En ningún lugar en la biblia encontramos que Jesucristo puso seres celestiales a cargo de las iglesias. Las iglesias fueron establecidas por los apóstoles, y ellos dejaron personas a cargo de las iglesias. Así que las cartas del Señor a las iglesias no estaban dirigidas a los seres que habitan en el cielo con Dios, sino que fueron escritas y dirigidas a los pastores, ministros, diáconos, y para todo aquel que ministra y predica la palabra de Dios, y el evangelio de Jesucristo.

Estoy seguro que muchos de ustedes se deben estar diciendo que todo suena bien, pero que existe una diferencia bien grande entre los ángeles que habitan en los cielos y nosotros los mensajeros de Dios. Déjenme decirles que están correctos al pensar esto.

Existe una diferencia muy grande entre los ángeles que habitan en el cielo y nosotros; una diferencia tan grande que muchos de nosotros no podemos comprender. ¿Saben cuál es la diferencia más grande entre ellos y nosotros?