Una de las preguntas más escuchada por los pastores, ministros, y por personas que ocupan cualquier otra posición de autoridad o liderazgo dentro de la iglesia es: ¿Cómo sabemos cuando Dios nos habla?

La realidad es que esta pregunta es una que todos nosotros nos debemos hacer, ya que en el mundo de hoy existen tantas mentiras, que no todo estudio bíblico o predicación cristiana enseña la verdad [1].

La realidad es que existen numerosas personas que han recibido, o se han nombrado, con títulos de autoridad dentro de la iglesia, quienes fácilmente citan la palabra de Dios, y aparentan ser compasivos y amadores de Dios, pero que en realidad no lo son [2].

Esto es algo que aprendemos a través de estudios bíblicos, y cuando prestamos atención, y tomamos el tiempo de comprobar con la palabra de Dios las predicaciones cristianas que escuchamos. ¿Qué les quiero decir con todo esto?

Anuncios

Lo que les estoy diciendo es que no podemos libremente aceptar todo lo que escuchamos simplemente porque fue dicho, predicado, o explicado por una persona de renombre. Lo que les estoy diciendo es que tenemos que examinar el fruto que esa persona produce, ya que solo a través de él sabremos distinguir entre las mentiras que han infiltrado la iglesia, y la verdad de Dios [3].

La realidad es que aun cuando todo suene genuino y glorioso, como cristianos fieles tenemos que comprobarlo con la palabra de Dios. ¿Por qué es esto tan importante?

La respuesta a esta pregunta es fácil; la razón por la que como cristianos fieles debemos, y tenemos que comprobar que lo que se nos ha presentado en un estudio bíblico, o lo que hemos escuchado en predicaciones o mensajes cristianos, es porque la palabra de Dios no miente [4]. Y de una cosa que podemos estar seguros es de que Dios le habla a su pueblo constantemente.

Pero ahora debemos preguntarnos; ¿Cómo podemos saber cuándo es Dios quien nos habla? ¿Podemos estar escuchando al enemigo equivocadamente? ¿Existe alguna manera de saber? Estas son las preguntas en las que basaremos nuestro estudio bíblico de hoy.

1 Juan 4:1-6Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. 2 En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; 3 y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo. 4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 5 Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 6 Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.

Antes de proceder todos debemos estar muy convencidos de que queramos reconocerlo o no, todo ser humano, especialmente los cristianos, estamos en una gran guerra [5]. Y quiero que noten muy bien que he incluido a todo ser humano, y no solamente a los cristianos como muchos predicadores suelen hacer.

Anuncios

La razón por la que digo esto es porque los no creyentes, o los creyentes de falsas doctrinas y devotos a religiones paganas, etc., sin saberlo están en medio esta gran guerra. En otras palabras han sido engañados por los poderes de las tinieblas, a pensar de que Dios no existe, o de que existe más de un dios.

Así que todo ser humano está en medio de una guerra que no podemos ver, oír o tocar. Pero no obstante eso, estamos en una guerra y con cada día que pasa, si los cristianos no toman acción, el enemigo conquista más y más territorio.

Lo triste de todo es que las perdidas no se pueden contar, pero con solo analizar la condición moral, social, y espiritual que existen en el mundo de hoy, no es difícil concluir que las pérdidas son extremadamente altas, y que el territorio que nuestro enemigo ha conquistado es inmenso. Prueba de todo esto que les acabo de decir serian las encuestas que cite la semana pasada, las cuales indican que el cristianismo está en declinación.

Ahora preguntémonos, ¿pueden los cristianos estar escuchando al enemigo por equivocación? La triste realidad es ¡sí! ¿Por qué puede suceder, y le sucede esto a muchos cristianos?

La respuesta a la pregunta es fácilmente encontrada aquí cuando leemos: “… Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo…”

Algo que es evidente, y que pronto aprendemos de estudios bíblicos y predicas cristianas basadas en la sana doctrina, es que Satanás y su ejército no necesitan descansar, Satanás ha creado el mejor ejército militar del mundo. Los demonios no necesitan alimento, agua, o descanso, y están constantemente en la ofensiva.

Anuncios

El ejército de Satanás no tiene la potestad de hacernos caer, o de arrebatarnos de un lugar a otro, pero si tiene la potestad de rodearnos, y esperar a que tropecemos y caigamos para tratar de mantenernos bajo el dominio de Satanás [6]. Y como he repetido en numerosas ocasiones, y continuare repitiendo por el resto del tiempo que Dios me permita predicar, el ejército del maligno no pierde ninguna oportunidad para atacarnos.

Este ejército esperará a que estemos cansados, quizás decepcionados, descorazonados, o débiles en el espíritu, para lanzar su ataque. ¿Por qué usan esta táctica? La razón es simple, la usan porque funciona al 100%.

Como he dicho y repetido en numerosas ocasiones, nuestra mente es el campo principal de batalla. Así que el ejército del maligno tratara de causar duda, y confundirnos con nuestros propios pensamientos y sentimientos.

El ejército del maligno tratara de sembrar e inspirar pensamientos y sentimientos que no agradan a Dios. Y como fieles cristianos, es tiempo de reconocer la voz de nuestro Padre celestial.

Como hemos visto, los cristianos estamos llamados a probar los espíritus. ¿Cómo podemos hacer esto? La respuesta es fácil. Lo podemos hacer usando la única cosa que siempre es constante, la única cosa que nunca cambia, lo hacemos con la palabra de Dios. Porque la Palabra de Dios es viva [7] y no existe situación o pregunta cual no pueda responder, todo lo que tenemos que hacer es buscar.