Base Biblica: “…pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír…” Isaías 59:2

La realidad es que entre la humanidad y Dios existe una línea divisoria, la cual no permite que las personas puedan llegar a Dios. Lamentablemente, esta línea divisoria también puede ser encontrada en la vida de muchos cristianos.  ¿Qué es esta línea que divide a la humanidad y a un buen número de cristianos de la presencia de Dios?  La línea que separa a muchos de la presencia de Dios es el pecado [1].  Y ahora debemos preguntarnos, ¿por qué es que tantos continúan pecando?

La razón principal por la que tantas personas reinciden en el pecado, es porque a muchos se les hace muy difícil reconocer sus faltas. Es decir, es mucho más fácil echarle las culpas a otros, y en casi todo caso se las echan a Satanás, que reconocer que nosotros solos somos los que decidimos lo que hacemos [2].

Como he enseñado en otros estudios bíblicos y predicaciones, al diablo se le está dando mucho más mérito de lo que se merece. La realidad es que el diablo nos puede tentar, pero no nos puede obligar. Y si decimos que somos cristianos fieles, es hora de asumir responsabilidad por nuestras malas acciones, en vez de tratar de justificarlas. Hermanos, por mucho que tratemos de justificar el pecado en nuestra vida, nuestras malas acciones nunca quedaran justificadas ante Dios.  Pero para poder superar, y eliminar la línea divisoria que existe entre Dios y el hombre, primero tenemos que conocer los diferentes niveles de pecado que existen.

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Así que hoy vamos a examinar los diferentes tipos de pecado que existen, los cuales afectan la vida de muchos cristianos, y que causan división entre nosotros y Dios.  Haremos esto con el propósito de exponer al diablo y sus obras, y borrar la línea divisoria que pueda existir en nuestra vida, familia, iglesia, y/o comunidad. Ahora preguntémonos, ¿qué es el pecado?

El pecado es como un enigma, un misterio, una realidad que escapa la definición y comprensión. Cuando se habla del pecado, lo que más a menudo llega a la mente de las personas es la transgresión de la ley de Dios.  Pero el pecado en realidad es mucho más de eso.

Digo esto porque el pecado no es solo una acción de transgresión, sino que también es una falta de acción [3].  Es por esto que hoy deseo presentarles una predicación acerca de los diferentes pecados generales que afectan la vida de un gran número de cristianos, los cuales tenemos que eliminar de nuestra vida.

Hoy vamos a examinar cuatro diferentes tipos de pecados comunes.  Hoy vamos a estudiar acerca del pecado reaccionario, el pecado habitual, el pecado deliberado, y el pecado de omisión.

El pecado reaccionario

Esto es la acción donde la persona peca por instinto reaccionario.  El mejor ejemplo que podemos encontrar de este tipo de pecado es encontrado en Juan 18:10 cuando leemos: “Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco…” Esto fue lo que sucedió la noche que Jesús fue entregado a las autoridades, y como podemos claramente apreciar, Pedro le cortó la oreja derecha al hijo del sumo sacerdote.

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¿Qué fue lo que sucedió? Lo que sucedió fue que en este momento, Pedro reaccionó por instinto, sin pensar en lo que estaba haciendo.  Pedro solo quería proteger al Señor de los que venían a arrestarlo, pero actuó de manera completamente opuesta a lo que el Señor enseñaba. Digo esto porque Pedro conocía muy bien que el Señor nunca había promovido a nadie a la violencia, sino que todo lo contrario es verdad [4].

Así que en este instante, a pesar de que Pedro tenía muy buen conocimiento de lo que iba a suceder [5], él reaccionó según los impulsos de la carne, y no según lo que el Señor le había enseñado. Y aquí es donde inicia el problema para muchas personas.

Me atrevo a decir de que de todos los pecados que podemos cometer, el pecado reaccionario es el más común de todos.  La razón por la que digo esto, es porque no creo que exista un cristiano fiel que no conozca la verdad de Dios.  No creo que exista un cristiano fiel que desconozca lo que agrada y desagrada a Dios, y lo que la palabra de Dios nos enseña y revela.

Sin embargo, en ciertas ocasiones se nos olvida completamente lo que hemos aprendido.  En ciertas ocasiones reaccionamos y/o actuamos instintivamente, en vez de reaccionar de la manera que Dios espera y demanda que actuemos [6].

En otras palabras de nuestra boca salen maldiciones, y nuestras acciones se convierten en algo que no edifica sino que destruye nuestro testimonio.  Y existe un grave peligro en no reconocer este tipo de pecado en nuestra vida.  Ya que de no reconocerlo nunca podremos arrepentirnos, y solo nos conducirá al segundo pecado más común que existe, cual es el pecado habitual.  Eso me conduce a examinar el segundo pecado más común que existe en la vida de muchos cristianos.

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El pecado habitual

Esto es la acción donde la persona peca continuamente o por costumbre.  El mejor ejemplo de este tipo de pecado es encontrado en Colosenses 3:1-9 donde encontramos que el apóstol Pablo nos enseña la importancia acerca de dejar atrás la vida antigua, y movernos hacia la vida nueva que Cristo nos ha entregado.

En el primer versículo vemos que él hace énfasis y nos dice: “…buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios…”  Y esto es algo que solo podemos lograr cuando nos despojamos del viejo hombre, esto es, de la manera éramos antes de llegar a Cristo, y renovamos nuestro espíritu y nuestra mente [7].  Pero lamentablemente esto es algo que no todos han logrado hacer.

Existen muchas personas que no han logrado deshacerse del viejo hombre por completo, y el resultado final de esta acción siempre es el mismo.  El resultado final es que reinciden en el pecado, reinciden en ir en contra de lo que la palabra de Dios nos enseña, es decir, la transgresión de las leyes.  ¿De qué les hablo?

Cuando nosotros vivíamos en el mundo, todos participábamos de cosas,  (costumbres y tradiciones), que después de convertirnos a los caminos del Señor, descubrimos que desagradan a Dios, ¿amen? Estamos hablando de fiestas, actividades, celebraciones, rituales, etc. etc.

Ahora bien, me detengo aquí para hacer una aclaración.  No estoy diciendo ni implicando que hay que dejar de asistir a fiestas o celebraciones sanas. Quiero que esto quede bien claro, porque yo no soy de los que dicen que una pareja no puede salir a celebrar su aniversario de bodas o cualquier otro evento especial, bailar y disfrutar de un momento agradable con su pareja o cónyuge.

Yo no soy de los que dicen que no se puede celebrar un cumpleaños, o tener una fiesta de Navidad, o fiesta de fin de año, etc. etc.  Yo no he encontrado en ningún lugar en la biblia que diga que los cristianos tenemos que ser personas tristes, aburridas, y que no podemos disfrutar la vida que Dios nos ha dado.

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