Como todos sabemos, las condiciones mundiales no están nada buenas, y con cada día que pasa se ponen peor. No sé cuántos de ustedes están atentos a las noticias internacionales, pero en el Medio Oriente la persecución de personas que profesan a Cristo como su Rey y Salvador, se ha convertido en algo común. Existen muchos que comparan lo que está sucediendo en el Medio Oriente con los cristianos, con el holocausto de los judíos en la Segunda Guerra Mundial. También tenemos la violencia que se ha desatado en Israel. Durante el mes pasado, ocho israelíes han muerto y muchos más heridos, en los ataques llevados a cabo por palestinos que son ciudadanos israelíes, o que portaban tarjetas de identidad israelíes. Durante el mismo período, más de 40 palestinos han muerto, cerca de la mitad mientras que llevaban a cabo ataques contra israelíes, la mayoría de ellos con cuchillos [1].

Pero no tenemos que irnos tan lejos para darnos cuenta, que las condiciones a nuestro alrededor empeoran con cada día que pasa. La venta de partes de embriones abortados continua dominando las noticias. Los principios morales bíblicos están siendo atacados más que nunca, y la agenda homosexual continúa siendo promovida en todo momento. Hoy en día es difícil encontrar una programación, película, o serie, donde no se promueve el homosexualismo, lesbianismo, y la promiscuidad. Esto es algo que ha sucedido en nuestro tiempo; hace solo unos diez años atrás o quizás menos, la agenda inmoral que se promueve hoy en día no existía. Hace solo un poco de tiempo atrás, raramente se veían estas cosas suceder, pero hoy en día, todo se ha vuelto al revés. Hoy en día hasta en los comerciales se promueven estas acciones vergonzosas, inmorales y depravadas.

También tenemos los actos de violencia que han sucedido alrededor de la nación, y por supuesto, no podemos olvidarnos de los escándalos políticos, incluyendo a aquellos que se postulan para la posición de Presidente de esta nación. Estamos hablando de personas que lo único que hacen es halagar a las personas de forma exagerada e interesada, porque lo único que quieren es alcanzar la oficina o posición, y nada más. No les importa si lo que dicen o afirman apoyar es moral, o correcto. Para muchos de estos políticos, la constitución no es más que un papel antiguo, y la biblia un libro de cuentos y mitos anticuados.

Tampoco debemos olvidarnos de las cortes y los jueces. ¿Sabían ustedes que la Corte Suprema de Oklahoma dictaminó, que los Diez Mandamientos cincelados en el monumento de granito 6 pies de altura, en los jardines del Capitolio de Oklahoma tenía ser removido, y lo removieron el 6 de octubre durante la noche? [2]. Pero ahora algo aún más impactante. ¿Sabían ustedes que el 27 de julio, en lo que le llaman la ceremonia satánica más grande en la historia, en Detroit, Michigan, cientos de personas se reunieron para la inauguración de una estatua a Baphomet (una figura enigmática, con cabeza de cabra que se encuentra en varias instancias en la historia del ocultismo.)? [3]. Ahora preguntémonos; ¿por qué estamos viendo suceder estas cosas? Este será el tema principal de la predicación de hoy. Pasemos ahora a la Palabra de Dios.

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Hechos 17:1-9Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. 2 Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, 3 declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo. 4 Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas. 5 Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo. 6 Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá; 7 a los cuales Jasón ha recibido; y todos estos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús. 8 Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas. 9 Pero obtenida fianza de Jasón y de los demás, los soltaron.

Cuando nos cuestionamos y preguntamos, ¿por qué estamos viendo estas cosas suceder?, la respuesta se hace obvia. La respuesta a nuestra pregunta es el adoctrinamiento al que todos hemos sido expuestos, y que desdichadamente muchos han creído y adoptado.

Desdichadamente una gran porción del pueblo cristiano ha permitido ser guiado lejos de la presencia de Dios, por políticas y reglamentos hechos por hombres, y el adoctrinamiento subliminal que se nos embute en las programaciones de televisor y comerciales. Presten atención a lo que están viendo, y a lo que están viendo sus hijos, y pronto descubrirán que lo que digo es completamente cierto. Las personas están siendo adoctrinadas a rechazar cualquier cosa que tenga que ver con Dios, y a abrazar y adoptar lo perverso, lo malo, y lo violento. El hombre, inspirado por Satanás, ha escogido eliminar a Dios de la mente de las personas. El hombre, inspirado por Satanás, ha escogido apartarse de la verdad de Dios, la moralidad, y sus mandamientos [4] para seguir doctrinas populares, y el pueblo de Dios por lo general se mantiene callado, en vez de protestar y formar un alboroto hasta ser escuchado. Así que este es el propósito de la predicación de hoy; hoy quiero motivarles a formar un alboroto.

Deseo motivarles a formar un alboroto en sus hogares, en su familia, en su trabajo, con sus amistades. Hoy deseo motivarles a formar el “El alboroto en Tesalónica”. ¿Cómo es eso pastor? Bueno, Los versículos que estamos examinando en el día de hoy llevan por título, “El alboroto en Tesalónica”. Y este alboroto es exactamente lo que los cristianos tenemos que buscar hacer. Dile a la persona que tienes a tu lado: vamos a formar tremendo alboroto. ¿Cómo podemos formar tremendo alboroto?

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En los versículo que estamos estudiando hoy encontramos que se nos dice: “…Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. 2Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, 3declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo…” ¿Qué nos enseñan estos breves versículos? Lo que estos breves versículos nos enseñan es el ejemplo que todo cristiano fiel debe, y tiene, que estar dispuesto a seguir. En otras palabras, tenemos que estar completamente preparados y dispuestos a predicar la palabra de Dios en todo momento, y con la palabra de Dios rebatir las falsas doctrinas que han tomado raíz en este mundo, y que están conduciendo a la humanidad directamente al infierno. Tenemos que estar dispuestos a predicar el evangelio de Jesucristo y el plan de salvación; tenemos que estar preparados y dispuestos a desenmascarar [5] al diablo dondequiera que se encuentre. Al pecado hay que llamarle pecado, y a la abominación hay que llamarle abominación. ¿Saben por qué tenemos que estar listos y dispuestos a declarar la verdad de Dios en todo momento?

La respuesta a nuestra pregunta la encontramos en los próximos versículos cuando leemos: “…Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas…” ¿Cuántos de ustedes le han ministrado a otros, y no han obtenido el resultado que deseaban? Todos, ¿verdad? Todos aquí le hemos ministrado a personas que han escogido no aceptar lo que le decimos, pero esto nunca debe ser un impedimento para nosotros. No podemos permitir que el rechazo de la palabra de Dios por algunos, nos detenga de cumplir con la misión que Jesucristo nos ha encargado [6]. Como podemos claramente ver aquí, no todos los que escucharon la verdad de Dios a través del apóstol Pablo la aceptaron, pero: “…algunos de ellos creyeron…” Despierta el que tienes a tu lado y dile: el pastor esta alborotado. Pero ahora la pregunta es, ¿por qué no todos crean el mismo alboroto que creo yo?

La razón por la que todos no se alborotan, y no crean el mismo alboroto que creo yo, queda bien reflejada en los próximos versículos que nos dicen: “…Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo. 6Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá; 7a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús. 8Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas…” La razón por la que la mayor parte del pueblo cristiano no se alborota, y/o crea un alboroto en oposición a la corriente de maldad que esta arrastrando al mundo, es el temor.