Leí un artículo una vez que decía que durante esta época del año, es decir los primeros días del año nuevo, existen muchas personas que sufren de un estado de depresión bien fuerte, y que en las extremas situaciones conducían a algunos al suicidio.

Entre las razones citadas responsables de producir éste tipo de emoción se encuentra la soledad y desesperanza que existe en muchos, aunque en la mayoría de los casos estas personas se encuentran rodeados de seres queridos y amistades; también se encuentra las desilusiones de no poder haber realizado alguna meta en especifica que se había trazado, lo que en todo caso conduce a la persona a sentirse no realizada o decepcionada..

Hay momentos en que nos sentimos como que todo en nuestra vida está hiendo mal, nos sentimos como que todo se está derrumbando a nuestro alrededor, lo que nos produce tristeza y que en la mayoría de los casos andemos cabizbajos y derrotados.

Esto es algo le que sucede a una gran porción de la población, incluyendo a un buen número de creyentes al reflexionar en el año que acaba de terminar. Pero ahora la pregunta que debemos hacernos es: ¿qué podemos hacer nosotros para superar estas emociones que solo sirven para mantenernos encadenados al sufrimiento y dolor?

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Éste será nuestro tema en el día de hoy; hoy estaremos explorando el Salmo 42, pero porque el tiempo que compartimos es limitado no lo estaré leyendo completo, sino que estaremos usando los versículos claves que nos revelaran lo que tenemos que hacer para superar todo obstáculo en nuestra relación con Dios, pero si les pido que en su tiempo de meditación lean el salmo en su totalidad. .

Como acostumbro a decir, para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros en el día de hoy, nos será necesario hacer un breve repaso de historia. Este salmo fue escrito por el rey David, quien fue alguien que tuvo una amplia experiencia de las emociones y depresiones de las que les hable hace un breve instante.

Digo esto porque cuando tomamos el tiempo de estudiar acerca de su vida, no es difícil encontrar que él sufrió por ésta gama de emociones desde el día que venció a Goliat en el campo de batalla.

Esto es algo que queda bien reflejado en 1 Samuel 18:8-9 cuando leemos: “Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino. 19Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David.” Como podemos ver aquí reflejado, David se gano el odio de Saúl quien busco matarle de ese momento en adelante.  Esto es algo que queda bien reflejado en 1 Samuel 19:11 cuando leemos: “Saúl envió luego mensajeros a casa de David para que lo vigilasen, y lo matasen a la mañana.”

Eventualmente David asumió el trono pero solo para ser nuevamente traicionado, y esta vez por su propio hijo Absalón.  Esto es algo que queda bien claro en 2 Samuel 15:13-14 cuando leemos: “Y un mensajero vino a David, diciendo: El corazón de todo Israel se va tras Absalón. 14Entonces David dijo a todos sus siervos que estaban con él en Jerusalén: Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar delante de Absalón; daos prisa a partir, no sea que apresurándose él nos alcance, y arroje el mal sobre nosotros, y hiera la ciudad a filo de espada.”

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Así que éste salmo que estamos explorando en el día de hoy fue escrito por David después de haber sufrido la traición de su propio hijo, y de haber huido para salvar su vida. ¿Por qué es necesario que sepamos estos breves detalles? Es necesario saber esto breves detalles porque en ellos encontramos bien reflejado la gama de emociones por la que éste hombre tuvo que atravesar durante su vida. Pero especialmente durante éste tiempo cuando él escribió éste salmo.

Cuando David escribió éste salmo él estaba triste. La traición y rebelión de su hijo produjo que David estuviese lleno de problemas; la depresión y el desanimo le atacaban fuertemente. En otras palabras David se sentía solo, desconsolado y decepcionado; hermanos y aquí exactamente es donde se encuentran muchos en el día de hoy.

Pero si éste es el caso en tu vida, entonces escucha porque Dios te da hoy la solución para que puedas superar todo esto, y para que puedas evitar que lleguen a tu vida cosas similares. Continuemos ahora con nuestro estudio de hoy..

El primer paso a seguir para superar las emociones u obstáculos que se interponen entre nosotros y Dios lo encontramos en los primeros dos versículos cuando leemos: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. 2Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?”

Aquí vemos una alegoría bien interesante. Aquí vemos que David se compara con un ciervo (venado) sediento que busca satisfacer su sed; digo que esto es bien interesante porque como todos sabemos el ser humano solo puede vivir sin agua por solo unos días. Así que como podemos ver en ésta alegoría encontramos que lo primero que tenemos que hacer es buscar a Dios como si de Él dependiera nuestra vida, porque la realidad de todo es que de Él si depende nuestro futuro.

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Esto es algo que el Señor nos deja bien claro en la historia de la mujer samaritana en Juan 4:13-14 cuando leemos: “Jesús le contestó: –Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener sed; 14pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”

Éste mundo en que vivimos está lleno de maldad, traición, y desilusiones. Cosas que si no estamos firmes en la Palabra de Dios nos pueden hacer correr y sofocarnos como un ciervo en el desierto, y esto es algo que nos conducirá a que busquemos saciar nuestra sed en lugares a donde Dios no nos ha llamado. Una gran realidad es que existen muchos sedientos y sofocados en éste mundo; sedientos y sofocados buscando saciar su sed en las religiones y que han abandonado la verdad de Dios.

Es como nos dice la Palabra en Jeremías 2:13 cuando leemos: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Solo existe un lugar donde debemos saciar nuestra sed, y calmar nuestros sofocos; recordemos que la misericordia de Dios es para todos.

En Isaías 55:1 encontramos que se nos dice: “¡Venid, todos los sedientos, venid a las aguas! Aunque no tengáis dinero, ¡venid, comprad y comed! ¡Venid, comprad sin dinero y sin pagar, vino y leche” Dile a la persona que tienes a tu lado; Dios te llama a Él para saciar tu sed.

Continuando con nuestro estudio en el versículo nueve leemos: “Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?” Una gran realidad es que en ocasiones a pesar de todo lo que podamos hacer, existirán momentos cuando llegaremos a pensar igual que pensó David aquí.

En ocasiones existirán momentos en nuestra vida cuando nos sentiremos tristes, pero la gran realidad es que Dios no desea que Su pueblo viva en tristeza; Dios no desea que Su pueblo viva enlutado por las presiones u opresiones que ofrece éste mundo. Esto es algo que queda bien reflejado en Salmos 16:11 cuando leemos: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre.” Siempre podrán existir cosas que nos tratan de desviar hacia el camino del sufrimiento, pero si nos dejamos guiar por el Espíritu Santo entonces obtendremos la victoria y nuestro gozo será completo en el Señor.

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