Como todos aquí han podido apreciar, durante estas dos últimas semanas hemos estado examinando nuestra relación con Dios. Hemos hecho esto porque una de las grandes tragedias que existe en el pueblo de Dios hoy en día es que muchas personas no se examinan; esto sucede porque existen muchos que no están dispuestos a ser honestos consigo mismo, y el resultado final de ésta acción es sufrimiento.

Digo que el resultado final es sufrimiento porque no querer reconocer nuestras faltas y errores nos conllevan a nunca obtener el crecimiento espiritual que Dios desea que logremos.

Ahora la pregunta que queda es: ¿qué tenemos que hacer para lograr el crecimiento espiritual y recibir las bendiciones de Dios? Este es el tema que estaremos explorando en el día de hoy.

Hoy vamos a analizar unos versículos que nos demostraran lo que tenemos que hacer para lograr el crecimiento espiritual y recibir las abundantes bendiciones de Dios. Pasemos ahora a la Palabra de Dios..

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Lucas 5:4-6 cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. 5Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. 6Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.

Como acostumbro a decir, para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros en el día de hoy, nos será necesario hacer un breve repaso de historia. El evangelio de Lucas está construido en orden histórico y cronológico de la vida de Jesús, y es el evangelio más extenso y exhaustivo de todos los evangelios[1].

Según el evangelio de Lucas, estos acontecimientos que estamos examinando en el día de hoy tomaron lugar durante el inicio del ministerio de nuestro Señor. Después de haber sufrido por las tentaciones del diablo en el desierto, Jesús inicio su ministerio y al principio todos se maravillaban de sus enseñanzas y su fama se comenzó a difundir.

Esto el algo que queda bien declarado en Lucas 4:14-15 cuando leemos: “Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. 15Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.”

Pero cuando Él les revelo Su propósito divino a los líderes religiosos de ese entonces, ellos lo rechazaron por completo y hasta buscaron matarle. Esto es algo que queda bien declarado en Lucas 4:28-30 cuando leemos: “Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira; 29y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle. 30Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue.” ¿Por qué es necesario saber estos detalles?.

Es necesario saber estos detalles por dos razones.

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Número uno; estos detalles nos demuestran que conocer acerca del Señor no es suficiente.

Número dos; estos detalles nos permiten entender que por mucho conocimiento que tengamos, y que por mucho que escuchemos acerca de nuestro Señor y sus enseñanzas, nunca lograremos obtener el pleno convencimiento de Su gloria, majestad y poder si no crecemos espiritualmente. Así que manteniendo estos detalles en mente continuemos ahora con nuestro estudio de hoy..

Lo primero que encontramos aquí es que se nos dice: “ cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.” Aquí tenemos el primer paso a seguir cuando deseamos obtener un crecimiento espiritual, y caminar paso a paso con el Espíritu Santo.

El primer paso a seguir es que tenemos que desarrollar una relación más profunda con nuestro Padre celestial, en otras palabras movernos al próximo nivel.  Digo esto porque todos aquí experimentamos algún tipo de relación con Dios, es decir, todos aquí estamos a cierto nivel espiritual en nuestra fe, pero no necesariamente estamos al nivel que Dios desea.

En éste versículo encontramos implicado el primer nivel que existe entre la mayoría de los creyentes y Dios cuando leemos: “Boga mar adentro”; esto es algo que implica que ellos quizás no habían llegado a la profundidad que debían. La realidad es que cuando primero nos convertimos a los caminos del Señor, un cambio sucede. Es como nos dice la Palabra en Romanos 6:6 cuando leemos: “…sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.” .

En términos modernos seria igual a como muchos dicen cuando una persona tiene una nueva experiencia, o ha vencido un obstáculo o situación: “se ha mojado los pies.” cuando una persona se arrepiente de sus pecados y llega a los caminos del Señor, entonces podemos decir que esa persona se ha mojado los pies. En otras palabras, ha entrado a la mar, ha entrado a su relación con Dios al primer nivel.

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Entrar en la verdad de Dios y aceptar Su Palabra es el primer paso, pero desdichadamente muchos se quedan trabados aquí. Es por eso que en Hebreos 5:12 encontramos que se nos dice: “Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.”

Las palabras claves aquí son “debiendo ser ya maestros.” ¿Por qué existen tantos trabados en el nivel inicial? La razón es porque muchos no desean crecer; muchos no desean profundizar su relación con Dios porque saben que el crecimiento nos conlleva a obligaciones que en muchas ocasiones no estamos dispuestos a aceptar.

Y es por eso que hoy en día encontramos a la mayoría del pueblo de Dios sentados en los bancos y sillas de las iglesias. Encontramos que la mayoría del pueblo de Dios ha pasado de estar en fuego para el Señor, a ser calentadores de asientos en las congregaciones..

Para mejor ilustrarles el punto que deseo hacer hoy, hagamos una pausa ahora y usemos nuestra imaginación por un momento. Imaginémonos que estamos en la playa, y que el mar es nuestra relación con Dios. Ahora entremos en el mar, pero solo hasta que el agua cubra nuestras rodillas.

Preguntémonos ahora: ¿con el agua hasta las rodillas, podemos movernos libremente? ¿Se nos hace difícil caminar en la arena? La respuesta a ambas preguntas es si. Podemos movernos libremente ya que el agua solamente cubre una pequeña porción de nuestro cuerpo, y si se nos hace un poco difícil caminar en la arena porque la marea en contra de nuestras piernas causa una leve resistencia, pero de ninguna manera nos encontramos completamente limitados.

Hermanos, aquí es donde está el peligro. Digo que aquí está el peligro porque cuando nos movemos libremente, cuando no estamos limitados, entonces esto quiere decir que no estamos recibiendo convicción de error y pecado.

Esto quiere decir que cederemos con frecuencia a los impulsos y deseos infructuosos de la carne. En otras palabras seremos dominados más por las cosas de éste mundo, que por el Espíritu Santo que ahora mora en nosotros.

Es por eso que en Efesios 4:22-23 encontramos que se nos dice: “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 23y renovaos en el espíritu de vuestra mente.” Detengámonos ahora y preguntémonos, ¿desea Dios que nuestra relación con Él se mantenga en el primer nivel?

La respuesta es NO. Dios quiere que nuestra relación con Él sea una relación profunda. Así que dile a la persona que tienes a tu lado: boga mar adentro..