Tú sobrepasas a todas

Prédica de Hoy:  Tú sobrepasas a todas (Predica para el día de las madres)

© José R. Hernández, Pastor
El Nuevo Pacto, Hialeah, FL. (1999-2019)

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: Proverbios 31:29-31

El Día de las Madres – Introducción

En éste país hoy celebramos una tradición muy bonita y especial, hoy celebramos el día de las madres.  No estoy muy seguro de cómo surgió este día tan especial, pero si les puedo decir que estoy muy de acuerdo con él. 

Estoy muy de acuerdo con la celebración de éste día porque una gran realidad es que el papel que desenlaza una madre con frecuencia es menospreciado, pero no obstante esto, el papel que una madre desarrolla en la vida de una criatura es algo crucial.

Ahora bien, deseo detenerme aquí por un breve momento y dejar algo bien claro.  Con lo que les he dicho no he querido decir ni implicar que el papel que desempeña un padre es menos importante, o que no es también crucial en el crecimiento de una persona.

Pero lo que si estoy diciendo, es que la madre juega un papel muy esencial en el crecimiento de toda persona, porque las madres son las que nos protegen, apoyan, instruyen, y nos animan a perseverar aun cuando las situaciones o circunstancias no están a nuestro favor.  Es por eso que hoy quiero que hagamos un reconocimiento a toda madre en ésta congregación.

Dándole gracias a nuestra madre en el día de la Madres

Quiero que hoy le demos las gracias por todo lo que han hecho, y continúan haciendo por todos aquellos que a lo mejor no se lo han agradecido.  Pasemos ahora a la Palabra de Dios.

Proverbios 31:29-31Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas. 30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. 31 Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.

Lo primero que encontramos aquí es que se nos dice: “…Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas…”  Manteniendo esto en mente, hagamos ahora una pequeña pausa, para hacer memoria del amor que nuestra madre nos ha demostrado a través de los años.  Esto es algo que puede ser difícil para algunas personas, ya que no todos hemos tenido una madre ideal.

Haciendo memoria en el día de la Madres

Quizás algunos de nosotros tengamos memorias de momentos difíciles, quizás tengamos memoria de momentos malos o desagradables de nuestra niñez, pero si al hacer memoria de tu niñez encuentras que éste es el caso en tu vida, hoy te invito a que entregues ese dolor y esas memorias desagradables a nuestro Señor Jesucristo.  Hoy te invito a que le entregues a Él esa carga, y a que olvides esos malos momentos que quizás te han tocado atravesar.

La razón principal por la que tenemos que hacer esto es porque las memorias desagradables, en casi toda ocasión, ahogan las buenas.  Las memorias desagradables, en casi toda ocasión, ahogan los buenos y tiernos momentos que todos aquí experimentamos con nuestra madre. 

Es por ésta misma razón que en Mateo 11:28 encontramos que el Señor nos dice: “…Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar….”  Así que no luches y sufras más con esa memoria amarga y/o dolorosa, entrégasela al Señor y Él te dará la paz que tanto anhelas.

Una gran realidad es que toda persona es única; a algunos les ha tocado pasar por momentos desagradables y difíciles, mientras que a otros no.  Algunos quizás tengan memorias desagradables o amargas de su niñez, las cuales les conduce a menospreciar el papel que desempleo la madre en su vida. 

Pero a pesar de esto, la gran realidad es que todos los momentos amargos o difíciles, nunca podrán borrar el hecho de que toda persona fue protegida por su madre.  Quizás algunos piensen que éste no es el caso en su vida, pero si piensas así te invito a que reflexiones por un momento en algo.

En el día de la Madres

Hagámonos ahora una pregunta: ¿cuando nace un ser humano, puede el bebe sobrevivir sin la protección de la madre?  La respuesta es NO.  Una gran realidad es que de toda la creación de Dios, el ser humano es el más débil.  Débil en el sentido que un ser humano cuando nace no puede valerse por si mismo; un ser humano tiene que depender de un adulto para poder sobrevivir.

Sin la protección de un adulto, y por supuesto en casi toda ocasión es la madre, un recién nacido nunca alcanzara ver su juventud.  Y hablando de la juventud, una de las cosas más común en los jóvenes, es que piensan que los padres son muy estrictos; conozco esa manera de sentir muy bien porque yo también me sentí así. 

En el día de la Madres y los jovenes

Muchos de los jóvenes piensan que la madre es muy estricta y que no les permite hacer muchas cosas por capricho, pero les digo a todos que no es capricho sino protección.

Cuando tomamos el tiempo de reflexionar en nuestra vida, todos lograremos ver, que a través del tiempo nuestra madre siempre nos ha protegido en más de una manera. 

Encontraremos que nuestra madre nos ha protegido no solo físicamente, esto es apartándonos del mal, sino que también nos ha protegido moralmente, esto es  enseñándonos la diferencia entre el bien y el mal.

Nos ha protegido emocionalmente, esto es alejándonos de esas cosas que quizás nos causarían dolor.  Nos ha protegido espiritualmente, esto es no dejando de orar por nosotros pidiendo que Dios pusiera Su mano en nuestra vida.  ¿Por qué hizo todo esto?  Lo hizo por el amor materno que ella sentía, y continua sintiendo.  Estamos hablando de un amor que no puede ser comparado con nada aquí en la tierra.

Recordando los castigos en el día de la Madres

Ahora pregunto: ¿se acuerda alguien de haber sido castigado por mamá?  Yo les puedo decir que en ocasiones yo era un poco travieso, y si fui castigado.  Aunque en el momento yo no lo veía como algo justo; aunque en el momento a mi no me gustaba en nada, hoy le doy gracias a mi madre por esos castigos. 

Le doy gracias por esos castigos porque hoy puedo comprender que a través de esos castigos, ella me demostraba su amor.  Fíjense como esto es algo que queda bien declarado en  Proverbios 13:24 cuando leemos: “…El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige…”

Dios le entrego a la madre la responsabilidad de criar a sus hijos, y ellas lo hacen enseñándole, instruyendo, apoyando, y alentándoles en todo momento.  Con solo pensar en nuestra vida, pronto reconoceremos que en la mayoría de los casos mamá fue la que nos enseño la diferencia entre el bien y el mal.  Fue ella quien nos conforto cuando estuvimos enfermos. Fue ella quien nos preparaba esos platos deliciosos que nos gusta comer.

Recordemos también todas esas ocasiones cuando mamá nos tiro la toalla, escondiendo de papá nuestros errores, defectos e indisciplina.  Y son por estas y numerosas otras razones que nuestro Padre celestial nos guía a nunca apartarnos de las enseñanzas de nuestra madre.

Fíjense bien como nos dice las escrituras en Proverbios 6:20-23 cuando leemos: “…Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Y no dejes la enseñanza de tu madre; 21 Atalos siempre en tu corazón, Enlázalos a tu cuello. 22 Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán; Hablarán contigo cuando despiertes. 23 Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen…” 

Habiendo hablado de lo que es el amor y la importancia de la madre hacia sus hijos, hablemos ahora del valor e importancia de la mujer en el matrimonio.

Continuando con nuestro estudio leemos: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.”  No sé cuantos de ustedes están conscientes de las estadísticas acerca del matrimonio, pero según las estadísticas del Buró de Censo del año 2007, el 3.6% de los matrimonios terminaron en divorcio o anulación.  ¿A qué se atribuye esto? 

Yo desconozco de una base de datos que nos pueda indicar la razón exacta por lo que esto sucede, pero mi opinión es que sucede porque en la mayoría de los casos, el hombre no sabe apreciar o valorar lo que tiene.

Una gran realidad es que al principio, toda pareja es unida debido a la atracción física que existe entre ambos; es decir, al hombre le gusta como luce la mujer, y a la mujer le gusta como luce el hombre (la hermosura).

También está la atracción de carácter o manera de ser; a la mujer le gusta el carácter del hombre, y al hombre le gusta el carácter de la mujer (la gracia).  Pero lo que sucede es que a través del tiempo, la hermosura de la juventud se va desvaneciendo, y quizás lo que una vez encontramos gracioso ahora aparenta ser algo pesado.  ¿Qué sucede entonces?

Lo que sucede es que comenzamos a menospreciar, o a no valorar la bendición que Dios nos ha entregado en nuestro hogar.  ¿Cómo podemos evitar que esto suceda?

La respuesta es fácilmente encontrada aquí cuando leemos: “…La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada…”  Con esto no estoy diciendo que ahora tengamos que comenzar a cantarle a nuestra esposa, es más, con la voz que tengo yo, si comienzo a cantarle a mi esposa quizás me tire un zapato.

Pero alabar a nuestra esposa no es cantarle sino honrarle por quien es, mujer que ama a Dios.  Alabar a nuestra esposa es honrarle por ser nuestra ayuda idónea.   Alabar a nuestra esposa es estar siempre agradecidos, por todas esas cosas que ella ha hecho por nuestros hijos y hogar, que nosotros no pudimos hacer.

Alabar a nuestra esposa es demostrar nuestro amor por ella, a pesar de que quizás su pelo ahora sea más blanco. 

Alabar a nuestra esposa es demostrar nuestro amor por ella, a pesar de que quizás su piel éste ahora más arrugada.  Alabar a nuestra esposa es demostrar nuestro amor por ella, a pesar de que quizás sus gracias, quizás no sean tan simpáticas como antes.

Muchos de nosotros hacemos cosas que de manera intencional, o accidentalmente hieren a nuestra esposa, y en ocasiones ignoramos o despreciamos su consejo.  Y actuar o pensar de ésta forma causa que en ocasiones lleguemos a verlas como inferiores, llegamos a menospreciar su importancia, especialmente cuando van avanzando en edad y ya no tienen quizás la chispa que una vez tenían, o la agilidad de hacer las cosas.

Una gran realidad es que en éste mundo existen muy pocas cosas en las que podemos contar, pero con algo que siempre podemos contar, no obstante cual pueda ser su condición emocional o física, es en el amor de una mujer temerosa de Jehová. 

Digo esto porque la mujer temerosa de Jehová nunca hará nada con la intención de hacernos daño.  La mujer temerosa de Jehová nunca te será infiel; la mujer temerosa de Jehová nunca te traicionara; la mujer temerosa de Jehová solo querrá lo mejor para nosotros, nuestra familia y nuestro hogar.  ¿Qué debemos hacer nosotros?

Continuando con nuestro estudio leemos: “…Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos…”  La nueva Versión Internacional de la Biblia traduce éste versículo de una manera más simple de entender: “..¡Sean reconocidos sus logros, y públicamente alabadas sus obras!..

Como hijos/hijas y esposos, nunca podemos ignorar sus logros; no podemos nunca menospreciar todo lo que ha hecho, esta haciendo, y continuara haciendo por nosotros.  La razón principal por todo esto es porque el papel de la madre en el hogar no es fácil, y sus logros con frecuencia son menospreciados.  Esto me recuerda de un chiste que escuche hace un tiempo atrás.

Resulta ser que un día llego el esposo a su casa y encontró la puerta de la calle abierta; desde afuera se escuchaba un gran escándalo.  Entro a la casa, y encontró que el televisor de la sala estaba encendido a todo volumen en el canal de los muñequitos.

Pasó a la cocina, y vio que el niño menor estaba completamente cubierto en harina, y un gran reguero por todo el piso de huevos, harina y azúcar. Entro al comedor, y encontró que los otros dos varones estaban enredados por el piso peleando. 

Un poco asustado por todo esto rápidamente subió las escaleras en busca de su esposa, y cuando abrió la puerta del dormitorio la encontró todavía en su piyama con su bata de casa puesta, acostada en la cama leyendo una novela.

Al ver esto el marido pronto le pregunto: ¿qué está pasando aquí? A lo que ella le contesto, ¿te acuerdas que el otro día me dijiste bien indignado que no te podías imaginar lo que yo hacia todo el día?

El papel de la madre no es nada fácil, pero si es imprescindible.  Así que reconoce hoy y siempre sus logros, y ámala como ella se merece.  Ámala con ternura, compasión, y comprensión.  “…¡Sean reconocidos sus logros, y públicamente alabadas sus obras!…

Para concluir

Hoy celebramos el día de las madres aquí en éste país, pero en realidad el día de las madres debería ser todos los días.  Como les dije hace un breve instante, en éste mundo lleno de maldad existen muy pocas cosas en las que podamos contar y confiar, pero en algo que siempre podemos contar y confiar, no obstante cual pueda ser su condición emocional o física, es en el amor de nuestra madre. 

Y es por eso que hoy te pido que siempre recuerdes lo que encontramos en Proverbios 23:22 cuando leemos: “…Oye a tu padre, a aquel que te engendró; Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies…”

Honremos hoy a nuestra madre, y démosle las gracias por no apartarse de nuestro lado cuando más débiles éramos.  En el día de hoy, démosle gracias a nuestra madre por no permitir que nos reuniéramos con esas amistades, que ahora conocemos que solo nos conducirían a los problemas.

En el día de hoy, démosle gracias a nuestra madre por preparar esos platos tan deliciosos que tanto nos gusta.  En el día de hoy, démosle gracias a nuestra madre por enseñarnos la diferencia entre el bien y el mal, y por protegernos en todo momento.

El trabajo de la madre en numerosas ocasiones es menospreciado, pero no permitas que un malentendido, no permitas que una mala acción, o que una mala memoria te impida reconocerle y darle el merito que ella merece.  Así que dile a ella hoy y siempre: “…Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas…”

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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