Por la fe

Prédica de Hoy: Por la fe

© José R. Hernández, Pastor
El Nuevo Pacto, Hialeah, FL. (1999-2019)

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: “Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron. Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre”. Juan 20:26-31 

Introducción

La fe en Jesús es la que nos da fuerzas para resucitar a nuestra sociedad, una sociedad muerta por el egoísmo y el pecado, creando “hombres nuevos”, justos de corazón, capaces de comprometerse seriamente en la lucha por una liberación de la humanidad de la cárcel del pecado.

Si te sientes un verdadero creyente y discípulo de Cristo, no llores más. Levántate, sigue el camino que el Señor te marca. Dale sentido a tu vida y permite que tu fe te lleve a cumplir con Su propósito en ti.

Caminemos por la fe

El Señor nos dice que caminemos por fe y no por vista, porque nuestros sentidos pueden engañarnos.  Además, es necesario que estemos convencidos de que la fe está ligada a lo que se dice. Debe estar conectada a la boca, porque la Biblia dice que si confesamos lo que creemos, lo que confesamos será hecho.

No podemos decir que creemos, pero luego no confesarlo, y por esto debemos hablar con fe de lo que no tenemos pero tendremos, de lo que no hemos logrado, pero lograremos.

Caminar por la fe y no por vista significa recibir los ingresos mensuales y decirle al Señor: Humanamente sé que este dinero no me alcanza, pero tengo fe en que Tú me proveerás y no me faltará nada. Y cuando hagamos eso, nuestra vida cambiará y estaremos en camino a ver grandes prodigios y milagros en nuestra economía; fíjense:

“Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David! Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos” Mateo 9:27-28

Ahora preguntémonos: ¿Cómo hicieron para seguirlo si no veían?. Es una pena que ellos, siendo ciegos, lo siguieran, y nosotros que podemos ver, a veces no lo hacemos.

Jesús sabía que ellos tenían fe porque lo siguieron sin verlo, así que ver era lo único que les falta y les dio lo que necesitaban. Estos hombres mostraron su fe con hechos y acciones, como debemos hacerlo nosotros.

Por la fe el paralítico es traído a Jesús (Mateo 9:2)

Nos damos cuenta de que lo más importante no es la enfermedad, sino la actitud que se asume ante los problemas que nos toca enfrentar. El pasaje que nos habla acerca de un hombre incapacitado para poderse mover por sus propios medios, ya que sus pies estaban completamente inutilizados. Y todos hemos visto o conocido personas en esta condición, ya sea incapacidad física o espiritual.

La gente los rodeaba solamente para ver una situación externa con la cual no estaban relacionados, pues no era el primero que veían en esa condición, y acá yo preguntaría, en tus problemas, en tu enfermedad, en tu necesidad, ¿Vas a buscar a Jesús? O ¿Solo te acercas para ver qué sucede?.

Es posible que estés recorriendo pueblos y lugares detrás de personas que te prometen sanar tus enfermedades, resolver tus problemas económicos, sacarte de tu desesperación. Pero tienes que reconocer que has sido defraudado y debes venir a Cristo. Él es el único capaz de transformarte y cambiar tu situación.

Por la fe de ellos

Dice la palabra de Dios que Jesús vio la fe de ellos, y tú puedes decir: «Yo tengo mucha fe». Pero lo importante es: ¿en quién está colocada tu fe? Pues si tu fe está puesta en otra cosa o en otra persona que no sea Jesús, tu fe es vana, sin frutos.

Acá hay dos situaciones, ya que dos personas pueden reaccionar diferente. Está quien se abandona y abandona a Cristo, y está quien crece ante las circunstancias no permitiendo que le afecten su relación con el Señor.

En 1 Samuel 1:17-18 vemos la historia de Ana, donde

“Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste”

La madre de Samuel sufría porque era estéril, así que hizo un voto y le prometió al Señor que el hijo que le naciera se lo entregaría. Cuando hizo esto, Elí le dijo que fuera en paz y que recibiera lo que había pedido.

Pero también dice la palabra que tomó su camino, porque seguramente la desesperación por su problema le había desviado. Pero ahora, al escuchar la voz de Dios a través de Elí, se levantó y avanzó.

Retomando el camino correcto

Cuando pones tu fe en el Señor retomas el camino correcto. Regresas para continuar con el servicio que dejaste por desánimo, y hoy el Señor te dice: ¡Levántate y camina! Entonces no te desvíes más, avanza por el camino correcto hasta lograr lo que por la fe te ha puesto delante.

Ana comió y recuperó el deseo de vivir. Cuando fracasamos en algo sentimos que no queremos seguir más, por eso hay cristianos que pierden sus ministerios. Pero nuestra razón siempre debe ser hacer la voluntad del Señor, sea frente a los problemas, las victorias y los desafíos. Nuestra razón para vivir debe ser amarlo y servirlo, y si tenemos la fe puesta en Él, nada nos quitará el deseo de seguir adelante, porque viviremos por lo que nos ha prometido, no por vista.

Debemos tener fe para soportar los problemas pero también para salir de ello. Recordemos que en Cristo debemos correr para ganar, no solamente para terminar la carrera.

“por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” Hebreos 12:1-2

Por la fe Dios te consuela

Dios puede consolarte si lloras ante un problema. Pero para arreglar la situación debes soñar, creer, levantarte, seguir tu camino. Tienes que recuperar las ganas de servir y mejorar tu actitud al hacer a un lado las emociones negativas para que este proceso de fe te conduzca al éxito.

Tomás tuvo que ver para creer, y esto es lo que muchos creyentes necesitan a causa de la falta de entrega al Señor pues tener fe es lo contrario. Tener fe es creer sin haber visto, ya que

“es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” Hebreos 11:1

Por lo que debemos creer para poder ver lo esperamos, y el Señor espera que por la fe creamos lo que dice la Biblia porque a través de eso alcanzamos la vida eterna.

“porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” Efesios 2:8-9

Sanidad por la fe de la mujer con flujo de sangre

Sin embargo, la mujer con flujo de sangre “cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote” Marcos 5:27-29

Nos dice que cuando oyó hablar de Jesús, se abrió paso entre la multitud, y tocó su manto. Pero muchas veces dejamos de abrirnos paso entre los problemas y no llegamos a alcanzar a Jesús. También “Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo” Lucas 7:3.

Los dos se acercaron a Jesús y recibieron lo que buscaban porque oyeron sobre Él y lo buscaron. Entonces nosotros debemos estar atentos a Su voz para que nuestra fe crezca y nos entregue Sus promesas.

También nos dice la Biblia que el Señor le dijo a Sus discípulos que recibirían poder y serían testigos. Es decir que por la fe ocurrirán milagros de los que podremos testificar, y acá debemos marcar la diferencia que hay entre ser creyentes y ser testigos. Ya que si bien los dos tienen fe, la tienen en diferente nivel. Pues no podremos ser testigo de lo que no creemos, pues con la fe alcanzamos lo que con la razón no hemos podido lograr por años y décadas.

Cree

Ahora cree, que en los próximos días van a pasar cosas tremendas para bendecir tu vida porque el Señor está contigo. Pídele al Señor que incremente tu medida de fe porque tienes sueños por lograr y milagros que testificar. Asegúrale que seguirás el camino que te ha marcado, que tu vida recuperará el sentido y cambiarás tus emociones para mejorar tu relación con Él.

Para concluir

Para recibir sanidad física o espiritual, para solucionar ese problema que tienes, es necesario recomponer la relación con el Señor. Pero quizás digas: No tengo ánimo para nada. Entonces busca a aquél que buscaron los hombres con el paralítico, a Jesús, y Él te puede dar todo lo que necesitas, recuerda que:

“la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados” Santiago 5:15

Cuando Jesús perdona el pecado trae paz al corazón pues restaura la amistad con Dios, y esto trae confianza y seguridad en Dios haciéndonos sentir verdaderos hijos de Dios.

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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