Con el poder del Espíritu Santo

Con el poder del Espíritu Santo

Prédica de Hoy: Con el poder del Espíritu Santo

Por: José R. Hernández, Pastor
Ministerio El Nuevo Pacto, Hialeah, FL.

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: Mateo 28:16-19

Introducción

La gran realidad acerca de nuestros días es que estamos viviendo durante una época desalentadora. Digo esto porque el mundo entero esta experimentando graves problemas económicos y sociales. Dichos problemas lo único que hacen es conducir a muchos al desánimo, y demás está decir que el desánimo es algo que evita que un cristiano pueda ascender a un nivel espiritual más alto o profundo del que se encuentra.

Y es por eso que hoy en día no es nada fuera de lo común ver como la corriente de maldad que se arrastra por este mundo logra disuadir o desviar a las personas de los caminos de Dios. La confianza absoluta en Su poder, una fe perseverante, y el entusiasmo y amor por la obra de Dios son cosas que lentamente están desapareciendo de la vida de muchos.

Pero ahora la pregunta que debemos hacernos es: ¿qué podemos hacer para evitar que esto suceda en nuestra vida? A continuación vamos a explorar lo que el Señor nos dice acerca de todo esto. Pasemos ahora a la Palabra de Dios.

El poder del Espíritu Santo

Mateo 28:16-19 Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. 17 Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. 18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo

Ahora como acostumbro a decir, para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros en el día de hoy, nos será necesario hacer un breve repaso de historia.

En este punto de la historia Jesús ya había cumplido con su ministerio aquí en la tierra. Es decir, Él había hecho numerosos milagros, esto es algo que queda bien resumido en Marcos 6:56 cuando leemos: “…Y dondequiera que entraba, en aldeas, ciudades o campos, ponían en las calles a los que estaban enfermos, y le rogaban que les dejase tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que le tocaban quedaban sanos…”

Jesús ya había compartido las buenas nuevas del reino de Dios con el pueblo, esto es algo que queda bien resumido en Mateo 9:35 cuando leemos: “…Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo…”

Y también en Mateo 11:5 que nos dice: “…Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio…” Y más importante de todo aun, cuando llegamos a este punto de la historia, Jesús ya había muerto en la cruz y resucitado.

Esto es algo que queda bien claro en Mateo 28:5-6 cuando leemos: “…Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor…” Ahora bien, ¿por qué les he hecho este relato?

El Espíritu Santo y los momentos difíciles en la vida

Les he hecho este relato para que nos demos cuenta que los discípulos, al igual que muchos hoy en día, estaban atravesando por momentos muy difíciles en su vida. Ellos estaban atravesando por momentos desalentadores y deprimentes. Digo esto porque mientras Jesús estuvo aquí con ellos físicamente, es decir, mientras ellos le podían ver, tocar, y sentir, todo marchaba bien.

Pero una vez que ellos le vieron morir en la cruz, todas sus expectaciones y esperanzas fueron arrebatadas de sus corazones.  Esto es algo que queda bien reflejado en Lucas 23:49 cuando leemos: “…Pero todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas...” ¿Por qué digo que esto refleja o insinúa que las esperanzas y expectaciones de ellos fueron arrebatadas de sus corazones?

Lo digo porque como aquí podemos ver, “…todos sus conocido…” “…estaban lejos mirando estas cosas…” Manteniendo estos detalles en mente, continuemos ahora con nuestro estudio de hoy.

En los dos primeros versículo encontramos que se nos dice: “…Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. 17 Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban…”

Lo primero que deseo que notemos aquí es que a pesar de que cuando ellos vieron a Jesús morir en la cruz, todas sus esperanzas y expectaciones desaparecieron de sus corazones, eventualmente llego el momento cuando ellos recapacitaron, y en obediencia se dirigieron al lugar donde el ángel del Señor les había indicado que fuesen a esperar a Jesús.

Pero ahora debemos preguntarnos: ¿qué les condujo a que se dirigieran a este lugar? Estoy seguro que la fe que ellos poseían influenció la decisión de obedecer, pero yo diría que la mayor razón por la que ellos obedecieron fue por curiosidad y no por convicción. Digo esto porque como podemos ver aquí la Palabra nos dice que: “…algunos dudaban…”

¿Por convicción del Espíritu Santo por si acaso?

Lamentablemente esto es algo que continúa afectando el nivel espiritual de muchos. En otras palabras, en numerosas ocasiones no hacemos las cosas por convicción de nuestra fe, sino que actuamos o hacemos las cosas por si acaso. Pero la gran realidad es que por si acaso no cuenta para nada en lo que concierne a Dios. ¿Por qué digo esto?

Lo digo porque como encontramos en la Palabra: “…Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan…” (Hebreos 11:6). Y la gran realidad es que si no estamos buscando agradar a Dios en todo lo que somos y hacemos, entonces no podemos llamarnos hijos de Dios.

Esto es algo que queda bien reflejado en las palabras del apóstol Pablo en Gálatas 1:10 cuando él les estaba regañando debido a que ellos se estaban apartando de la sana doctrina para agradar al hombre, aquí cuando leemos: “…Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo…”

Seguramente que la mayoría de ustedes estén pensando solamente en los falsos maestros, pastores y profetas que existen en el mundo, pero les digo que apartar al hombre (no solo al cristiano) de la presencia de Dios es mucho más profundo que eso.

Digo esto porque además de los falsos maestros, pastores, y profetas que existen en el Cuerpo de Cristo (personas responsables de matar la fe, y el crecimiento espiritual de muchos), también existen muchos que tratan de desacreditar o invalidar la Palabra de Dios para que las personas (principalmente el no creyente) no busquen las respuestas en Dios, sino que las busquen en el hombre.

Por ejemplo, ¿cuántos aquí dirían que el presidente de esta nación es quizás el hombre más influyente en este mundo? Claro está en que la mayoría de nosotros estamos de acuerdo con esa declaración, ya que los Estados Unidos de América es la nación más influyente en actualidad.

Pero ahora permítanme hacerles otra pregunta: ¿cuántos conocen lo que el Presidente Obama piensa y ha declarado acerca de la Palabra de Dios?  Hago esta pregunta porque en uno de sus discursos el presidente Obama sugirió que sería impráctico gobernar la nación basado estrictamente en la Palabra de Dios, esto es a pesar de que esta nación fue fundada en principios cristianos, y nuestra moneda (el dólar) en la parte de atrás tiene claramente escrito: “En Dios Confiamos”. Es más, el lema nacional de los Estados Unidos es: “En Dios Confiamos”.

Sin embargo, en su discurso el presidente Obama preguntó: “¿qué versículos de las escrituras deben guiar nuestras políticas públicas? También pregunto: “¿debemos guiarnos por el libro de Levítico que indica que la esclavitud es permitida, y que comer mariscos es un pecado? ¿O debemos guiarnos por el libro de Deuteronomio que sugiere que apedreemos a muerte a nuestros hijos si se apartan de la fe? ¿O quizás debemos solamente concentrarnos en el Sermón del Monte? Algo tan radical que ni nuestro departamento sobreviviría a su aplicación. Así que antes de dejarnos llevar por las cosas, tomemos el tiempo de leer la Biblia”, añadió el presidente [1]. En solo un aspecto de su discurso el presidente tuvo la razón; ¡tenemos que tomar el tiempo de leer, estudiar, y meditar en la Palabra de Dios!

Digo esto porque cuando tomamos el tiempo de leer, meditar, y estudiar la Palabra de Dios, no es difícil determinar que aunque las leyes mosaicas que él cita si son encontradas en las escrituras, lo que él hizo fue torcerlas y tomarlas fuera de contexto. Digo esto porque la esclavitud en ese entonces era algo muy diferente a la esclavitud que sufrieron los africanos en manos de los europeos y americanos.  Comparar la esclavitud bajo las leyes mosaicas a la esclavitud por la que sufrieron los africanos en los estados unidos, sería como comparar manzanas a naranjas.  La esclavitud era permitida, pero en la mayoría de los casos era usada como forma de pago por las deudas incurridas de una persona o familia.

Una persona podía venderse voluntariamente como esclavo para pagar sus deudas, o podía ser vendido involuntariamente por la corte en casos de robo [2]. No podemos negar el hecho de que ellos podían tomar sus enemigos derrotados como esclavos, pero aún esto era muy diferente a lo que nosotros conocemos como la esclavitud.

Bajo la ley mosaica los esclavos no eran maltratados cruelmente y despiadadamente. Las leyes Mosaicas también contienen el castigo para los dueños que maltrataran a sus esclavos, y otras muchas leyes acerca de su trato y derechos legales (Éxodo 20:10; 21:8-16; 21:32; 23:12; Deuteronomio 21:13-14; 23:15; 21:11-14; Levítico 19:2025:47-49 [estas son solo algunas]). Como les mencione, comparar la esclavitud bajo la ley mosaica a la esclavitud que sufrieron los africanos en los estados unidos, sería igual que comparar manzanas a naranjas.

En Levítico también encontramos que se nos dice que comer el marisco es una abominación; ¿pero qué significa esta palabra abominación? La palabra usada en los versículos que el Presidente cita (Levítico 11:11-12), viene de la palabra hebrea: “sheqets” (pronunciada: chequéts), que significa: “impuro”[3].

Ahora la pregunta que debemos hacernos es: ¿por qué esta restricción? Yo diría que la razón principal por esto es porque aproximadamente de un 4-6% de las personas en el mundo son alérgicas a los mariscos, y en esos tiempos no existía la atención médica ni las medicinas que nosotros tenemos hoy en día.

En otras palabras, esta ley no es muy diferente a las leyes absurdas que todavía pueden ser encontradas en los libros de leyes de hoy, que fueron escritas en la antigüedad con la intención de proteger a las personas, pero que ahora han quedado obsoletas

En Deuteronomio 21:18-21 si encontramos que se habla de apedrear a un hijo, (algo que ninguno de nosotros haríamos), pero este acto tan impensable no era algo que se haría con ligereza o porque simplemente se apartara de la fe, como declaró el Presidente, o porque era un adolescente que no hacía caso como fue insinuado.

Es más, aunque esta ley existe en el libro de Deuteronomio, cuando hacemos un estudio extenso acerca de este asunto, podemos encontrar que las leyes del Sanedrín (equivalente a la Corte Suprema Judía [165 B.C. – 425 A.D.]), tenían unas restricciones tan grandes que sentenciar a alguien a muerte era algo casi imposible (el acusado tenía que ser juzgado por un tribunal de 23 jueces; se necesitaban dos o más testigos; una mayoría simple de un voto podía absolver al acusado de la sentencia) [4].

Y por último el Sermón del Monte si es algo completamente radical, ya que nos llama a como dice el último versículo: “…Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto…” (Mateo 5:48). Como cristianos nosotros estamos llamados a vivir bajo los estándares de Dios, y no bajo los estándares de hombres.

Pero ahora las preguntas que debemos hacernos son: ¿cómo podemos lograr conducir nuestra vida bajo los estándares de Dios y no aquellos impuestos por el hombre? ¿Cómo podemos vivir en un mundo lleno de mentiras, rodeados de personas malvadas? ¿Cómo podemos perseverar en un mundo que llama a la mentira verdad, y a las cosas de Dios mentira? Solo existe una respuesta.

Continuando con nuestro estudio leemos: “…Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo…” Dile a la persona que tienes a tu lado: la respuesta es Jesús. La Palabra aquí nos dice: “…Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra…” Las respuestas a nuestras preguntas descansan en estas palabras de nuestro Señor.

Hermanos, tenemos que darnos cuenta que la fortaleza y poder que necesitamos para derrotar los ataques del enemigo,y perseverar en nuestra fe, descansan en el poder de Dios, el cual fue entregado a todos nosotros.

Es como nos dice el Señor en Juan 14:26 cuando leemos: “…Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho…”   La realidad es que nuestra fortaleza o poder será derrotado en toda situación; nuestro espíritu humano será derrotado en casi toda batalla.

Permitir ser guiados por el Espíritu Santo

Los momentos difíciles o inciertos causarán la duda, el desánimo, y el temor. Sin embargo, el poder de Dios no puede ser derrotado por nada ni nadie. Esto es algo que queda extremadamente claro en Filipenses 2:9-11 cuando leemos: “…Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre…” Y este poder se nos ha entregado a cada uno de nosotros. Esto es algo que queda bien claro en Lucas 10:19 cuando leemos: “…He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará…”

Para evitar que la corriente de maldad que arrastra a este mundo nos desvíe, o nos pueda disuadir de los caminos de Dios tenemos que fijar nuestra mirada en Cristo.

Tenemos que permitir ser guiados por el Espíritu Santo. Dios le dijo a Josué: “…Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas….” (Josué 1:9), y Él nos dice a nosotros igual.

No pienses que estas solo, no pienses que Dios te ha abandonado. Si permaneces firme en la fe, Él te fortalecerá con cada día que pasa, y con cada día recibirás una nueva esperanza. Fíjense bien lo que nos dice Romanos 8:32 cuando leemos: “…El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?…”

Nuestro Dios nos proveerá con la fortaleza que todos necesitamos en estos tiempos. Es como nos dice la Palabra en Filipenses 4:19 cuando leemos: “…Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús…” Tenemos que confiar que Dios suplirá nuestras necesidades sociales, espirituales, y emocionales.

No permitas ser desalentado o desanimado por las mentiras de nuestro enemigo, sino que “…tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios…” (Efesios 6:16-17).

Para concluir

El Señor nos dice: “…Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo…” Hermanos, el mundo está lleno de personas desesperadas; el mundo está lleno de personas en busca de una solución a sus problemas, pero que no las han encontrado. ¿Por qué no las han encontrado?

No las han encontrado porque en el mundo también existen muchos que tuercen y manipulan la Palabra de Dios para su conveniencia o ganancia.

En el mundo existen muchos falsos maestros y profetas; hombres y mujeres mentirosos, y malvados que lo único que conseguirán es la destrucción de sus almas. Es como encontramos en la Palabra en 2 Pedro 2:1 cuando leemos: “…Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina…”

Pero tú puedes ser la diferencia en este mundo. Tú puedes ser ese rayo de luz que rompe y atraviesa la oscuridad. Tú puedes ser esa esperanza y aliento que tantos buscan. No porque tú seas el más bueno, o el mejor predicador, sino porque tú conoces la solución, y su nombre es Jesús. Recuerda que con el poder del Espíritu Santo no existe nada que te pueda detener.

[1] CNN – ElectionCenter 2008 – Evangelist accuses Obama of ‘distorting’ Bible
[2] JewishEncyclopedia.com
[3] Blue Letter Bible
[4] Talmud de Babilonia, Sanedrín 32a

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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