David danzaba

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Prédica de Hoy: David danzaba

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: 2 Samuel 6:14-16

Introducción

Entre una de las bellas bendiciones que Dios me ha entregado, Él me ha permitido el privilegio de tocar el bajo eléctrico en el grupo de alabanzas, a pesar de que no soy un bajista profesional, y que en realidad nunca estudié música.  Y porque no soy un bajista profesional, y no estudie música siempre me siento retado cuando tengo que aprender nuevos cánticos y alabanzas; pero a la misma vez siento gran gozo.

La  razón principal por la que siento este gran gozo, es porque aprender nuevos cánticos y alabanzas no es algo que hago para mí, sino que lo hago completamente para Dios. La realidad es que aprender a tocar nuevos cánticos y alabanzas, y compartirlos con ustedes es algo que no solo produce gozo en mí, sino que también en todos los que formamos parte del grupo de alabanzas.

No se pueden imaginar la alegría que todos sentimos, cuando vemos que ustedes se gozan al igual que nosotros.  Algunos cantan, algunos palmean, y otros danzan, así que podemos confiadamente decir que todos nos gozamos, ¿no es así?

Pero nuestras acciones o demostraciones de júbilo, para aquellos que quizás sean nuevos en la fe cristiana, o para aquellos que aún no conocen a Jesucristo, les puede lucir como algo raro o muy fuera de lo normal.

Es por eso que no es fuera de lo común escuchar que algunos nos critican y nos llaman escandalosos.  Y la razón principal por la que nos ponen esta etiqueta es porque en las iglesias evangélicas normalmente se alaba a Dios con todo tipo de instrumento, y no con tan solo cánticos solemnes y tradicionales de un himnario.

Nosotros alabamos a Dios con todo tipo de instrumento, con gozo, y con júbilo. ¿Por qué lo hacemos de esta manera?

Nosotros alabamos a Dios con júbilo porque Él habita en medio de las alabanzas de Su pueblo [1].  Hermanos, y la realidad es que delante de la presencia de Dios es donde recibimos unción fresca, y nuevas fuerzas para vencer cualquier dificultad o situación.

Yo no sé si a ustedes les sucede lo mismo que a mí, pero bendecir y alabar el nombre de Dios es algo que borra de mi mente toda preocupación, calma mis inquietudes, produce paz, y me acerca aún más a la presencia de nuestro Señor.

Y sentir la presencia de Dios en nuestra vida es algo que todos debemos buscar a diario.  Ahora pregunto, ¿cuántos quieren sentir el gozo y júbilo  que la presencia de Dios produce?

Pasemos ahora a la palabra de Dios.

2 Samuel 6:14-16Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino. 15 Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta. 16 Cuando el arca de Jehová llegó a la ciudad de David, aconteció que Mical hija de Saúl miró desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y danzaba delante de Jehová; y le menospreció en su corazón.

Antes de proceder con la predicación de hoy, nos será necesario hacer un breve repaso de historia, el cual nos ayudará a recibir un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros hoy.

David, Israel, y el arca de Dios

Lo principal que debemos conocer, es que para la nación de Israel, el arca de Dios era, y es, lo más valioso que existía.  El arca era el objeto más valioso que existía porque el arca representaba la presencia de Dios entre Su pueblo [2].

Pero lo que había sucedido es que aproximadamente unos veinte años antes de que David asumiera el reino, es decir, veinte años antes del acontecimiento que estamos examinando hoy, los filisteos habían capturado el arca de Dios y se la habían llevado a su tierra [3].

Sin embargo, la ausencia del arca entre el pueblo de Israel solo duró aproximadamente unos siete meses.  La razón por la que los filisteos solo pudieron retenerla por tan poco tiempo, es porque dondequiera que ellos llevaban el arca, Dios hería al pueblo con terrible enfermedades, esto condujo a que los gobernantes y príncipes filisteos llegaran a la convicción de que ellos no podían luchar contra Dios, y el resultado final fue que le devolvieron el arca a Israel [4].

Ahora bien, después de tomar posesión del arca nuevamente, el arca fue guardada en casa de Abinadab, quien era un levita, natural de Quiriat-jearim, y en cuya casa permaneció el arca por 20 años [5].

Después de asumir el reino en Jerusalén, el deseo más grande de David fue de traer el arca de Dios a la capital [6].  Así que podemos confiadamente decir que el día más significativo en la vida de David, fue cuando finalmente el arca fue transportada a Jerusalén.

Estos breves detalles históricos nos conducen a este punto en la historia, y es exactamente aquí  donde comienza la lección de hoy.  Así que manteniendo estos breves detalles en mente, continuemos ahora con nuestro estudio bíblico.

David danzaba con toda su fuerza

Lo primero que la palabra de Dios nos dice aquí es: “…Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino. 15 Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta…”  Dile a la persona que tienes a tu lado: David danzaba.

David danzaba pero él no era el único, todo el pueblo sintió gran júbilo, y al sonido de trompeta le dieron la bienvenida al arca de Dios a la ciudad.  En otras palabras, ellos le daban la bienvenida a la presencia de Dios con gritos de alegría y trompetas, y este tipo de expresión es el que todos nosotros debemos expresar al llegar a la casa de Dios.

Ahora bien, yo sé que en ocasiones estar contentos o jubilosos no es algo fácil. La razón por la que digo esto es porque siempre existirán circunstancias o situaciones que nos roban la paz, y que nos hacen sentir deprimido o triste.

Como he repetido en numerosas ocasiones, el enemigo no pierde una oportunidad para tratar de robarse las bendiciones, y matar nuestro espíritu [7]. Y si le damos cabida en nuestra vida, entonces seremos atrapados en el pensamiento de que no tenemos nada por lo que estar gozosos, y esto es algo que nunca podemos permitir.   Así que independientemente de la tribulación por la que puedas estar atravesando, siempre existe algo en lo que debes gozarte.

Bueno pastor, es que Ud. no sabe en la situación que yo me encuentro; ¿qué razón tengo yo para gozarme? Pero yo te digo en el día de hoy, ¡despierta, tienes mucho en que gozarte!  Mira a tu alrededor, examina las cosas tan horribles que están sucediendo en el mundo, de estas cosas Dios te ha guardado. Pero la razón más grande de gozo, es la misma razón por la que el pueblo de Israel de ese entonces se gozaba.  ¿Por qué estaban ellos llenos de gozo y júbilo?

Ellos se sentían completamente gozosos porque la presencia de Dios estaba entre ellos nuevamente.  Y una gran realidad es que la presencia de Dios está presente en la vida de todo cristiano fiel [8]. Y donde está la presencia de Dios el júbilo abunda. ¿Por qué? Dile a la persona que tienes a tu lado: porque la presencia de Dios produce júbilo.

Fíjense bien como lo dijo David en Salmos 94:19 (Traducción en lenguaje actual) “…En medio de mis angustias y grandes preocupaciones, tú me diste consuelo y alegría…”. Pero cómo aprendemos a través de estudios bíblicos, a David no se le había hecho nada fácil llegar al punto en la historia que estamos explorando hoy.

Antes de llegar a este punto en la historia, David tuvo que atravesar por grandes tribulaciones y/o dificultades.  ¿Qué tan difíciles fueron sus pruebas?

Antes de llegar a este punto en la historia, David fue perseguido por el rey Saúl; él había tenido que huir en más de una ocasión, y vivir en el desierto escondido en cuevas.  La vida de David estuvo llena de batallas y guerras; sin embargo, a través de todo, Dios le entregaba la victoria.

Ahora debemos preguntarnos, ¿por qué le entregó Dios la victoria a este hombre? La razón por la que Dios le fortaleció y le entregó la victoria fue porque David era “…un varón conforme a su corazón…” [9].  Hermanos, y esto es exactamente lo que Dios busca de Su pueblo.

Dios busca que los cristianos seamos personas conforme a Su corazón.  Dios escudriña nuestro corazón, y desea encontrar que exista el mismo amor por Él, que el que Él siente por nosotros.  Dios desea que le amemos, y expresemos nuestro amor por Él independientemente de la tribulación o situación por la que podamos estar atravesando.

David había tenido que atravesar por momentos muy difíciles, pero a través de todo, él se mantuvo fiel a Dios y recibió la victoria.  En otras palabras, David ahora era el monarca del reino unido de Israel y de Judá, pero deseo que notemos que esta no fue la razón por la que David danzó.

¿Por qué fue que David danzó?

David no danzo porque ahora reinaba sobre Israel y Judá, David danzo porque finalmente ellos tenían la presencia de Dios entre el pueblo. David danzo porque él sintió la necesidad de alabar y honrar a Dios, y como cristianos este es un ejemplo que debemos seguir.  ¿Por qué digo esto?

Lo digo porque cuando honramos y alabamos a Dios en todo momento, entonces recibiremos no solamente el júbilo que quizás falte en nuestra vida, sino que también recibiremos las ricas y abundantes bendiciones que Él desea entregarnos.

Fíjense bien lo que la palabra de Dios nos dice en Salmos 5:11-12 para que entiendan bien lo que les digo; aquí leemos: “…Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre. 12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; Como con un escudo lo rodearás de tu favor…”

¿Cuántos pueden dar ahora un grito de júbilo y decir conmigo: gloria a Dios? ¿Cuántos pueden decir: gracias Señor por la victoria que tú me entregas?  Despierta al que tienes a tu lado y dile: alaba a Jehová porque Él es bueno y para siempre es su misericordia [10].

La palabra de Dios nos dice que David expreso el júbilo que sentía danzando, pero danzar no es la única manera de expresar nuestro júbilo y alabar a Dios.  ¿De qué otra forma podemos expresar nuestro júbilo y honrar a Dios?

Podemos expresar nuestro júbilo y honrar a Dios cuando testificamos de Su amor, misericordia, y gracia para con nosotros. Podemos expresar nuestro júbilo y honrar a Dios cuando damos testimonio de que Jesucristo es nuestro rey y salvador [11].

En la iglesia alabamos y honramos a Dios entonando cánticos y alabanzas; honramos y alabamos a Dios acompañados de instrumentos musicales, somos unos escandalosos, ¿verdad?  Unos levantan sus voces y dicen gloria a Dios, otros dice aleluya, amen, bendito sea el Señor, etc.  En ocasiones alzamos nuestras voces debido al júbilo que sentimos, pero no todos lo hacen.

Permítanme ilustrarles el punto que deseo hacerles de otra manera.  ¿Cuántos aquí han asistido a un evento deportivo, y han gritado de júbilo cuando su equipo anota?  ¿Cuántos han usado una vuvuceta (una especie de trompeta que hace mucho ruido y molesto) en los partidos de fútbol? ¿Cuántos se han unido a los demás fanáticos del equipo quizás en una canción, o la ola que recorre el estadio?  La realidad es que la mayoría, si no todos, hemos participados de tales cosas.

En los estadios y arenas deportivas nos unimos al resto de los fanáticos, y gritamos, danzamos, nos unimos a la ola que recorre el estadio, soplamos la vuvuceta, y todo esto sin importarnos a quien tenemos al lado, o quien nos este mirando.

Hacemos esto porque estamos gozosos, ¿verdad?  En otras palabras, expresamos nuestro júbilo libremente; pero ahora permítanme preguntarles algo, ¿expresamos nuestro júbilo ante la presencia de Dios de la misma manera?  Tristemente la respuesta a esta pregunta es no.

La realidad es que en numerosas iglesias hoy en día los servicios se han convertido en un velorio, en vez de ser un día de júbilo y celebración.   En muchos lugares el silencio es tan grande que ni siquiera se escucha una mosca volar.

Pero les digo en el día de hoy, que es tiempo de que el pueblo de Dios alabe y honre a Dios con toda la expresión de nuestro corazón.  Es hora de que alabar y honrar a Dios con todo nuestro corazón, espíritu, alma y cuerpo.

¿Cuántos pueden levantar un grito de júbilo y decir GLORIA A DIOS?  ¿Cuántos pueden levantar sus voces y decir ALELUYA?  No te importe el que tienes a tu lado, no te importe el que tienes atrás, o el que está delante, levanta tu voz de manera que estremezca los cielos, y di: ¡¡¡GLORIA A DIOS!!!! ¡¡¡ALELUYA!!!  Qué bien se siente eso, ¿verdad? Pero déjenme advertirles algo.

Cuando alabas a Dios, y expresas tu amor por Él de esta manera, esto es, sin importarte quien pueda estar a tu alrededor, esos que te rodean te criticaran y te pondrán etiquetas.  Cuando expresas tu amor por Dios, le honras, y bendices Su nombre sin importarte quien te escuche o te vea, pronto dejaras de ser llamado por tu nombre, y pasaras a ser el loco, el fanático, el lunático religioso, y los muchísimos más nombres o etiquetas que el mundo usa para describir a los cristianos fieles.  Y este mismo trato o actitud que muchos toman, quedan bien ilustradas en los versículos que estamos explorando hoy.  Fíjense bien en este detalle para que entiendan bien.

El arca de Jehová llegó a la ciudad de David

La palabra de Dios nos dice: “…Cuando el arca de Jehová llegó a la ciudad de David, aconteció que Mical hija de Saúl miró desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y danzaba delante de Jehová; y le menospreció en su corazón.”

Ahora debemos preguntarnos ¿quién fue Mical?  Para los que no lo saben, Mical fue la hija de Saúl, quien coincidentemente fue quien quería matar a David, y fue la primera esposa de David [12]. Y como podemos ver claramente indicado, Mical estaba en completo desacuerdo en que David expresara su amor y júbilo por Dios de esta manera.

La razón exacta por la que ella pensó tan mal de su esposo es desconocida, pero seguramente ella pensó que un rey no debía actuar de esta manera, y que estaba haciendo un papel ridículo ante el pueblo.

Sin embargo, el desprecio y actitud de Mical no pudo detener el gozo y júbilo que David sentía.  David danzo porque su corazón estaba lleno de gozo y júbilo.  David danzo porque él sintió la presencia de Dios. David danzo porque el espíritu de Dios se movía en él.  Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡alaba a Dios!

Como el pueblo adquirido de Dios que somos [13], tenemos que reconocer y entender la importancia de la alabanza.  Tenemos que reconocer y entender que en la alabanza existe la plenitud de gozo, que en la alabanza existe la paz, y que en la alabanza existe la victoria y la liberación [14].  Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡alaba a Dios!

Para concluir.

El gozo y júbilo de sentir la presencia de Dios se sobresalió del corazón de David, y él danzo.  ¿Sientes tú este mismo júbilo en el día de hoy?  Hermanos el mismo júbilo que David sintió en su corazón está disponible para todos nosotros, la presencia de Dios está aquí en este lugar.

Fíjense bien como nos lo dice el Señor en Mateo 18:20 cuando leemos: “…Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos….”, y lo único que tienes que hacer para sentirle es abrir tu corazón.

Tú también puedes sentir el mismo gozo y júbilo que David sintió en ese momento; tú también puedes sentir el mismo gozo y júbilo que la presencia de Dios produce, solo tienes que abrir tu corazón.

En la palabra de Dios encontramos que se nos dice: “…Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre…” (Salmo 100:4).  Pero ahora pregunto, ¿has entrado a la casa de Dios en el día de hoy con este propósito en mente?

Como fieles cristianos debemos y tenemos que glorificar a Dios en todo momento.  Como fieles cristianos debemos y tenemos que alabar y bendecir el nombre de Dios a pesar de las circunstancias que nos rodeen, o las dificultades que se presenten.

El corazón de David estaba lleno de júbilo, el corazón de David se regocijaba porque la presencia de Dios había llegado nuevamente a Jerusalén, y la presencia de Dios está aquí entre nosotros.  La presencia de Dios está aquí entre nosotros y tenemos que permitir que nuestro corazón sea lleno del amor de Cristo. ¿Cuántos dicen: GLORIA A DIOS?

[1] Salmos 22:3
[2] Éxodo 25:21-22
[3] 1 Samuel 4:10-11
[4] 1 Samuel 5:11
[5] 1 Samuel 7:1-2; 1 Crónicas 13:7
[6] 2 Samuel 6:12
[7] Juan 10:10
[8] Juan 14:18-21
[9] 1 Samuel 13:14
[10] Salmos 106:1
[11] Romanos 10:10
[12] 1 Samuel 18:20-21; 19:11-12
[13] 1 Pedro 2:9
[14] 2 Crónicas 20:22; Hechos 16:25-26

© 2015, José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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