Alabad a Jehová…

Predicas Cristianas: Día de acción de gracias .. Alabad a Jehová…

© José R. Hernández, Pastor
El Nuevo Pacto, Hialeah, FL. (1999-2019)

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Texto Bíblico: Hechos 3:1-8

Introducción

Cómo todos sabemos, el próximo jueves en este país se celebrara el Día de Acción de Gracias. Y es un día cuando tanto norteamericanos como hispanos, celebrarán éste día de la misma forma.

Éste es un día cuando todos limpiaran sus agendas, y todos encontrarán el tiempo para reunirse y disfrutar de una opulenta cena. Es un día muy especial porque es un día cuando la familia entera se reúne, comparten, e interactúan los unos con los otros.

Pero el problema que existe es que éste día tan precioso y especial, con el tiempo ha ido perdiendo su verdadero significado; y es por eso que muchos solo lo ven como un día menos de trabajo, y como un día para una fiesta o reunión familiar.

Día de acción de gracias

A muchos se les ha olvidado o simplemente ignoran que éste día fue destacado por los fundadores de ésta nación con un propósito. Se les olvida que el propósito de ésta fecha fue para darle gracias a Dios por haberles bendecido. Esto ha conducido a que un buen número de personas tengan grandes fiestas con una gran lista de invitados, pero que se les olvide invitar al personaje principal.

Muchos invitan a un gran número de personas a cenar, pero se les olvida invitar a Dios. ¿Por qué sucede esto?

En la mayoría de los casos esto sucede porque muchos no se han dado cuenta de lo mucho que Dios les ha bendecido. ¿Cómo debemos celebrar esta fecha tan especial? Este será nuestro tema en el día de hoy. Pasemos ahora a la Palabra de Dios.

¿Cómo celebrar el día de acción de gracias?

Salmos 105:1-7 –  Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos. Cantadle, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas. Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová. Buscad a Jehová y su poder;   Buscad siempre su rostro. Acordaos de las maravillas que él ha hecho, De sus prodigios y de los juicios de su boca, Oh vosotros, descendencia de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos. El es Jehová nuestro Dios; En toda la tierra están sus juicios.

Cómo acostumbro a decir, para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros en el día de hoy nos será necesario hacer un breve repaso de historia.

El verdadero origen del Día de Acción de Gracias

Cuando buscamos el origen de ésta bella tradición en la historia, encontramos que fue iniciada en los Estado Unidos de América en el año 1621. Ésta tradición tuvo su inicio con los peregrinos de la colonia establecida en Plymouth, Massachusetts.

Y vemos que ellos estuvieron tan agradecidos a Dios por la cosecha que habían recogido, y por la manera que ellos habían prosperado, que el gobernador de la colonia declaró: «todos ustedes, peregrinos, con sus esposas e hijos, congréguense en la casa comunal, en la colina… para escuchar al pastor, y dar gracias a Dios todopoderoso por todas sus bendiciones.» Dile a la persona que tienes a tu lado: Alabad a Jehová, invocad su nombre

Así que aquí tenemos el verdadero origen del Día de Acción de Gracias; del corazón de este pueblo nació éste bello deseo de separar un día especial para agradecerle a Dios todas las bendiciones.

Desde ese entonces, ésta tradición se esparció por todos los estados, y fue celebrada en diferentes maneras y fechas. Finalmente, en el año 1863, el presidente Lincoln publicó una proclamación desde la Casa Blanca que llamaba a «toda persona Americana” dondequiera que viviera a unirse «de un corazón y una voz» para observar un día especial de acción de gracias.

Este día fue fijado como el último jueves de noviembre, y el presidente urgió oraciones en las iglesias, y en los hogares para “implorar la intersección del todopoderoso con el propósito de que sanara las heridas de la nación, y que la restaurara, para que pudieran disfrutar de paz, armonía, tranquilidad y unión.»

El presidente también declaró que la nación debía expresar gracias de todo corazón por las «bendiciones de los campos fructuosos, y los cielos saludables.» En otras palabras, es como nos dice aquí el salmo: “…Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos…” Conociendo un poco mejor el origen de ésta tradición, continuemos ahora con nuestro estudio de hoy.

Muchos no celebran el Día de Acción de Gracias

Una de las razones por la que muchos ya no observan este día con el propósito original, es porque muchos piensan que no tienen nada por qué dar gracias. La razón principal por esto es porque quizás han tenido que atravesar, o están atravesando por situaciones difíciles o dolorosas.

Pero les digo que a pesar de cualquier dificultad por la que podamos estar atravesando, siempre existe algo por lo que debemos dar gracias a Dios. Reflexionemos en esto por un momento, y determinemos si lo que les digo tiene sentido.

¿Qué tenemos que agradecerle nosotros a Dios?

Cuando analizamos nuestra vida detalladamente, creo que todos aquí llegaremos a la misma conclusión; tenemos que agradecerle todo a Dios. Pero si no puedes pensar en nada por qué estar agradecido, algo que es completamente imposible, por lo menos debes estar más que agradecido y gozoso por la salvación de que ahora gozas, debido al sacrificio de Su hijo amado por nosotros en la cruz. Dile a la persona que tienes a tu lado: “…Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová…” Así que si por ninguna otra razón, éste debe ser un día de devoción a nuestro Dios, un día para darle gracias por su misericordia y amor.

Pero como les dije al inicio existen muchos que han dejado de ver éste día por lo que es. Esto es algo que ha sucedido porque a través del tiempo el verdadero significado de ésta fecha ha sido diluido, y remplazado por una cena o reunión familiar.

El propósito original del día de acción de gracias ha sido cambiado

El propósito original de agradecerle a Dios las bendiciones y Su misericordia ha sido cambiado por un manjar. El propósito original de agradecerle a Dios las bendiciones y Su misericordia se ha convertido en una ocasión más para beber bebidas alcohólicas, y ver los partidos de fútbol en el televisor. ¿Por qué ha sucedido esto? Esto ha sucedido porque lentamente, pero de manera persistente, el mundo está tratando de eliminar a Dios de la mente del hombre.

En los versículos que estamos estudiando hoy encontramos que se nos dice: “…Buscad a Jehová y su poder; Buscad siempre su rostro. Acordaos de las maravillas que él ha hecho, De sus prodigios y de los juicios de su boca…”

Pero desdichadamente esto es algo que muchos no hacen. Aparentemente a muchos se les ha olvidado, o simplemente rehúsan reconocer lo mucho que Dios ha hecho, y continúa haciendo por nosotros. ¿Por qué sucede esto? Una de las razones principales por la que esto sucede es el materialismo.

La gran realidad es que el materialismo es un problema que sobreabunda en un país como el nuestro. Esto ha causado que muchos dejen de confiar en Dios, para confiar en cosas no duraderas; cosas cómo el dinero y las posesiones.

Y esto es algo que ha conducido a muchos a pasar una vida entera persiguiendo lo material, y que se aparten de lo espiritual. En otras palabras, que ignoren o no le den importancia a una relación genuina con nuestro Dios y salvador.   Dile a la persona que tienes a tu lado: “…Buscad a Jehová y su poder; Buscad siempre su rostro…”

¿Qué tenemos nosotros que agradecerle a Dios?

Ahora preguntémonos, ¿qué tenemos nosotros que agradecerle a Dios? Sé que lo que les voy a decir es algo que he repetido en numerosas ocasiones, pero el hecho de que estemos aquí reunidos es una razón para darle gracias a Dios. ¿Por qué digo esto? Lo digo porque la realidad es que alrededor del mundo existe un incontable número de personas, que anhelan poder reunirse en un lugar para alabar a Dios pero que no pueden.  Así que digamos: ¡Gracias a ti mi Dios por este lugar!

El hecho de que podamos escuchar estas alabanzas que acabamos de escuchar, es una razón más por la que tenemos que darle gracias a Dios. Digo esto porque la realidad de todo es que alrededor del mundo existe un incontable número de personas, que darían lo que no tienen por poder escuchar alabanzas, pero que no pueden oír. Así que digamos: ¡Gracias mi Dios porque puedo oír!

El hecho de que podamos expresarnos, cantar y alabar libremente es una razón por la que tenemos que darle gracias a Dios. Digo esto porque la realidad de todo es que alrededor del mundo existe un incontable número de personas, que viven en países donde la libertad que nosotros tenemos no existe.

Así que digamos: ¡Gracias a ti mi Dios por la libertad que tu nos has dado! El hecho de que hayamos abiertos nuestros ojos hoy es una razón por la que tenemos que darle gracias a Dios; porque esto quiere decir que Dios nos ha bendecido con un día más de vida. Así que digamos: ¡Gracias a ti mi Dios por un día mas de vida!

El hecho de que el próximo jueves nos reuniremos en nuestros hogares con nuestros familiares y seres queridos para compartir de una cena, es una razón más por la que tenemos que darle gracias a Dios, porque esto quiere decir que Dios nos ha bendecido, no solo con los alimentos, sino que también con nuestras familias, amistades, y seres queridos. Así que digamos todos: ¡Gracias a ti mi Dios por los alimentos y las bendiciones que tu nos has proporcionado! Dile a la persona que tienes a tu lado: “…Acordaos de las maravillas que él ha hecho…”

La misericordia y el amor de Dios es algo que muchos menosprecian, pero la realidad del caso es que sin ella, ninguno de nosotros estuviéramos aquí. Ninguno de nosotros por muy bueno que pensemos que somos, somos dignos de pararnos ante la presencia de Dios.

Esto es algo que queda bien claro en Romanos 3:23 cuando leemos: “…por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios…» Pero por Su gran misericordia y amor, ahora podemos llegar ante Su presencia. Fíjense como nos dice Tito 3:4-6 cuando leemos: “…Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador…” Así que digamos todos ahora: ¡Gracias mi Dios por tu misericordia!

La misericordia de Dios es la única razón por la que ahora nosotros podemos acercarnos a Él confiadamente, y hallar la solución a nuestras aflicciones o dificultades. Esto es algo que queda claramente declarado en Hebreos 4:16 cuando leemos: “…Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro…”

Yo no sé ustedes, pero yo digo ¡gracias Señor por tu misericordia! El Salmo que hemos explorado hoy nos dice: “…Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová…” Y así es como debemos celebrar este día y todos los días de nuestra vida; gloriándonos y gozándonos en Su nombre. Dile a la persona que tienes a tu lado: gloriate en Su nombre.

Para concluir.

Éste día de celebración tan bello lentamente, pero de manera segura, ha ido perdiendo su verdadero significado. Lentamente, pero de manera segura, Dios está siendo borrado de la mente de las personas. Te digo hoy, no permitas que esto suceda en tu hogar.

No permitas que éste Día de Acción de Gracias tengas una casa llena de familiares e invitados, pero que falte Dios. Existen innumerables razones por la que debemos darle gracias a Dios; cómo he dicho en más de una ocasión, existe una bendición de Dios en todo. Cuando reflexionamos en nuestra vida, creo que todos nos daremos cuenta de que porque tenemos todo a nuestro alcance, en ocasiones se nos olvida darle gracias a Dios.

Es triste pensar que en este mismo momento, en el mundo existe un incontable número de personas que mueren de hambre. Es triste pensar que en este mismo momento, en el mundo existe un incontable número de niños que morirán debido a enfermedades curables, porque no podrán recibir las medicinas y la atención médica que necesitan.  Es triste pensar que a diario mueren miles de personas sin tener a Cristo en su corazón.

Es triste pensar en todo esto, y a muchos no nos gusta hacerlo, pero desdichadamente es la verdad. Son por esas mismas razones que no podemos decir que no tenemos nada porque darle gracias a Dios, sino tenemos que darle gracias a Dios por todo y en todo. Esto es algo que queda bien declarado en 1 Tesalonicenses 5:18 cuando leemos: “…Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús…”

La realidad es que en solo unos días esta nación celebrara el Día de Acción de Gracias, pero para el verdadero creyente, el Día de Acción de Gracia son todos los días. Será muy lindo reunirnos con nuestra familia, será muy lindo compartir con nuestras amistades, pero nosotros debemos darle gracias a nuestro Padre celestial por Su bondad y misericordia cada día de nuestra vida.

No te olvides de ser el ejemplo a seguir, no te olvides de la bella herencia que le estarás dejando a tus hijos y familiares cuando celebres este día por lo que es. En otras palabras, hacer como nos dice aquí cuando leemos: “…Dad a conocer sus obras en los pueblos…”

Recordemos que el Día de Acción de Gracias es un día dedicado a Dios. Un día dedicado a la oración, y a darle gracias a Dios por todo lo que ha hecho, hace, y hará en nuestra vida. Así que cuando te sientes a cenar y a compartir con tus seres queridos no te olvides decir: “hoy te agradecemos o Padre Celestial todo lo que has hecho por nosotros; hoy te agradecemos Señor todas las bendiciones que Tú has derramado sobre nosotros”.

Démosle gracias a Dios por todas las bendiciones en ése día tan especial, pero recordemos que esto es algo que no solo haremos ése día, sino que es algo que debemos hacer a diario.

El mundo ha tratado de eliminar a Dios de la mente de las personas, y por eso el mundo está en las condiciones que esta. Y es por eso que te digo en el día de hoy, no te olvides de invitar al invitado de honor.

Invita a Dios a tu hogar, y sobre tu hogar reinara la paz, amor, y la misericordia de Dios por siempre. Yo te digo: “…Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos…”

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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