Si se recordaran, la semana pasada les predique acerca del sermón que Moisés le predico al pueblo de Israel, antes de que cruzaran el Jordán para tomar posesión de la tierra prometida. Durante esa predicación les mencione brevemente que lo  que está sucediendo en este país, y en realidad, alrededor del mundo, es que las personas se han olvidado de Dios, especialmente muchos que se llaman cristianos, quienes no toman el tiempo de meditar en la palabra de Dios.  Y hermanos, existe un gran peligro en esto.

Existe un gran peligro porque cuando no tomamos el tiempo en meditar en lo que hemos escuchado, es decir, meditamos en el mensaje y lo comparamos con la palabra de Dios, entonces corremos el peligro de ser fácilmente engañados y/o apartados de la presencia de Dios por falsas doctrinas, filosofías, y teorías.  Y es por esta razón que con frecuencia yo les insto a que no se queden inactivos, sino que evangelicen, den testimonio, y prediquen la verdad de Dios.

Como el pueblo de Dios que somos, debemos y tenemos que levantarnos como el ejército de soldados de Cristo que somos, y obrar para Dios.  ¿Por qué tenemos que movernos, levantarnos, y obrar para Dios?  Tenemos que entrar en acción, porque la gran realidad es que vivimos en medio de una sociedad perversa y corrupta.  Me detengo aquí por un momento para compartir una observación que hice el viernes.

En mi casa los viernes por la noche, desde hace ya más de 20 años, nosotros lo hemos destacado como la noche de la familia.  Es decir, es el día cuando nos sentamos juntos para ver películas, y disfrutar de nuestra comida favorita, la pizza de pepperoni y los panecitos de ajo. Bueno, este viernes mientras buscaba alguna película que ver me di cuenta de una cosa.

Anuncios

Este viernes me di cuenta que de las películas que se han estrenado recientemente, yo diría que un 75-80% son películas de horror. En otras palabras, películas diabólicas que promueven los poderes de las tinieblas, violencia sanguínea, y el mal.

Y del resto, existen muy pocas que no promuevan la promiscuidad, el adulterio, el homosexualismo, y la violencia.  Digo esto porque casi toda película moderna contiene escenas explicitas, y vergonzosas, que en realidad dan asco.  Ahora preguntémonos, ¿por qué estamos viendo esto suceder en el mundo?

La respuesta a nuestra pregunta es fácil; estamos viendo como los poderes de las tinieblas ahora son considerados por muchos como “entretenimiento”, porque estamos viviendo en medio de una sociedad que niega la existencia de Dios, y su palabra.  ¿Qué ha producido esto?

El producto directo de esto, es el nacimiento de una generación degenerada, corrupta, e inmoral. Una generación que no solamente aprueba la inmoralidad, perversión, y la falta de respeto a la vida, sino que lo anima, y lo más alarmante es que lo encuentra emocionante.

Hermanos, estamos viviendo en medio de una generación que se ha entregado completamente al mal.  ¿Por qué está sucediendo esto?  Este será el tema que estaremos explorando en el día de hoy.  Pasemos ahora a la palabra de Dios.

Anuncios

Judas 1:4Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

Para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros en el día de hoy, será necesario conocer dos pequeños detalles acerca de esta es epístola.  Primero; la identidad del autor.

Aunque entre los eruditos de la palabra existe un poco de controversia acerca del autor, ya que él solo se identifica como: “…Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo…”  (Judas 1:1).  La opinión tradicional es que Judas fue uno de los hermanos del Señor [1].

Lo segundo que debemos saber es que la epístola consiste de solamente veinticinco versículos,  así que es uno de las escrituras más pequeñas que existen en la biblia.  Pero su tamaño no significa que es menos importante que otras.  Es más, yo diría que es de tremenda importancia, especialmente para nuestra sociedad.  Digo esto porque el lema de esta epístola es: “¡Pelea! ¡Lucha!”

El lema de esta epístola es: cuando surjan falsos maestros, cuando la verdad de Dios sea atacada, ¡es hora de pelear y luchar por nuestra fe!  ¿Por qué este lema?  La razón es porque el propósito de la epístola, es alentar a los creyentes a condenar las practicas impías que han infectado la iglesia y corrompido a los creyentes, y de aconsejar a los creyentes a pararse firmes en su fe y la verdad de Dios [2].  Así que manteniendo estos breves detalles en mente continuemos ahora con nuestro estudio de hoy.

Anuncios

Aquí vemos que se nos dice: “…Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos…”  Y esto continua siendo una gran realidad en nuestros días.  La iglesia, es decir, el Cuerpo de Cristo, ha sido, y está siendo invadida por líderes impíos manipulados por el diablo, con el fin de corromper y/o destruir la fe del hombre.  ¿Cómo han podido lograr esto?

Judas aquí nos dice que lo están logrando porque están entrando “encubiertamente”.  En otras palabras, con apariencia externa de bondad, pero que por dentro son servidores del diablo [3].  Permítanme una ilustración para que entiendan bien el punto que deseo hacer.

¿Cuántos han visto como se derrumba un rascacielos?  Estoy seguro que la mayoría de nosotros hemos visto los documentales de cómo derrumban los edificios viejos, cómo derrumban los rascacielos.  Todos hemos visto que nunca lo hacen desde arriba, siempre lo hacen plantando explosivos estratégicamente en los cimientos, o base.  Una vez que hacen esto, entonces detonan los explosivos, y el edificio se derrumba ordenadamente en lugar.

Esto mismo es lo que nuestro enemigo está tratando de hacer con la fe cristiana, y los principios bíblicos.  Nuestro enemigo esta estratégicamente plantando personas impías y sin compasión, dentro de las iglesias, con el propósito de destruir los cimientos de la fe.  Y les voy a decir algo, no solamente está tratando, sino que lo ha logrado.

El enemigo ha logrado estratégicamente posicionar personas dentro de la iglesia, y en lugares que ejercen algún tipo de influencia en las vidas de las personas para encubiertamente adoctrinar a las personas en contra la verdad de Dios.

Y esto es algo que se nos fue advertido con claridad según encontramos en Romanos 16:17-18 cuando leemos: “…Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. 18 Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos…”

En otras palabras, personas que le hablan a la gente con palabras bonitas (políticamente correcto), pero que son unos mentirosos y que engañan a los que no entienden.  Y es exactamente por esta razón que como creyentes fieles, tenemos que pelear y luchar por nuestra fe.  Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡levántate y pelea!

Páginas: 1 2