Niegan a Dios el único soberano

Estamos viviendo en una época donde la verdad de Dios es vista como algo maligno, y lo maligno es fácilmente aceptado y promocionado como el bien.  Permítanme exponerles un pequeño ejemplo.  Uno de los temas más calientes que existe en este país hoy en día, es el tema del aborto.

Como todos ustedes saben, el aborto es completamente legal aquí en los Estados Unidos de América [4].  La realidad es que el aborto no es algo legal en la mayoría de todos los países, sino en todos, especialmente cuando este procedimiento es absolutamente necesario para salvar la vida de la mujer.

Pero, ¿sabían ustedes que el aborto es también completamente legal por conveniencia, o por elección?  Así mismo, es por eso que se oye hablar tanto del “Derecho a Escoger”; según la ley que legalizo el aborto a nivel nacional, la mujer tiene el derecho de escoger si desea tener la criatura o abortar.  Pero ahora viene lo que quizás sea lo más impactante de todo.

¿Sabían ustedes que una menor de edad puede tener un aborto sin conocimiento y aprobación de sus padres?  Si lo escucharon bien, según las leyes del estado de la Florida, una joven menor de edad puede fácilmente obtener lo que le llaman un “Desvío Judicial”, y este documento legal le autoriza a la clínica que procedan con el aborto sin aprobación o notificación de los padres.

Es más, una menor de edad puede presentar su petición a cualquier tribunal del circuito, en un circuito judicial, dentro de la jurisdicción del Tribunal de Apelaciones del Distrito en el que reside para una exención del aviso a los padres, y puede hacerlo usando un seudónimo [5].  ¿Cómo puede ser que esto suceda?

La razón es fácil, estamos viviendo dentro de una sociedad donde no se le da valor a la vida.  ¿Por qué no se le da valor a la vida?  La razón es porque las personas han sido adoctrinadas a concentrarse en el “Derecho de Escoger”, en vez de darle el valor que tiene una bella e inocente creación.

Y es por eso que podemos ver como algunas escogen terminar el embarazo, por el simple hecho de que no quieren tener familia en este momento.  Mientras que el resto dicen a toda voz: a mí la ley no me puede decir que hacer con mi cuerpo; yo tengo el derecho de escoger.

¿Sabes qué?  Si piensas así, tienes toda la razón en el mundo, el gobierno y las leyes de hombres no tienen derecho alguno de decirte lo que hacer con tu cuerpo.  Dios te dio el derecho de escoger, y siempre lo has tenido desde el principio de la creación [6].  Dios nos ha dado el libre albedrio; tú tienes el derecho de escoger entre ser una persona correcta y moral, o ser una persona incorrecta e inmoral.

Tú tienes el derecho a escoger entre conducir una vida en fornicación, o una vida que agrada a Dios.  Tú tienes el derecho de escoger lo que hacer con tu cuerpo, pero no el derecho de borrar una vida indiscriminadamente [7].

 Tú tienes el derecho a elegir entre una eternidad en el cielo, o una eternidad en el infierno. ¡Tú tienes el derecho de escoger! ¡Dios te ha garantizado este derecho! Dile a la persona que tienes a tu lado: tu tienes el derecho de escoger.

Continuando encontramos que se nos dice: “…niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo…”  Y esta es la razón por lo que las que este mundo se encuentra en las condiciones que se encuentra hoy en día.  Tal parece que nadie quiere escuchar hablar de Dios.

Las personas no quieren someterse a Dios, todos quieren hacer lo que mejor les place sin pensar en las consecuencias.  La santa institución del matrimonio es algo completamente irrespetado. Fíjense si es así, que hoy en día los matrimonios entre parejas del mismo sexo no solamente es legal, sino que es visto por la mayoría como algo normal.

Hoy en día una buena porción de la humanidad conducen vidas en fornicación, y las enfermedades sexuales (que en ocasiones son mortales), continúan multiplicándose.  Como les dije, la promiscuidad es promocionada a través de las películas, programas de televisor, novelas, libros, obras de teatro, etc. etc. ¿Por qué ha sucedido y continua sucediendo esto?

Esto ha sucedido y continúa sucediendo porque la humanidad lentamente, pero de manera segura y aplastante, está siendo adoctrinada a ver los bueno como malo, y lo malo como bueno.

Pero tú que niegas a Dios, tú que niegas al único soberano y a nuestro Señor Jesucristo, tú que continuas enseñando falsedades, tú que continuas aceptando el mal como el bien, y el bien como el mal,  escucha bien lo que el Señor te dice según encontramos en Isaías 5:20-24 cuando leemos: “…!!Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! 21 !!Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos! 22 !!Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida; 23 los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho!..”  Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡Ay!  ¿Cuál es el ay?

Las escrituras nos dicen: “…Por tanto, como la lengua del fuego consume el rastrojo, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo; porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel…” (vers. 24)

Tú tienes el derecho de escoger evitar esto en tu vida.  Tú tienes el derecho de escoger entre servir a Dios, y servir al diablo.  Recuerda siempre que escoger ignorar lo que Dios te dice, es automáticamente escoger servir al diablo.  Y esto no es algo que yo he inventado, sino que el Señor nos lo deja saber claramente en  Lucas 11:23 cuando leemos: “…El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama…”

Para concluir.  El enemigo sabe que él no puede contra Dios, él sabe que no tiene nada a su alcance que pueda utilizar para vencer a Dios, y él conoce su final muy bien [8].  El diablo y todos los poderes de las tinieblas combinados no pueden derrumbar los cielos, pero si pueden tratar de derrumbar la fe en Dios.  Si pueden atacar a la humanidad con el fin apartarlos completamente de la verdad de Dios, y esto es exactamente lo que ha venido sucediendo desde hace mucho tiempo.

Y es por eso que les digo en el día de hoy, ¡estén atentos!  Presten atención a las cosas que están sucediendo en el mundo.  Presten atención a lo que escuchan y ven.  No se hagan copartícipes de las cosas que desagradan a Dios, sino recuerden siempre lo que encontramos en Efesios 5:11 cuando leemos: “…Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas…”

“Reprendedlas”, esto significa que no podemos quedarnos callados, sino tenemos que hablar la verdad de Dios.  Recordemos siempre lo que encontramos en Juan 8:32 que nos dice: “…y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres…”  La verdad de Dios es la que nos libera, y la que libera a la humanidad de la servidumbre al diablo.

No aceptes nada de lo que escuches como la verdad porque es algo que está de moda, o porque es algo popular en el mundo, sino que tenemos que hacer como nos dice la palabra de Dios: “…Examinadlo todo; retened lo bueno. 22 Absteneos de toda especie de mal…”  (1 Tesalonicenses 5:21-22).

[1] Mateo 13:55; Marcos 6:3
[2] Wilkinson & Boa Bible Handbook
[3] Mateo 7:15; Hechos 20:29
[4] Roe v. Wade (1973)
[5] FLORIDA NOTIFICATION STATUTE – Title 29 Public Health – Chapter 390 Termination of Pregnancies – Fla. Code § 390.01114
[6] Génesis 2:16-17; 3:1-7
[7] Éxodo 20:1
[8] Apocalipsis 20:10

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