Clama a mi y yo te respondere

Continuando con nuestro estudio encontramos la promesa de Dios a todo siervo fiel, y la respuesta a nuestra pregunta de hoy cuando leemos: “…Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces…” Una gran realidad, es que existen numerosas formas de expresarnos dependiendo de la situación. Digo esto porque nuestro estado de ánimo es el que influencia de la manera que nos expresamos.

Por ejemplo, en la mayoría de los casos cuando nos presentamos ante Dios en oración, lo hacemos con voz humilde; esto por supuesto depende de que no estemos enojados por algo que nos ha sucedido, porque si es así, entonces nos presentamos con voz alterada y demandante. Pero aquí la Palabra nos dice “…Clama…” Para tener un mejor entendimiento del poderoso significado de esta palabra debemos examinar su origen.

La palabra “clama” es la traducción de la palabra hebrea “קָרָא” (ka-rrá) y parte de su definición es: “llamar, nombrar, dar un nombre, llamar por” [2]. Quiero que prestemos mucha atención a esta parte de la definición, porque una gran realidad es que aunque el espíritu y ánimo del hombre no ha cambiado mucho en cuanto Dios, si existe una gran diferencia entre la cultura bíblica y la cultura moderna. En la cultura bíblica, es decir en el mundo hebreo, los nombres eran escogidos por su significado. En otras palabras, los nombres definían a su poseedor.

Sin embargo, en la cultura moderna los nombres han pasado para solo designar, y diferenciar a la persona. En otras palabras, utilizamos los nombres porque simplemente nos gustan, o lo hacemos como un tipo de recordatorio de seres queridos o familiares. ¿Hacía donde me dirijo con todo esto? No se preocupen, todo lo que les acabo de decir tendrá sentido en un momento.

El Señor nos dice: “…Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces…” Una persona que clama a Dios es una persona que admite que sin Dios nada puede. Una persona que clama a Dios es una persona que admite que existen cosas en este mundo, que simplemente están fuera de su control y que solo Dios puede solucionar o resolver. El Señor nos dice: “…y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces…” Existen muchas cosas en este mundo que nosotros desconocemos, pero que en ocasiones pueden ocasionar que tropecemos y caigamos.

Existen numerosas cosas en este mundo que buscan enredar al siervo de Dios en agonía, sufrimiento y dolor. Existen numerosas cosas en este mundo que desconocemos que nos conducen o nos tientan a distanciarnos de Dios. Cosas como malas situaciones financieras, problemas de salud, problemas en la familia, problemas que tratan de destruir nuestra fe.

Ahora bien, como les dije hace un breve instante, los nombres en la cultura bíblica definían a su poseedor, y aquí el Señor nos dice: “…Clama a mi…” Dile a la persona que tienes a tu lado, llamémosle por nombre.

Exploremos ahora brevemente algunos de los diferentes nombres de Dios.

Jehová Proveerá; cuando Dios ordeno a Abraham a que sacrificara a Isaac, él estuvo a punto de sacrificar a su hijo amado. En ese punto de su vida, Abraham no tenía ningún recurso al que acudir, no había manera que él pudiese salirse de esto. Pero Dios vio muy dentro del corazón de este siervo, y no permitió que ningún daño cayera sobre el niño. En Génesis 22:13-14 leemos: “…Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto…” ¿Tienes un problema financiero malo, y no sabes como salir de él? Entonces clama hoy con toda tu fe: ¡Jehová Proveerá! y Él te enseñara la salida a tus problemas. Recordemos siempre que Dios siempre provee en abundancia cuando llega el momento.

Jehová el Sanador; cuando el pueblo que Moisés guiaba por el desierto comenzó a murmurar al encontrar el agua amarga de Mara; Moisés acudió al único que les podía ayudar. En Éxodo 15:26 leemos: “… y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.” ¿Tienes hoy un problema de salud, y te encuentras amargado y/o preocupado? Entonces clama hoy con toda tu fe: ¡Jehová mi Sanador!, y Él te dará a beber del dulce río de la salvación. Recordemos que Dios sana el cuerpo, mente, y espíritu; Dios sana todo aspecto de nuestro ser.

Jehová Nisi; cuando el pueblo de Israel tuvo que pelear en contra de Amalec en Refedim, llego el momento cuando Moisés se canso de sostener sus brazos alzados. La batalla rugía, y cuando Moisés bajaba sus brazos el pueblo de Israel comenzaba a perder, pero los varones que él tenia a su lado nunca quitaron su mirada de Dios, sino que se mantuvieron firmes en su fe, y ayudaron a Moisés a mantener sus brazos alzados. En Éxodo 17:15 encontramos que se nos dice: “…Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi…” Esto es Jehová es mi bandera. ¿Tienes un problema en tu familia que trata de destruir tu fe? Entonces clama hoy con toda tu fuerza: ¡Jehová Nisi!, y Él te guiara con Su estandarte a la resolución que este dentro de Su propósito y voluntad.

Jehová Salom; cuando Gedeón fue llamado por Dios a liberar al pueblo de las manos de los madianitas, él no estaba completamente confiado de que Dios le había hablado. En otras palabras Gedeón no tenía paz en su corazón, pero Dios le proveyó una señal que le dio la paz para que pudiera concentrarse en la misión que Él le había encargado. En Jueces 6:24 encontramos que se nos dice: “…Y edificó allí Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-salom; el cual permanece hasta hoy en Ofra de los abiezeritas…” Esto es Jehová es paz. ¿Existe hoy una situación en tu vida que busca robarse la paz que Dios te ha entregado? Entonces clama hoy con toda tu fe: ¡Jehová Salom!, y Él restaurara la paz en tu vida. Dios restaurara la paz a tu vida para que puedas disfrutar de una relación completa con Él y con aquellos que te rodean.

Jehová Justicia Nuestra; cuando el profeta Jeremías le habla al pueblo de Dios acerca de los líderes religiosos que desviaban al pueblo, en vez de acercarle más a Él, el profeta tiene palabras fuertes y les advierte del juicio venidero sobre ellos; Jeremías les advierte que la justicia de Dios no puede ser escapada. En Jeremías 23:6 encontramos que se nos dice: “…En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra…” ¿Te sientes hoy afligido o afectado por una injusticia cometida contra ti? Entonces clama hoy: ¡Jehová justicia nuestra! Nunca olvides que no existe nadie que pueda escapar la justicia de Dios.

Para concluir. Dios le dijo a Jeremías, “…clama a mi…”; ¿por qué le dijo Dios a Jeremías que clamara? Se lo dijo porque el pueblo que Él amaba le había dado las espaldas. En Jeremías 32:35 encontramos que se nos dice: “…Y edificaron lugares altos a Baal, los cuales están en el valle del hijo de Hinom, para hacer pasar por el fuego sus hijos y sus hijas a Moloc; lo cual no les mandé, ni me vino al pensamiento que hiciesen esta abominación, para hacer pecar a Judá…”

El mundo de hoy continúa de la misma manera. La mayoría de las personas que habitan la tierra no han ido tras Dios, sino que han abrazado doctrinas, fantasías, y mitos, en vez de aceptar la verdad de Dios.

Al igual que en todo el mundo, nuestro país, y nuestras ciudades están siendo invadidas con cada día que pasa por los poderes de las tinieblas, y es por eso que digo que como iglesia es hora de juntos clamar a Dios. El siervo fiel de Dios es atacado con frecuencia, para tratar de desviarle de la voluntad de nuestro Padre celestial, y es por eso que digo que como iglesia es hora de juntos clamar a Dios.

Clamemos ahora a Elohim; Dios todopoderoso para que nos fortalezca en nuestra misión. Clamemos ahora a El Shaddai; la fuente inagotable de toda bendición, para que nos bendiga siempre con su presencia. Clamemos ahora a Jehová Mekaddesh; el Señor que santifica, para que santifique nuestra vida y nos ayude a madurar. Clamemos ahora a Jehová-Rohi; el Señor nuestro pastor, para que sea Él quien siempre nos dirija y guíe.

Clamemos a Dios, llamémoslo por nombre recordando, y siempre confiando en lo que Él nos dice: “…Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces…”

¿Cómo podemos hacer nuestras oraciones más eficaces? Lo hacemos no solamente orando, sino clamando. Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡clama a Dios!

[1] Jeremías 3:13
[2] Blue Letter Bible Lexicon – Strong’s H7121

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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