No hallaron el cuerpo del Señor Jesús

Fíjense bien como es la cosa para que entiendan bien. La doctrina herética introducida en la iglesia cristiana, enseña que Jesucristo entregó el espíritu un viernes alrededor de las tres de la tarde. Hagamos la matemática; del viernes tres de la tarde a sábado tres de la tarde es un día (24 horas); del sábado tres de la tarde al amanecer del domingo, alrededor de mediodía (14-15 horas). Como podemos apreciar, cuando nos regimos estrictamente por lo que la palabra de Dios nos revela, esto quiere decir que si Jesucristo murió un viernes por la tarde, y resucitó al amanecer de un domingo, lo máximo que Él pudo estar en el corazón de la tierra fue un día y medio.

No hay que ser un experto en matemáticas para reconocer que los números según la tradición popular no dan, y como todos sabemos, la matemática es una ciencia absoluta. Con solo prestar atención a lo que la palabra de Dios nos revela, la herejía pronto queda descubierta, y podemos confiadamente afirmar que Jesús no murió un viernes y que resucitó un domingo.

Perseverar en la tradición de que hoy es domingo de resurrección es decirle al Señor que es un mentiroso, y que no cumplió Su palabra. Para que se cumpla lo que Jesucristo dijo, Él tuvo que morir un miércoles a las tres de la tarde, y resucitar el sábado. Hagamos la matemática para ver si esto que les acabo de decir tiene sentido o no.

Del miércoles tres de la tarde a jueves tres de la tarde 24 horas; del jueves tres de la tarde a viernes tres de la tarde, 24 horas; del viernes tres de la tarde a sábado tres de la tarde, 24 horas; así que aquí tenemos “tres días y tres noches”, 72 horas exactas, y esto fue lo que dijo el Señor. Dile a la persona que tienes a tu lado: Dios cumple su palabra. ¿Qué les estoy diciendo con todo esto?

Lo que les estoy diciendo es que hoy no es el domingo de resurrección, sino que hoy es el domingo de confirmación.  El primer día de la semana fue cuando estas mujeres encontraron la tumba vacía, y comprobaron que Jesucristo había resucitado.  Y este es el evento que nosotros celebramos hoy.

Así que habiendo claramente establecido que hoy no es el domingo de resurrección, como muchos cristianos le llaman, regresemos ahora a la pregunta inicial. ¿Por qué llegaron estas mujeres al sepulcro para ungir un cadáver? Como les dije, todos somos susceptibles a los ataques del enemigo, y el enemigo uso ese momento de dolor para nublar sus mentes y crear duda.

El enemigo uso esos momentos de dolor para que ellas, al igual que los otros discípulos,  dudaran de la verdadera identidad del Señor. ¿Cuál es la verdadera identidad del Señor?  La verdadera identidad del Señor es fácilmente encontrada en Mateo 3:16-17 cuando leemos:  “…Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. 17Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia…”  Dile a la persona que tienes a tu lado: Jesús es el Hijo de Dios.

Pero estas mujeres, al igual que los otros discípulos, o no habían entendido esto completamente, o le permitieron al enemigo que implantara la duda en sus mentes, y dudaran de la palabra de Dios. Y es por eso que vemos que ellas llegaron al sepulcro para preparar el cadáver y continuar su luto, en vez de llegar con júbilo para encontrarse con el Señor.  Pero gloria a Dios que Él cumple Su palabra, y el milagro ya había sucedido.

Nuestro Rey y Salvador había resucitado.

Este evento tan glorioso es lo que nosotros celebramos en el día de hoy con tanto gozo; celebramos el día de hoy como lo que es, un día de victoria.  En un día como hoy, la humanidad recibió la confirmación que Dios cumple Su palabra, y que nuestro Rey y Salvador vive.

En un día como hoy, la humanidad recibió la confirmación de que Jesucristo venció la muerte, así que hoy es el día cuando nosotros celebramos la muerte de la muerte [6]. Hermanos, la realidad es que la resurrección de Jesucristo es el centro de nuestra fe.  La resurrección de Jesucristo no es una creencia que surgió en la iglesia, la resurrección de Cristo es la creencia que le dio vida a la iglesia.

Existe una gran realidad, el enemigo tratara de desacreditar la obra redentora de nuestro Rey y Salvador, por todos los medios habidos y por haber.  Durante el tiempo que el Señor estuvo aquí en la tierra, el enemigo uso a los supuestos hombres de Dios, parar tratar de desacreditar y destruir la obra de Dios.  El enemigo uso a los saduceos, fariseos, escribas, y a los maestros de la ley para tratar de detener que la palabra de Dios se cumpliera, pero por mucho que trato no lo pudo lograr, y Jesucristo le venció en la cruz. Pero esto no significa que este ataque se ha detenido.

Satanás y los poderes de las tinieblas, no descansan y continúan un fuerte ataque para tratar de destruir la obra de Cristo. ¿Cómo han tratado, y continúan tratando de cumplir su propósito? Han tratado, y continúan tratando de destruir y/o descreditar la obra de Jesucristo introduciendo tradiciones, filosofías y enseñanzas falsas; y nada de esto nos debe sorprender, ya que el Señor, al igual que le había advertido a las mujeres en nuestra historia y a los discípulos de su muerte y resurrección, nos advirtió a nosotros que sucederían [7].

Hoy no estaré profundizando en el tema de las numerosas tradiciones, fiestas, y rituales que muchos cristianos siguen, y que van en contra de la palabra de Dios; pero si deseo brevemente explorar una tradición muy popular en este país, que un gran número de cristianos siguen ciegamente. ¿De qué tradición les hablo? Les hablo de la tradición de la búsqueda de los huevos escondidos de Pascuas. Según la tradición, los huevos de Pascua fueron dejados por el conejito de las pascuas.

Pero, permítanme hacer dos preguntas, ¿qué tiene que ver un conejo con la resurrección de Cristo?  ¿Qué tiene que ver un huevo con la resurrección de Cristo? 

Les puedo decir con toda certeza que no tienen nada que ver.  No existe nada en la palabra de Dios que identifique la obra de Cristo con ninguna de estas dos cosas, pero no obstante esto, durante esta estación del año, esta tradición es ciegamente aceptada y practicada por un gran número de cristianos. Es aceptada y practicada porque muchos ven este tipo de actividad como algo inocente, lo ven como una diversión y fantasía para los niños; pero la realidad es que esta actividad no es una simple fantasía para los niños, la realidad es que esta actividad y/o tradición tiene orígenes paganos.

La tradición del conejito de las pascuas, y de los huevos escondidos de Pascua  es de origen pagano, de fiestas paganas, de rituales de fertilidad paganos a dioses paganos [8].  Así que esta tradición, la cual muchos ven como algo inocente y divertido solo cumple un propósito, y dicho propósito es robarle la gloria al merecedor de toda gloria, y su nombre es Jesucristo.

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