Esfuérzate y sé valiente

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Predicas Cristianas Predica de Hoy: Esfuérzate y sé valiente

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: Josué 1:5-7

Introducción

Como todos sabemos, estamos a principio de un nuevo año. Esto significa que una nueva etapa de nuestra vida está por iniciar, en la cual, como les predique la semana pasada, nosotros mismos somos los que elegimos en qué dirección procederemos.

Digo esto porque Dios, en Su infinita gracia y misericordia, nos creo a su imagen y semejanza, y nos dio el libre albedrió [1].  Nosotros somos los que escogemos entre el bien y el mal, ya que Dios no tienta a nadie [2], pero esta libertad en ocasiones es confundida por muchos con el libertinaje, y todo esto a pesar de que estas palabras, tienen una definición muy diferente. Para que entiendan bien lo que les estoy tratando de decir, permítanme definir estas palabras.  Según el diccionario de la Real Academia Española, las definiciones de estas palabras son las siguientes.

Libertad: “1. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. 2. Estado o condición de quien no es esclavo. 3. Estado de quien no está preso”.

Libertinaje: “Desenfreno en las obras o en las palabras”. En otras palabras, el libertinaje es desmandarse, entregarse desordenadamente a los vicios y maldades.

Así que como podemos apreciar, la libertad procede de Dios, y el libertinaje procede del mundo.  Esto significa que la libertad que Dios nos ofrece nos hace libres, mientras que el libertinaje que el mundo ofrece nos conduce nuevamente a la trampa del enemigo. ¿Por qué les he dicho estas cosas?

Les he dicho estas cosas, y he tomado el tiempo de definir estas palabras, porque como les dije hace unos segundos, estamos iniciando una nueva etapa en nuestra vida.  No existe nada que ninguno de nosotros podamos hacer que pueda cambiar lo que ya sucedió, pero si tenemos la libertad de escoger lo que sucederá en nuestro futuro.  Ninguno de nosotros podemos cambiar nada de lo que ya ha sucedido, pero si podemos asegurarnos de no cometer los errores del pasado.

Todos aquí podemos escoger hoy, que serviremos a Dios fielmente; todos aquí podemos escoger hoy, que le daremos a Dios el primer lugar en nuestra vida; todos aquí podemos escoger hoy, que reparáremos nuestra vida de oración. Pero la realidad de todo es que a pesar de que determinemos estas cosas, cumplirlas en ocasiones no será fácil.

No se nos hará fácil debido a las presiones de este mundo, y las influencias de aquellos que nos rodean.  Pero no obstante las situaciones que se presenten, no obstante las condiciones que puedan existir en nuestra vida, la meta de todo cristiano debe, y tiene que ser, acercarse más a Dios. Pero, ¿cómo podemos lograr esto? Pasemos ahora a la palabra de Dios.

Esfuérzate y sé valiente

Josué 1:5-7Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. 6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. 7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

Como acostumbro a decir, para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros en el día de hoy, nos será necesario hacer un breve repaso de historia.

A través de estudios bíblicos, aprendemos que Moisés fue el hombre quien Dios usó para liberar al pueblo de Israel de la esclavitud a Egipto [3]. Demás está decir que la libertad de la esclavitud a Egipto produjo gran gozo en este pueblo; pero, lamentablemente, en cuanto ellos comenzaron a experimentar adversidades, el gozo inicial que ellos sintieron pronto se convirtió en desobediencia y rebeldía. ¿Por qué sucedió esto?

Esto es algo que sucedió debido a que ellos en vez de concentrarse en las promesas de Dios, escogieron concentrase en algunas de las buenas cosas que habían experimentado en el pasado, y esto les condujo a la rebeldía y desobediencia a la palabra de Dios.

La rebeldía y desobediencia de este pueblo se multiplico de tal manera, que cuando vieron que tendrían que luchar por la Tierra Prometida en contra de lo que aparentaba imposible [4], ellos decidieron regresar a Egipto [5]. Y quizás ya algunos de ustedes se deben estar preguntando, ¿por qué es necesario que sepamos estos detalles? Bueno, existen dos razones muy importantes por la que debemos saber estos detalles históricos.

La primera razón es porque en estos breves detalles históricos, podemos ver fácilmente reflejado, que si no mantenemos nuestra mirada en Dios, y nos concentramos en Su palabra y promesas, entonces le estamos abriendo la puerta al enemigo para que entre a sembrar duda, rebeldía, y desobediencia en nuestro corazón.

La segunda razón es que en estos breves detalles históricos podemos fácilmente ver reflejado, que si no mantenemos nuestra mirada fija en Dios y Sus promesas, entonces dejaremos de buscar las ricas y futuras bendiciones que Dios tiene para nosotros, y quedaremos atrapados en el dolor y sufrimiento del pasado. Así que manteniendo estos breves detalles en mente, continuemos ahora con el estudio bíblico de hoy.

Como les dije, la meta de todo cristiano debe, y tiene que ser, acercarse más a Dios. Pero, esto es algo que en ocasiones se nos dificulta debido a las situaciones que se presentan en nuestra vida, o a las tribulaciones por las que nos toca atravesar. Pero si existe una manera de vencer estos obstáculos, y lo que tenemos que hacer es exactamente lo que encontramos aquí en los versículos que estamos estudiando hoy.

Aquí vemos que la palabra de Dios nos dice: “…Esfuérzate y sé valiente…”

Esto es exactamente lo que tenemos que hacer, especialmente al vernos confrontados con situaciones que aparentan insuperables, y momentos que producen dolor y/o angustia en nuestra vida.  Ya que metafóricamente, la Tierra Prometida para los cristianos es la paz que Dios nos entrega cuando nos acercamos a Él [6], y el gozo que sentimos en conocerle [7]. Dile a la persona que tienes a tu lado: el gozo y paz nunca deben depender de circunstancias externas.

La realidad es que nada en esta vida es fácil; lograr nuestras metas y/o alcanzar nuestros sueños es algo que toma esfuerzo y determinación.  Pero la realidad de todo es que en ocasiones las situaciones que se presentan pueden, y en muchas ocasiones causan, que nos demos por vencido, y que veamos las bendiciones de Dios como maldición.

Esto fue lo que le sucedió al pueblo que Dios libero; al ellos verse confrontados con el hecho de que tendrían que luchar para tomar posesión de la Tierra Prometida [8], ellos dejaron de ver la bendición de la promesa de Dios, y comenzaron a verla como maldición.  Para que entiendan bien el mensaje que deseo traerles en el día de hoy, permítanme darles mi testimonio personal.

Como la mayoría de ustedes saben, mi madre está muy enferma. Mi madre está sufriendo una enfermedad terminal horrible. Ella está sufriendo una enfermedad que día a día le roba sus facultades, y habilidades. Para todos aquellos que la conocen, ustedes saben muy bien que mi madre siempre fue una mujer activa, y dedicada a la obra de Dios.

Desde el inicio de esta iglesia, mi madre siempre estuvo atenta a las necesidades de todos en la congregación, y les sirvió  a muchos dándoles consejos y demostrando su amor. Ella se pasaba las horas hablando y orando por teléfono con todos los que llamaban; pero lamentablemente, hoy en día mi madre no puede articular pensamientos completos, y/o palabras que tengan sentido. Y en la mayoría de los días, ni tan siquiera recuerda quienes somos; no nos reconoce a mi hermano y a mí.

Déjenme decirles que para mi hermano, para mí, y para mi familia entera, lo que le está sucediendo a ella es algo muy doloroso.  Es extremadamente doloroso ver como una persona activa, inteligente, y sabía lentamente se va apagando.  Y estos momentos por los que nosotros estamos atravesando, quizás a muchos les luzca como una maldición; sin embargo, mi hermano y yo no lo vemos de esta manera.

Claro está en que a nosotros nos gustaría que ella estuviese saludable, activa, y completamente sana, pero mi hermano y yo, no vemos esta enfermedad como una maldición, sino como una bendición.  ¿Pero cómo puede usted decir tal cosa pastor?

Para contestar esta pregunta, regresemos ahora a los versículos que estamos estudiando hoy. Aquí vemos que la palabra de Dios nos dice: “…Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé…”.

Dios le hizo esta promesa a Josué, poco antes de que ellos cruzaran el río Jordán, para tomar posesión de la tierra que Él les había prometido [9]. Dios le hizo esta promesa a Josué para animarle, fortalecerle, y dejarle saber claramente que Él cumple Su palabra. Y  tanto mi hermano y yo, junto con toda nuestra familia, nos apoderamos de esta promesa, sabiendo que Dios nunca nos desampara.

La realidad es que a pesar de que estamos luchando en contra del dolor y sufrimiento, Dios, en Su infinita gracia misericordia, continua derramando bendiciones sobre nosotros.  Y quizás algunos digan, ¿qué bendiciones ni bendiciones, su madre se está muriendo? Pero permítanme nombrar solo algunas.

Debido a la enfermedad de mi madre, Dios nos ha permitido la bendición de poder cuidar de ella, y esta es una bendición que produce bendición [10].  No sé cuantos aquí han perdido a su madre y/o a su padre repentinamente, algo que causa gran dolor, ya que en ocasiones todavía quedan muchas cosas por decir, especialmente “te amo”.

Sin embargo, Dios nos ha dado la bendición a mi hermano y a mí, de poder disfrutar más de su presencia, (ya que en ocasiones tiene momentos de lucidez y su verdadero carácter sale a relucir, y nos hace reír con algo que dice espontaneo), y despedirnos de ella.  Dios nos ha dado la bendición del tiempo, para que cuidemos de ella, y para que podamos prepararnos para ese día cuando Él la llamara ante Su presencia.

Debido a la enfermedad de mi madre, Dios nos ha permitido la bendición de conocer a personas amables, honradas, y amorosas que han cuidado, y actualmente están a cargo del cuidado de nuestra madre. Estamos hablando acerca de personas, que aunque asalariadas, han tomado un interés especial en su cuidado, y su salud, y continuamente demuestran su amor.

Debido a la enfermedad de mi madre, Dios nos ha permitido la bendición de conocer a doctores, y asistentes que han demostrado su amor.  No estamos hablando de doctores cualquiera, quienes nos hacen esperar por horas en su oficina ya que han programado a gran número de pacientes para ganar más dinero, luego te atienden cinco minutos, y después que salimos por las puertas no se acuerdan ni quien somos.

Les estoy hablando de doctores y profesionales de salud, que realmente se han preocupado por su bienestar, y hasta nos han dado sus números móviles para que les contactemos a cualquier hora. Hermanos, esto es algo completamente fuera de la norma; esto es algo producido por una cosa, esto es algo producido por el amor de Dios.

Y por último, a pesar de que mi hermano y yo siempre hemos sido muy unidos, la realidad es que no siempre hemos tenido el tiempo de sentarnos a conversar cara a cara todos los días. Pero ahora, debido a la enfermedad de nuestra madre, a diario él y yo nos reunimos en casa de nuestra madre para compartir tiempo con ella, y para conversar, compartir nuestras emociones, y fortalecernos el uno al otro.

Pero para que una persona pueda ver el dolor y sufrimiento, no como dolor y sufrimiento, sino como bendición, existe una condición que debemos cumplir.  Y es por eso que Dios nos dice: “…Solamente esfuérzate y sé muy valiente…”.  ¿Qué les quiero decir con esto? Lo que les estoy diciendo, es que no podemos permitir que las situaciones que se presenten en nuestra vida, interrumpan nuestra relación con Dios.

Lo que les estoy diciendo es que a pesar de lo difícil, o doloroso que algo aparente ser, tenemos que confiar en Dios en todo momento; tenemos que confiar que Él está en control de todo, y que: “…a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados…”. (Romanos 8:28).

Para concluir.

Hoy he hecho algo que jamás había hecho en el tiempo que llevo ministrando, ya que hoy les he predicado usando mi testimonio.  La razón por la que yo nunca he predicado usando mi testimonio es porque en muchas ocasiones, las personas pueden llegar a pensar que el testimonio personal de alguien es para alardear, pero les aseguro que este no ha sido mi caso.

Les aseguro que yo no soy mejor que nadie, ni tampoco más santo que nadie. Mi testimonio no ha sido con la intención de que me tengan lastima, o para manipular a alguien, ya que como todos ustedes bien saben, yo no soy ese tipo de persona. He usado mi testimonio solo para ilustrar lo que mi hermano y yo somos, somos personas que hemos descansado en Dios [11], y estamos confiados en Sus promesas [12].

Mi hermano y yo confiamos completamente en Dios y Sus promesas, y estamos dispuestos a luchar con todas nuestras fuerzas para alcanzarlas. En este año que estamos iniciando, mi familia y yo estaremos atravesando por una situación difícil y dolorosa, ya que estaremos experimentando la progresión de la enfermedad de nuestra madre, pero el Señor ha permitido que nos preparemos para lo inevitable, quizás no en los próximos meses, pero definitivamente inevitable, que es la muerte de mi madre.

En este año que estamos iniciando, mi familia y yo estaremos atravesando por una situación difícil y dolorosa, y el Señor ha permitido que nos preparemos para lo inevitable, la muerte de mi madre.  Ahora pregunto, ¿por qué situación estas atravesando, o a punto de atravesar tu?  Las situaciones difíciles pueden, y en muchas ocasiones causan que perdamos nuestro ánimo, pero recordemos que son en esos mismos momentos que el Señor nos dice: “…esfuérzate y se valiente…”.

No permitas que una situación difícil te separe de la presencia de Dios, sino que acércate más a Él, y Él te fortalecerá. Escucha que Él te dice hoy: “…Esfuérzate y sé valiente…”.

[1] Génesis 1:26-27; 2:16-17
[2] Santiago 1:13-14
[3] Éxodo 12:30-31
[4] Números 13:31-33
[5] Números 14:4
[6] Filipenses 4:6-7
[7] Salmos 16:11
[8] Números 13:32-33; 14:1-3
[9] Josué 1:1-4
[10] Éxodo 20:12; Efesios 6:2-3
[11] Mateo 11:28
[12] Juan 3:16

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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