Escrito está

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Predica de Hoy: Escrito está

Introducción

¿Cuántos desean obtener victoria tras victoria en sus vidas? Claro que a todos nos gustaría esto, y estoy aquí para informarles que las victorias están al alcance de todo creyente fiel. La fórmula para obtener la victoria está escrita en la palabra de Dios. Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡escrito está! Y lo único que necesitamos es conocer las claves que te abrirán las puertas de las bendiciones. Pero, ¿dónde podemos encontrar estas claves?

Cuando tomamos el tiempo de analizar la palabra de Dios, encontramos que cuando el diablo tentó al Señor; “Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.” (Lucas 4:4). Es exactamente aquí donde encontramos las claves para tener vidas victoriosas.  ¿Dónde pastor? ¿Dónde? ¡En la palabra de Dios!

Cuando estamos atentos a la voz de Dios, y le obedecemos, nuestra vida será bendecida en todo momento [1]. En otras palabras, obtendremos la victoria que tanto anhelamos. Quiero decirte que lo que Dios tiene preparado para ti, nadie te lo puede quitar. Dios cumple Su palabra, y te dará lo que Él tiene designado para ti y te pondrá donde debes estar.

Dios cumplirá Su palabra aunque el tiempo haya pasado, pues ya decidió que así será. Lo que sucede es que hay veces que nosotros nos desesperamos, ya que en ocasiones llegamos a pensar que todo está en nuestra contra; las dificultades, circunstancias, y situaciones aparentan insuperables.

Pero son en momentos como estos que tenemos que recordarnos lo que nos dice la palabra de Dios en Isaías 43:13 cuando leemos: “Desde la eternidad y hasta la eternidad, yo soy Dios. No hay quien pueda arrebatar a nadie de mi mano; nadie puede deshacer lo que he hecho.” (NTV) Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡escrito está!

Hermanos, tenemos que grabar la palabra de Dios en nuestra mente. No existe nada, ni nadie, que pueda detener a Dios. Para lograr tener una vida victoriosa, tenemos que dejar de fijarnos en las circunstancias. Tenemos que dejar de fijarnos en nuestras limitaciones. Tenemos que grabar la palabra de Dios en nuestra mente, y recordar lo que nos dice el Señor en Lucas 1:37porque nada hay imposible para Dios…” Para lograr tener una vida victoriosa, tenemos que creer y descansar en Su poder [2].

Pero para que podamos recibir todas las bendiciones que Dios desea derramar en nuestra vida, existe algo imprescindible que tenemos que hacer. ¿Qué tenemos que hacer? Tenemos que crear las condiciones para que las puertas de las bendiciones se abran.

Tenemos que crear las condiciones para que todas esas bendiciones que Dios tiene preparadas para ti, para tu familia, para tu hogar, les alcancen.  En otras palabras, ¡las bendiciones dependen de ti!  ¿Por qué digo esto?

Lo digo porque las bendiciones dependen de tu obediencia y tu fe. La realidad es que si no estamos atentos a Su palabra, y no confiamos completamente en que no hay nada imposible para Dios, en esencia lo que hemos hecho es cerrar las puertas de las bendiciones. Recordemos siempre que Dios no bendice al incrédulo y al desobediente [3].

Y es exactamente por eso que en la epístola a los hebreos encontramos esta advertencia: “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo.” (Hebreos 3:12). Manteniendo estos detalles en mete, pasemos ahora a la lectura de la palabra de Dios de esta noche.

Mateo 4:1-11Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. 5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, 6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, En sus manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra. 7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. 8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, 9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. 11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.” (RVR1960)

La incredulidad y la desobediencia deliberada a la voz de Dios, solo producen una vida sin frutos y sin bendiciones. Esto es algo que se nos da a entender claramente en Hebreos 10:26-27 cuando leemos: “Porque si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado 27 sino una horrenda expectativa de juicio y de fuego ardiente que ha de devorar a los adversarios.” (RVA-2015). ¿Qué les estoy tratando de decir con todo esto?

Lo que les estoy diciendo es que la fe, y la obediencia, son las llaves de las bendiciones que Dios tiene para nosotros. Es exactamente por eso que tenemos que poner en acción nuestra fe y obediencia en nuestras vidas. Tenemos que fortalecer nuestra fe; recordemos siempre lo que encontramos en Hebreos 12:12 que nos dice: “Por lo tanto, fortalezcan las manos debilitadas y las rodillas paralizadas.” (RVA-2015).

Y tenemos que aprender a ser obedientes a Dios.

Tenemos que siempre recordar lo que el Señor nos dice en Juan 14:23 cuando leemos: “…—Si alguno me ama, mi palabra guardará. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos nuestra morada con él.” (RVA-2015).

Así que si queremos recibir las bendiciones que Dios tiene reservadas para cada uno de nosotros, entonces tenemos que accionar estas llaves. Cuando tenemos fe, y somos obedientes a la palabra de Dios, las bendiciones comenzaran a llegar a nuestra vida.  No existe nada, ni nadie, que pueda impedir que recibas lo que Dios desea entregarte.

Cuando permanecemos obedientes a Dios, y fortalecemos nuestra fe, no importa en que situación o circunstancia puedas encontrarte, pronto verás las bendiciones de Dios.  Veras las bendiciones porque Dios irá delante de ti.

Él mismo irá abriéndote caminos que ni te imaginas para darte esos tesoros que tiene preparados para ti, porque escrito está: “Yo iré delante de ti y allanaré las montañas. Romperé las puertas de bronce y haré pedazos los cerrojos de hierro. 3 Yo te daré los tesoros de la oscuridad, las riquezas de los lugares secretos, para que sepas que yo soy el SEÑOR Dios de Israel, que te llama por nombre.” Isaías 45:2-3. (RVA-2015). Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡escrito está!

Pero un error común que todos cometemos, y debido a esto perdemos nuestras bendiciones, es que se nos olvida que cualquier bendición que podamos recibir aquí en la tierra es temporal, pero es en esto en lo que nos concentramos. A veces tenemos la tendencia a concentrarnos más en lo material que en lo celestial. Pero como he predicado en otras ocasiones, las bendiciones espirituales son mucho superior a las materiales.  Es por esta razón que nunca podemos aferrarnos, ni idolatrar lo material como si fuera nuestra razón para vivir.  ¿Por qué digo esto?

Lo digo porque existen muchas personas en este mundo que han idolatrado tanto lo material, que solo viven para obtener más y más.  A esto se le llama avaricia, y la palabra de Dios nos exige eliminar esto de nuestra vida [4].  A muchos se les ha olvidado, o están tan envueltos en las cosas de este mundo, que no se dan cuenta que nosotros no estamos aquí permanentes, sino que estamos aquí solo de paso, ya que nuestra residencia eterna no es aquí en la tierra [5]. ¿Qué sucede entonces?

Lo que sucede es que apartan su mirada de lo importante. Apartan su mirada de Dios, y se les olvida por completo las palabras del apóstol Pablo que encontramos en Filipenses 2:12-13Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no solamente cuando estoy presente, sino mucho más ahora que estoy ausente, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, 13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” (RVR1995) Y las palabras claves aquí son: “…ocupaos en vuestra salvación…”

Ocuparnos en nuestra salvación

¿Qué es lo que el apóstol nos quiere decir con esto? Hermanos, no es que tengamos que hacer algo para ser salvos, ya que la salvación es un don de Dios; solo por obra y gracia de Dios somos salvos [6]. Así que ocuparnos en nuestra salvación no significa que tenemos que hacer algo para recibirla, sino que significa que tenemos que luchar en contra de los impulsos de la carne.

Ocuparnos en nuestra salvación significa que a diario tenemos que luchar en contra de los deseos pecaminosos [7]. Lo que ocuparse en nuestra salvación significa, es que tenemos que vestirnos del nuevo hombre, y perseverar en la santidad.   Dile a la persona que tienes a tu lado: “…ocupaos en vuestra salvación…”

El peor enemigo de las bendiciones que Dios nos da, es que al pasar del tiempo, ya se consciente, o inconscientemente, pierden el valor que tuvieron al principio. Es más, hasta nos atrevemos a protestar y/o reclamar cuando con lo que Dios nos bendijo no anda bien. Esto es así desde el principio, como escrito está en Génesis 3:12 “—La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí…” (RVR1995)

La Biblia está llena de consejos, especialmente para los tiempos de crisis, a fin de que las bendiciones que Dios tiene para nosotros nos alcancen. Pero el desconocimiento de estos consejos, en muchas ocasiones nos conduce a tomar decisiones equivocadas. Por ende terminamos errando, y hacemos las cosas basada en nuestra propia opinión y/o a conveniencia.

Fíjense bien como esto es algo que el salmista expresa en Salmo 119:5-6 cuando leemos: “¡Oh, cuánto deseo que mis acciones sean un vivo reflejo de tus decretos! 6 Entonces no tendré vergüenza cuando compare mi vida con tus mandatos.” (NVI). ¿Qué les estoy tratando de decir con todo esto?

Lo que les estoy tratando de decir, es que tenemos que examinarnos a nosotros mismos, y ser sinceros. Recordemos que todos aquí podemos engañar a muchos, pero a Dios nunca podremos engañar [8]. Así que tenemos que examinarnos para descubrir si hemos sido negligentes con lo que Dios nos ha bendecido. Tenemos que ser honestos con nosotros mismos, reconocer nuestros errores, pedir perdón, y más que todo, pedir sabiduría a Dios para no volver a cometerlos.

Las bendiciones de Dios están a tu alcance. Hoy tu vida pude dar un giro de 360°; un cambio de dirección, y cambiarlo todo para bien. No importa las malas decisiones que hayas podido tomar en el pasado, Dios está presente en este lugar ahora mismo. ¿Cómo puedo estar tan seguro de esto? Lo puedo estar porque escrito está: “Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.Mateo 18:20 (LBLA).

Hoy, en este mismo momento, todos estamos experimentando la presencia de Dios. Hoy puedes comenzar a recibir las bendiciones que Dios tiene para ti, para tu familia, para tu hogar, pero solo cuando somos fieles a lo que escrito está.

Recordemos siempre que debido a su mala actitud, el pueblo de Israel tuvo que vagar por el desierto por 40 años. Recordemos que Moisés desobedeció las instrucciones de Dios, golpeó la roca, y su vida cambió. La mala actitud y desobediencia de Moisés causo que él pudiera ver la Tierra Prometida, pero que no pudiese entrar en ella [9].

Pero también recordemos que aunque Pedro negó a Jesús [10], él se convirtió en el primer predicador de multitudes, y que debido a las predicaciones de los apóstoles, a través del tiempo, millones de personas han rendido su corazón a Cristo. ¿Qué les quiero decir con todo esto?

Lo que les estoy diciendo es que Dios puede transformar una vida en un instante. Quizás estás pasando por momentos difíciles, y sabes que esto no es lo que Dios tiene para tu vida. ¿Qué debes y tienes que hacer? Tienes que tener la convicción de que Dios tiene grandes planes para ti.

Recuerda que escrito está: “Porque mis pensamientos no son sus pensamientos ni sus caminos son mis caminos, dice el SEÑOR. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así mis caminos son más altos que sus caminos, y mis pensamientos más altos que sus pensamientos.” Isaías 55:8-9 (RVA-2015) Dile a la persona que tienes a tu lado: escrito está.

Dios puede transformar tu vida como lo hizo con Saulo en el camino a Damasco. Recordemos bien quien él era antes de tener el encuentro con el Señor [11]. Saulo era el perseguidor más feroz de los cristianos de ese entonces.

Pero Saulo tuvo un encuentro con el Señor, un encuentro que cambió su vida para siempre, y escrito está, él pasó a ser uno de los apóstoles más importantes en la biblia. Pablo escribió más de la mitad del Nuevo Testamento.

Para concluir.

Si las circunstancias te han conducido a vivir en momentos difíciles, momentos de depresión, tristeza, y dolor, Dios puede hacer tu vida cambiar de inmediato, para que vivas en bendición. 

Si eres de los que creen que van en la dirección correcta, y sabes que Dios te ha llamado para algo más grande, declara que Dios te va a visitar como a Saulo, que tu vida tomará una nueva dirección, y Él lo hará. Pero para que estas cosas puedan suceder en nuestra vida, tenemos que estar nutridos con lo que escrito está. Tenemos que nutrirnos y confiar en la palabra de Dios.

Sé que la batalla que todos enfrentamos a diario no es fácil. Lo sé porque yo sufro las mismas tentaciones que ustedes. Sé que en ocasiones podemos sentirnos como si no tuviésemos las armas para combatir, pero esto no es más nada que una mentira del diablo, porque en 1 Corintios 10:13 escrito está: “No les ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, quien no los dejará ser tentados más de lo que ustedes pueden soportar, sino que juntamente con la tentación dará la salida, para que la puedan resistir.” (RVA-2015). Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡escrito está!

Si queremos recibir las bendiciones que Dios tiene para nosotros, tenemos que conectarnos con lo que escrito está. Nunca nos olvidemos que nosotros no dependemos de las cosas del mundo; como cristianos fieles nosotros dependemos de lo que sale de la boca de Dios.  “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” (vers. 4) Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡escrito está!

Al ser tentados a abandonar los caminos de Dios, o a servir los placeres de la carne, nunca nos olvidemos lo que el Señor le dijo a Satanás cuando trato de tentarle: “Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.” (vers. 10) Dile a la persona que tienes a tu lado: ¡escrito está!

Con la autoridad que Dios nos ha entregado tenemos que atar, reprender, y echar fuera [12] de nuestra vida, todas esas cosas que tratan de separarnos de la presencia de Dios. Nunca nos olvidemos de las palabras del profeta encontradas en Isaías 59:2 cuando leemos: “Las iniquidades de ustedes son las que hacen separación entre ustedes y su Dios. Sus pecados han hecho que su rostro se oculte de ustedes para no escuchar.” (RVA-2015) Escrito esta, nuestros pecados son los que nos separan de las bendiciones de Dios.

Escrito está que nada puede detenernos; para los cristianos fieles todo obra para bien [13]. Escrito está que Satanás NO nos puede forzar a pecar; cuando le somos fieles a Dios, los demonios tienen que huir de nosotros [14]. Escrito esta que no existe poder alguno que nos pueda separar de la presencia de Dios [15]. Escrito está que el Espíritu Santo mora en nosotros [16]. Escrito está que el Señor nunca nos abandona [17]. Recordemos: “Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios.” (Romanos 14:11)

Las bendiciones de Dios están a tu alcance, pero para recibirlas tienes que confiar en que ¡escrito está! No importa por la situación que puedas estar atravesando, declara la victoria de Dios en tu vida hoy. Declara lo que escrito está con convicción, y sin dudar.  Dios ha dicho que la victoria es nuestra [17], solo tenemos que declararla y la recibiremos.

Dile a la persona que tienes a tu lado, la victoria es nuestra porque: ¡escrito está!

[1] Deuteronomio 7:12-24; 28:1-14; Levítico 26:3-13
[2]  Efesios 3:20
[3] Deuteronomio 28:15; Efesios 5:6; Apocalipsis 21:8
[4] Colosenses 3:5
[5] Santiago 4:14
[6] Efesios 2:8-9
[7] Efesios 4:22-24
[8] Gálatas 6:7
[9] Números 20:1-12
[10] Lucas 22:61-68
[11] Hechos 9:1-19
[12] Lucas 10:19
[13] Romanos 8:28
[14] Santiago 4:7
[15] Romanos 8:39
[16] Juan 14:23; 1 Corintios 3:16
[17] Mateo 28:20
[18] 1 Corintios 15:55-57

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

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