Sed imitadores de mí

Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Sed imitadores de mí

© José R. Hernández, Pastor
El Nuevo Pacto, Hialeah, FL. (1999-2019)

Predicas Cristianas

Introducción

¿Cuántos aquí se han perdido alguna vez? Hago esta pregunta porque no todos tenemos el mismo sentido de orientación que otros.  Existen personas que a pesar de recibir instrucciones específicas de cómo llegar a un lugar, se pierden.  Eso no es debido a que la persona sea menos inteligente que otra, sino más bien se debe a la indecisión, especialmente si nos encontramos en un área o región desconocida.

En otras palabras, en ocasiones llegamos a lugares donde tenemos que hacer una decisión; es decir, tendremos que cambiar nuestro rumbo, porque de no hacerlo entonces nos encontraremos en el camino equivocado.  ¿Qué sucede entonces? Tres cosas pueden suceder.

Número uno; nos atrasamos en llegar a nuestro punto de destino, y si tenemos una cita importante con alguien, llegar tarde nunca deja una buena impresión.  Número dos, alargamos el camino, y dependiendo que ruta tomemos esto significa que sufriremos en los tranques de trafico que se forman de buenas a primera, y que nos puede causar frustración.  Número tres; nos perdemos completamente, y nunca llegamos a donde teníamos que llegar.

¿Le ha sucedido esto a alguien alguna vez?  Yo creo que esto le ha sucedido a tantas personas en el mundo, sean cristianas o no, que este fue el motivo por el que inventaron los dispositivos de posicionamiento global, y la razón por la que han tenido gran éxito en el mundo entero.   Así que hoy deseo que enfoquemos el estudio bíblico de hoy en nuestro dispositivo de posicionamiento global.

Vamos a basar la predicación de hoy en el tema del camino de la vida.  El mundo está lleno de personas, pero todas las personas en el mundo están limitadas a solo dos caminos.  En el mundo existen numerosas autopistas, calles, avenidas, y rutas que nos pueden llevar a un punto de destino.  Sin embargo, el ser humano, sea cristiano o no, al final de todo solo tiene dos caminos a escoger en el camino de la vida.

El tema de hoy les puede sonar un poco fuerte, pero tenemos que completamente entender, que en esta vida solo existen dos caminos que podemos tomar. Tenemos que comprender que a pesar de que existen numerosas rutas, autopistas, y calles en el camino de la vida, como cristianos nosotros no tenemos alternativas, para nosotros solo existe un camino en el que debemos y tenemos que transitar. Vamos a abrir ahora nuestra biblia para dar inicio a la predicación de hoy, y descubrir el mensaje que Dios tiene para Su pueblo.

Sed imitadores de mí

Filipenses 3:17-21Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. 18 Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; 19 el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. 20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

Como hemos aprendido en previas predicaciones y estudios bíblicos, Pablo escribió esta carta a la iglesia en Filipo porque en este punto de la historia ellos estaban experimentando persecución [1]. Pero los problemas que existían en la iglesia no se detenían con solo esto.

En la iglesia en Filipo también existía desunión entre los líderes, y discordia entre los miembros [2]. Y como si todo esto no fuese lo suficiente, esta iglesia estaba confrontando a falsos maestros que trataban de imponer las leyes judías como parte de la salvación, específicamente la ley de la circuncisión [3].

En otras palabras, falsos maestros que en esencia estaban atacando el principio básico de la salvación establecido por Cristo.  La realidad es que cuando reflexionamos en la condición en la que se encontraba la iglesia en Filipo en ese entonces, no es difícil determinar que la iglesia de hoy está en una condición muy similar a la iglesia de ese entonces.

Digo esto porque la realidad es que como he dicho en otras ocasiones, todo cristiano sufre de algún tipo de persecución.  Y como les explique la semana pasada, muchos cristianos están siendo desviados de la verdad de Dios, por falsos maestros, o como mejor los describió el Señor, “lobos rapaces” [4].

Sed imitadores de mí

La realidad es que existen numerosas congregaciones cristianas donde los líderes no están completamente unidos, y existe discordia entre los miembros de la congregación.  Y algo completamente real es que el mundo está lleno de falsos maestros, que predican y enseñan herejías.  ¿Por qué les he recordado estas cosas?

La razón principal es porque como les he mencionado en otras ocasiones, queramos admitirlo o no, la mirada del mundo está puesta en cada uno de nosotros. Todos los cristiano somos personas influénciales en este mundo. Quizás esto es algo que no deseemos, ya que existe un incontable número de personas que no desean ser el centro de atracción, o líderes, pero de la manera que los cristianos vivimos y actuamos influencian a otras personas.

Nuestros hijos, familiares y amistades, todos son influenciados según nuestro comportamiento. Es por eso que nosotros tenemos que trazar nuestros caminos cuidadosamente. En el versículo 17 Pablo nos dice: “…Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros…” Pero, ¿qué quiere decir esto? Con esto aquí, Pablo no estaba diciendo que él era perfecto.  Con esta declaración, Pablo no estaba diciendo o implicando que él era el patrón perfecto a seguir.

Esto es algo que Pablo les dijo claramente en Filipenses 3:12-14 donde leemos: “…No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús…”  Dile a la persona que tienes a tu lado: solo Cristo es perfecto.

Todo lo que hacemos, sea conscientemente o inconscientemente, influencia a las personas que nos rodean, y Pablo es un buen ejemplo a seguir de como servir a Dios.  Esto es algo que se hace bien claro en el contenido de las epístolas que Pablo escribió durante su ministerio.

En las enseñanzas de Pablo, tanto como en las enseñanzas de los otros apóstoles encontradas en la biblia, encontramos bien claro que solo existen dos formas de ser.  La realidad del caso es que o somos cristianos, o no somos cristianos, no existe un camino en el medio [5].  Permítanme ilustrarles el punto que deseo hacerles de otra manera.

Cuando se nos invita a asistir a un lugar por primera vez se nos da la dirección del lugar; si no conocemos la geografía del sito, entonces recibimos instrucciones de cómo llegar.  Entonces nos montamos en nuestro vehículo y empezamos a seguir las instrucciones, pero si no estamos alerta, si no seguimos las instrucciones al pie de la letra, lo más probable es que no tomemos la ruta correcta, y en el caso de que estemos en un autopista, nos pasamos de la salida que debíamos haber tomado.  ¿Qué sucede a continuación?

Lo que sucede es que nos irritamos, y enfadamos.  Algo que también puede suceder, y es algo que vi suceder con frecuencia durante mi carrera policiaca, es que los choferes al darse cuenta de que están perdidos, o están indecisos en cuanto a que ruta tomar, se pasan a la línea del centro, y repentinamente aguantan la marcha o velocidad.

Sed imitadores de mí

Este tipo de acción en la mayoría de los casos causa un choque, ya que el chofer que se encuentra viajando en la línea del centro, a la velocidad apropiada, no espera o puede anticipar con tiempo el cambio de senda y velocidad que hemos hecho.  Demás está decir que un choque aumentara nuestro nivel de estrés y enojo.  Ahora bien, estoy seguro que la mayoría de ustedes ya se deben estar preguntando, ¿qué tiene todo esto que ver con seguir a Cristo?

La respuesta es fácil; lo que le sucede con mucha frecuencia a muchos cristianos es que empezamos a seguir a Cristo, empezamos siguiendo las instrucciones tal como están en la Biblia, pero en muchas ocasiones cuando llega el momento de tomar una decisión, o nos quedamos en el medio, o nos dejamos influenciar por la carne y tomamos camino equivocado.

Ahora bien, con esto no les estoy diciendo que tenemos que ser perfectos.  Como les he repetido en otros estudios bíblicos, y predicaciones, ninguno de nosotros somos perfectos [6].  Pero lo que si deseo que quede bien claro es que tenemos que tener más cuidado del camino que tomamos.

Hermanos, cuando un placer de este mundo es más importante que servir y alabar a Dios, tenemos que darnos cuenta que estamos en el camino equivocado. Si no podemos decir que no a las cosas del mundo sin titubear, tenemos que darnos cuenta que nos encontramos en la senda del medio, indecisos de cómo proceder.

Continuando con nuestro estudio bíblico leemos (verss. 18-19): “…Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; 19 el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal...» ¿Qué nos advierte la palabra de Dios con esto aquí?  Lo que Pablo le advirtió a la iglesia de ese entonces, y lo que la biblia le advierte a todo cristiano hoy en día, es que nosotros no tenemos otro camino a escoger.

Si el cristiano decide dejar de seguir al Señor, cuando el cristiano decide irse por el otro camino porque la vida nos será más fácil, o porque tendrá más dinero, o más fama, o cualquier otra cosa que este mundo pueda ofrecer, entonces no puede ya llamarse cristiano.  No puede llamarse cristiano porque su dios deja de ser Jesucristo, y pasa a ser las cosas de este mundo.

Les advertí desde el principio que la predicación de hoy podría sonarle fuerte a algunos.  Pero a pesar de lo fuerte que pueda sonar, tenemos que recibir la convicción de que cuando dejamos de servir a Dios, cuando dejamos de asistir a la congregación porque el dinero, y/o el descanso y la diversión, se han convertido en cosas más importantes que Dios, entonces estamos sirviendo a otros dioses.

Pablo le dijo a la iglesia: “…cuyo dios es el vientre…” Detengámonos aquí por un breve momento para que podamos obtener un mejor entendimiento del significado de esta declaración.  La palabra vientre usada aquí es yna traducción de la palabra Griega “κοιλία” (pronunciada coi-lía), y una de las definiciones de esta palabra es: “la parte más profunda de un hombre, el alma, el corazón como la sede del pensamiento, el sentimiento, la elección” [7].  ¿Qué nos está diciendo la Biblia con esta declaración?

Lo que esta declaración dice claramente es que si nuestros pensamientos, sentimientos, y elecciones nos conducen a vivir según el mundo, y no según la palabra de Dios, entonces no podemos llamarnos cristianos, ya que somos enemigos de la cruz.  Es por esta razón que en numerosas predicaciones y estudios bíblicos les he repetido, y continuaré repitiendo en un futuro, que los cristianos no podemos concentrarnos en las cosas del mundo.

Todo lo que nosotros poseemos en este mundo puede ser perdido en un abrir y cerrar de ojo [8], y por mucho que poseamos en este mundo, no podemos comprar lo que Dios le ha regalado a toda persona que acepte a Jesucristo como Su rey y salvador personal.  ¿Qué le ha regalado Dios a los que se entregan al Señor?

Pablo responde la pregunta fácilmente cuando dijo (verss. 20-21): “…Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas…” 

Hermanos, Dios nos ha regalado ciudadanía permanente en Su reino. Dile a la persona que tienes a tu lado: pertenecemos al reino de Dios. Nosotros no somos de este mundo [9]; el sacrificio de Jesucristo en la cruz, no fue para que permaneciéramos aquí en la tierra.  Las instrucciones encontradas en la biblia no son para que tengamos que parar y decidir qué ruta tomar; las instrucciones que se nos han dado nos guían a la presencia de Dios.  La biblia es el mapa perfecto para llegar al cielo.

Para concluir.

Como les dije al inicio, Pablo es un excelente ejemplo de cómo debemos servir a Dios. De Pablo tenemos mucho que aprender, pero más importante que todo, tenemos que practicar lo que aprendemos [10].

Tenemos que darnos cuenta que como cristianos, nosotros hemos sido marcados y señalados por el mundo, y que la vista de ellos siempre esta puesta sobre nosotros. De la manera que hablamos, lucimos, y nos comportamos esta bajo cuidadosa observación. En muchas ocasiones nosotros hablamos y pensamos que nadie nos esta haciendo caso, pero en realidad si lo están.

Permítanme una pregunta que mejor ilustrara el punto final que deseo hacer.  ¿Le ha repetido su hijo o hija parte de una conversación que usted ha tenido con otra persona? Yo no sé ustedes, pero cuando mi hija era pequeñita, ella era como un radar.  Y la realidad es que todos los niños en general son igual.  Ellos pueden estar entretenidos jugando o haciendo cualquier cosa, y uno piensa que no están prestando atención, pero no se les escapa nada.

El mundo es de la misma manera, pensamos que nadie nos está prestando atención, y que nosotros no ejercemos ningún tipo de influencia, pero la realidad del caso es que nos están vigilando de bien cerca.  Y les aseguro que el mundo nunca pasara por alto la oportunidad de abochornar y ridiculizar a los cristianos. Y es exactamente por eso que el Señor nos manda a ser el ejemplo a seguir en todo momento.

El Señor nos dice: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16).

Las instrucciones de cómo llegar a la presencia de Dios se nos han dado cuidadosamente. Con la biblia en mano, no es necesario tener que parar en medio de la jornada a pedir direcciones.  No permitas que el enemigo te confunda. No permitas que el enemigo te seduzca a través del apetito por la cosas de este mundo. Así que, traza tu ruta, fija tu curso, y avanza confiadamente hacia la presencia de Dios.

[1] Filipenses 1:28-29
[2] Filipenses 2:3-4
[3] Filipenses 3:2-3
[4] Mateo 7:15
[5] Mateo 6:24; Lucas 16:13; 1 Corintios 10:21
[6] Romanos 3:23
[7] Blue Letter Bible Lexicon – Strong’s G2836
[8] Santiago: 4:13-14
[9] Juan 15:19; Juan 17:14-21
[10] Santiago 1:22

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