Las bienaventuranzas

Bienaventurado significa dichoso, feliz. Y este será el tema que estaremos afrontando en esta noche. Hoy vamos a examinar las bienaventuranzas, y lo que significan para nosotros hoy en dia. 

I. Bienaventuranzas – Los pobres de espíritu (Mateo 5:3)

La primera bienaventuranza es encontrada en el versículo 3 donde leemos: «Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.» Lo que debemos y tenemos que notar es que aquí Él no se estaba refiriendo al Espíritu Santo, sino a nuestro espíritu interior. En otras palabras, el aliento de vida que cada uno tenemos.

Jesús dice que somos bienaventurados cuando somos pobres de espíritu. Pero, ¿qué quiere decir esto? Pobres de espíritus no quiere decir que seamos haraganes o falta de ánimo, sino que significa que necesitamos más, que no estamos conformes, y que no pretendemos haberlo alcanzado todo.

En otras palabras, somo pobres en espíritu cuando somos como niños y no nos valemos por nosotros mismos, sino que dependemos de nuestro Padre celestial. Somos pobres de espíritu cuando queremos más de Dios. Cuando sentimos la necesidad y el vacío en nuestro interior. Ese vacío que sentimos es la falta de Dios. Y solo Dios puede llenar ese vacío.

Por eso somos bienaventurados cuando tenemos esa necesidad de Dios, y le buscamos con toda nuestra fuerza. Es entonces que Dios llega a nuestro interior, y como dijo Jesús, de los tales es el reino de Dios. 

El reino de Dios es para esos pobres que necesitan a Dios para vivir, para tener una nueva vida espiritual. El reino de Dios es para los que no pueden vivir por su propia voluntad, sino para los que viven por la voluntad perfecta de Dios.

II. Bienaventuranzas – Los que lloran (Mateo 5:4)

La segunda bienaventuranza es encontrada en el versículo 4 donde leemos: «Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.» Jesús vino a consolar a los que lloran, a todos aquellos que lo dejan todo por Él. Los hijos de Dios somos consolados por nuestro Padre. Cuando nos mantenemos firmes en nuestra fe, a pesar de cualquier sufrimiento o circunstancia, Él nos consuela y nos da de su apoyo.

Los que lloran recibirán consolación, que contradictorio. Pero que gran verdad es para los hijos de Dios. Felices los que lloran. Por lo general no es así, sino que una persona que llora está triste, pero Jesús dice que somos felices, pues quienes lloran recibirán consolación. Pero no consolación de las personas, sino de Dios mismo.

Por eso Jesús nos llamó bienaventurados al estar llorando, pues ahí Dios se glorifica en nuestro sufrimiento y nos da grandes victorias.

III. Bienaventuranzas – Los mansos (Mateo 5:5)

La tercera bienaventuranza es encontrada en el versículo 5 donde leemos: «Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.» ¿Qué nos esta diciendo el Señor con esto? Lo que nos esta diciendo el Señor con esto es que los malos recibirán su castigo.

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