V. Los misericordiosos (Mateo 5:7)

La quinta bienaventuranza es encontrada en el versículo 7 donde leemos: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.” Hermanos, los misericordiosos alcanzarán misericordia. ¿Qué quiere decir esto? Simplemente puesto, esto significa que así como nosotros perdonamos a los que nos maldicen, así nos perdonará Dios a nosotros.

Pero si no perdonamos a los demás, Dios tampoco nos perdonará a nosotros [10]. Es exactamente por eso que Jesús llamó bienaventurados a los que tienen misericordia. Pues solo así alcanzamos también la misericordia de Dios. Si queremos que Dios nos perdone, también debemos imitar esa misericordia con los demás.

Dios es bueno y quiere que sus hijos también tengan ese sentido de bondad y justicia. Dios recompensa a los corazones puros, a los que hacen el bien y a los que tienen misericordia de los demás. Ellos alcanzan el favor de Dios.

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VI. Los de limpio corazón (Mateo 5:8)

La sexta bienaventuranza es encontrada en el versículo 8 donde leemos: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” Adicional a esto, en el Salmos 24:3 encontramos que se nos dice “¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo?” Estas preguntas tienen su respuesta en el mismo salmo, pero también en este versículo de Mateo. Los que alcanzarán subir al monte de Jehová serán solos los de limpio corazón. Solo ellos estarán en su lugar santo, y verán a Dios.

El salmo también agrega que debemos ser limpios de manos; de corazón puro que no juran con engaño, y no elevan sus manos a cosas vanas.

Cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro salvador, Dios mismo viene a morar a nuestro corazón. Es por eso que nunca podemos olvidarnos, que Él no puede estar en ningún lugar sucio de pecado. La sangre de Cristo nos limpia, desde dentro de nosotros. Él limpia nuestro corazón, así que para alcanzar ver la gloria de Dios, y permanecer en Su presencia tenemos que permanecer así. Tenemos que permanecer limpios de corazón. 

VII. Los pacificadores (Mateo 5:9)

La séptima bienaventuranza es encontrada en el versículo 9 donde leemos: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” ¿Quienes son las pacificadores? Los pacificadores son aquellos que buscan la paz. Y Jesús nos dejó Su paz, y no como el mundo la da [11]. La paz de Dios sobrepasa todo entendimiento, y esta es la paz la que los cristianos debemos buscar en todo momento. 

La paz de Dios va mucho más allá de la paz humana. Dios nos da paz en medio de la aflicción, aún cuando no deberíamos tener paz la tenemos, pues sabemos quién es Dios, y que Él está de nuestro lado.

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La biblia también dice que debemos procurar la paz con todos [12]. Los cristianos que predicamos la verdad de Dios, Su amor reina en nuestro corazón. Por lo tanto ese amor es expresado a los demás a través de las misericordias de Dios. Y esos que predican la verdad, esos que quieren alcanzar a todos y traerlos a la paz de Dios, ellos son llamados hijos de Dios.

VIII. Los que padecen persecución (Mateo 5:10)

La octava bienaventuranza es encontrada en el versículo 10 donde leemos: “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.” Como todos sabemos, la persecución puede tomar muchas formas.

En otras palabras, la persecución no es necesariamente el ser arrestados y encarcelado por nuestra fe, como eran arrestados, encarcelados, y en ocasiones ejecutados los cristianos de la iglesia primitiva.  Sino que la persecución puede ser el sufrimiento causado por otros en nuestra vida, solamente por el hecho de que permanecemos fiel en nuestra fe, y hemos renunciado a las cosas del mundo.  

Recordemos que a través de la historia de la iglesia, los cristianos fueron perseguidos. Los apóstoles y primeros cristianos sufrieron mucha persecución, y como les dije anteriormente, fueron ejecutados debido a su fe. Pero a pesar de lo cruel y/o brutal que fuera esa persecución, ellos se sintieron dichosos en todo momento de ser perseguidos por causa del mensaje de salvación.

Esto es algo que el mundo no entiende, pues para ellos las cosas de Dios son locura [13]. Pero para los que se salvan es verdad, es justicia y vale la pena padecer por causa de Dios. ¿Por qué? Porque para nosotros es más importante obedecer a Dios, antes que a los hombres. Y los apóstoles y los cristianos que hayan sido perseguidos por causa de Dios, recibirán su recompensa. Jesús dijo que de ellos es el reino de los cielos.

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IX. Los que son perseguidos por Él (Mateo 5:11)

La novena bienaventuranza es encontrada en el versículo 11 donde leemos: “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.” Esto aquí quizás sea algo difícil de entender para muchos, pero debemos considerarnos dichosos si se nos persigue por causa de Cristo.

Debemos considerarnos felices cuando se habla toda clase de mal de nosotros, porque esto significa que estamos conduciendo una vida que busca agradar a Dios, y no al mundo. Así que si el mundo te rechaza, y/o cuando seas rechazado debido a tu comportamiento según tu fe, nunca te olvides de las palabras del apóstol Pablo cuando dijo: “Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.” (Gálatas 1:10).

El enemigo es mentiroso y padre de mentira [14], y no tiene verdad contra los hijos de Dios que pueda usar para acusarlos. Recordemos que el acusador de nuestra alma fue quitado por el sacrificio de Jesús. Pero también recordemos que el enemigo intentará engañarnos con sus mentiras, y usará a aquellos que que quizas no esten fuertes en Su fe, y/o aquellos que aún no conocen al Señor. 

El enemigo no detiene su ataque sobre la iglesia y los fieles siervos de Dios, así que usara todo medio habido y por haber para atacar a los verdaderos hijos de Dios. Pero recordemos que Jesús dijo que nos alegramos, pues las mentiras del diablo no llegan a los oídos de Dios. Dios solo escucha la verdad, así que siempre y cuando nos mantengamos fieles a Dios, entonces podemos sentirnos gozosos, pues de Dios recibiremos nuestra recompensa.

Para concluir

El mundo puede llamarnos de muchas maneras: Pobres en espíritu, enlutados, mansos, hambrientos. Pero Dios cambia esas palabras y nos bendice. Dios nos llama: Consolados, hijos de Dios, herederos. Dios cambia lo que podría considerarse como debilidad, y se gloria a través de esa característica del cristiano.

Dios quiere que seamos misericordiosos, de limpio corazón, y pacificadores. Porque cuando somos  así, entonces alcanzaremos misericordia del Señor, y nos encontraremos ante Su presencia por la eternidad  algún día. Recordemos que Dios recompensa a sus hijos por mantenerse fieles hasta el fin [15]. El mundo nunca entenderá esto, pero Dios nos bendecirá, y eso es lo que realmente importa.

Al final de las bienaventuranzas encontramos que el Señor nos dice: “Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” (vers. 12)

Jesús nos pide que nos alegremos, cuando padecemos persecución, cuando somos perseguidos por causa de la verdad. Recordemos que el mundo tratará de llamar a lo bueno malo, y a lo malo bueno [16]. Así que puede llamar fácilmente a la verdad mentira, y a la mentira verdad. Pero para el cristiano fiel solo existe una verdad, y esa verdad es Dios. 

Nosotros somos bienaventurados cuando el enemigo dice toda clase de mentiras contra los hijos de Dios, ya que a nosotros nos está esperando un gran galardón en los cielos.

Así que cuando a nuestra vida lleguen problemas, situaciones difíciles, y/o persecución, no te desalientes. No te desanimes, sino que como nos dice el Señor, gocémonos en Dios. Sirvamos con fidelidad a nuestro Señor, y a Su tiempo recibiremos la recompensa que Él nos ha prometido. 

[1] Mateo 3:13-17; Marcos 1:9-11; Lucas 3:21-22
[2] Mateo 4:1-11; Marcos 1:12-13; Lucas 4:1-13
[3] Mateo 4:12-25; Marcos 1:14-20; Lucas 4:14-15; 5.1-11; 6.17-19
[4] Mateo 28:16-20; Marcos 16:14-18
[5] Mateo 5:13-15
[6] Lucas 5:15
[7] Números 23:19
[8] Job 28:24
[9] Romanos 2:3-8
[10] Mateo 6:14-15
[11] Juan 14:27; Filipenses 4:7
[12] Romanos 12:18
[13] 1 Corintios 2:14
[14] Juan 8:44
[15] Mateo 24:13; Apocalipsis 2:10
[16] Isaías 5:20

© José R. Hernández. Todos los derechos reservados.

El Nuevo Pacto.. Predicas Cristianas escritas

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