Predicas Cristianas

¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?

 1. Dios el Padre ha puesto a personas con autoridad sobre nosotros.

2. Cuando no nos sometemos a las autoridades que Dios a puesto en la tierra, no nos estamos sometiendo a la voluntad de Dios.

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Estos dos puntos son algo que quedan bien claros en Romanos 13:1-2 cuando leemos: “…Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos…”

Jesús no tenía que pagar ningún tributo, Jesús no tenía que cumplir con ninguna tradición o ritual. Pero Él reconoció que estos hombres no hubiesen estado en ese lugar de autoridad, si no hubiese sido la voluntad de Dios. Es por eso que si Jesucristo hubiese desafiado a estos hombres, Él en realidad estuviera desafiando la autoridad de Dios.

Otro excelente ejemplo del sometimiento, y de someterse a la voluntad de Dios lo encontramos en Juan 19:10-11 cuando leemos: “…Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte? 11 Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene…”

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Con este ejemplo de sometimiento, Jesús nos enseña que no existe ningún poder aquí en la tierra que Dios no considere que deba o que tenga que existir. Esto es algo que muchos cristianos y no creyentes no logran entender, ya que con frecuencia nos preguntamos: ¿cómo pudo Dios permitir que sucediera esto o lo otro? Pero este tipo de interrogante o cosas similares es algo que llegan a nuestra mente porque en muchas ocasiones se nos olvida que Dios es soberano, y que no obstante lo muy inteligente que pensemos ser, ningún hombre jamás lograra completamente entender la mente de Dios. Esto es algo que queda bien claro en Isaías 55:8-9 cuando leemos: “…Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos…” Estos versículos aquí nos dejan saber claramente que Dios está en control de todos los aspectos de nuestra vida y de este mundo en que vivimos. Es por eso que cuando oigo a esos supuestos cristianos que dicen que ellos no se someten al hombre, que ellos solamente se someten a la voluntad de Dios, yo me pregunto si ellos en realidad conocen el verdadero significado del sometimiento. Someterse a Dios es someterse a las autoridades que Él ha establecido en la tierra. Y es exactamente por esa razón que Jesús envío a Pedro para que pagase el tributo. Jesucristo envió a Pedro a pagar el tributo porque Él estaba completamente sometido a la autoridad del Padre. Jesucristo sabia que nada sucede sino por la voluntad de Dios.

Para concluir. Tenemos que aprender a someternos a la autoridad de Dios. Como cristianos, nosotros no somos simples hombres y mujeres, sino que somos embajadores del Reino de Dios [5]. Los cristianos somos los ejemplos de lo que Dios puede hacer. Y la realidad es que no podemos ser muy buenos ejemplos, si primero no estamos dispuestos a someternos, y estamos dispuestos a hacer la voluntad de Dios.

Tenemos que cooperar con la autoridad que Él a puesto por encima de nosotros [6], siempre y cuando no sea algo que nos conduzca a la apostasía. Así que siempre tengamos muy en mente lo que la advertencia que encontramos en 1 Timoteo 4:1 nos dice: “…Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios…” Prestemos mucha atención a los estudios bíblicos, y sermones cristianos que escuchamos. Los cristianos no podemos aceptar nada que no esté completamente fundado en la Palabra de Dios, tenemos que tomar el tiempo de probar que lo que hemos escuchado o aprendido es realmente de Dios [7].

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Al igual que embajadores de otros países guardan las leyes locales, para hacer lucir bien a los que les envían, como cristianos nosotros tenemos que también hacer lucir bien al que nos envía, y su nombre es Jesús. Tenemos que obedecer a las autoridades que Él a puesto por encima de nosotros. Como embajadores del Reino de Dios, tenemos que ser de ejemplo al mundo [8]. No seamos como camaleones que cambian su apariencia de acuerdo a sus alrededores. No actuemos de una manera dependiendo de con quién nos encontremos, sino que siempre perseveremos en actuar y reaccionar de manera que agrade a Dios.

[1] Romanos 3:23
[2] Hebreos 13:17; 1 Pedro 2:12-14
[3] Éxodo 30: 11-16
[4] Biblia Dios Habla Hoy
[5] 2 Corintios 5:19-21
[6] 2 Crónicas 30:8; Santiago 4:6-8; 1 Pedro 2:12-14
[7] 1 Juan 4:1-3
[8] Mateo 5:14

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