La puerta Abierta

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Predica de Hoy: La puerta Abierta

Predicas Cristianas Texto Bíblico: Apocalipsis 3:7-13

Introducción

Una gran realidad es que alrededor del mundo existe un incontable número de iglesias, que proclaman seguir a Jesucristo. En otras palabras, existe un incontable número de instituciones religiosas, a las que llamamos iglesias, que se identifican como cristianas.

Problemas en la Enseñanza de la Biblia

El problema está en que no todas estas iglesias siguen lo que nos enseña la biblia, sino que en muchas ocasiones han cambiado el verdadero significado de la Palabra de Dios para su propio beneficio [1].

La Distinción entre Iglesias y Sectas

Ahora bien, a la mayoría de estas instituciones que se llaman iglesias, nosotros le decimos sectas; o sea, grupos de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión, que cuando comparamos lo que enseñan y predican en contra de la Palabra de Dios, fácilmente encontramos que la doctrina que siguen no tiene fundación bíblica.

Pero desdichadamente también existen muchas iglesias cristianas que han adoptado teologías humanas, y por lo tanto han causado división en el Cuerpo de Cristo.

Caso de Estudio: La Iglesia Bautista

Permítanme un breve ejemplo para que entiendan bien lo que les quiero decir. Yo considero que la iglesia bautista es una iglesia cristiana. Sin embargo, la iglesia bautista en su declaración de fe, o sea, la doctrina que han aceptado, es que creen que las señales de la revelación del Espíritu Santo han cumplido su propósito, y no son aplicables a la obra del Espíritu Santo hoy [2].

Clarificación sobre Hablar en Lenguas

Esto significa muchas cosas, y entre ellas esta que ellos no creen en hablar en lenguas. Ahora bien, me detengo aquí para hacer una breve aclaración. En cuanto a hablar en lenguas, yo tampoco creo que hablar palabras inentendibles o el balbuceo que muchas iglesias han adoptado como lenguas es real.

La realidad es que hablar en lenguas es hablar en forma que toda persona entienda [3], y hasta el día de hoy, yo no he visto una verdadera manifestación de este don.

Pero porque yo no lo haya visto, esto no quiere decir que no pueda existir; por lo tanto, yo no puedo descartar el hecho de que puede ser posible, ya que en la biblia no encuentro nada que diga que Dios ha dejado de derramar los dones espirituales [4].

Reflexión Personal sobre la Iglesia Bautista

Quiero que quede bien claro que no tengo nada en contra de la iglesia bautista; solo use este ejemplo porque hace un tiempo atrás conversaba con un pastor bautista, y este fue uno de los puntos que tocamos durante la conversación.

Y mi pregunta a él fue una que evadió contestar, ya que le pregunte; ¿si me pongo a hablar, y de repente me entienden los alemanes, rusos, chinos, y franceses, no sería esto una señal de hablar en lenguas? Pero él no puede creer en que esto pueda suceder debido a la doctrina que sigue. ¿Qué significa esto?

Esto significa que otras iglesias cristianas no se podrán unir a las iglesias bautistas, y viceversa, ya que nunca podrán estar de acuerdo en la doctrina que seguirán. Hasta aquí el ejemplo.

La Iglesia de Filadelfia en Apocalipsis

Hablando de iglesias, estaba leyendo el libro de Apocalipsis el otro día cuando algo bien interesante me llamo la atención. Fue la carta a la iglesia de Filadelfia. Me llamo mucho la atención porque esta era una iglesia muy diferente a todas las otras. Fue la única iglesia cual nuestro Señor no tenía quejas de ella. Esta era la iglesia que a Cristo deleitaba. Y es por eso que deseo enfocar nuestro estudio bíblico acerca de esta iglesia.

Apocalipsis 3:7-13 Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre: 8 Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. 9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies y reconozcan que yo te he amado. 10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. 11 He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. 12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. 13 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

El Mensaje de Jesucristo a Filadelfia

Lo primero que debemos notar aquí es que Jesucristo se presenta a esta iglesia de manera inusual. Digo esto porque los estudios bíblicos y predicas cristianas basadas en el libro de Apocalipsis nos enseñan, que en las otras cartas a las iglesias, el Señor utiliza símbolos para describirse; sin embrago, aquí vemos que Él se le revela a ellos bien claro llamándose: “…el Santo, el Verdadero…” Porque solo Jesús es santo y prefecto. Pero Jesucristo no solamente se le revela a la iglesia claramente, sino que también les deja saber lo que Él puede hacer. Examinemos esto un minuto.

Observemos lo que dice el versículo ocho para que vean de lo que les hablo. El señor dice: “…Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre…»

Apertura de Puertas por Jesucristo

Ahora debemos preguntarnos, ¿puede el Señor estar hablándonos a nosotros hoy aquí? ¿Ha el Señor abierto alguna puerta para nosotros? La respuesta a ambas preguntas es si. Con esto aquí, Jesucristo nos habla para recordarnos lo que Él ha hecho por nosotros.

Debido a que no hemos negado su nombre, debido a que le hemos aceptado de todo corazón como nuestro Rey y Salvador personal, y perseveramos en seguirle, Jesucristo ha abierto las puertas del Reino de Dios. Y los estudios bíblicos y predicas cristianas basadas en la sana doctrina, claramente nos prueban que Jesucristo es el único que las pudo abrir, y es el único que las puede cerrar.

Y al igual que Él abrió las puertas del Reino de Dios, Él también ha abierto puertas para nosotros aquí en la tierra. Y para darnos cuenta de todas las puertas que Jesucristo ha abierto en nuestra vida, lo único que tenemos que hacer es recordar las bendiciones que hemos recibido desde el momento que Él entro en nuestra vida. ¿Puede alguien acordarse de alguna puerta que el Señor haya abierto?

Oportunidades Brindadas por Jesucristo

Si yo fuese a decirles todas las puertas que Él ha abierto por mí, me tomaría el resto de la tarde. Así que no lo haré, solo les diré la que tiene mayor significado para mi. Él abrió las puertas de este templo, Jesucristo me abrió la puerta para que yo predicara. Pero que Jesucristo haya abierto las puertas de este templo no es lo más significante, ya que Él nos habré puertas siempre. Lo importante es que yo tuve el valor de entrar por esas puertas.

El Desafío de Aprovechar las Oportunidades

Lo que sucede es que en muchas ocasiones nosotros no tenemos el valor de entrar por las puertas que Jesucristo nos abre. Nuestra fe no esta al 100%, y cuando nuestra fe nos falla, pues entonces nosotros le fallamos al Señor. Tal como Él dijo: «…tienes poca fuerza…» y esto es una verdad muy grande. Nosotros no tenemos fuerza alguna, pero cuando confiamos en Jesucristo, cuando nuestra fe no flaquea, Él intercede con su gloria y poder infinito.

Lo que todo cristiano debe aprender de estos versículos es que el Señor nos dice que las puertas se abrirán, cuando tenemos el valor de pasar por ellas al abrirse. Dile a la persona que tienes a tu lado: hay que ser valiente.

Reconocimiento de las Oportunidades Divinas

Lo que sucede es que en muchas ocasiones nosotros no vemos cuando Jesucristo nos abre las puertas. Por ejemplo, ¿cuántos han enfrentado situaciones que aparentan insignificantes durante esta semana? Quizás haya sido una situación en el trabajo; o una situación con un amigo o familiar que se encuentre descorazonado.

El problema esta en que en numerosas ocasiones, nosotros no vemos estas cosas por lo que son, sino las vemos como problemas. Pero cuando nuestro espíritu esta fuerte, cuando mantenemos una línea de comunicación activa con el Padre y nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, entonces dejamos de ver estas cosas como problemas, y comenzamos a verlo como puertas que el Señor nos abre para ministrar el evangelio.

La Promesa y la Protección de Jesucristo

Cuando el Señor dijo: «…tienes poca fuerza…» Él nos recuerda claramente, que no nos hemos dado cuenta de nuestro potencial. En otras palabras, no nos hemos dado cuenta, o no estamos completamente convencidos de que Jesucristo esta en completo control de todo [5]. Todos los estudios bíblicos y sermones cristianos acerca de los dones, nos enseñan que hemos recibido dones [6].

Pero los dones que hemos recibido no son para que nos sentemos en ellos. Hemos recibido dones para que pudiéramos servirle de bendición a otros. Tenemos que acordarnos, que la presencia del Espíritu Santo fue prometida a cada uno de nosotros que hemos aceptado a Jesucristo como Rey y Salvador [7]. Dile a la persona que tienes a tu lado: el Espíritu Santo es tu fortaleza.

La Certidumbre del Apoyo Divino

Continuando con nuestros estudio bíblico leemos: “…He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies y reconozcan que yo te he amado…» ¿Qué significa esto? ¿Qué nos esta diciendo el Señor aquí?

Con esto aquí el Señor nos dice claramente que no tenemos que temerle a nada, y que tengamos la valentía de entrar por las puertas cuando se abran. Todo cristiano debe, y tiene que estar listo para obrar en el nombre del Todopoderoso en todo momento.

Con esto aquí Jesucristo le dice a su iglesia que Él usara su poder para derrotar cualquier circunstancia o situación. Jesucristo le dice a su iglesia que Él derrotara toda oposición y todos sabrán que Dios nos ama debido a nuestra fe.

La Promesa del Regreso y la Protección Divina

Cuando estamos llenos de fe, cuando somos leales a su palabra, Él nos promete algo muy importante. Él nos dice: “…Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra…”

Algunos especulan y discuten que este versículo habla acerca del rapto de la iglesia [8], y dicen que este versículo aquí claramente nos deja saber que Jesucristo librara a la iglesia de la Gran Tribulación [9]. En otras palabras, ese evento por el que el mundo tendrá que atravesar debido a su desobediencia a Dios.

La Gran Tribulación será el periodo de tiempo más difícil y sangriento que el mundo ha visto. Y otros argumentan que la iglesia no será raptada, pero que estos versículos nos enseñan que la iglesia estará salva de los tiempos venideros, porque Jesucristo nos mantendrá seguros dentro de la iglesia.

Pero en todo caso, el punto principal es que sea por mediación del rapto o no, Jesucristo nos mantendrá seguros. Jesucristo le ha prometido a Su iglesia que será salva de la hora de la tribulación.

Garantía de Recompensa y Permanencia Eterna

La mejor promesa que existe: «…He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. 12 Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo…»

Los estudios bíblicos y predicas cristianas nos enseñan que Jesucristo nos ha prometido que regresara, y que estaremos a Su lado. Pero dentro de esta tan gloriosa promesa, también encontramos una gran advertencia.

Fíjense bien como Él dice: “…retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona…» Jesucristo conoce muy bien que la carne es débil [10], así que conoce muy bien que para muchos de nosotros no es fácil seguirle.

Llamado a la Perseverancia en la Santidad

Pero como fieles cristianos, nosotros tenemos que perseverar en nuestra fe. Como fieles cristianos tenemos que luchar a diario con la carne, y perseverar en la santidad a la que fuimos llamados [11]. Porque de no perseverar en la santidad, entonces nunca llegaremos a la presencia de Dios [12].

La Necesidad de Fidelidad y Fortaleza Espiritual

Como cristianos fieles, nosotros no podemos permitir que los impulsos de la carne influencien nuestra manera de pensar. No podemos permitir ser guiados fuera de la voluntad de Dios, no podemos permitir que las bendiciones que Dios desea derramar y ha derramado sobre nosotros sean arrebatadas de nuestra vida. Existen dos promesas para aquellos que vencen; los que retienen lo que tienen:

Primero Jesús dice: «…yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí…» Una columna es un símbolo de poder y permanencia. Nuestro Señor le esta prometiendo a aquellos que retienen lo que tienen una posición de poder y permanente en la vida venidera.

Jesús nos esta diciendo que cuando resistimos fielmente, cuando hacemos Su voluntad aquí en la tierra, tendremos un lugar del cual nunca mas tendremos que salir. Es una promesa de seguridad, de permanencia y de poder.

Segundo Jesús nos dice: «…y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo…» Jesús esta diciendo que nos dará tres nombres.

Recibiremos el nombre de Dios, cual es un símbolo de pertenencia y de posesión. Cuando somos fieles y guardamos Su palabra, le pertenecemos a Dios de manera absoluta y perfecta. El segundo nombre que recibiremos es el símbolo de nuestra futura residencia. Nos identifica como ciudadanos en el Reino de Dios. El tercer nombre es un nombre quien nadie sabe, solo Dios y Él todavía no lo ha revelado.

Para concluir

Tenemos que estar dispuestos a entrar por las puertas que Él nos abre.

Tenemos que ser fiel a Su palabra. No podemos permitir que nadie ni nada se ponga en el camino de lo que Dios tiene para nosotros.

Así que: “…El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias…”

[1] 2 Timoteo 3:1-8
[2] General Association of Regular Baptist Churches – Articles of Faith
[3] Hechos 2:1-11
[4] Romanos 11:29
[5] Mateo 10:19; Marcos 13:11; Lucas 12:11-12
[6] Romanos 12:5-8; 1 Corintios 12:1-11
[7] Juan 14:15-17
[8] 1 Tesalonicenses 4:10-17
[9] Mateo 24:21
[10] Mateo 26:41; Marcos 14:38
[11] Levítico 20:7; 1 Pedro 1:15-16
[12] Hebreos 12:14
[13] Apocalipsis 19:12

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