No creáis a todo espíritu

La realidad es que todo cristiano tiene el potencial de ser engañado. Los estudios bíblicos o las predicas cristianas que escuchamos pueden sonar muy bonitas, las proposiciones hechas en estos materiales pueden sonar perfectas y sanas, pero nunca podemos dejar de cuestionar y preguntarnos, ¿es esto de Dios? No podemos dejar de hacer esto porque como todos sabemos, el mismo diablo se disfraza como ángel de luz y como ministro de Cristo para engañar [8].

¿Cómo podemos saber que Dios es quien nos habla?

La palabra de Dios nos advierte; «…En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; 3 y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo…»

¿Qué nos enseña esto a nosotros? Lo que esto nos enseña es que tenemos que prestar seria atención a lo que escuchamos. Tenemos que dejar de prestar atención a las falsas promesas que muchos predicadores, evangelistas, y cristianos suelen hacer.

Aquí vemos que se nos dice: «… y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios…» ¿Qué significa esto?

Confesar que Jesucristo ha venido en carne, es el someterse a las enseñanzas y mandamientos de nuestro Rey y Salvador. Confesar que Jesucristo ha venido en carne significa que perseveraremos siempre en ser más como Él.

 Confesar que Jesucristo ha venido en carne significa que perseveraremos en la santidad, en vez de perseverar en los placeres y lujurias que existen en el mundo.

Deja de escuchar mensajes cristianos que te prometen la prosperidad, o los milagros, o todas esas demás mentiras que a diario son propagadas. Dios es soberano, y nunca se someterá a la voluntad del hombre, sino que el hombre es quien tiene que someterse a la voluntad de Dios. Busca primeramente la presencia de Dios en tu vida, y Dios te bendecirá [9].

Todo mensaje cristiano, predicación cristiana, y/o estudio bíblico que no concuerde con la palabra de Dios «… es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo…»

El anticristo en persona aún no ha llegado a la tierra, pero el espíritu esta en este mundo desde hace ya mucho tiempo, segando a los no creyentes para que no vean ni entiendan la verdad, y engañando y apartando a los cristianos de la presencia de Dios a través de mentiras, decepciones, mitos, y filosofías [8].

La palabra de Dios nos declara: «…Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 5 Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 6 Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error…» Dile a la persona que tienes a tu lado; podemos vencer. Ahora despierta al que tienes atrás y dile; somos vencedores.

Es verdad que el mundo está lleno de personas malvadas, que se disfrazan como cristianos, pero que en realidad obran para el diablo, pero el cristiano fiel no solo puede vencerlos, sino que ha vencido, y continuó venciendo en todo momento. ¿Cómo podemos vencer? La respuesta es simple, podemos vencer con la palabra de Dios.

Si algo se hace más que evidente en los estudios bíblicos y predicas cristianas basadas en la sana doctrina, es que los cristianos estamos llamados a nunca bajar nuestra defensa, a mantenernos alertas en todo tiempo [11]. Y todo esto todo revierte a lo que les dije previamente. el ejército de las tinieblas espera a que tropecemos, espera a que dudemos, espera a que estemos débiles, y en ese momento llegara a nosotros la tentación [12].

¿Por qué creen ustedes que Satanás espero cuarenta días para tentar al Señor en el desierto? En Mateo 4:2-3 encontramos que se nos dice: «…Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3 Y vino a él el tentador…» ¿Creen que esto sucedió por casualidad?

¿Creen que Jesucristo fue tentado después de quizás sentirse débil y tener hambre? No hermanos, no fue por casualidad, sino que fue un plan bien elaborado, pero a pesar de ser algo bien elaborado y/o planeado, no funcionó. ¿Saben por qué no funcionó? No funcionó porque Jesucristo se mantuvo fiel a su Padre y a la palabra de Dios. De igual forma tiene que suceder con todo cristiano fiel.

Como fieles cristianos que amamos a nuestro Padre celestial, no podemos permitirle a los poderes de las tinieblas que turben nuestros pensamientos, o que inspiren malos sentimientos. Recordemos siempre que ni el mismo Satanás tiene el poder de forzarnos a hacer algo [13].

Sin embargo, nosotros si tenemos el poder de permitirle entrada en nuestra vida, y esto es algo que hacemos cuando dejamos de someternos a Dios, y nos sometemos a la carne. La victoria fue dada a nosotros por nuestro Señor Jesucristo.

Pero si nuestros pensamientos no están claros y firmes en nuestro Dios, entonces estamos permitiendo que los poderes de las tinieblas nos separen de Dios. Porque eso es exactamente lo que el enemigo busca hacer en todo momento, él quiere separarnos de la gloria de Dios.

Para concluir. Tenemos que probar los espíritus en todo momento. Cuando el mensaje suene bueno, y la proposición fantástica, no lo aceptemos de momento, sino que comprobemos lo que hemos escuchado con la palabra de Dios.

El mundo esta ansioso buscando en algo que creer, el mundo esta desesperadamente buscando en quien creer, y escuchan y creen en cualquier cuento que se les haga. Pero los cristianos no podemos creer todo lo que oímos.

Tenemos que verificar que es Dios quien nos habla, y no el enemigo. Tenemos que recordar que no todo lo que brilla es oro, y no todo el que dice que viene en nombre de Dios lo es. Tenemos que acordarnos que nuestro Padre solo quiere lo que es bueno para nosotros, pero para recibirlo tenemos que buscar más de Él.

Es tiempo de que reconozcamos la voz del Señor. Todos podemos ser engañados, pero solo si no probamos los espíritus, solo si no escuchamos la voz de Dios.

Miren bien que dije escuchamos, y no oímos. Porque como les explique la semana pasada existe una gran diferencia entre ambas palabras (oír: percibir sonidos; escuchar: prestar atención). Probemos los espíritus, oremos, y Dios nos enseñara el camino a través de su palabra.

[1] Mateo 7:21-23; Lucas 13:25-27; 2 Juan 1:7; 1 Timoteo 4:1-5
[2] Mateo 23:27
[3] Mateo 7:15-20
[4] Números 23:19; Hebreos 6:16-18
[5] Efesios 6:12
[6] Mateo 12:43-45; Lucas 11:24-26; 2 Corintios 4:4
[7] Hebreos 4:11-13
[8] Mateo 24:24; 2 Corintios 11:14-15
[9] Mateo 6:31-33
[10] Colosenses 2:8; 2 Timoteo 4:3-4
[11] 1 Pedro 5:8
[12] Mateo 4:1-11; Marcos 1:12-13; Lucas 4:1-13
[13] Santiago 4:7

© 2014, José R. Hernández. Todos los derechos reservados. 

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