Esfuérzate y sé muy valiente

Esfuérzate y sé muy valiente

Predicas Cristianas Prédica de Hoy: Esfuérzate y sé muy valiente

© José R. Hernández, Pastor
El Nuevo Pacto, Hialeah, FL. (1999-2019)

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Lectura Bíblica: Josué 1:7-9

Introducción

Algo que he repetido en otras predicaciones es que ser cristiano no es nada fácil. La mayoría de las personas piensan que con solo decir que aceptan a Cristo como su rey y salvador, ya están completos y que se pueden llamar cristianos, pero la realidad de todo es que este no es el caso.

Claro está en que la palabra de Dios nos dice: “…que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación…” (Romanos 10:9-10), pero este es solo el primer paso.

Aceptar (creer) y confesar con nuestra boca que Jesucristo es el Señor es solo el inicio de nuestra fe, ya que de nada nos valdrá repetir, y repetir que somos cristianos si un cambio genuino no toma lugar en nuestra vida [1].

De nada nos valdrá repetir y repetir que Jesucristo es el Señor, si continuamos viviendo en la maldad. Como he repetido en numerosas predicaciones, todos aquí somos muy capaces de engañar a los que nos rodean, pero a quien nunca podremos engañar es a Dios, y tarde o temprano tendremos que darle cuenta por nuestra acciones, y/o falta de ellas [2]. Ahora debemos preguntarnos, ¿qué toma ser un verdadero cristiano?

Ser un verdadero cristiano toma fuerza y valentía

¿Por qué digo esto? La razón por la que digo esto es porque es muy fácil permanecer igual, es decir, no cambiar.

Todos aquí estamos acostumbrados a ser de la manera que somos, así que no cambiar no tomaría esfuerzo alguno; sin embargo, cambiar de la manera que somos por completo toma gran esfuerzo, y mucha valentía.

Esfuerzo porque a diario tenemos que luchar contra los deseos e impulsos de la carne [3]. Valentía porque tenemos que atrevernos a ser diferentes; tenemos que tener la valentía de ser de la manera que Dios exige, en este mundo lleno de maldad [4]. Así que este será el tema de la predicación de hoy. Hoy vamos a examinar la vida de un varón esforzado y valiente.

Josué 1:7-9Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Repaso de historia

Como siempre digo, para tener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros en el día de hoy, nos será necesario hacer un breve repaso de historia.

A través de estudios bíblicos, aprendemos que Moisés fue el instrumento que Dios usó para liberar al pueblo de Israel de la esclavitud a Egipto [5]. Demás esta decir que la liberación que ese pueblo obtuvo produjo un gran gozo; sin embargo, en cuanto comenzaron a experimentar adversidades, el gozo inicial que ellos sintieron pronto se convirtió en desobediencia y rebeldía.

Y la razón principal por la que esto sucedió fue porque este pueblo, en vez de concentrarse en las promesas de Dios, escogió concentrase en algunas de las buenas cosas que habían experimentado en el pasado, ¿les suena conocido esto a alguien?

Me extenderé más en esto un poco más adelante en la predicación. Bueno, la rebeldía y desobediencia de este pueblo se multiplicó de tal manera, que cuando vieron que tendrían que luchar por la Tierra Prometida en contra de lo que aparentaba imposible [6], ellos decidieron regresar a Egipto [7].

Valiente con nuestra mirada siempre en Dios

¿Por qué es necesario que sepamos estos detalles? Existen dos razones muy importantes por la que debemos saber estos detalles históricos.

La primera razón es porque en estos breves detalles históricos, podemos ver fácilmente reflejado, que si no mantenemos nuestra mirada en Dios, y nos concentramos en Su palabra y promesas, entonces le estamos abriendo la puerta al enemigo para que entre a sembrar duda, rebeldía, y desobediencia en nuestro corazón.

La segunda razón es que en estos breves detalles históricos podemos fácilmente ver reflejado, que si no mantenemos nuestra mirada fija en Dios y Sus promesas, entonces dejaremos de buscar las ricas y futuras bendiciones que Dios tiene para nosotros, y quedaremos atrapados en el dolor y sufrimiento del pasado. Así que manteniendo estos breves detalles en mente, continuemos ahora con el estudio bíblico de hoy.

Poco antes de que Moisés muriera, Dios eligió a Josué como el nuevo líder de Su pueblo [8]. ¿Por qué fue que Dios eligió a Josué como el nuevo líder de Israel?

Josué: Siervo valiente de Dios

La razón por la que Dios escogió a Josué como el nuevo líder del pueblo fue porque él no le fallo. A pesar de que su vida estaba en peligro, Josué escogió concentrarse en la promesa de Dios [9]. Y después de la muerte de Moisés, Dios le encomendó a Josué la misión de guiar al pueblo a la Tierra Prometida [10].

Ahora bien, cuando reflexionamos en lo que aconteció con Josué, y lo que aconteció con cada uno de nosotros, creo que pronto descubriremos que existe un gran paralelo.

La razón por la que digo esto, es porque nosotros estamos hoy aquí reunidos, porque Dios en su infinita gracia y misericordia permitió que alguien nos hablara acerca de Dios. En otras palabras, Dios seleccionó a una persona esforzada y valiente, para que nos hablara acerca de la palabra de Dios, y el plan de salvación.

¿Por qué digo que Dios envió a una persona esforzada y valiente?

La razón por la que digo esto es porque, como todos ustedes saben, y es algo que he repetido en numerosas ocasiones; hablarles a las personas del plan de salvación puede producir, y en muchas ocasiones produce, que se nos critique, y que se nos llamen nombres ofensivos.

Estoy seguro que a nadie aquí le agrada ser insultado o ridiculizado, ¿verdad? Pero la realidad de todo es que una vez que genuinamente aceptamos a Cristo como nuestro Rey y Salvador personal, y decidimos ser guiados por la Palabra de Dios, ser ridiculizado y quizás insultado es parte del curso. Pero lo más precioso de todo esto, es que en esos momentos difíciles y/o incómodos, existe una gran bendición. Fíjense bien lo que nos dice la palabra de Dios en Lucas 6:22-23 para que entiendan bien.

La palabra de Dios nos dice: “…Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. 23 Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas…” Dile a la persona que tienes a tu lado: gózate porque nuestro galardón es grande en los cielos.

El Espíritu Santo nos guia

La realidad es que cuando genuinamente aceptamos a Cristo como nuestro Rey y Salvador, y permitimos ser guiados por la palabra de Dios y el Espíritu Santo en todo momento, entonces reconocemos que al igual que Josué, los cristianos fuimos llamados a ser líderes. Sé que algunos ya están pensando que me equivoco, y que no tienen un llamado al liderazgo; pero, ¿sabían ustedes que un sinónimo de líder es representante?

Y ahora hagámonos otra pregunta, ¿qué somos los cristianos? La respuesta a esta pregunta es fácilmente encontrada en Mateo 5:14-16 donde el Señor nos dice: “…Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos…” No creo que quede duda alguna en la mente de nadie, los cristianos somos los representantes de Dios en la tierra.

Lamentablemente, muchos no cumplen con el llamado que Dios nos ha entregado, y la razón principal es porque se han dejado convencer por el diablo que no son líderes.

Pero yo estoy aquí hoy para decirte que Dios te ha escogido a ti, al igual que escogió a Josué, para servir de líder y guiar a otros a Sus promesas. ¿Qué tenemos que hacer para cumplir con el propósito de Dios?

La respuesta a nuestra pregunta la encontramos aquí cuando leemos: “…Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas…” Dile a la persona que tienes a tu lado: esfuérzate y sé valiente.

Como todos hemos aprendido a través de predicaciones y estudios bíblicos, el enemigo tiene a su disposición gran variedad de armas para usar contra nosotros.

Pero no obstante cuán poderosa el arma aparente ser, la palabra de Dios nos dice: “…He aquí que yo hice al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir. 17 Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová…” (Isaías 54:16-17). En otras palabras, cuando nos mantenemos fiel a la palabra de Dios, y caminamos dentro de Su voluntad, no existe poder del enemigo que nos pueda derrotar.

Valiente y fiel a la palabra de Dios

Cuando nos mantenemos fiel a la palabra de Dios y caminamos dentro de Su voluntad, el desánimo, la duda, la apatía, el conformismo, y todas las demás armas que el enemigo usa para tratar de detener nuestro caminar no lograran su efecto. ¿Por qué no lo lograran?

No lo lograran porque “…Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová…” Dile a la persona que tienes a tu lado, “…Ninguna arma forjada contra ti prosperará…” Pero para recibir esta promesa, tenemos que ser esforzados y valientes.

La palabra de Dios nos dice: “…Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien…” ¿Qué significa esto? Esto significa que tenemos que guardar la palabra de Dios, y siempre movernos hacia nuestro futuro; la presencia de Dios. Tenemos que olvidarnos de lo que ha quedado atrás.

Como les dije al inicio, uno de los errores más grande que cometió el pueblo de Israel, al encontrarse confrontado con situaciones difíciles, fue concentrarse en algunas de las buenas cosas que habían experimentado en Egipto, y esto les condujo a la desobediencia y rebeldía. Igual le sucede a muchos cristianos hoy en día, al encontrarse en medio de situaciones tentadoras, incómodas, o difíciles, debido a que ahora están caminando en la voluntad de Dios.

Muchos han llegado a pensar: “antes de aceptar a Jesucristo mi vida consistía de mujeres, fiestas y dinero, (claro esta en que esto se aplica a ambos sexos), pero ahora lo he perdido todo”. Pero si has pensado de esta manera, te digo en el día de hoy que te has equivocado. La realidad es que no has perdido todo, sino que has ganado TODO [11].

Digo esto porque cuando se es un cristiano fiel, tu vida ya no consiste de mujeres para conquistar y desechar, fiestas indecentes o inmorales, y dinero quizás ilícito. Sino que ahora tienes una mujer decente, moral, y que se somete a la palabra de Dios; ahora tienes una iglesia donde se celebra fiesta todos los servicios con júbilo, música, y alabanzas; ahora tienes todas las ricas y abundantes bendiciones que Dios derrama sobre todo cristiano fiel. Así que no has perdido nada, sino que has cambiando el mal por el bien; la maldición por bendición, y yo digo ¡GLORIA A DIOS!

Cambiar toma esfuerzo y valentía

Dios llamo al pueblo de Israel a moverse a una nueva tierra; Él los llamo a un nuevo comienzo, y Dios llama a todo cristiano fiel a hacer lo mismo. Una vez que aceptamos al Señor y le entregamos nuestro corazón genuinamente, entonces dejamos de ser quien una vez fuimos y pasamos a ser quien Dios desea que seamos [12]. Pero como les dije, cambiar toma esfuerzo y valentía. La palabra de Dios nos dice: “…Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas…”

Después de cruzar el Jordán, el pueblo de Israel tuvo que luchar en contra de ejércitos y poderes militares superiores a ellos, y lo hicieron todo confiando en las promesas de Dios. Nosotros tenemos que hacer igual; después de genuinamente aceptar a Jesucristo como nuestro Rey Salvador, tenemos que luchar. Tenemos que luchar y batallar con nosotros mismos, ya que la carne nos halará para un lado, y el Espíritu Santo nos halará en dirección opuesta.

La realidad es que después de genuinamente aceptar a Jesucristo como nuestro Rey y Salvador, entonces tenemos que enfrentarnos a un enemigo mucho superior a nosotros [13], para echarle de la tierra que Dios nos ha entregado. ¿Qué tierra nos ha entregado Dios?

La tierra que Dios nos ha entregado es nuestro hogar y nuestra familia, y como cristianos fieles tenemos que ser valientes y esforzados para echar al enemigo fuera de ella. Como cristianos fieles tenemos que ser valientes y esforzados, y usar la autoridad que Cristo nos ha entregado [14] para vencer, y completamente confiar en que: “…Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas…” Dile a la persona que tienes a tu lado: Dios no abandona al cristiano fiel.

Para concluir

Dios esta buscando a cristianos valientes y esforzados. Dios esta buscando a cristianos dispuestos a enfrentarse a la batalla completamente confiados en Él. Como cristianos fieles, tenemos que esforzarnos y ser valientes; tenemos que estar dispuestos a derrumbar las barreras que nos detienen de obrar para Su reino.

Como cristianos fieles tenemos que hacer como el pueblo de Israel y enfrentarnos al enemigo quien solo busca impedir que recibamos las promesas de Dios. Por eso te digo hoy, “…esfuérzate y sé muy valiente…”

Cuando Moisés envió a los espías a reconocer la tierra que Dios les prometió, diez de ellos murmuraron contra Moisés, y trataron de que el pueblo regresara a Egipto; esta acción les condujo a la muerte [15], y a que el pueblo que Dios había liberado de Egipto nunca viese la Tierra Prometida [16]. El castigo que recibieron por la rebeldía y desobediencia fue que tuvieron que andar por el desierto por 40 años [17]. No permitas que esto suceda en tu vida.

Yo te digo en el día de hoy, no permitas que el enemigo mate tu fe, y te conduzca al desierto de donde Dios te ha sacado. Esfuérzate a vivir en la santidad en la cual Dios te ha llamado a vivir, y sé muy valiente en cumplir con la misión que Dios te ha entregado.

Escucha bien que Dios te dice hoy: “…esfuérzate y sé muy valiente…”

[1] Romanos 12:1-2; Efesios 4:17-23
[2] Mateo 7:22-23; Mateo 16:27; Apocalipsis 20:12
[3] Romanos 8:6-8
[4] 1 Pedro 1:15-16
[5] Éxodo 12:30-31
[6] Números 13:31-33
[7] Números 14:4
[8] Números 27:18-20
[9] Números 14:6-9
[10] Josué 1:1-2
[11] Mateo 16:25-27
[12] 2 Corintios 5:17
[13] Efesios 6:12
[14] Lucas 10:19
[15] Números 14:36-38
[16] Números 14:21-23
[17] Números 14:34-35

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